¡Ya estoy aquí!

Siento haber tardado tanto, pero este internet es demasiado lento y subir capítulo es una odisea.

Gracias por esperar y ¡A leer!


Capítulo 18

Las siguientes horas fueron demasiado confusas, mi teléfono echaba humo, en cuanto fui capaz de procesar la noticia lo primero que hice fue preguntar.

- ¿Puedo verle? – susurre a Susan.

- Todavía no, están haciéndole pruebas, después de un coma hay que mirarlo todo muy bien.

Asentí ligeramente con la cabeza y empecé a llamar a todo el mundo, el hospital ya se había encargado de avisar a su madre y a su hermana, por lo que yo llamé a los chicos.

Cuando el teléfono dio el segundo tono, Tom descolgó.

- ¿Dónde narices estás Danny? Llevábamos toda la tarde buscándote.

- Estoy en el hospital – dije.

- Bueno, pues creo que es hora de que vengas a casa, Fletch está bastante cabreado por que nos dejaras tirados en la emisora.

- Lo siento.

- Si ya, lo se. Bueno ¿vienes ya o no? – preguntó.

- ¿Estas con Harry? – pregunté.

- Si claro, ¿Por qué? ¿Qué pasa Danny? – preguntó un Tom muy confuso.

- Es Dougie, Tom. Es Dougie – susurre, la voz se me rompió y empecé a sollozar, esta vez no era de tristeza, pero eso Tom no lo sabía.

- ¿Qué ha pasado Danny? Me estás asustando – gritó Tom en mi oído.

- Pon el manos libres, que lo escuche Harry – susurre.

- Vale, ya esta Danny, ahora habla, por dios, ¡habla ya! – gritó Harry.

- Ha despertado – susurre.

- ¿Qué? – gritaron los dos a la vez.

- Que ha despertado, hace un rato, estaba en la habitación y empezó a moverse y a gesticular, abrió los ojos un segundo, grite y la habitación se lleno de médicos. Pensaba que pasaba algo malo, nadie me decía nada, pero salió Susan, la enfermera del turno de noche y me lo dijo. Ha despertado, al fin – dije atropelladamente

Escuche como Harry gritaba algo sobre las llaves del coche.

- ¿Le has visto? – preguntó Tom

- No, no me han dejado entrar, dicen que le están haciendo algunas pruebas o algo así.

- ¿Lo saben Sam y Jazzie? – volvió a preguntar

- Si, el hospital se ha encargado de llamarlas.

- Vale. Danny, vamos para allá, estamos saliendo de casa – dijo Tom

- De acuerdo, de aquí no me pienso mover – susurre y colgué.

Cuando colgué, mire el teléfono, no me acaba de creer lo que acababa de pasar, todo había sido muy rápido. Mi cerebro parecía a punto de estallar y debía llamar a más gente. Tenía que llamar a mi hermana, a Georgia y a Frankie. Pase a la segunda ronda de llamadas, estas fueron mas cortas, mas concisas, pero todas acabaron igual, "voy de camino".

Mire al pasillo y vi a Sam y Jazzie corriendo hacia mí. En cuanto Sam me vio vino a mis brazos, llorando.

- Danny, Danny, ha despertado – decía sin parar. La abracé muy fuerte.

- Tú tenías razón, siempre la tuviste – susurre.

Se separó de mí y me miro a los ojos.

- ¿Qué ha pasado? Me han dicho que todavía no le podemos ver, pero ¿sabes cuando podremos? – preguntó Jazzie por detrás de su madre.

- No se cuando podréis entrar, me han dicho que le tienen que hacer un escáner encefálico, comprobar funciones y muchas otras cosas que no he entendido.

- ¿Cómo ha sido? – volvió a preguntar, esta vez Sam.

- Confuso. Estaba en la habitación y debí quedarme dormido, porque me despertó un ruido, gesticulaba y fruncía el ceño, como si estuviera soñando y de repente abrió los ojos, fueron unos segundos, pero los abrió. Avise a la enfermera y desde entonces no se nada más.

- Me alegro de que no estuviera solo en ese momento. Gracias Danny – susurro Sam.

- No las merezco, estaba donde debía estar – dije desviando la vista de sus ojos.

- Has estado aquí cada día, horas y horas, sentado ahí, a su lado y yo te lo agradezco, porque nunca podría pensar en unos mejores amigos que vosotros, chicos, lo sois todo para él y en estos momentos habéis demostrado esa unión. Eso os agradezco, que le hayáis cuidado durante 7 años, día y noche – dijo Sam llorando y provocó que mis ojos se llenaran de lágrimas.

Cuando Sam se separó de mí, mire a Jazzie, estaba llorando, mirando al suelo, sin decir nada. Me acerqué a ella con cuidado, levantó su cabeza y se lanzó a mis brazos llorando.

- Esta vez, no vuelvas a cagarla Danny – susurro a mi oído.

- Créeme, he aprendido la lección, ahora tengo las cosas muy claras – contesté.

Se separó de mí, sonrió de lado, me dio un beso en la mejilla y fue con su madre, mientras por el fondo del pasillo aparecían Tom junto con Harry y Gi. Me quede quieto mirándoles, con una sonrisa de oreja a oreja. Cuando llegaron a mi altura les abrace a los dos, sin Harry ni Tom, nunca lo abría conseguido.

Después de pasar cerca de una hora esperando y cuando ya estábamos todos en el pasillo del hospital, salió el médico el cual se puso a hablar con Sam y Jazzie, el resto de nosotros nos quedamos al margen, expectantes.

Cuando el médico se fue, escuche que las dejaba entrar. Esperamos a que salieran, necesitaba entrar, escucharle hablar, algo. Jazzie salió la primera, sonriendo y llorando a la vez.

- ¿Qué? – pregunté.

- Esta dormido, pero nos ha reconocido y según el médico ese es un gran paso, muchas veces aparecen episodios de amnesia, aunque no están seguros de que recuerde todo. Que nos reconozca es un paso – susurro.

- ¿Puedo entrar? – rogué.

- Si pasa, pero esta dormido.

- Me da igual – contesté abriendo la puerta.

Sam estaba sentada en el sillón, agarrando la mano de su hijo sin parar de mirarle, levantó la vista y me hizo un gesto con la cabeza para que me acercara. Me coloqué a su lado y puse una mano en su hombro, ella cubrió la mía con la suya, me miró y sonrió.

- Siéntate, yo voy fuera un rato, necesito bajar a la cafetería y despejarme un poco, demasiadas cosas en una sola noche. Quédate con él – me pidió antes de salir de la habitación.

Me senté en el sofá y le mire, quería que se despertara, que me hablara, que me mirara, necesitaba saber que era verdad, que estaba conmigo de nuevo, despierto. Me limite a cubrir mi mano con la suya, baje la cabeza y sonreí.

- Gracias – susurre – Gracias.

Note como movía su mano y levante mi cabeza de golpe. Estaba despertándose y me puse nervioso ¿Y si no se acordaba de mi? ¿Y si había olvidado todo?

Abrió los ojos confuso, mirando al techo, volteo un poco la cabeza y me vio, una sonrisa se formo en sus labios.

- ¿Danny? – murmuro.

Mi nombre nunca sonó mejor. Asentí con la cabeza, incapaz de hablar. Las lágrimas volvieron a mis ojos.

- Danny – repitió

- Estoy aquí enano, estoy aquí – susurre.

Sus ojos se abrieron del todo y carraspeó.

- ¿En que mes estamos? – preguntó.

- Acabando febrero – dije

- ¿Febrero? – preguntó – Es imposible, si solo he estado 1 mes y medio aquí, es imposible. ¿Qué me pasa? – preguntó asustado.

- ¿Qué ocurre Dougie? – pregunté confuso.

- Lo último que recuerdo es que lo acababa de dejar con Frankie y me iba a vivir a tu casa ¿Qué me esta pasando? – repitió empezando a alterarse.

- Eh, escucha, tranquilo, no pasa nada ¿vale? – dije mientras pulsaba el botón para llamar al médico.

El médico apareció por la puerta y me levanté de golpe yendo a su encuentro.

- Acaba de decirme que no recuerda nada más allá de agosto – susurre muy alterado.

- Lo que me temía, sal fuera unos momentos, voy ha hablar con él, en un momento salgo.

Mire a Dougie antes de salir por la puerta. ¿Agosto? No recordaba nada. Había olvidado todo. Todo lo que nos paso, solo lo recordaba yo. Entre en shock. Mis peores miedos se habían cumplido.

Todos me preguntaron, no supe que contestar, no era capaz de hacerlo. Mire a Tom con cara de pánico.

- ¿No se acuerda no? – preguntó leyéndome de nuevo la mente.

- No – susurre y le abracé.

El médico salió por la puerta, miro a ambos lados, buscando a su familia, cuando no consiguió verla, Gi habló por todos.

- Están en la cafetería.

- Bueno, ahora las busco – dijo dándose la vuelta.

- Eh, ¡espere! – grite acercándome a él. - ¿Qué ocurre? – pregunté.

Me miró interrogante, meditando si contármelo o no, las políticas del hospital eran bastante estrictas. Suspiro y empezó a hablarme.

- Mira. Voy a ser claro, sufre amnesia, existen muchos tipos de amnesia, esta se llama: Estado de fuga también es conocido como fuga disociativa. Es causado por un trauma psicológico y usualmente es temporal. Se puede definir como: "episodios de amnesia en los cuales existe la inhabilidad de recordar algunos o todos los eventos pasados".

- ¿Temporal? – susurre.

- Normalmente si, con el paso de los días, semanas, el paciente empieza a recordar poco a poco, pequeños flashes que vienen y van. Normalmente la terapia que debe seguir el paciente es ir relatando poco a poco lo que recuerda ayudado por familiares cercanos o en este caso, vosotros, los que vivís con él.

- De acuerdo, entonces tenemos que ir contándole su vida poco a poco ¿no?

- Mas o menos, tenéis que darle pistas, para que el se esfuerce en recordar, pero en ningún caso debéis contarle todo, podría sufrir un shock – acabo diciendo el médico.

Se fue y yo me quede parado en mitad del pasillo, pensando en todo lo que me acaba de decir. Ayudarle a recordar. Guiarle. Ese era mi trabajo, yo fui quien vivió con él los últimos meses.

Me di media vuelta, enfrentándome a mis amigos y les resumí lo que el médico acaba de contarme. Cuando terminé de contarles todo, entre de nuevo en la habitación, cerrando la puerta a mis espaldas.

- Danny – susurro Dougie – Tengo miedo.

- Tú tranquilo, ya has escuchado al médico, esto es normal y además temporal así que no debes temerle a nada. Yo estoy aquí.

- Pero…No recuerdo nada, Danny – susurro de nuevo.

- Lo harás, yo te voy a ayudar, ¿de acuerdo?

Dougie asintió con la cabeza como un niño pequeño al cual le daban una orden. Sonreí y me senté a su lado.

- Primero, ahora van a entrar todos, tú tranquilo, si te agobias mucho, me lo dices y nos vamos, tenemos muchos días – dije – Tenemos todo el tiempo de mundo – susurre.

- Quiero ver a Harry y a Tom – dijo con una gran sonrisa en los labios.

Salí al pasillo y dejé que entraran los chicos. Me senté en el suelo. Debía contarle todo, habían pasado tantas cosas que no sabía si sería capaz. En ese momento una lucecita se encendió en mi cabeza.

Mi libreta, mi especie de diario. Ahí estaba todo, escrito en primera mano. Desde el principio hasta hoy. Todo. En ese momento supe que esa seria mi manera de ayudarle. Cada día le daría una página, cada día leería con él un pedazo de mí vida. Una realidad que él no conocía. Mi punto de vista.


Lo se, se que no queríais amnesia, pero es que tenía que pasar.

Gracias y ¿comentarios?

Besitos xx