Bueno, gracias por los comentarios, no puedo contestarlos porque no estáis registradas, pero saber que me hacen muy feliz. Pensé que no iba a poder subir, pero todavía tengo 2 días hasta que mi conexión de internet sea horrorosa, así que, subiré estos días.

También espero no haber espantado a muchos lectores con el capítulo anterior y agradezco que me comenteis lo que os parece, tanto si es bueno, como si es malo, acepto críticas negativas siempre que sean constructivas.

Y ahora, el capítulo, como veréis, se va la letra cursiva, lo que significa que volvemos al presente.

¡A leer!


Capítulo 15

Llevábamos todo el fin de semana encerrados en mi casa, parecíamos autómatas, comíamos, dormíamos y se sentaban a escuchar mi historia. Les conté todo, desde el principio, dejando los detalles íntimos para mí, para mi recuerdo. No interrumpieron ni una vez mi discurso, pero podía ver como la boca de Tom se abría en numerosas ocasiones, de incredulidad o como Harry levantaba las cejas cada vez que escuchaba algo de besos.

Si, me sentía liberado pero también me sentía avergonzado, sabía que no iban a juzgarme, no me iban a dar la espalda, ni a hacer comentarios ofensivos. Pero aún así, era duro. Confesarlo todo fue duro.

Cuando terminé, cerré los ojos, di un trago a la botella de agua que tenía en mis manos y esperé, espere a que alguno hablara, dijera algo. Llevábamos dos días en mi casa y la conversación había girado en todo momento acerca de Dougie y de mí.

- ¿No vais a decir nada? – pregunté mirándolos.

- Eh, esto… - empezó Tom, pero Harry le cortó.

- ¿Por qué os separasteis? ¿Por qué te fuiste a Bolton? Porque por lo que has contado todo parecía un cuento de hadas, algo tuvo que pasar.

- Es algo complicado – comencé – Después de aquella noche, se sucedieron otras parecidas, él lo volvió a dejar con Frankie, pero yo no pude dejar a Georgia. Tuvimos una pelea en la que me puso entre la espada y la pared. No supe reaccionar y me largué.

Si era un resumen, en realidad la pelea fue bastante más seria, nos dijimos muchas cosas que querría borrar, hubo insultos, empujones y sobretodo decepción. Le jodí, le destroce y me dio igual, me largue dejándole solo. Fui un COBARDE. Sí un cobarde con mayúsculas, tuve miedo de que la relación se afianzara porque eso significaba aceptar que estaba enamorado el él, que era gay y no estaba preparado para eso.

Esa explicación no pareció contentar mucho a Harry, pero él sabía que por ahora no iba a decir nada más, suficiente les había contado ya. Esa noche cada uno volvió a su casa y yo me quede solo de nuevo, recordando, rememorando todo lo que había pasado ese fin de semana. Me sentía liberado, me había quitado un peso de encima contándolo.

Ellos tenían derecho a saberlo, así lo habíamos acordado hacía muchos años. Cualquier cosa que pudiera afectar negativamente al grupo debía ser hablada entre los cuatro, consensuada y comentada. Dougie y yo rompimos esa regla y ahora había intentado enmendar mis errores. Como siempre, me parecía que había llegado tarde.

POV Harry

Llegué a casa cuando ya había anochecido. Necesitaba sentarme a meditar todo lo que había escuchado ese fin de semana, todavía seguía sin creérmelo del todo. Si no hubiera sido el mismo Danny el que me lo contara de primera mano, creería que era una broma digna del día de los santos inocentes.

Pero no, era real, demasiado real. Las señales habían estado allí, pero había sido incapaz de interpretarlas, de verlas, había estado ciego y ahora me arrepentía de no haberme sentado a hablar con Dougie.

Antes el enano siempre me lo contaba todo, cada detalle, cada pensamiento. Éramos un uno, ahora una parte de mí sentía que me había traicionado, que nuestra amistad había fallado. Era absurdo, porque le entendía, en el fondo entendía que no hubiera contado conmigo. Era un tema peliagudo, complicado y algo escabroso. Para qué engañarnos, ver a Danny confesando que se había acostado con Dougie era realmente escabroso.

Mucha gente podía parecer gay, Danny a veces lo parecía, le encantaba robar besos, besar en el cuello o achuchar a la gente. Siempre era con Dougie, algunas veces con Tom, desde que McFly comenzó siempre había sido así. Pero de esos juegos a la realidad había un paso que nunca creí que nadie daría. Me equivoqué.

Me senté en el sofá colocando los pies encima de la mesa. Me dolía la cabeza. Quería hablar con Dougie, necesitaba hablar con él. Le echaba tanto de menos que no era capaz de soportarlo. También tenía que hablar con Danny, cuando había estado contando todo su cara había sido, lo que algunos dicen y yo no creía, había sido el reflejo de su alma. Había sido capaz de transmitirme todas las emociones y eso no era algo que me pasara muy a menudo con él.

Danny y yo siempre habíamos mantenido una distancia de seguridad. Éramos, claro que lo éramos, era uno de mis mejores amigos. Pero nunca habíamos tenido esa extraña conexión que yo tengo con Dougie o que él tiene con Tom. Era extraño, hasta este fin de semana mi imagen de Danny era completamente distinta, me parecía que no lo conocía, que nadie conocía al verdadero Danny.

La mayor parte del tiempo se ocultaba tras la careta del gracioso, del alegre. Había visto otra parte de él, una que me dio miedo. Danny era capaz de muchas cosas y lo había demostrado, pero hacerle daño a Dougie lo había destrozado.

Cogí el móvil y decidí enviar un mensaje: "Danny, aunque no siempre lo demuestre, si me necesitas ya sabes donde encontrarme, siempre."

Deje el teléfono sobre el sofá, cerré los ojos y desee que Dougie despertara pronto o esto podía acabar muy mal. No se porque lo sabía, pero lo hacía. Danny no aguantaría mas con los remordimientos, aunque todos le dijéramos que no era su culpa, en el fondo Danny se culpaba, de todo.

POV Tom.

Conduje en silencio hasta casa, por primera vez la radio estuvo apagada todo el camino. Necesitaba tener una conversación conmigo mismo. Una conversación seria, muchas eran las cosas que tenía que pensar y la música me distraía.

Aparque el coche en la entrada del garaje y vi como las luces del salón iluminaban la entrada de la casa. Necesitaba a Gi, necesitaba un abrazo suyo, uno que me quitara los miedos. Miedo por Danny, por Dougie, por el grupo. Todo esto estaba siendo muy difícil.

Abrí la puerta de la casa y Marvin se enrollo en mis piernas impidiendo mi avance hasta el salón. Me agache, le cogí en brazos y camine hasta la entrada del salón, asome la cabeza y vi a mi novia en el sofá, riéndose con un programa de la televisión. Esa risa, contagiosa, dulce, preciosa.

Volví dejar a Marvin en el suelo y me acerque al sofá, dejándome caer pesadamente sobre él. Gi giró su cabeza regalándome una de sus mejores sonrisas, me acerque a ella y la bese suavemente, mientras sus ojos me hipnotizaban.

- ¿Qué tal el fin de semana con los chicos? – preguntó separándose un poco de mí.

- Complicado – conteste.

Deje caer mi cuerpo, apoyando mi cabeza sobre su regazo, dejando que sus manos acariciaran mi pelo.

- ¿Por qué? – pregunto suavemente.

- Danny… - susurre – Danny ha estado hablando con nosotros.

Tenía que contárselo, con ella no era capaz de tener secretos, le contaba todo. La mire a los ojos y estos se me inundaron de lágrimas.

- Cariño ¿estás bien? – pregunto preocupada.

- No – conteste pesadamente.

Hundí mi cabeza en su regazo y lloré. Lloré, descargando todo, todos mis miedos, todos mis temores. Sus brazos me rodearon, sin murmurar palabra alguna, me abrazo fuerte, haciéndome notar su presencia. Ella era la única persona capaz de transmitir tanto con un simple abrazo.

Estuve llorando lo que parecieron horas, mi respiración era agitada. Pero sus brazos no me soltaron en ningún momento. Levante la cabeza y la mire, tenía lágrimas en los ojos, levante una mano y se las seque, elevando a la vez mi cabeza y depositando suaves besos en sus ojos cerrados.

- Te quiero – murmure.

Una sonrisa cruzo su cara y sus ojos me dijeron tantas cosas que en realidad no necesitábamos las palabras para comunicarnos.

- Voy ha hacerte un resumen, ha sido un fin de semana muy largo – dije, sentándome en el sofá. Gi hizo un pequeño asentimiento con la cabeza y comencé.

Para cuando acabe de contarle todo, la noche había caído sobre nosotros.

- Y ¿Cómo esta Danny? - preguntó.

- Mal, aunque no quiera decirlo, le conozco, no esta bien. Llevaba mucho tiempo extraño y yo no pude darme cuenta, el día de la fiesta lo sospeche, sabía que pasaba algo con Dougie, pero nunca imagine que fuera eso.

- No hace falta que te diga nada Tom, tú ya sabes que hacer – contestó.

- Lo se, pero aún así me da miedo, tengo miedo de que haga cualquier locura, es capaz y tu lo sabes.

- Por eso mismo tienes que estar a su lado Tom. Dile que se venga a vivir con nosotros un tiempo, hasta que todo esto se calme un poco – dijo Gi.

- No se si va a querer, necesita estar solo, al menos eso es lo que él cree, pero no creo que sea capaz de no hundirse, es fuerte siempre lo ha sido, pero esto es muy duro para él. Se siente culpable Gi, de todo, del accidente incluido.

- Pero eso es una locura, él no tiene la culpa de nada. Son cosas que pasan, fue un accidente, la propia palabra lo dice.

- Ya, pero Dougie iba a Bolton. Danny piensa que si no se hubieran peleado, él no habría viajado y no estaría en coma.

- Bueno por esa regla, si yo no hubiera venido a Londres ahora mismo no estaríamos aquí. Es absurdo, pero en el fondo le entiendo. Se siente culpable, pero no por el accidente si no por lo que paso con Dougie. Por eso mismo no creo que sea buena idea que este solo.

- Pero no va a aceptar venir aquí… - susurre.

- Pues ves tú allí Tom, vete a vivir con él por un tiempo, iros los dos, Harry y tú – contestó muy seria.

- Yo no quiero dejarte sola.

- En estos momentos, Danny te necesita mucho mas que yo – contesto dándome un pequeño beso en los labios – Vamos a la cama, es muy tarde.

Esa noche no dormí nada, sabía que mi novia tenía razón, Danny me necesitaba y yo no le iba a dejar solo en esos momentos. Nada más amanecer llame a Harry. Le conté mi plan.

Antes de las 9 de la mañana, estábamos los dos, maleta en mano, entrando en casa de Danny. Los perros vinieron a saludarnos y subí directamente a la habitación de Danny.

No estaba allí y empecé a asustarme. Subí directamente al estudio y allí le encontré. Tumbado en el suelo, dormido. Rodeado de papeles llenos de garabatos y frases sin terminar, con la guitarra a su lado. Me acerqué a él y le desperté suavemente.

- Dan, despierta – susurre. Dio un pequeño salto y se sentó, frotándose los ojos como un niño pequeño.

- ¿Tom? ¿Qué haces aquí? – preguntó. Es ese momento Harry apareció por detrás - ¿Harry? ¿Qué ha pasado? – gritó poniéndose rápidamente en pie.

- Nada, tranquilo. Lo único que pasa es que tienes que buscar sábanas limpias, tienes invitados en casa.

Nos miró incrédulo y confuso, no entendía que pasaba y eso se reflejaba en su mirada.

- ¿Qué? – preguntó, pasando la mirada de Harry a mi y viceversa.

- Que nos mudamos contigo y no vale echarnos, así que ya puedes ir preparando las habitaciones y me pido la verde – dijo Harry mirándome.

Danny sonrió disimuladamente, negó con la cabeza, divertido. Se acercó a nosotros y nos abrazó a los dos a la vez.

- Gracias chicos – susurro mientras salía de la habitación con una sonrisa en los labios.

Solo por verle sonreír de esa manera y después de tanto tiempo, supe que esta mudanza valía la pena.


¿Comentarios?

¿Que os parecido la reacción de los chicos? ¿La relación Tiovanna?

Gracias :)