¡Hola caracolas!
Los comentarios han ido descendiendo, pero supongo que ahora tendré alguna lectora en la sombra, de vez en cuando que se hagan ver, que me hacen muy feliz.
Nos acercamos a la recta final, solo quedan 7 capítulos y si comentais mucho, subiré diariamente :)
¡A leer!
Capítulo 22
POV Danny.
Hacía 10 minutos que había escuchado la puerta de la calle cerrarse y no podía reaccionar. Por una parte entendía su enfado, era normal, que recordando solo hasta ese momento, él estuviese cabreado.
Porque sí, me comporte como un idiota. Hice cosas que no debería haber hecho, pero así era yo, primero actuaba y luego pensaba. Me había arrepentido de eso muchas veces, pero eso no servía de nada.
Había tenido miedo a este momento, a que recordara eso y pasara, justamente lo que había pasado. Pero no podía hacer nada. Tenía que dejar que recordara solo, aunque me muriera de ganas por contarle todo, todo lo que sentía. Necesitaba que esto acabara pronto o realmente me volvería loco.
- ¿Danny?
Mire a la puerta y vi a Tom y a Harry, mirándome, preocupados.
- ¿Se ha ido con Frankie? – pregunté aún sabiendo la respuesta
- Si – murmuro Harry.
- Perfecto, simplemente perfecto – grité levantándome de la cama y dando vueltas a la habitación. Quería tirarme de los pelos, dar patadas, gritar.
- ¡Eh! Tranquilízate Danny – dijo Tom acercándose a mi.
- Loco Tom, me voy a volver loco y él se va con Frankie de paseo. No es justo – murmuré.
- Escucha, esto acabará pronto, esta recordando a pasos agigantados, así que recordara pronto – dijo Harry en un intento de calmarme.
- ¿Pero no os dais cuenta de que cuando recuerde todo también estaremos mal? – pregunté.
- ¿Cómo que mal? – preguntó Tom
- Si, mal. No, fatal. Yo me fui de Londres por algo y cuando recuerde todo, será peor, mucho peor – murmuré.
- Danny, primero, siéntate – ordenó Tom y ante su tono tuve que hacer caso. - ¿De que estás hablando? – preguntó
- De lo que hizo que fuera a Bolton, la cagué, otra vez – dije mirando al suelo.
- Si, la cagaste, pero escucha, ahora sabes lo que quieres y eso es lo que vale – dijo Harry sentándose a mi lado.
- No. No vale. A Dougie no le vale, le conozco, quiere más, quiere demasiado de mí y no se si soy capaz de dárselo – grite
Me pare en medio de la habitación, analizando la situación. Estaba yo, dando gritos como un loco, mientras mis mejores amigos me miraban alucinados y era normal. No estaba siendo racional, pero no era capaz de controlarme.
Habían sido unos meses horrorosos y ahora mismo, esto iba de mal en peor. Lo peor de todo, que yo seguía enamorado como un gilipollas mientras él pensaba que simplemente era un niñato con ganas de probar cosas nuevas.
- Lo siento – murmure mirándoles.
- Anda Danny, no digas gilipolleces – dijo Harry levantándose de la cama.
- Es normal que estés así – dijo Tom mientras que se acercaba a mi.
- En menos de un segundo tenía cuatro brazos rodeándome, impidiéndome que respirara con facilidad, pero se sentía demasiado bien.
- Gracias – susurré.
- No las des – dijo Tom despegándose de mí y despeinándome.
- Vamos abajo – murmure.
Bajamos las escaleras y me llevé un gran abrazo de Gi antes de que pudiera decir nada. Siempre, siempre sabía cuando darlos, sin decir nada, ella lo sabía.
- Tú eres muy fuerte Danny. Nunca has tirado la toalla, no lo hagas ahora – me dijo al oído y sonreí como un niño pequeño.
- Gi, ¿quieres casarte conmigo? – bromeé. Recibí una colleja por parte de Tom.
- Deja de ponerle ojitos a mi novia o tendremos problemas – murmuro intentando hacerse el malote…no funciono, solté una carcajada estridente.
- Chicos, peleáis por tonterías, Gi se va a casar conmigo – dijo Harry intentando marcar músculos y poner cara sexy a la vez.
- Creo que voy a hacer palomitas, esto de que se peleen por mí es nuevo, ¡venga Tom haz algo! ¿no? – dijo entre carcajadas Gi desde el sofá.
Las siguientes horas pasaron volando, cuando su misión consistía en hacerme reír, eran los mejores. No pare de reír en dos horas, las lágrimas se me saltaban y me dolía el estómago. Pero una parte de mí seguía atento a la puerta, esperando a que Dougie entrara aunque en mi fuero interno supiera que eso no iba a pasar.
El móvil de Harry me sacó de mis pensamientos. Vi que miraba la pantalla y después esa mirada se clavaba en mí. Eso solo podía significar una cosa. Dougie.
Se levantó y contestó, alejándose un poco de nosotros, le seguí con la mirada, interesado, queriendo saber que ocurría, por qué le llamaba, a lo mejor había pasado algo. Mi cabeza empezó a formular teorías e hipótesis, todas catastróficas.
La conversación no duró más de dos minutos y por la cara de Harry, Dougie había colgado antes de que Harry diera por terminada la conversación.
- ¿Qué? – pregunté levantándome del sofá.
- Me ha dicho que no le esperes hoy, que no va a volver por ahora – murmuro Harry sin ser capaz de mirarme a los ojos.
Algo dentro de mí se rompió en ese instante. Algo se desquebrajo, dejándome sin respiración. No va a volver, no quiere volver. Repetía esa frase una y otra vez.
- ¿Te ha dicho algo más? – murmuré
- No…
- ¿Harry? – pregunté de nuevo, sabía que había algo más.
- No es nada importante Danny – murmuró
- Si no fuera importante no te harías de rogar, por lo tanto o tiene que ver conmigo o…tiene que ver conmigo – contesté.
- Me ha preguntado que si puede venirse a vivir conmigo – susurró
- ¡¿Qué? – grité – No, no puede, hablamos de ello. Esto es una locura, una autentica locura…¡Joder! Que le he pedido perdón ¿Qué más tengo que hacer? ¿Arrastrarme? Perfecto. Lo haré. ¿Dónde esta? – pregunté cogiendo las llaves del coche.
- ¡Eh tú! Frena – gritó Tom agarrándome del brazo – No vas a ir a ningún lado y menos en este estado de excitación. Así que siéntate y déjame a mi hablar con él.
- ¿Y crees que te va a hacer caso? – pregunté con ironía.
- Si. Porque Dougie me conoce así que, si. Confía en mí Danny, déjame hablar con él – dijo desde la puerta, seguido por Gi. – Harry ¿Dónde esta?
- En casa de Frankie – murmuró Harry.
Un nudo se instaló en mi estómago. Estaba celoso, si, estaba muy celoso.
- No me ha dado tiempo a negarme, antes de hacerlo me ha dicho "piénsatelo" y ha colgado – dijo Harry.
Sonreí de medio lado.
- Tranquilo Harry, no me voy a cabrear porque el gilipollas ese quiera vivir contigo, mejor contigo que con Frankie – acabé murmurando.
- Nunca se iría a vivir de nuevo con ella – contestó.
- Nunca digas nunca – dije sentándome de nuevo en el sofá.
Nos quedamos un rato en silencio, sin saber muy bien que decir o sin nada que decirnos.
- ¿Crees que Tom conseguirá algo? – pregunté mirando al techo.
- Estoy seguro, conoces a Tom, sabe poner los puntos sobre las ies sin ningún tapujo – contestó Harry.
Asentí con la cabeza, dándole la razón. Si, Tom siempre conseguía lo que quería, tenía ese poder.
- ¿Sabes cual es mi mayor miedo? – pregunte al aire. – Que McFly se separe por mi culpa – murmuré.
- Eso no va a pasar, hemos pasado muchos baches y este lo pasaremos también – dijo Harry colocando una mano en mi hombro.
- Pero este es el peor sin duda, dos miembros implicados…
- Pero date cuenta de una cosa, esto es temporal, después todo se arreglará, cuando recuerde todo, se arreglará – contestó Harry.
- O no. ¿Quién sabe? A lo mejor no quiere escuchar mis explicaciones, a lo mejor decide que esta mejor sin mí y puede que no quiera seguir viéndome la cara y se largue. Tal vez debería irme yo…
- Vamos a ver Danny. Primero, deja de decir gilipolleces. Segundo, ataré a Dougie a una silla si hace falta, pero esto lo acabareis hablando y tercero, tráeme una cerveza – contestó Harry dándome una pequeña palmada en la rodilla.
- Subnormal – susurre de camino a la cocina.
Pero en una cosa tenía razón. Estaba comportándome como un gilipollas, pero no lo podía evitar, tenía miedo y cuando una persona tiene miedo deja de ser un ser racional para convertirse en una madeja de pensamientos e ideas absurdas.
Abrí la nevera y cogí dos cervezas.
Yo podía con esto, intente autoconvencerme. Yo sería capaz de sobrellevar esta situación y conseguiría arreglarlo todo. Porque nos lo merecíamos y yo no me iba a negar la felicidad, porque era algo que siempre me enseñaron. A luchar por lo que quería, aunque costara sudor y lágrimas.
¿Lo arreglarán? ¿Se quedará Dougie con Frankie? ¿Conseguirá Tom hacer entrar en zarón a Dougie?
¿Opiniones?
