Muchas gracias por los 2 comentarios, mientras haya alguien que lea, yo subiré el fic. Prometido.

Y nada, os dejo leer y gracias.

Capítulo 1

Llevo dos horas en el coche y todavía no he sido capaz de dejar de temblar, mi madre ha insistido en que fuera en tren o llamara a alguien que me viniera a buscar, que no podía conducir en ese estado, pero no he podido escucharla, aunque se que llevaba razón, como siempre.

En cuanto he colgado a Tom y he podido reaccionar, he cogido las llaves del coche y he partido rumbo a Londres.

Noto que no puedo respirar bien, tengo una presión en el pecho que llega a doler, que hace que mi corazón bombee la sangre con fuerza, tanta que mis sienes palpitan en cada pulsación. Durante estas dos horas he repetido la misma cantinela una y mil veces, "no puede ser, no puede ser él, por favor, Dougie no, cualquiera menos él"

No tengo mucha información y no puedo conseguir más, mi móvil ha quedado destrozado en los azulejos de la terraza, tampoco estoy muy seguro de si he escuchado todo lo que me ha dicho Tom, en cuanto he relacionado tres palabras, Dougie-hospital-accidente mi cerebro ha desconectado, supongo que es a esto a lo que llaman estado de shock.

Me maldigo por haber roto el móvil, no creo que sea capaz de aguantar más tiempo sin noticias, por lo que decido concentrarme en la carretera, cuanto antes llegue, antes sabre y eso es lo único que me importa ahora mismo, saber.

Por suerte no encuentro tráfico y media hora después me encuentro corriendo por los pasillos del Hospital General de Barnet hasta llegar a la sala de Urgencias, echo un rápido vistazo por la sala de espera y noto como a mi derecha se levanta alguien, en menos de dos segundos unos grandes brazos me rodean, no me hace falta abrir los ojos, se que es Tom, conozco a Tom, le reconocería entre mil personas.

Me da tiempo a echar un rápido vistazo a su cara y veo sus ojos rojos y anegados de lágrimas y me estremezco, le aprieto mas fuerte contra mi, intentando calmar sus temblores, aunque no estoy muy seguro de si son suyos o míos, no se cuanto tiempo estamos abrazados, pero noto que si me suelta podría caer, mis rodillas son como gelatina, pero miles de preguntas recorren mi cabeza y quiero hablar, quiero preguntar, pero soy incapaz de articular palabra.

Veo como Gio abraza a Tom por detrás y le separa de mí, sus ojos también están rojos y contiene las lágrimas, su respiración la delata, ¿sabéis cuando alguien intenta no llorar?, su respiración se acentúa como si en cada inspiración se tragara una lágrima. Lleva a Tom hasta los asientos, sin soltarle en ningún momento, Gio siempre ha estado ahí, nunca le ha dejado caer, por eso, creo que es la persona que más admiro, se que nunca dejará caer a Tom.

En ese momento doy un vistazo a la sala y veo muchas caras conocidas, pero nadie se acerca, no por que no quieran saludar, mas bien creo que no son capaces ni de verme, Flech se acerca a mi y pasa un brazo por mis hombros, Flech, él es como nuestro padre, siempre ha estado a nuestro lado guiándonos cuando nos salíamos del camino, llevándonos de la mano y soltándonos en el momento preciso, gracias a él creo que Mcfly está donde está.

Danny, deberías sentarte - me dice Flech con un tono apacible, tranquilo, siempre ha tenido nervios de acero, aún así noto en su cara todas sus emociones y vuelvo a estremecerme, ahora sí que necesito que me digan algo.

Flech, necesito saber algo más- mi voz es apenas un susurro, no soy capaz de formular ninguna frase más, pero se que él va a contestarme a todas esas preguntas no formuladas.

Me preparo para lo peor, no quiero escucharle, me da miedo que me diga lo que estoy pensando, que él ya no está, que se ha ido, siento un puño en mi estómago y trato de reprimir las lágrimas. Flech me mira, me pasa una botella de agua y sin más miramientos empieza a hablar.

Esta mañana camino al estudio, ha habido un accidente, una furgoneta ha salido de su carril, chocándose frontalmente con su coche – Flech se queda unos segundos callados, supongo que pensando por donde continuar – por desgracia el coche ha salido disparado contra el arcén, dando alguna vuelta de campana, nos han dicho que sin el cinturón su cuerpo habría salido expulsado por la ventanilla, puede que eso le haya salvado – sin poder remediarlo, me estremezco al escuchar esa frase.

Doug esta vivo, pero no se su estado y por la cara de Flech y el tono de Tom al teléfono, horas antes, se que no puede haber buenas noticias.

– Ahora mismo se encuentra en quirófano – continua Flech – todavía no saben que repercusiones puede haber tenido el accidente, ni si existen más lesiones de las visibles, en realidad, no sabemos nada, seguimos esperando a que salga el médico.

También me dice que ya han avisado a su madre y a su hermana, que están de camino desde Essex.

Vuelvo a echar una ojeada a la sala y veo a Frankie agarrando a la mano de Harry, no me había dado cuenta de que estaba ahí, en realidad la relación de Doug y Frankie había acabado hacía unos meses, pero no me cuestione su presencia allí, era comprensible, en ese momento Harry levantó la cabeza y cruzamos una mirada, nunca hemos sido los mejores amigos, pero siempre nos hemos entendido y con ese cruce de miradas nos lo dijimos todo.

Me levanté del asiento y empecé a dar vueltas por la sala, no puedo estar parado mucho tiempo, siempre he sido un poco hiperactivo y en estas situaciones, más todavía, cuando me disponía a sentarme de nuevo salió un médico por las puertas, dio una rápida ojeada a la sala y dijo:

– Familiares de Dougie Lee Poynter – Todos se levantan de golpe y yo me giro acercándome rápidamente al médico. – No os voy a engañar, voy ha hablar claro, creo que es lo que los familiares necesitan, así que intentaré explicarme lo mejor posible, ha sido una operación complicada, hemos conseguido drenar el traumatismo craneoencefálico, pero con este tipo de operaciones es necesario vigilar la evolución del paciente en las siguientes 48 horas, ahora mismo su estado es crítico, hemos conseguido estabilizar sus constantes, no se observan lesiones medulares y su cerebro muestra actividad cerebral, pero, el paciente se encuentra en estado comatoso y no sabemos si será de larga duración. El coma, es un campo bastante desconocido en la medicina.

El médico siguió hablando, pero mi cerebro ya había desconectado, no podía procesar la información, notaba como el mundo caía sobre mis hombros, hundiéndome poco a poco, notaba mi alrededor dar vueltas, escuchaba a alguien llorar, una mano en mi hombro y yo solo pude correr, necesitaba respirar, necesitaba salir de ahí, el edificio estaba cayéndose sobre mí y yo solo pude echar a correr.

Quería despertar, ver que todo había sido una cruel pesadilla, que sólo era mi subconsciente castigándome, pero por mas que me pellizcaba, seguía en el aparcamiento del hospital sentado entre mi coche y el de al lado.

Conseguí levantarme apoyando las manos en los dos coches, busqué las llaves y abrí, entre como pude en el coche y en el momento en el que cerré la puerta, rompí a llorar como hacía años que no lloraba, mis hombros se convulsionaban y mi respiración irregular provocaba que salieran hipidos de mi garganta, lo único que podía repetirme era:

– ¿Por qué Dougie? yo me lo merecía, yo sí me lo merecía, no él.

No se cuanto tiempo pasó hasta que note que alguien abría la puerta del copiloto y entraba en el coche, con los ojos nublados por las lágrimas vi a Harry sentado a mi lado, me tendió un pañuelo y empezó a hablar.

– Te hemos estado llamando pero tu móvil aparece apagado- su voz era apenas un susurro.

– Ya, se me ha roto esta misma mañana, después de que me llamara Tom – no pude continuar, solo recordar esa llamada hacía que mis ojos volvieran a anegarse de saladas lágrimas.

Harry hizo un ligero asentimiento con la cabeza y continuó.

– Le han subido del quirófano, nos han dicho que podemos pasar a verle de dos en dos y ya han llegado Sam y Jazzie – se quedó callado esperando mi contestación, pero yo no sabía que decirle, quería salir corriendo a verle, pero a la vez me daba pánico.

– Harry, no se si soy capaz de verle, no se si lo podré aguantar- y lo decía en serio, no sabía si iba a ser capaz de controlarme.

– Yo entraré contigo, entraremos los últimos si quieres, yo estaré a tu lado – y esa simple frase me llegó más que cualquiera que me hubiera dicho en esos largos 7 años que hacía que nos conocíamos.

Si esto era duro para mí, en verdad no me podía imaginar por lo que estaba pasando Harry en estos momentos, Dougie era como su hermano pequeño, siempre le había protegido. Dougie, era mucho para mí, pero para Harry era como si le quitaran su mitad. Volví mi cara y solo pude decir una palabra:

– Vamos.

Salimos del coche y pusimos rumbo a la entrada del hospital, cuando estábamos a punto de cruzar la puerta de urgencias, note como una mano se posaba en mi hombro haciéndome parar, me dí la vuelta y mire a Harry.

– Después me gustaría hablar contigo de un par de cosas – su voz sonaba seria, pero no de la manera con la que sueles decir ese tipo de frases, como una amenaza, más bien su tono implicaba curiosidad y eso me sorprendió pero no le di más importancia, lo primero en esos momentos era sin duda alguna, ver a Doug.

Subimos en el ascensor hasta la planta 6, donde se encontraba la llamada UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) el simple nombre no vaticinaba nada bueno, cuando se abrieron las puertas del ascensor, vi la imagen mas sobrecogedora que había visto en mi vida, era un pequeña sala con paredes blancas y luces aún mas blancas que le daban a la sala un aspecto, escalofriante.

Había varios grupos de personas, uno de los cuales, formado por mis amigos, en otros grupos una mujer lloraba abrazada a lo que supuse que sería su marido, en ese momento dos personas salían de la UCI con la cara pálida y lagrimas corriendo por sus mejillas y volví a estremecerme, de verdad me estaba planteando si entrar, todo era tan desolador, que las pocas fuerzas que conservaban se estaban esfumando a pasos agigantados.

La mano de Harry volvió a mi hombro y me dio un pequeño apretón, haciéndome notar su apoyo y eso fue lo único que me dio fuerzas para dar un paso adelante y acercarme al grupo.

Busque a Sam y Jazzie con la mirada, pero no las encontré por lo que decidí acercarme a Tom y Gio, en cuanto me vieron dejaron de hablar y Gio se acerco a mi, paso sus brazos por mis hombros y me dio un abrazo, de esos que llegan al alma, le devolví el abrazo con todo el cariño que pude, mientras veía a Tom lanzar una disimulada sonrisa, él mejor que nadie sabía como eran esos abrazos y lo que ellos te aportaban.

– Danny, cariño – su tono de voz era tan dulce que podría llegar a calmar hasta a la bestia más furiosa – ¿Has llamado a Georgia? Se que no está en el país y a lo mejor no la quieres preocupar, pero seguramente le gustaría enterarse antes de que la noticia salte a los medios, no se cuanto tiempo más durará este ocultamiento, pero dudo que tarde mucho. – No había pensado en los medios, en las fans, en el grupo, simplemente había pensado en Doug, mi amigo, no en el bajista de Mcfly.

En realidad, creo que no había pensado en Georgia desde esta mañana, antes de la llamada de Tom y si no llega a ser por Gio no se si me hubiera acordado, ahora mismo tenía otras cosas en mi cabeza y aunque fuera mi novia, nunca había sido mi prioridad, por más duro que eso pudiera sonar.

– No, con todo este jaleo, no he podido llamarla, además he roto el móvil –

– De acuerdo, yo la llamaré cuando llegue a casa, Tom y yo nos vamos ya, estamos esperando a Sam y Jazzie, las vamos a acercar a casa.

– ¿Habéis entrado ya a verle?

– Si – respondió Gio, con un simple monosílabo, el cual no supe como interpretar.

Sam y Jazzie aparecieron por la puerta, demacradas y sosteniéndose la una a la otra, otra imagen desgarradora, que creo que jamás seré capaz de borrar.

Me acerque a ellas y sus reacciones fueron dispares, Sam me abrazó llorando sobre mi hombro, nunca habíamos tenido mucha relación pero ella siempre nos había apoyado en todo. Con Jazzie las cosas fueron muy distintas, porque simplemente, ella conocía toda la historia.

Doug no le ocultaba nada a su hermana y cuando digo nada, es nada, no la juzgue, su reacción no me sorprendió y en cierta manera me esperaba eso, yo en su lugar hubiera hecho lo mismo.

Finalmente nos quedamos Harry y yo en la sala, era nuestro turno de entrar y la hora de visitas acababa en 20 minutos, por lo que me cogió del brazo y literalmente me arrastró hasta la entrada. Allí nos hicieron ponernos un batín, una mascarilla, un gorro y una especie de zapatos, parecía que íbamos a entrar en quirófano, supongo que todo este ritual es para evitar contagios, por las dos partes, paciente-visitante y viceversa.

Nos guiaron por la UCI y sin lugar a dudas puedo decir que es el sitio mas espeluznante que he visto en mi vida, cada paciente esta separado por unas cortinas transparentes, donde la intimidad no existe, las máquinas que se encuentran enchufadas a los pacientes no paran de emitir ruidos, que entran hasta el tímpano, se puede ver a las familias llorando en cada cabina.

Llegamos a la cabina número 7 y le vi, a través del plástico, le vi y mi mundo se derrumbó en ese preciso instante, Dougie, Doug, mi enano, mi pollito, tumbado en una cama, demacrado por las heridas y los hematomas que le cubrían toda la cara, enchufado a mil maquinas que le hacían todo, le ayudaban a realizar las funciones más vitales, todo aquello que hasta ayer había sido algo tan simple, hoy parecía una odisea.

Note como las lagrimas resbalaban por mis mejillas, ya no tenía ningún control sobre ellas, puedo asegurar que en el día de hoy había derramado más que en los últimos 10 años. Me arme del poco valor que me quedaba y entre, solo sabía que necesitaba tocarle, notarle, saber que era real, que no era un espejismo. Escuche de fondo como la enfermera nos indicaba que teníamos 15 minutos.

Harry se posicionó al lado contrario de donde yo me encontraba, desde mi posición pude ver como una lágrima resbalaba por su mejilla hasta ahogarse en su mentón y eso me sobrecogió, nunca había visto llorar a Harry, en mis 7 años junto a él, nunca le había visto derramar ni una sola lágrima.

Me senté en un taburete que había al lado de la cama y mire la mano de Dougie, en ella había lo que supuse que seria una vía, de la que salía un tubo que acababa en una botella, de suero o algún otro medicamento.

Acerque mi mano a la suya y le roce, fue un simple roce, pero yo note mucho más y desee que fuera como fuera él también lo notara. Entrelace mi mano con la suya y le mire, su cara estaba sin expresión, si no fuera por las magulladuras parecería un niño durmiendo, porque aunque él siempre se enfade, para mí siempre seguirá teniendo esa cara infantil, que le hace tan perfecto.

Sin soltar su mano, baje mi cabeza y la apoye en el borde de la cama, mojando las sábanas con mis lágrimas, note como su mano se movía y levante rápidamente la cabeza buscando a Harry.

- ¿Lo has notado? Se ha movido- exclamé.

- Si, lo he notado, el médico nos dijo que es normal, sus reflejos no han desaparecido y sus músculos se contraen involuntariamente - Me explicó Harry.

Esa no era la respuesta que quería oír, porque esa respuesta solo me decía que no era él, el que se movía y la tristeza me invadió. Era muy duro verle ahí tumbado, sin moverse, sin reaccionar al tacto, sin ver esa sonrisa, ni escuchar su risa, solo necesitaba que me mirara y me dijera, alguna de sus frases, aunque me insultase, quería que me gritase, que me pidiera explicaciones, quería volver a hablar con él, abrazarle y decirle que todo iría bien, que yo estaría a su lado para siempre.

Pero el no me iba a escuchar, su cerebro no iba a reaccionar a mi voz, mi tacto no le iba a despertar, pero aún así nunca estaría solo, porque hasta que decidiera volver a mi lado, yo no me iba a despegar del suyo.

¿Review?