Capítulo 2
Después de agotar nuestros 15 minutos, salimos de la UCI sin decir nada, andábamos en silencio y me acorde de la canción de Doug, "The silence is a scary sound", en estos momentos todo me recordaba a él, mientras andaba sumergido en mis recuerdos, Harry consiguió sacarme de ellos, pidiéndome ir a tomar algo, en verdad desde el café de la mañana no había tomado nada y así lo refuto mi estómago.
Entramos en una cafetería cercana al hospital, la cual se encontraba llena de médicos, dimos un rápido vistazo al local, fuimos hacía el fondo y pedimos algo de comer, aunque mi estómago estaba cerrado, sabía que tenia que llevarme algo a él.
- Bueno, Dan, tengo que decirte un par de cosas, pero antes me gustaría saber, por qué Doug y tú lleváis evitándoos más de un mes - La pregunta de Harry me descolocó, puede que al final no estuvieran tan lejos de conocer la realidad, se que Doug nunca le dijo nada, él mismo así me lo comunicó, pero nunca caímos en que nos conocen demasiado como para ocultarles algo así.
- No se a que te refieres - preferí hacerme el tonto, la verdad que la respuesta sería demasiado larga y no estaba seguro de querer que la supiera, era algo de Doug y yo no era quien para decirlo sin su permiso.
- Danny, no te hagas el tonto, sabes de lo que hablo.
- Si Harry, se de lo que hablas, pero no es algo que yo te pueda contar, no puedo, lo prometí y habré hecho muchas cosas, pero nunca he faltado a una promesa y así va a seguir.
- Danny, ¡Dougie esta en coma! – exclamo Harry, recordándome algo que yo ya sabía perfectamente.
- ¡Te crees que no me he dado cuenta! Ese no es motivo para incumplir mi promesa, si él no despierta, se quedará entre nosotros, porque en realidad a nadie más le importa y mucho menos ahora.
- De acuerdo, como quieras, no te presionare más.
Note como el tono de Harry bajaba hasta no ser más que un susurro, yo sabía que había hecho bien, que era algo que no tenía porque contar, porque era algo nuestro.
- Que querías decirme tú - pregunte, la verdad llevaba un rato dándole vueltas y ya me empezaba a picar la curiosidad.
- Es sobre el accidente, esta mañana Flech te ha dicho que Dougie se dirigía al estudio, es mentira - eso me descolocó, ¿Por qué Flech me mentiría con algo tan absurdo? - El accidente se ha producido en la carretera A7 Norte.
Mi cerebro proceso la información rápidamente, esa carretera era la que llevaba al norte, a…Bolton.
- ¿Dougie iba al norte? ¿A dónde? - no sabía si quería saber la respuesta, si esa respuesta era Bolton, no podría soportarlo.
- Creo que ya sabes a donde iba, Danny, iba a Bolton, me lo dijo ayer por la noche.
A Bolton, Dougie, había tenido un accidente cuando se dirigía a verme, había tenido un accidente por mi estupidez, estaba en el hospital, en coma, por mi culpa. La culpa me corroía por dentro, notaba ácido subiendo por mi garganta, me levante corriendo de la mesa y fui a los lavabos, entré y me dirigí directamente al WC, eche la poca comida que había ingerido y note como las lágrimas se derramaban por el desagüe, una mano se puso en mi frente y unos brazos me levantaron, supuse que sería Harry, bajó la tapa del WC y conseguí sentarme en ella.
- Dan, Dan, escúchame, no es tu culpa, ¡no es tu culpa! Dan, ¡Dan! – Notaba que Harry me zarandeaba sin ninguna delicadeza, pero yo no podía moverme, notaba que me iba a desmayar, que mis bronquios se estaban cerrando, lo último que recuerdo es a Harry llamando a los camareros y después, todo se volvió negro.
Desperté un poco desorientado, abrí los parpados con pesadez, era de noche por lo que mis ojos tuvieron que habituarse a la oscuridad de la habitación, no sabía como había llegado allí, ni que me había pasado, di un rápido vistazo a mi alrededor y gracias un par de pósters, reconocí la habitación de Harry.
Me levanté de la cama, notando mi cuerpo pesado, como cuando después de una larga noche tienes una mala resaca, me acerque a la puerta y la entreabrí un poco, dejando que una luz proveniente del salón se colara por la rendija de la puerta, no fui capaz de escuchar ningún ruido que me indicara si Harry, estaba o no despierto, por lo que decidí avanzar por el pasillo, muy cuidadosamente de no hacer ningún ruido por si estuviera dormido, algo que era probable, ya que yo le había robado su habitación.
Me asome al salón y le vi, estaba sentado en el sofá, con el ordenador encima de sus piernas, los cascos puestos, una tímida sonrisa cruzando su rostro y un rastro de lágrimas secas en las mejillas, di uno paso más acercándome por el lateral para intentar ver que era lo que le causaba esas emociones. Me paré en seco cuando vi la pantalla del ordenador, estaba en Super City, nuestra página web, pude ver el vídeo que se estaba reproduciendo en ese momento, era ese en el que Doug y él están, simplemente sentados en un sofá, contestando a algunas preguntas y riendo, riendo a carcajada limpia, como solo ellos son capaces de hacerlo.
Cuando me disponía a dar un paso más, Harry levanto la cabeza y me vio, cerró el ordenador y se paso ambas manos por su cara, intentando borrar cualquier rastro de debilidad, así era Judd.
- ¿Ya estás mejor? – su voz era rasgada, como cuando llevas días sin hablar y notas que no te sale la voz.
- Si, eso creo, ¿qué ha pasado? – la verdad que solo recordaba estar vomitando en un baño y despertarme aquí, no sabía que intervalo de tiempo había entre esos dos momentos.
- Te desmayaste en el bar, decidí traerte aquí antes de llevarte a tu casa.
- ¿He estado inconsciente todo este tiempo? – me sorprendía que de ser así, no me hubiera llevado al hospital.
- No te acuerdas de nada, ¿verdad? – acompaño su pregunta con un levantamiento de cejas, muy típico en él.
- No, lo último que recuerdo es estar en el baño vomitando, mi siguiente recuerdo es el de despertarme en tu cama-.
- Estuviste inconsciente unos 2-3 minutos, el resto del tiempo solo decías frases inconexas y sin significado alguno, al menos para el resto de los mortales. Luego te quedaste dormido en el coche y como si de una princesita se tratase te subí a casa.
Un ligero rubor cubrió mis mejillas, era bastante ridículo que con 24 años me subieran en brazos a la cama, se que Harry no se estaba burlando de mí, ni me lo iba a echar en cara, pero aún así me sentí estúpido por no saber controlar mis emociones, todo esto me estaba sobrepasando y no se si podría sobrellevarlo.
Pude ver como Harry leía mis pensamientos, hizo una ligera negación con la cabeza y me insto con la mano a que me sentara a su lado.
- Voy ha prepararte algo de comer, necesitas algo que llevarte al estómago – sin decir nada más, se levantó del sofá rumbo a la cocina, no me dejó margen de réplica, aunque sabía que no iba a servir de nada protestar. No quería comer, no me sentía capaz de poder retener la comida en mi cuerpo.
Me senté, ocupando el sitio que Harry había dejado, cogí el portátil, desconecte los cascos y le dí al play, en cuanto escuche la risa de Dougie, sentí que volvía a hundirme profundamente, pero intente concentrarme en su voz, cerré los ojos y me deje llevar por su risa.
Cuando el video terminó, volví a abrir los ojos, decidí ver el siguiente y repetí el mismo ritual que antes, su voz me relajaba, esa voz con la que tanto me había metido durante los últimos 7 años, ahora sonaba diferente.
Note una presencia a mi lado, observándome, en su cara se podía entrever una ligera sonrisa, que le devolví. Me tendió un gran tazón humeante de lo que supuse que sería sopa y se sentó a mi lado. Olí la sopa y mi estómago gruño, le agradecí con la mirada que se tomara tantas molestias conmigo.
- Tengo un video, de hace unos años, en Australia, cuando grabábamos Radio: Active – dejó la frase sin terminar, supongo que pidiendo mi aprobación, sopesando, mi reacción.
- Ponlo – en esos momentos, cualquier distracción se agradecía.
Harry se levantó del sofá y empezó a buscar entre una montaña de dvd's, sacó uno, se acercó al mueble del televisor, lo puso y volvió a mi lado, mientras yo seguía dando pequeños sorbos a esa hirviente sopa. Se sentó como los indios, sus ojos estaban muy abiertos y se podía entrever una emoción parecida a la de un niño que se encuentra a punto de ver su película favorita, eso me conmovió y creo que ese fue el momento en el que lance mi primera sonrisa sincera, ya no solo desde el accidente, hacía un tiempo que no sonreía sinceramente.
En video empezó y lo primero que visualice fue a Tom dando saltitos por la playa y riendo. La verdad, era increíble lo infantil que podía llegar a ser y a la vez, siempre había sido el más maduro de los cuatro.
La cámara giró y allí estaba yo, sentado en una tumbona, debajo de una impresionante sombrilla, con la guitarra negra en mi regazo y una cerveza en la mano, sonreía y reía por algo que debía de haber dicho mi compañero de tumbonas, Dougie.
Un sonrisa escapó de mi boca, recordaba ese día, llevábamos una semana grabando sin parar y ese día habíamos decidido tomárnoslo libre, por lo que bajamos a lo que más nos gustaba de Australia, sus playas y la tranquilidad que allí se podía respirar.
Harry sostenía la cámara y decía algo, que no fui capaz de entender, solo podía ver como la cámara se acercaba, mas y mas a Doug, hasta llegar a hacerle un primer plano, este alargo una mano y tomo el relevo como cámara. Harry se alejo corriendo hacía la orilla, donde Tom se encontraba todavía dando saltos.
La cámara giró y me enfocó, con esa sonrisa estúpida en mi cara y la superficie cubierta de pecas, Doug empezó ha hablar, poniendo tono de niña estridente, pidiendo que tocara una canción para él, decía cosas absurdas, pero a mi me parecía lo más perfecto del mundo. Solté una carcajada al escuchar de nuevo a Doug y mire a mi lado, allí estaba Harry con los ojos muy brillantes y una sonrisa cada vez mas ancha en su cara. Volví mi atención al video y pude ver como complacía los deseos del enano, sin que este tuviera que rogar mucho más, me encantaba consentirle, como a un niño mimado.
Recuerdo que quería tocar una canción que Doug pudiera cantar conmigo, esos eran nuestros momentos, cuando él y yo entonábamos una canción, el resto del mundo desaparecía y solo quedábamos los dos, mirándonos, sonriéndonos.
Empezaron a sonar los primeros acordes de Ignorance, normalmente suelo tener muy mala memoria y se me olvidan la mitad de los acordes, pero no de esa canción, la cual no está en ninguno de nuestros discos, pero para mí es mas importante que cualquier single.
En un segundo, me traslade a Australia, a aquél día y le pude ver, a mi lado, cantando, me deje llevar por los recuerdos, por enésima vez en el día.
Cuando acabó la canción volví a abrir los ojos y me centre de nuevo en el video, en esos momentos la cámara pasaba a mis manos, mientras yo enfocaba a Dougie, él cual bebía de su cerveza y se tumbaba de nuevo en la tumbona, volví la cámara hacía la orilla y vi como Harry y Tom se acercaban hacía nosotros, con unas palas en la mano.
Recordaba perfectamente lo que iba a suceder en esos momentos y una sonrisa volvió a mi cara. En el video, Doug cogía de nuevo la cámara y la dejaba sobre la guitarra de su tumbona y en menos de dos segundos un cubo lleno de hielos a medio derretirse acabo sobre mi cabeza, del video solo salía insultos, por mi parte y unas carcajadas irritantes, por parte de Doug.
A mi lado Harry, sentado en el sofá, soltó otra carcajada al ver mi cara en el video, la verdad es que era graciosa, mi sonrisa había desaparecido y había dado paso a unos ojos muy abiertos, que junto con el pelo pegado y las pecas hacían de mi cara un curioso retrato, digno de inmortalizar. Rió a la vez que Doug y por un momento el pasado y el presente se fusionaron en una carcajada, como si realmente Dougie estuviera a nuestro lado riendo.
Volviendo al video, se podía ver como Tom se acercaba corriendo, haciendo aspavientos con las manos y gritando cosas como: "¡No mojéis la cámara!" "¡Cuidado con la guitarra!" "¡Mi móvil!" y una serie de frases, en tono madre histérica. Cogió la cámara y en ese preciso instante yo me abalance sobre Dougie haciéndole cosquillas, Harry se me unió y el enano solo pataleaba y nos gritaba de todo, odiaba que le atosigáramos, pero él se lo buscaba siempre.
Mientras Tom nos grababa, nosotros cogimos a Dougie que seguía revolviéndose como un saco de pulgas y salimos corriendo hacía la orilla, en cuanto entramos un poco en el agua, soltamos a Dougie y gracias al primer plano de Tom, pude obtener la imagen más perfecta, Doug saliendo del agua, con los labios fruncidos, en una especie de fingido cabreo y el agua goteando por su pelo, quien dijera que no era adorable, mentía.
Cuando terminó el video, volví mi cabeza para mirar a Harry y ver su reacción, seguía con una sonrisa en sus labios, pero giro su cabeza, borro la sonrisa y me pregunto:
- ¿Crees que se va a despertar? – esa era la pregunta que yo me he hecho mil veces a lo largo del día, no sabía que contestarle, no tenía ni idea de que decirle. Decidí no pensar y contestarle desde lo más hondo de mi corazón.
- Estoy seguro – y continúe con un tono mas bromista en mi voz - solo quiere ser el protagonista del cuento por una vez, siempre se esta quejando de que le ignoramos. – Se que no era un buen momento para hacer bromas, pero de verdad, creo que es lo que necesitamos, vi como la tímida sonrisa volvía a aparecer en su cara.
- Será un enano, pero siempre, esta tocando las narices, luego dirá que nos metemos con él.
Volvimos a compartir una mirada, una de esas que hacen que te lo digas todo y que a la vez no tengas que decir nada y con eso nos dirigimos a dormir. La verdad es que no me apetecía ir a mi casa, no sabía si quería estar solo en esos momentos, pero Harry ni me pregunto si quería quedarme, en realidad, me conocía demasiado bien.
¿Algo que decir? ¿Tomates u otras hortalizas que arrojar?
