Gracias por los comentarios, me alegro que os guste.
Ahora si que si, me voy de viaje, no se si mi conexión a internet será suficiente, pero lo intentaré.
¡A leer!
Capítulo 17
Otra semana más, una semana más y todo seguía igual, febrero estaba a punto de terminar y nada había cambiado. Aquella tarde nuestro manager nos había confirmado una entrevista en una radio de Londres, según él después de un mes y medio era hora de que diéramos la cara, habláramos con la prensa y sobretodo con los fans.
No me apetecía. No quería ir y hablar sobre Dougie, sobre su situación, era algo que me daba pánico hacer, pero Tom estuvo de acuerdo y ahí acabo toda la discusión. Harry tampoco estaba muy a favor del plan, pero lo entendía, yo ni eso. No entendía porque teníamos que hablar de ello, era algo personal, no era nada relacionado con el grupo. Según ellos si. Mis protestas fueron en vano, como siempre.
Entramos en la radio, siguiendo a nuestro manager.
- Eh chicos – dijo Fletch dirigiéndose a Tom y a mí - ¿Os apetece hacer un acústico? – preguntó.
Mire a Tom con cara de sorpresa, ¿un acústico? ¿En serio nos estaba pidiendo tocar hoy?
- Pues no se – contestó Tom – Lo que quiera Danny – acabó diciendo.
Abrí los ojos con sorpresa, ¿yo? ¿Por qué me dejaba a mí esa responsabilidad? Si decía que no, la mirada de Fletch me traspasaría y su voz entraría en mi cabeza diciéndome, "eres músico". Asentí ligeramente con la cabeza.
- De acuerdo, me han dicho que en la sala 2 tienen unas guitarras, ir a verlas, si no llamo a alguien para que se acerque al estudio a coger las vuestras – dijo Fletch.
- No, yo necesito la mía, sin ella nunca me suenan igual las canciones – conteste y Tom apoyo mi petición asintiendo con la cabeza.
- De acuerdo, en 20 minutos estarán aquí, entonces ir a maquillaje a que os arreglen un poco esas caras de muertos que lleváis – grito Fletch mientras seguía al entrevistador.
- Sigo sin entender por qué nos maquillan y nos peinan cuando estamos en la radio - murmuro Harry.
- Bueno, sabes que siempre hay una cámara, sobretodo si hacemos un acústico – contestó Tom
Entramos en la sala de maquillaje y durante media hora miles de productos se encargaron de ocultar mis pecas y mis ojeras. Con el pelo fue otra cosa, no deje que me lo tocaran, no me apetecía llevar un tupé.
Cuando salí del maquillaje me dirigí a la sala número 2 donde Fletch nos había dicho que estarían nuestras guitarras, esperaba que así fuera. Entre y vi mi funda, perfecto. Me senté el taburete y saque la guitarra, afinándola, probándola mientras esperaba a que Tom llegara.
Empecé a tocar acordes, probando el tono de la guitarra y probando a la vez mi voz, hacía un tiempo que no hacíamos ninguna actuación. Tom entró por la puerta de la sala, perfectamente peinado y maquillado. Se sentó en una silla, enfrente de mí y realizo el mismo ritual que yo.
Cuando las guitarras se acoplaron y el sonido se fusiono, me miró.
- ¿Cuál? – preguntó.
Me encogí de hombros, suponía que debíamos tocar alguna de ATN pero la verdad era que no me apetecía nada ni Shine a Light, si Party Girl, ni ninguna de esas.
- ¿Alguna vieja? – pregunté.
- De acuerdo, ¿All about you? – preguntó.
- ¿Puede ser mejor Falling in Love? – volví a preguntar
- Claro, pues Falling in Love.
Empezamos a tocar, complementándonos, ya eran muchas las ocasiones que habíamos tocado esa canción juntos. Salía sola, sin que tuviéramos que mirarnos, ni seguir los pasos del otro, era algo casi automático.
Empecé a cantar, al principio mi voz era grave, mas de lo habitual, pero poco a poco el tono fue llegando y para cuando llego el estribillo, sonaba perfectamente. Siempre que ensayábamos una canción me encantaba meter variaciones, algún solo, aunque fuera pequeño, una nota más alta en mi voz. Algo.
Terminamos la canción a la vez sonriendo y mirándonos, las cuerdas dejaron de sonar en el mismo segundo y solté una carcajada.
- Se siente bien… volver a tocar – susurre.
- Si, la verdad es que si, echaba de menos estos momentos – confesó Tom
Y yo sonreí a su comentario. Si lo había echado de menos.
A las 12 de la mañana empezó la entrevista, los primeros minutos fueron normales, hablamos de música, actualidad, lo normal. Todo empezó a ir cuenta abajo cuando el entrevistador se centro en Dougie.
- Bueno, ya ha pasado más de mes y medio. ¿Cómo estáis? – preguntó.
Mire a Tom rogándole que fuera él, el que hablara.
- Bueno, sigue siendo duro, es muy duro tener a tú amigo en esa situación – dijo Tom
- Claro, es comprensible, cualquiera estaría igual. ¿Esto os ha unido más? – preguntó mirándome directamente.
- No hacía falta que sucediera esto para unirnos, ya lo estábamos – conteste secamente.
- Claro, claro. Bueno y ¿Qué pensáis que pasará con Mcfly?
Abrí los ojos considerablemente sin creer que esa pregunta hubiera sido formulada. ¿Cómo que qué pasará con Mcfly? Mcfly existía todavía, esto era una circunstancia que se acabaría, tarde o temprano estaríamos de nuevo juntos.
- No, nos hemos planteado eso, por ahora Mcfly existe y cuando Dougie despierte volveremos a la carga – contestó Harry mirando con desprecio al periodista.
- ¿Y si no despierta nunca? – preguntó de nuevo
Me levante del asiento, queriendo escupirle, pegarle, gritarle o todo a la vez.
- Ni se te ocurra volver a decir eso en tu jodida vida – contesté tirando la silla al suelo y salí corriendo de la cabina.
Corrí y corrí hasta que llegue a la calle, ignorando las llamadas de Fletch, los gritos de todos, solo quería correr lejos, alejarme de la ciudad, esconderme y llorar. No se cuanto tiempo estuve corriendo, pero respiraba muy rápido y notaba mis mejillas rojas. Me pare en seco, mirando a ambos lados, no sabía donde estaba, la emisora estaba a las afueras de Londres y no me conocía este lugar.
Seguí caminando sin rumbo fijo, perdido entre calles que parecían todas iguales, pequeñas casas adosadas, unifamiliares. Típico barrio del extrarradio.
Llegué hasta un descampado y me senté en el suelo, estaba frío, pero el sol se colaba entre las nubes, calentando poco a poco mi piel. Cerré los ojos y me tumbé. No había ruido, no se escuchaban coches, era como estar excluido del mundo, solo.
¿Y si no despertaba? Esa pregunta me llevaba acompañando desde el primer día, pero siempre la rechazaba, la dejaba a un lado y pensaba, "si, va a despertar, seguro que lo hace." Pero después de un mes y medio mi esperanza iba cayendo poco a poco, cada día un pedazo de mí caía con ella. Hundiéndome, más y mas hondo, tocando fondo.
Cerré fuertemente los ojos intentando alejar de mí todas esas ideas, todos esos pensamientos, fue imposible. "No, no va a despertar, te ha dejado solo. Solo Danny, no te queda nada. Todo es tu culpa. Deberías ser tú el que estuviera allí. Nadie te echaría de menos. Porque no vales nada" Esas frases se sucedían unas tras otras sin poder pararlas.
Me senté de nuevo, con los ojos cerrados y susurre al viento todas esas frases, dejándolas salir, convirtiéndolas en una realidad.
"No puedo más. No lo aguanto más, ¡que acabe ya!" Estaba gritando, solo, gritando en medio de la nada. Nadie podía escucharme, nadie debía escucharme. Por mi cabeza pasaron muchas ideas, muchas ideas locas, entre ellas la peor y la más atractiva. Irme, para siempre. Irme de este asqueroso mundo.
Llegué al hospital cuando la noche estaba cayendo, subí directamente en el ascensor, sin saludar a nadie, sin mirar a nadie, como un autómata. Entre en la habitación y le mire.
- Eres un jodido egoísta dejándome solo – susurre. – Sabías que no podría con ello, no puedo, me esta superando, ya no aguanto más.
Me senté a la cama, acerque mis labios a su oído y susurre.
- Despierta ya porque no puedo aguantar una noche más, ni una más. Lo digo en serio Dougie, esto ya me ha superado. Me estoy hundiendo, sin frenos, estoy cayendo. Solo veo oscuridad y no quiero ser egoísta, por mi familia, por Tom, por Harry. Pero te juro que no aguanto una sola noche más Dougie.
Deje que mi cabeza reposara en su pecho, agarrando su pijama, hasta que mis nudillos se quedaron blancos. Levante de nuevo la cabeza, mis visión estaba empañada por culpa de las lagrimas.
- Ves, no puedo pasar más de dos horas sin llorar. ¡Joder! Pero si hasta te he compuesto una canción de amor. Por favor, te lo suplico, vuelve conmigo, déjame estar a tu lado, no quiero perderte Dougie.
Escondí mi cabeza en su hombro y no deje de susurrar "despierta, despierta". Es algún momento debí quedarme dormido porque un gemido me despertó. ¿Un gemido? Levante mi cabeza y mire a Dougie, su respiración estaba acelerada, sus labios se movían haciendo muecas extrañas y sus parpados estaban apretados. Me asuste.
- Dougie, ¿Doug?
Sus parpados volvieron a moverse, pero esta vez abriendo los ojos. Dí un salto de la cama poniéndome de pie, "no, no podía ser, estaba soñando".
- ¿Dougie? – susurre acercándome a él.
De su boca salió otro sonido y yo grite. Grite muy fuerte llamando a Susan, la enfermera. Los siguientes minutos no puedo recordarlos. La habitación se lleno de médicos y enfermeras y me sacaron de allí, arrastrándome de un brazo, solo recuerdo que no paraba de preguntar qué era lo que estaba pasando.
No se cuanto tiempo pasé en el pasillo, sentado, escondiendo mi cabeza entre mis piernas, estaba mareado, no sabía que pasaba, solo veía a médicos correr de un lado al otro y empecé a pensar que algo malo ocurría, que había sufrido algún fallo orgánico o algo así.
Pero yo había visto como abría los ojos, un segundo, los abrió y yo lo vi. No lo había soñado, estaba seguro de ello.
Susan salió por la puerta y miró a ambos lados, buscando, me miro directamente. Un escalofrío recorrió mi espalda.
- Danny –susurro.
Me puse de pie en un instante, mi estómago se encogió. "No. Por favor, no lo digas, no digas que se ha ido". Empecé a temblar y mis ojos se volvieron a nublar. Susan puso una mano en mi hombro y mis temblores aumentaron.
- Danny, tranquilo, escúchame – susurro – Ha despertado.
¡Despertó!
¿Que pasará ahora? ¿Teorías?
