FELIZ AÑO NUEVO A TODO EL MUNDO!
Bueno chicos, a esto ya solo le quedan dos capítulos más a parte de este, y creo que los colgaré juntos.
No tengo mucho tiempo, así que solo os recuerdo que lo que está escrito entre *...* son los pensamientos del personaje.
Una vez más, mil gracias por los reviews, favoritos y alertas^^
Espero que os guste^^
Capítulo 7
Castiel estaba inconsciente pero vivo, aunque las cicatrices del interior del ángel eran peor que las que se podían ver en el recipiente. Dean sabía que tenían que trabajar rápido.
"Quizá sus poderes de ángel lo curarán… al menos la última vez lo hicieron…" Sam aún tenía esperanzas después de lo que había pasado la última vez que el ritual tuvo lugar.
"Creo que esta vez es diferente… Aquella cosa lo ha herido por dentro. No al recipiente, si no a él" dijo Dean.
No estaba dispuesto a perder a Cas, no otra vez.
"Espera, quizá…" Dean pensó en la energía que había sentido cuando el leviathan lo había tocado en la marca del hombro… la gracia de Cas. "Cuando antes me ha tocado la marca he notado a Cas, casi como si hubiera podido superar al leviathan… Era fuerte. Tal vez esto lo pueda ayudar a curarse"
Sam y Bobby miraron al cazador, el cual seguía arrodillado al lado del ángel.
"Vale la pena intentarlo" dijo Bobby. No estaba seguro de la cantidad de poder que podía aguantar aquella conexión.
Dean levantó la mano de Castiel y la puso directamente sobre su hombro.
"Vamos Cas, por favor" susurró cerrando los ojos y manteniendo la mano del ángel en su sitio. Casi se podía decir que rezaba para que aquello funcionara.
Y lo hizo.
El hombro de Dean empezó a hormiguear y, nada más sentirlo el cazador, Cas abrió los ojos. Estaba despierto.
"¡Oh Dios mío! ¡Ha funcionado!" exclamó Dean orgulloso de sí mismo.
El aspecto de Cas estaba lejos de ser bueno, pero por lo menos estaba conciente. No podía creer que realmente aquello funcionara… Había sido tan escéptico como los otros dos cazadores.
Castiel miró a Dean a los ojos, quien aún aguantaba la mano en su sitio; podía sentir su cuerpo reparándose lentamente.
"Me estoy curando, puedo sentirlo…" Habló Cas por primera vez desde que había recuperado la conciencia. "No me lo puedo creer… ¡Estoy vivo! Y… se ha ido… El leviathan ya no está"
Dean se sintió agradecido de sentir la voz Castiel otra vez. Lo tenían de vuelta y esta vez no lo iban a perder.
"Sep, lo sabemos, mandamos a ese hijo de puta de vuelta al purgatorio" explicó Dean sin saber si Castiel recordaba algo del ritual o no.
Cas quitó su mano del hombro de Dean; tenía la suficiente fuerza para sentarse y mirar a Dean directamente a los ojos. "Gracias… a todos vosotros, de verdad" Miró a Bobby y a Sam con una medio sonrisa. Eso era todo lo que podía hacer de momento. Pero era cierto que les estaría eternamente agradecido… eran sus amigos.
"Está bien, Cas. Hemos tenido suerte al encontrar los rituales que necesitábamos para devolver a esa cosa a donde pertenece. Dean hizo la mayor parte de ello; ni Bobby ni yo podíamos hacer el hechizo…" explicó Sam, mirando a Dean y a Cas.
"¿Qué quieres decir con que vosotros no podíais?" Dean se había estado preguntando porqué Bobby no había entrado en la habitación recitando el hechizo él mismo. De alguna manera, el leviathan se había olvidado de él mientras Sam lo distraía y Bobby lo había sacado de la habitación. Rápidamente le había enseñado como recitar el ritual y Dean no había hecho ninguna pregunta.
"El hechizo tiene que ser hecho por alguien con lazos al cielo. Pensamos que eras nuestra mejor opción. Ya sabes, con todo eso de ser la espada de Miguel…"
"…y aún así supusimos que sería arriesgado ya que eso fue hace mucho" intervino Bobby.
"Nuestra conexión" Saltó Cas, haciendo que Dean volviera su mirada al ángel. "Tus lazos siempre serán conmigo. Nuestra conexión, la marca de mi mano, el hecho de que yo te salvé de la perdición. Yo soy tu lazo al cielo y esa es la razón por la que funcionó el hechizo".
Dean asintió con la cabeza, asimilando la información.
"Hmm… Supongo que soy más útil de lo que creía" Dean dejó escapar una pequeña carcajada al acabar sus palabras.
"Siempre serás útil para mí, Dean…" Cas puso su mano en la rodilla del cazador, asegurando sus palabras. "Todos lo sois, me habéis salvado otra vez y os estaré eternamente agradecido" Sam y Bobby sonrieron y asintieron con la cabeza, como diciendo que no había ningún problema. Simplemente estaban contentos de que todo hubiera acabado.
"Es bueno tenerte de vuelta Cas, en serio" Dean le sonrió, sabiendo que aún tenía que curarlo. Seguía sin poder quitarse de la cabeza la imagen de alas de Castiel destrozadas.
"Venga, vamos a acabar lo que hemos empezado. Tienes que curarte. Tómate tu tiempo hasta que hayas recuperado la mayoría de tus fuerzas" propuso Dean, otra vez olvidándose de su propio dolor.
Dean se sentó en el borde de la cama y Bobby y Sam levantaron a Cas y lo colocaron delante del mayor de los Winchester, asegurándose de que estaba estable antes de dejarlo.
"Emm… creo que nosotros nos vamos" dijo Sam.
"Sí, Sam y yo vamos a cargar el maletero y volvemos a mi casa. Os daremos algo de paz mientras os curáis, tenemos un largo camino por delante" acabó Bobby.
"¿Nos vemos en casa de Bobby?" preguntó Sam mirando a su hermano y al ángel. Dean asintió, les dio las gracias, y con eso los otros dos se fueron, dejando a Dean y a Cas intentando curarse.
Ambos estaban muy heridos.
Dean esperaba que Cas no tuviera ningún otro desajuste mental, no podría soportarlo. Sólo quería pasar página y olvidar lo que había pasado
"¿Estás listo?" preguntó el cazador con cautela.
"Eso creo…" respondió Cas.
Dean notó que algo lo preocupaba.
"¿Qué pasa, Cas? ¿Hay algún problema?"
"No, no, estoy listo… pero esto… Esto no te duele, ¿verdad?"
Dean negó con la cabeza "No siento nada, solo es piel muerta, no te preocupes"
Evidentemente, Dean mentía. En gran parte era verdad que no sentía casi nada pero, de vez en cuando, un escalofrío recorría todo su cuerpo, casi como un corriente eléctrico. Pero eso no le dolía, más bien todo lo contrario.
"Bien, si estás seguro…" continuó Cas, volviendo a poner su mano el la marca del hombro. Todo había ocurrido tan rápido que Dean había olvidado las pintas que llevaba: iba sin camiseta y sus tejanos estaban destruidos por los cortes, así que se podían ver todas las heridas. Parecía que hubiera luchado en 10 rondas de boxeo. Castiel no pudo evitar sentirse mal.
Mientras la conexión curaba al ángel, éste vio como un corte de la cabeza de Dean desaparecía.
"Está funcionando" empezó Cas mirando al cazador.
"Me alegro. La verdad es que yo también me siento un poco mejor…" contestó Dean mirando a Castiel.
"Eso es porque tú también te estás curando, mira" el ángel señaló un corte largo en el pecho de Dean que empezaba a cerrarse. Éste miró a Cas sonriendo con alivio. Dean sabía que él se curaría antes que su amigo, así que le dejó tomarse tanto tiempo como necesitó…
El cazador empezó a sentirse adormilado mientras su sangre volvía a circular con normalidad y su piel volvía a juntarse. El hormigueo volvió y cerró sus ojos.
Castiel también debía haber sentido que la curación se estaba acelerando.
Inconscientemente, Dean acabó tumbado sobre su espalda en la cama, con el ángel completamente encima de él, aún agarrando su hombro y con la otra mano en el pecho desnudo del cazador.
Cuando Dean volvió un poco en si, se dio cuenta de la posición en la que estaban. Estaba a punto de mover a Cas (la situación ya era lo suficientemente rara sin el cuerpo del ángel presionando contra el suyo), pero se dio cuenta de que Cas parecía drogado, con los ojos mirando al interior de su cabeza y los labios suavemente separados.
Dean miró a Cas con asombro… era como si el ángel no fuera plenamente consciente de lo que pasaba, o eso pensaba hasta que lo miró y habló.
"Mis alas… Se están curando, puedo sentirlo"
Dean estaba completamente curado, así que supo que las alas debían haber sido la última parte del proceso de sanación.
Sin saber qué decir, dejó que Cas siguiera encima de él… Sí, era extraño, pero funcionaba. Además aquello tampoco podía ponerse más raro de lo que ya estaba.
Nada más pasó aquel pensamiento por su cabeza, Dean se relajó un poco…
Y las cosas se pusieron peor, mucho peor.
Cas, aún en el mismo estado, empezó a rodar sus caderas contra las de Dean.
*Oh, no. Mierda. Esto no está bien* Los ojos de Dean se abrieron, en shock, y mirando a Cas descubrió que el ángel era completamente inconsciente de lo que estaba haciendo.
Castiel siguió apretando las caderas de Dean. Aquello era demasiado.
La situación por sí sola ya era bastante embarazosa, pero lo que más incomodaba al mayor de los Winchester era que aquello se sentía bien… demasiado bien.
Dean se maldijo al darse cuenta de que aquello lo estaba encendiendo cuando lo que tenía que hacer era pararlo, pero no podía parar la curación… O, por lo menos, eso es lo que se decía a si mismo.
La respiración de Castiel era lenta y pesada; Dean no podía hacer nada más que mirarlo mientras una perezosa sonrisa aparecía en el rostro del ángel. No estaba seguro de si aquello era efecto de la curación o del roce entre ambos, el cual empezaba a sobrepasar a Dean.
Estaba acostumbrado a que el ángel se le acercara e invadiera su espacio personal, pero aquello era otra cosa. Nunca había estado tan cerca de Cas… En realidad, nunca había estado tan cerca de ningún hombre.
Además, el hecho de que lo estuviera disfrutando no lo ayudaba, para nada.
*Esto no puede estar pasando… No estoy disfrutando… No puedo. Esto está mal… ¡Es Cas, por el amor de Dios! Yo soy un tio, él es un tio… no está bien, nada bien*
Dean no pudo evitar el gemido que escapó de sus labios en el momento en que Cas hizo más presión sobre él.
*Oh, mierda. Cierra el pico, Dean, aguanta* siguieron sus pensamientos, cada vez más nublados.
El gemido no pasó desapercibido por Cas, que miró a Dean con la sonrisa desapareciendo de sus labios. Estaba volviendo en si, dándose cuenta de la situación, pero sin parar sus movimientos de cadera.
Se arriesgó, y miró a Dean directamente a los ojos, haciendo más intensa la conexión. Empezó a sentir una presión en el pantalón, cosa que no pasó desapercibida a Dean.
*Oh, oh* pensó.
Cas aún seguía curándose pero ya era plenamente consciente de la situación en la que los había puesto a ambos, y se sintió increíblemente avergonzado. Al igual que a Dean, se le escapó un gemido y se hizo callar inmediatamente.
Dean estaba mirando salvajemente a Cas a los ojos, observando al ángel en shock, casi congelado y sin saber qué hacer. Los ojos de Castiel estaban llenos de lo que Dean sólo podía describir como lujuria, y eso lo asustó.
Por parte de Cas, aunque no tenía ninguna experiencia en aquella área, hubiera jurado que los ojos de Dean estaban llenos de lujuria también.
Cuando el proceso de curación llego a su fin Cas se quedó quieto, demasiado asustado para moverse, cosa que, naturalmente, significó que los movimientos de cadera también pararon. Su cara estaba completamente roja, su respiración era pesada y sentía una presión en los pantalones que no había sentido nunca.
Dean lo estaba soportando mejor que Cas debido al shock, pero también estaba avergonzado, casi asustado. Empezó a sudar como si de repente lo hubieran metido en una sauna y, para su gran desgracia, también notó el bulto que empezaba a formarse en sus tejanos.
*Definitivamente, esto no es bueno, para nada*
