Capítulo 28
POV Dougie
Salí casi corriendo de casa de Danny, no eran ni las 4 de la tarde y había quedado a las 6, pero no podía estar más tiempo en esa casa con él. Necesitaba un rato conmigo mismo, a solas con mis pensamientos.
Era confuso. Era extraño que de la noche a la mañana miles de dudas aparecieran en mi cabeza, esa noche había sido tan perfecta que cuando esa mañana abrí los ojos y leí por encima del hombro de Danny todo que me faltaba por recordar…No había sido capaz de reaccionar lógica y racionalmente.
No podía pensar con claridad. Creía estar seguro de mis sentimientos, pero no estaba seguro de que quedarme con Danny fuera lo que debía hacer. Él ya había huido una vez, cuando las cosas se pusieron complicadas, ¿Quién me podida jurar que eso no se volvería a repetir en un futuro? Necesitaba saber que él estaba seguro de todo.
De que cuando las cosas se pusieran negras y duras, aguantase a mi lado y no, no estaba seguro de que fuera capaz de aguantar la presión. Porque ¿y si esto salía a la luz? Los medios de comunicación se harían eco de ello, día y noche, sería duro y no, no estaba nada seguro de que se quedara a mi lado.
Decidí ir caminando hasta casa de Frankie, era un largo paseo pero yo tenía que despejar mi mente y el aire invernal conseguía ordenar mis pensamientos. Necesitaba que Danny me diera algo, algo que consiguiera hacerme confiar plenamente en él. Sabía que sus sentimientos eran sinceros, lo había visto en sus ojos, en sus actos. Pero necesitaba más.
Llegué al portal de Frankie media hora antes de lo planeado. Me senté en las escaleras, haciendo tiempo. Tampoco entendía por qué había quedado con ella. No era un buen día, pero se lo prometí y ya la había fallado tantas veces que el simple hecho de que me diera una segunda oportunidad, significaba mucho para mí.
Había querido a Frankie, mucho. Había estado enamorado de ella como un niño durante dos años, pero siempre nos había faltado algo. Mis amigos lo achacaban a nuestra edad. Empezamos a salir cuando yo tenía 21, ella 19. Todo fue muy rápido. Pronto estábamos viviendo juntos, éramos famosos y la prensa nos perseguía. Nunca fue una relación normal, pero la quería y la hice daño. Necesitaba remedir mis errores.
Cuando el reloj marcó las 6 me levanté y empecé a subir las escaleras hasta su puerta. Llamé dos veces al timbre, conociéndola sabía que estaría en el baño, corriendo de lado a lado, arreglándose en el último minuto, con los zapatos en la mano. Y así fue cuando me abrió la puerta, llevaba los zapatos en la mano y una sonrisa de oreja a oreja.
Le devolví la sonrisa y entre en el recibidor, llevándome un caluroso abrazo de bienvenida, acompañado de un suave beso en la mejilla.
- Cinco minutos y acabo – dijo dándose la vuelta y corriendo de nuevo por el pasillo hasta entrar en el baño.
- Tranquila, no hay ninguna prisa – contesté acercándome a la nevera y cogiendo la cerveza, sabía que como mínimo tardaríamos media hora en salir por la puerta de casa.
- ¡Cógete algo de beber si quieres! – gritó desde el baño.
Yo sonreí, conocía sus pautas, sabía lo que diría, cómo lo diría. Eso era reconfortante, conocer tan bien a una persona que puedes adivinar su siguiente paso. Me senté en el sofá dejando el abrigo a mi lado y abrí la lata de cerveza. Escuchaba a Frankie de fondo tararear una canción.
Siempre hacía eso y no se daba cuenta, cuando estaba concentrada en algo, tarareaba, no era una canción conocida, simplemente una melodía. Siempre le decía que su cerebro trabajaba con banda sonora propia y siempre me ganaba una sonrisa.
Dejé que los recuerdos me llevarán con ellos, recuerdos con ella, momentos especiales. Si, habíamos tenido muchas peleas, muchos problemas, pero también estaban aquellos días en los que no salíamos de casa, solos los dos, sin prensa, ni fotógrafos, como una pareja normal.
Sabía que de no haber sido famosos, todo hubiera sido más fácil. Las presiones hubieran desaparecido y con intimidad, hubiera funcionado. Creía firmemente en ello, siempre había creído en ello. Pero luego, apareció Danny y todo se fue a la mierda.
- Ya estoy – dijo Frankie apareciendo por el pasillo.
Su voz me sacó de mis reflexiones y gire mi cabeza para mirarla. Estaba impresionante, con esa sonrisa eclipsándolo todo. Sus ojos brillaban y le daban un aspecto infantil.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así? – preguntó sin borrar la sonrisa.
- Estas guapísima – contesté.
- Gracias – susurró tendiéndome una mano.
Agarre su mano y me levanté, sin despegar mis ojos de los suyos.
- ¿A dónde vas a llevarme? – preguntó con un tono infantil
- A la luna – contesté sonriendo
- Eso esta muy lejos, ¿algo mas cercano?
- Donde tú quieras, elige, hoy mandas tú – dije agarrando con la otra mano el abrigo y dirigiéndome a la puerta.
- ¿Podemos ir al London Eye? – preguntó dándome la vuelta.
- ¿Al London Eye?
- Si, hace años que no voy y ayer estuve pensando en ello – murmuró bajando la cabeza.
Cogí su barbilla y levanté su cara lentamente.
- Al London Eye que nos vamos – contesté.
- Llegamos al London Eye cuando la noche ya había caído sobre la ciudad. Era un martes por lo que no había demasiados turistas. No tardamos mucho en subir a una cabina y cuando estuvimos dentro, Frankie se dio la vuelta y me miro fijamente.
- ¿Qué pasa? – preguntó
- ¿Perdón? – pregunté confuso.
- Si, que ¿qué ha pasado? Estás ausente, tu cuerpo esta aquí, tu mente muy lejos – contestó.
- Lo siento, hoy no ha sido un buen día – murmuré
- ¿Quieres hablar de ello? – preguntó posando una mano sobre mi mejilla.
- No, la verdad es que prefiero disfrutar de la noche – contesté con una sonrisa.
Sonrió y me contagié de su sonrisa, era especial, como ninguna otra. Mi cabeza estaba hecha un lío y mis sentimientos así me lo hacían notar. Estaba a gusto con Frankie, pero a la vez sabía que era un error, que no podría funcionar. Porque estaba Danny y él siempre estaría ahí. No podía huir de él, formábamos un grupo que no estaba dispuesto a dejar, porque por encima de todo, siempre estaba la música.
Frankie se apoyó en la barandilla, contemplando las vistas que ofrecía esa atracción turística. Me acerqué a ella y pase mis brazos por mi cintura, abrazándola por detrás y dejando que mi barbilla reposara en su cabeza.
- Es extraño – murmuró
- ¿El qué? – pregunté contra su pelo
- Estar así contigo. Me hace recordar viejos tiempos, sentimientos que creí enterrados, siempre nos pasa lo mismo Dougie – susurró
No supe que contestar y simplemente la abracé más fuerte.
- Yo te quise, mucho y eso tú lo sabes, pero nunca fuimos una pareja normal, siempre había algo que nos lo impedía, ya fueran las giras, la prensa… Siempre había algo – dijo Frankie y yo callé, dejándola continuar – Y luego estaban las peleas. Peleábamos cada dos por tres, a veces sin motivo y eso dolía. Luego llegó lo peor. Te enamoraste de otra persona y me utilizaste para darle celos. Y encima esa persona era Danny, tu amigo, tú mejor amigo.
- Y no sabes cuanto me arrepiento de haber hecho eso. Fui un capullo y de verdad que lo siento – contesté afligido.
- Lo se, se que lo sientes, pero sigue doliendo. Fue duro darme cuenta de lo que sucedía, de todo lo que pasaba. Estaba cegada, pensando que esa vez sería la definitiva, porque de verdad lo deseaba, pero no, no funciono.
- Me equivoqué tanto, que no se como arreglarlo – murmuré.
- No tienes nada que arreglar – contestó dándose la vuelta y mirándome a los ojos – Solo quiero que me prometas una cosa.
- Dime – contesté curioso
- No te confundas, no confundas los sentimientos, te conozco y sé lo que está pasando por tu cabeza ahora mismo. No Dougie, nunca podríamos ser completamente felices juntos. Tú estas enamorado de otra persona y tienes miedo, lo entiendo, pero no confundas.
La mire fijamente, nunca había sido tan directa conmigo y eso me sorprendió.
- No se que es lo que ha pasado con Danny hoy, pero estoy segura de que habéis discutido y tu te has largado. Pero también estoy segura, de que lo arreglareis porque los dos sois unos estúpidos, pero no podéis vivir el uno sin el otro.
Me quedé mudo, pensando en sus palabras. No creía que yo fuera tan trasparente, pero sin duda ella me conocía muy bien. Y en algo tenía razón, tanto Danny como yo, éramos unos estúpidos.
- Gracias Frankie – murmuré abrazándola.
- Para eso están los amigos ¿no? – contestó divertida
- Entonces, gracias por ser mi amiga y estar a mi lado – susurré en su cuello.
Me abrazó fuertemente y yo correspondí a ese abrazo dando todo lo que tenía. Porque se lo debía. En ese momento mi teléfono empezó a vibrar y me separe de ella para cogerlo. Era Tom
- ¿Qué pasa Tom? – pregunté nada más descolgar el teléfono.
- Necesito que dentro de 30 minutos estés con la tele encendida en el canal 27 – contestó muy agitado
- No puedo Tom, no estoy en casa. ¿Qué pasa? – pregunté confuso.
- Escúchame Dougie. Es necesario que lo veas. Confía en mí – contestó y colgó.
Me quede mirando el teléfono sin creerme que me hubiera colgado sin decir nada más, Tom no era misterioso, nunca.
- ¿Qué pasa? – preguntó Frankie.
- Tengo que irme Frankie, no se que esta pasando y me ha colgado.
- De acuerdo, pero quita esa cara, que seguro que es una tontería – dijo sonriendo.
Veinte minutos después entraba en casa de Danny, buscándole por todas partes. No estaba en casa y eso añadió misterio a la situación. Me senté en el sofá y encendí la tele, quedaban 5 minutos para que se cumpliera esa media hora y estaba nervioso. No sabía porque, pero lo estaba.
Busque el canal con las manos temblorosas y esperé, estaban echando anuncios y el reloj parecía no avanzar. Justo a las 8.00 los anuncios acabaron y mis ojos se abrieron como platos al ver la sorpresa.
Danny, sentado delante de un piano. Sí Danny - piano. Dos cosas que normalmente nunca iban juntas. Tom estaba en un lateral con una sonrisa de oreja a oreja, marcando hoyuelo y con una guitarra en la mano. No comprendía que hacía Danny delante del piano, sabía que podía tocarlo, pero nunca lo hacía en público.
No lo entendía, ¿si hoy había una actuación? ¿Por qué no me habían avisado? En ese mismo momento recibí un mensaje de Harry.
"Espero que estés viendo la televisión en este preciso instante y no, no es algo planeado, ni oficial, simplemente disfrútalo, porque es para ti."
Se acerca el final...¿Qué pasará?
