Invisible: Corner Michael y

El día era muy frio, pronto el invierno caería bruscamente y la nieve se hará presente, observo los campos desiertos de Hogwarts, con grandes árboles ya sin hojas encima, el lugar está muy tranquilo, es sábado y es muy normal ya que la mayoría de los alumnos se dirigen a Hogsmeade o tal vez a realizar actividades grupales, pero yo a diferencia de todos voy a cavar mas mi fosa de entierro, o mejor dicho a tener una cita con Draco Malfoy y mientras lo hago mis pensamientos se trasladan a los últimos sucesos que acontecieron en mi vida. Últimamente me ha sorprendido mi capacidad para meterme en problemas. Primero pierdo mi tarea, luego sufro las consecuencias de lidiar con Malfoy y por ultimo lo de mi hermano.

El día en que Ron nos vio besándonos casi sufre un triple infarto, además de gritarme lo suficiente como para quedarse sin voz, estaba tan molesto que ni siquiera me dijo explicarle la situación, y para culminar se lo contó a todo el mundo sin dejarme dar mi versión de los hechos. Así que ahora, todo el mundo sabe que salgo con Malfoy, provocando que las cosas solo se complicaran, las chicas de Slytherin me odian mas de lo que ya me odiaban, mis amigos como Harry, Hermione y Neville no quieren hablarme porque dicen que los decepcione, al igual que Ron y los gemelos que de seguro ya han enviado una carta a mis padres informado acerca de mi nueva situación amorosa. Pero lo peor son los murmullos en los pasillos, es increíble rapidez con la que se esparce un chisme en este colegio, nunca lo había notado hasta ahora, lo malo es que tuve que enterarme porque yo soy el cuento del momento, es tan horrible.

Estoy tan avergonzada, cada vez que camino por algún lugar todos me dan miradas; desaprobatorias, de sorpresa o recelo, los comentarios que oigo cotidianamente son; "es ella, la chica Weasley que parecía ser tan mojigata", "es esa la tonta que conquisto a Draco, ni siquiera sé que le vio", "antes ni siquiera existía y ahora simplemente muestra las garras, quien lo hubiera pensado de la pequeña Weasley".

He pasando seriamente en que hacer al respecto, pero ninguna idea buena viene a mi cabeza, tal vez si solo espero a este fin de semana que nos citemos en Hogsmeade y si tengo suerte me devolverá la ultima hoja de mi tarea, entonces le diré hasta nunca y no volveré a verlo jamás, o por lo menos no como novio, luego le contare a todos cual era la verdad y listo, era mi única opción y por ende la mejor.

Por fin llego a la puerta del colegio con una cara de resignación y cansancio, anoche prácticamente no dormí nada recapacitando en mis problemas, aproveche el tiempo en que no podía descansar para adelantar tareas que me dejaron durante las semanas porque sino mantenía mi cabeza ocupada en algo pronto iba a morir de tanto pensar, me siento en el escalón de la escalera esperando a mi supuesta cita y mirando hacia el horizonte

- Te puedo acompañar?- pregunta una voz suave detrás de mi provocando que me volteara a verlo, ahí parado con una gran sonrisa estaba Cedric

- Si quieres- conteste apenada, sé muy bien que él sabe acerca de Malfoy y de solo pensar que piensa de mí la vergüenza se apodera de mi cuerpo. Él toma asiento a mi lado mientras yo evito mirarlo a los ojos por mi cobardía

- Te vez triste- comenta mirándome- Que hace que una chica tan linda, este en ese estado?- su pregunta hace que levante la cara y lo mire, sus ojos son muy lindos al igual que sus ojos demostrándome lo guapo que es, pero lo que más me impresiona no es su belleza sino que si expresión parece ser muy sincera- Te sucedió algo malo?- dice sin dejar de mirarme

- Porque me hablas?- cuestiono totalmente sorprendida- Porque te interesa lo que me pasa?- prosigo con muchas dudas en mi cabeza- No deberías odiarme como todo el colegio- declaro agachando la cabeza

- Y porque haría eso?- contesta con una gran sonrisa- No entiendo porque debería odiarte. Además te equivocas cuando dices que todo el colegio te odia. Yo no te odio- afirma, lo miro sorprendida e impactada al mismo tiempo

- Lo dices en serio- responde con mucha incredulidad por sus dichos- Después de lo que te hice, aun así no me odias?- pregunto con una mueca de intriga, mientras el solo soltaba una sonrisa

- Si lo dices por la salida de hoy- contesto con mucha amabilidad- No me molesta. Entiendo que tu novio no te deje salir con otras personas, es normal. A nadie le gusta que su novia salga con otros y menos siendo tan linda como tú- su comentario hizo que mis mejillas ardieran sonrojadas pero lo peor es que también provoco que me avergonzara más aun porque no entendía como alguien tan podía ser tan bueno y comprensivo

- El no es mi novio- dije sin pensar

- Pero yo vi- responde logrando que me quedara callada y muy sorprendida- Vi como te besaste con Malfoy en los pasillos, también vi como tu hermano se enfureció por eso, me pareció que exagero un poco, no crees?

- Lo siento- contesto, en verdad me sentía terrible por tener que hacerle pasar esto a Cedric, así que me pareció que era justo disculparme- Yo no quise que las cosas fueran así, simplemente….- dije titubeando- Nada salió como esperaba y me siento terrible por hacer todo esto- concluí cansada y agobiada por la situación

- No tienes que ser tan dura contigo- respondió con una voz muy dulce- La vida no siempre es justa, pero siempre puede darnos buenas sorpresas, no crees?- me pregunta

- Tal vez- conteste reflexionando, porque con todo lo que me pasa, realmente me doy cuenta los giros que pueden tomar tu vida sin que uno pueda detenerlo

- A Malfoy le gusta mucho- comento el mirando hacia al horizonte dejándome muy sorprendida

- Debes estar bromeando- afirme con molestia

- Lo digo en serio- contesta el con una gran sonrisa- Cuando vi ese día a Malfoy me di cuenta que el en verdad le gustas. Pero no es solo eso, es algo mas, su forma de mirarte o tal vez de tratarte, no se…- dice divagando- Es algo, algo que no se ve a simple vista

- No entiendo- respondo con incertidumbre

- Lo entenderás

- No creo que eso suceda- contesto con total sinceridad- El es tan desesperante, parece tener una personalidad bipolar que me vuelve loca. Y no solo eso, siempre es tan soberbio y egoísta, me hace sentir, un no sé qué cosa- agregó frustrada y nerviosa- A veces quisiera golpearlo, otras ahorcarlo o simplemente hechizarlo- digo mientras hago gestos muy explícitos sobre que siento por Draco mientras mi acompañante solo me mira y ríe con mucho alegría- Creo que va a volverme loca- confieso

- Eres tan graciosa y divertida, con razón Malfoy te quiere- frunzo el ceño por su comentario

- El no me quiere- contradigo- El solo quiere molestar a mi hermano y arruinar mi vida

- Y como sabes eso?

- Porque lo veo, lo siento o mejor dicho lo presiento- aseguro firmemente- Y lo peor es que lo está consiguiendo- comento frustrada

- Yo no lo veo así, porque creo que nadie hace simplemente por molestar- sus palabras hacen que me quede perpleja mirándolo- Tu no lo sientes cuando estas con él?- su pregunta me saco de mi eje, no sabía que decir, nunca me he tomado la molestia de prestar atención al comportamiento de Malfoy cuando estamos juntos. Lo único que noto es lo odioso que es y lo maniática que me pongo estando a su lado- A ti también parece gustarte- afirma el con una sonrisa sacándome de mis pensamientos

- NO!- grito, negando sus dichos

- Si tu lo dices- contesta el dándome esas miradas de "no lo niegues"

- No me gusta- vuelvo contradecirlo

- Yo no he dicho nada- dice el mientras sigue con una sonrisa picara, consiguiendo que también sonriera, después de eso nos quedamos unos segundos en silencio mirando el horizonte y el hermoso paisaje delante de ambos, hasta que el decide hablar- Pero dime… a quien esperas?

- Mmmm…- digo avergonzada- A Draco- murmuro

- A quien?- pregunta nuevamente por no haberme oído

- Draco- murmuro otra vez tapándome la boca

- A quien?- repregunta

- Draco Malfoy- grito para que me oiga, mientras él se sorprende al principio y luego sonríe

- Pues ya no tendrás que esperar más- dice mirando detrás de mí- Porque ya está aquí- me doy vuelta para encontrarme con Malfoy mirándonos con una sonrisa torcida y una ceja levantada

- Buenos días- saluda con una voz áspera y seca

- Buenos días- devuelve el saludo Cedric

- Hola- contesto un tanto intimidada por la forma en que me mira

- Veo que ustedes dos se llevan muy bien- dice molesto sin dejar de mirarme

- Así es- contesta Cedric- Es que Ginny es muy simpática

- No estaba hablando contigo- responde de muy mala manera- Hablaba con mi novia- afirma con una sonrisa acercándose y pasando su brazo por detrás de mí para sujetarme de manera posesiva- Lamento la demora- me dice ignorando Cedric, luego se inclina y me besa lentamente logrando que el hufflepuff se incomodara, cuando termina mira al chico con una sonrisa soberbia- Sigues aquí?- le pregunta, es tan grosero que no sé cómo es tan popular entre las chicas, si se comporta como un completo idiota

- Creo que es mejor que me vaya- dice Cedric apenado

- Ya era hora- contesta el rubio, logrando que yo casi lo matara con la mirada

- Lo siento- digo avergonzada por el comportamiento de Draco- Y gracias por lo que me dijiste- el solo sonríe y asiente con la cabeza para luego comienza a alejarse- Porque eres tan malo?- pregunto a Draco que todavía conserva esa sonrisa de imbécil petulante

- No tuve opción, el es un idiota y tenía que ponerlo en su lugar

- Porque?

- Por andar de galán con mi novia- contesta como si fuera algo obvio- Y tu porque le permitiste que se te acercara?

- Estaba triste y el solo quiso ser amable- respondo furiosa comenzado a caminar para alejarme de él- Porque piensas que todo el mundo es como tú, que siempre tienes dobles intenciones. Hay personas que son muy amables y les gusta ayudar a los demás. Nada más que eso!- le grito sin detenerme, oigo sus pasos que me siguen

- No me grites Weasley- contesta molesto- Y detente ahora mismo

- No quiero- digo sin importarme nada- No eres mi padre para decirme que tengo que hacer- pero mis vanos intentos no sirven de nada ya que Malfoy es mucho más rápido que yo y en tan solo unos minutos, el ya estaba frente a mi algo agitado y muy irritado, me tomo del brazo para que me detuviera

- Te dije que te detuvieras- me dice cansado, ambos nos miramos directamente a los ojos, seguíamos agitados pero el se veía bastante molesto

- No tengo porque hacerte caso- dije con mucha frustración

- Claro que si- me contradice- Ni siquiera sé porque estas molesta. No me digas que te gusta Diggory?- pregunto encrespado apretando me brazo mas fuerte

- Claro que no- contesto zafándome totalmente enfurecida- Pero tampoco me gusta que lo trates como lo hiciste. El solo quiso ser agradable contigo, porque vio que estaba afligida, no sé porque eso te molesta

- Tu sabes porque me molesta- dice con una mueca de irritación- Y en primer lugar, porque estabas así?- no me di cuenta que en vez de hablar como dos personas civilizadas, estábamos en medio del camino a Hogsmeade gritando como dos locos, solo caí en cuenta cuando varios alumnos empezaron a pasar por donde nos encontrábamos, y muchas eran chicas que murmuraban cosas y se reían- Y ustedes que ven?- les grito Draco para que siguieran su camino- Si perdieron, puedo usar mi varita para que lo encuentren - los amenazo logrando que todos salieran huyendo despavoridos, pero eso no evito que me sintiera muy humillada y avergonzada, mis ojos se cristalizaron iba a explotar- Es por ellos que estas así?- pregunto confundido- Por eso estas por llorar- dijo con suspicacia- Por favor Weasley- agrego con una sonrisa incrédula- Ellos son basura y digan lo que digan no tienes porque sentirte mal. Solo sienten celos de ti, tan solo son todos unos idiotas, inservibles e inútiles y no tienes por qué preocuparte de nada de lo que digan- concluyo sin darle mucho importancia al tema

- Pero no son solo ellos- conteste limpiándome las lagrimas que intentaba ocultar- Todos mis amigos y mis hermanos están molestos conmigo. No quieren hablarme, me ignoran y si me ven es para darme miradas horribles o despreciativas, en especial Ron

- Siempre supe que era un tarado- contesta con desprecio- Déjalo y ya se le pasara, cuando vea que es inútil que se resista se cansara y te volverá a hablar- dice sin darle mucha importancia al asunto

- Pero él es mi hermano, ellos son mi familia y me duele que me hagan eso- respondo casi desesperada, sin entender porque él no le da importancia a algo así

- La familia es estúpida- responde indiferente- Nunca se obtiene nada bueno de ella- no puedo creer lo que me está diciendo, Draco de verdad odia a su familia, puede existir alguien que no quiera a la suya?- No me mires así- me reprocha, de seguro mi mirada lo sorpresa e incomprensión lo incomoda y disgustas- Solo dije la verdad- agrega molesto- Nunca debes confiar en nadie que no sea en ti mismo, los demás solo son cosas que se pueden utilizar, en especial la familia- concluye con mucha frialdad

- No hablas en serio?- pregunto confundida

- Por supuesto- lo observo unos segundos, el silencio es mortal, ninguno de los dos dice nada, ni se atreve a moverse, aun sigo aturdida por sus palabras, siempre he pensado que es una persona fría y calculadora, pero pensé que aun así amaba y se enorgullecía de su familia, y me sorprende enterarme que es todo lo contrario. El toma de mi mano tirándome para que nos encaminemos hacia nuestro destino; Hogsmeade- Vamos- oigo que dice molesto.

Caminamos un poco, el silencio reina entre ambos, su mano guía a la mía, pero por primera vez desde que estoy tan cerca de él, siento que estamos más lejos que nunca, porque para mí nada de lo que dijo hace unos minutos atrás puede ser verdad. La familia es algo tan importante en tu vida, y me cuesta concebir que para alguien no lo sea, ahora lo miro y siento algo de pena, porque que puede haberle hecho su familia para que el la desprecie. Muchas cosas vienen a mi mente

- Porque?- digo con miedo, corriendo el riesgo de saber que no contestara

- Porque qué?- pregunta el sin detenerse, sin siquiera mirarme

- Porque piensas algo tan horrible?- pregunto preocupada, el se detiene y me mira

- Te refieres a lo que dije de las familias?- cuestiona mientras yo solo me limito a asentir con la cabeza- Porque es la verdad, por lo menos para mí, es así- dice con un dejo de tristeza, puedo verlo en su mirada y en su voz. Y por un minuto me pregunto si de verdad el que tengo frente a mí, es Draco Malfoy. Iba a contestarle pero oigo los pasos y las risas de personas que se acercan a nosotros, ambos miramos en dirección hacia donde proviene el sonido, para encontrarnos con el trió dorado dirigiéndose hacia donde nos encontramos.

Harry, Hermione y mi hermano vienen riendo y jugando entre los tres, en sus caras se ve regocijo y alegría, que cambia rotundamente al notar que nosotros nos encontramos en el camino, veo la cara de fastidio de mi hermano, la de decepción de Hermione pero la de Harry es rara, tal vez este alucinando para se ve molesto, algo así como celoso o eso creo, o simplemente me estoy volviendo paranoica.

-Veo que la nueva pareja de Hogwarts se muestra con mucha alegría- dice Ronald con mucha ironía- Parece que perdiste la vergüenza Ginevra- agrega mirándome con mucha desilusión- Te muestras con serpientes y a plena luz del día, como si fuera algo para enorgullecerte

- Basta Ron- intenta silenciarlo la castaña

- No me calles Hermione- le responde de muy mala manera- Sabes que solo estoy diciendo la verdad. Y no digas que tu no lo piensas- le reprocha, ella se queda callada, lo que demuestra que mi hermano dice la verdad y eso si que me duele en verdad- Como pudiste hacernos esto Ginevra? Salir con alguien como este tipo?- agrega con desprecio

- Yo…- digo tartamudeando

- Nunca cierras tu boca comadreja- interviene Draco dejándome sorprendida- Al parecer eres un idiota, ignorante que no sabe nada. Ser pobre también te afecto la cabeza- dice con una sonrisa soberbia

- No moleste a Ron- lo defiende Harry- Por lo menos el no es una serpiente que escupe su veneno a cualquiera, así que tú y tu novia- dijo con desprecio mirándome- Puede irse a otra parte a seguir besándose o a lo que sea que hacen juntos- concluyo con desprecio, su voz era tan despreciativa que en verdad hirió mis sentimientos, en ese momento no reconocí a mi amigo Harry Potter, sino a un tonto que juzga sin saber, lo cual me irrito de sobremanera, pero al parecer también a mi acompañante porque le contesto inmediatamente

- Y a ti quien te pidió opinión cara rajada… Acaso estas celoso?- pregunto con una gran sonrisa de burla- Además lo que mi novia o yo hagamos- prosiguió tirándome hacia él para abrazarme- No es de tu incumbencia, así que vete por ahí a llorar por tu miserable vida o a pasar tiempo con los inadaptados de tus amigos. Ya que solo para eso sirves- las palabras de Draco eran duras y muy maliciosas, las de Harry también fueron iguales hacia mí, pero eso no quita que el rubio no tenía que ser tan desagradable con el amigo de mi hermano. Aunque siendo un Slytherin no me sorprende, ya que su lema es "ojo por ojo". Draco solo se reía de ellos mientras que Ron le pedían al moreno que no le diera importancia y Hermione lo miraba con tristeza por el estado en el que se había puesto, luego de dejar de mirar a su amigo miro furiosa a Draco y llena de furia en sus ojos le contesto

- No sé de qué te alabas Malfoy, si tus padres son unos asquerosos Mortífagos, además de seguro toda la fortuna que dices tener debe estar manchada y debe ser sucia

- Es cierto- la acompaño Ron- Tal vez Harry no tenga mucho, pero nos tiene a nosotros que somos sus verdaderos amigos, tu jamás sabrás que es eso- dice burlándose de Draco- Nadie te quiero por quien eras, solo por tu repugnante dinero y posición social. Hasta tus padres deben querer por obligación- no podía creer el nivel de agresividad esta conversación había tomado, Draco había sido muy duro, pero mi hermano y su amiga castaña llegaron a un punto demasiado terrible. Mire a mi acompañante para notar que su mirada se había tornado vacía, fría y furiosa al mismo tiempo, con una aurora de amargura, y en vez de contestar se quedo callado mirándoles como tratando de aniquilarlos, sabía que sus palabras en verdad le habían pegado en el fondo de sus corazón. El me defendió así que era de devolverles el favor

- Ron! Hermione!- grite reprendiéndolos con mucha molesta, hasta me recordé a mi madre en un momento- Como puede decir cosas tan horribles?- les pregunte muy indignada- Ustedes que dicen todo el tiempo que los de Gryffindor son mejores que los de Slytherin- les recordé- Ahora ven que no están tan lejos de ellos

- Tu cállate- contesto molesto Ron- Solo lo defiendes porque ahora estas enroscada con esta serpiente- me grita enfurecido y haciendo sentir muy humillada- No puedo creer que seas mi hermana- oír esas palabras provocan que quisiera llorar desesperadamente, pero algo alguien me abraza fuertemente para que ellos no lo notaran

- Es cierto, no sé cómo puede ser tu hermana- reafirma los dichos de Ron- Ella no se parece en nada a ti. Es hermosa, divertida y sobre todo goza de mucha inteligencia. Y déjame decirte, que la única que debería estar avergonzada de algo es ella. Y es de ti!- dije dejando en claro todo y dejando perplejos a todos, incluyéndome, porque jamás me hubiera imaginado que Malfoy diría algo así de mi.

Toma mi mano y nos encaminamos hacia nuestro destino desde el inicio; Hogsmeade. Solo que esta vez acepto su agarre de muy buena manera, fue tan dulce que siento que debo estar muy agradecida hacia él, y mientras caminamos recuerdo las palabras que cruce con Cedric y pienso, "¿en verdad le gustare mucho a Draco?".

Los minutos transcurrieron rápidamente y pronto nos encontramos en el pueblo, ninguno dijo ni una palabra después de la discusión con los chicos, para mi sorpresa el no aparto mi mano en ningún momento y eso no me molesto para nada, es más me hizo sentir muy feliz de una manera que jamás he sentido, seguramente soy solo una tonta por pensar algo así, sabiendo con quien estoy tratando, aun así no me importo, no es un pecado que solo por esta vez deje que mi mente fantasee, o si?

-Tengo cosas que comprar- me dije sacándome de mis pensamientos- Tu puedes hacer tus cosas y nos encontramos en una hora en las tres escobas- prosigue sin mirarme, no digo ni una palabra, porque no podía decirle que no tenía nada que hacer, todos mis amigos me ignoran y para culminar mi mala suerte Luna hoy estaba muy enferma y se quedo en el castillo a descansar- Entonces nos vemos- concluye dándose media vuelta y empezando a alejarse mientras yo me quedo parada mirando cómo se va, sin saber qué hacer, hasta que de repente se detiene, vuelve su vista hacia mí y frunce el ceño al parecer tratando de entender porque yo seguía ahí parada. Regresa y me mira detenidamente, yo me siento muy nerviosa así que solo me limito a darle una sonrisa- Porque no te vas?- me pregunta

- Ehhh- contesto o por lo menos eso creo que hago- No tengo nada que hacer- admito avergonzada- Mis amigos no me hablan y la única que lo hace está enferma, así que estoy sola- comento un tanto triste- Pero no te preocupes- digo para que incomodarlo- Tu puedes hacer tus cosas tranquilo, yo veré que hago por ahí

- No me preocupo, porque lo haría?- contesta con esa sonrisa déspota, ahí esto siendo otra vez un idiota, odio esos cambios de aptitud tan dramáticos

- Tienes razón, no tienes por qué preocuparte- contesto de la manera más odiosa que puedo- Si me disculpas me voy- agrego caminando hacia otro rumbo, pero en se posa frente a mi impidiendo mi paso- Y ahora que quieres?- pregunto molesta

- Dijiste que no tienes nada que hacer

- Si, y qué? Ya te dije que no es de tu incumbencia, así que por favor déjame pasar

- Quédate conmigo- lo miro sorprendida, acaso este chico sufre síndrome de doble personalidad, un minuto es bueno, agradable y al otro se transforma en una rata despreciable, no entiendo sus cambios

- Porque haría algo así?- cuestión irritada- Para que me termines de volver loca o tal vez para burlarte más de mi

- Porque estas enojada ahora?- pregunto con una sonrisa de simpatía que solo provoca que me enfurezca aun mas

- Como que porque? Odio cuando te haces el inocente- admito totalmente indignada

- Me gusta cuando te enojas- dice entre risas, luego extiende su mano- Vamos- me dice con una sonrisa muy dulce- Quiero que me acompañes a comprar unos cosas- lo miro dudosa si aceptar su petición, porque no estoy dispuesta a seguir con esos raros juegos que le gusta jugar

- No quiero- respondo cruzando los brazos- Vete solo

- No te comportes como una niña caprichosa- responde burlándose de mi- Vamos. Para que te vas a quedar aquí sola. Es mejor que me acompañes

- Prefiero estar sola, que estar contigo para que todo el tiempo me tratas como un trapo viejo. Vete solo y déjame en paz- digo firmemente

- Como quieras- dice molesto dándose media vuelta y empieza a encaminarse nuevamente, yo sigo parada ahí sin decir ni una sola palabra, por fin se pierde de mi vista, y procedo a suspirar cansada y frustrada, me siento en uno de los pórticos de una tienda sin saber a qué hacer, ni a donde ir.

Pasan unos segundos, y estar sentada me provoca mucho frio. Me quedo mirando el pintoresco pueblo, muchos niños de Hogwarts caminan por las calles en grupo, riendo y divirtiéndose, todo lo contrario a lo que yo hago. Observo y observo, pero una extraña sensación me invade, presiento que también soy objeto de observación de alguien y al girar mi cabeza para la izquierda de donde me encuentro y veo a un chico que ya he visto con anterioridad.

Michael Corner, lo reconozco de inmediato, esta con dos de sus amigos. El me mira detenidamente y me regala una gran sonrisa, provocando que me quedara estática sin saber qué hacer. Parece que quisiera acercarse y eso solo me pone más tensa, no conozco muy bien a este chico pero algo en el no me gusta, es como una corazonada

- Te gusta la soledad Weasley?- oigo decir a una voz detrás de mí, no necesito darme vuelta para saber de quién se trata

- Porque volviste?- pregunto indiferente

- Porque como tu- dice acercándose a posicionándose frente a mi- Soy testarudo y siempre consigo lo que quiero. Y quiero que tú me acompañes

- Yo soy como tu- contradigo sin mirarlo- No soy arrogante, malvado, un dominador y sobre todo no me burlo todo el tiempo de los demás- escucho que él se ríe por todo lo que dije

- Si, eso suena como yo- admite orgulloso- Pero es parte de mis encantos, por eso te gusto o no?

- No me gusta- contesto molesta- Porque crees que es así?- pregunto fastidiada

- Porque me doy cuenta como me miras, como me tratas, como te molestas- dice con su voz seductora y con una gran sonrisa- ¡Yo- Te- Gusto!- dice lentamente- Y mucho

- En tus sueños Malfoy- digo resoplando y cruzando mis manos para que no se me acerque. Giro cabeza furiosa hacia la izquierda nuevamente, no quiera verlo, es mas por mí en esos momentos hubiera desaparecido de la faz de la existencia, pero en vez de encontrar la paz que necesito y suplico, me encuentro con la mirada penetrante de Michael, su rostro sigue fijamente mis movimientos y supongo que también ha visto lo que sucedió con Malfoy, lo que provoca que me sonroje mucho por la vergüenza

- Porque ese idiota te está mirando?- oigo al decir al rubio molesto parado frente a mí- Acoso hablaste con él, mientras no estaba?

- No- respondo incomoda- Pero si fuera así, no tendría nada de malo- aclaro

- Por supuesto que sí- contesta agachándose para quedarse a mi altura- Que acoso te gusta?

- Nooooo- niego rotundamente- Porque piensas que todo el mundo me gusta?

- Porque por alguna razón todo el tiempo le sonríes a tarados que andan tirando baba por ahí mientras te mira- dice tan rápido que apenas puedo traducir sus palabras, está furioso, en sus ojos se ve que sería capaz de ir a golpearlo, no le quitaba la vista de encima y temía que en cualquier momento cumpliera con sus más bajos deseos, logrando ponerme más en ridículo, aun mas! Y yo que pensé que eso no era posible-Voy a preguntarle que le gusta tanto de la vista?- concluye enfurecido levantándose

- No vayas- lo detengo tomando su mano e impidiendo su avance- Quédate aquí, por favor- suplico- Yo nunca hable con él, no sé porque me mira y no me importa, así que por favor quédate- me siento tan mal teniendo que rogarle a Malfoy, pero eso es mejor que tener que lidiar con las consecuencias de esta pelea. Lo bueno es que el parece ceder a mi pedido y me mira fijamente

- Bésame- me dice dejándome perpleja y provocando que mi corazón latiera más rápido

- Porque?- logro articular nerviosa

- Porque quiero que el vea que tu eres mi novia, y de nadie más- afirma- Ahora bésame- me ordena nuevamente. No sé qué hacer, si lo hago terminará jugando nuevamente como él quiere y si no lo hago término de todas formas perdiendo, así que opto por la opción más lógica, besarlo. De todas formas ya lo he hecho antes, me acerco a él y lo tomo de su chaqueta, el se aproxima sujetándome por la cintura y atrayéndome, mis manos tiemblan por los nervios, mientras él dirige una de sus manos a mi rostro.

Mi rostro esta frio a diferencia de sus manos que son puro calor, en cuanto me toca no puedo evitar sentir como me piel se eriza, y mis corazón se agita rápidamente "Eres muy bonita" me dice al oído, nunca en todo este tiempo que hemos pasado juntos me ha dicho algo como eso, es tan extraño escucharlo decir algo así, pero por alguna razón me complace mucho saber que le gusto.

Cuando nuestro labios por fin se juntas la sensación es todavía mucho mejor a todo que estaba experimentando hace segundos, esta vez el beso es dulce y placentero, sin ningún de maltrata o violencia, hasta me hace dudar si es Draco el que me está besando, me cuesta creer que es el chico arrogante y pesado que siempre busca molestarme. No sé cuánto tiempo nos besamos, supongo que hasta que ninguno de los dos pudo más, porque cuando terminamos nuestros aliento es pesado y ambos estamos agotados

-Parece que se fue- me dice mientras mira en otra dirección

- Quien?- pregunto porque por un momento me había olvidado de todo

- Corner- responde- El idiota que no dejaba de mirarte, por el que nos besamos- me recuerda

- Ah sí- contesto sintiéndome como una tonta, porque por un segundo pensé que tal vez si hubiera querido besarme por buenas intenciones, como olvido que eso es casi imposible tratando con un Malfoy

- Ya es tarde- oigo que me dice mientras yo sigo pensando en otras cosas- Debemos irnos, sino no podre comprar las cosas que necesito- toma mi mano nuevamente y nos encaminamos hacia una tienda y de repente recuerdo algo

- Te dije que no quería ir- digo intentando zafarme de su agarre

- Y yo te dije que harías de todas formas- me replica- Vamos pelirroja. Para que quieres quedarte ahí sola? Acaso te gustan los acosadores?

- NO!- afirmo

- Entonces solo ven y listo- responde sin que nos detengamos- Te promete que te divertirás- me dice con una sonrisa y voz seductora que usa y que por supuesto no funciona conmigo, o por lo menos eso creo- Nunca te aburres con un Malfoy- me asegura- Siempre tenemos algo divertido que hacer y…

- Si voy vas a dejar de molestarme y callarte- lo interrumpo, oigo que se ríe

- Si- dice con una sonrisa alegre, que provoca que también sonría- Te dije que te parecías a mi- se jacta con superioridad

- Lo que tu digas- contesto cansada de pelear- De todas formas contigo no funciona discutir

- No- responde yendo mas lento para quedar a mi altura- No funciona para nada- y de repente nos detenemos en una tienda- Llegamos- miro el lugar, en el aparador hay una escoba colgada, inmediatamente reduzco que se trata de una tienda de Quidditch, el entra mientras me quedo parada, Draco se detiene y me mira- Porque te quedas ahí parada? Vamos- dice tirando de mi para entrar.

La tienda es muy grande, las paredes son de diferentes colores pasteles, en las paredes hay gran variedad de artículos para jugar Quidditch, también hay banderas de equipos profesionales y muchas imágenes de jugadores famosos que su mueven como si fueran ellos realmente, son bastante lindas y llamativas, me distraigo fácilmente por lo llamativo del lugar porque jamás he entrado a un sitio como este

-No demorare mucho- dice Draco detrás de mi- Solo tengo que comprar algunas cosas

- Para qué?- pregunto con mucha curiosidad sin dejar de mirar el local

- Pronto comenzara una nueva temporada de Quidditch en el colegio, tengo que estar listo. Siempre estoy en el equipo, pronto seré el capitán- concluye con orgullo y mucha soberbia- Voy a si tiene lo que necesito. Quédate cerca- me advierte- No me gustaría que te encontraras otra vez con alguno de tus muchos admiradores- dice con sarcasmo

- Lo que usted diga señor- contesto con ironía y molestia, mientras el solo ríe

- Muy chistosa Weasley - le limita a contestar, para luego caminar hacia por uno de los pasillos de la tienda

Mientras mi acompañante busca sus cosas, me quedo mirando los estantes de la tiendan, están repletos de objetos, pero me llama la atención una escoba puesta en mitad de la tienda, era muy linda y parecía bastante impresionante al igual que su precio, era bastante caro, algo que creo que jamás podre comprar o pedir de regalo a mi familia.

-Te gusta?- pregunta Draco

- Es muy bonita- contesto sin pensar- Jamás he visto una así

- En serio?- pregunta descreído- Yo tengo dos, una en mi casa y otra aquí en el colegio- supongo que para alguien que pertenece a la familia Malfoy, eso es algo fácil, pero para mí, eso sería casi imposible- Haz jugado alguna vez?

- No. Bueno si- corrijo- Pero solo en mi casa con mis hermanos, nunca en un partido real

El se queda callado mientras yo sigo mirando atentamente el objeto, con mucha curiosidad y asombro, es tan lindo, me encantaría tener algo como esto, pero son simples ilusiones, aunque soñar no cuesta nada, por eso prefiero mirarlo e ilusionarme.

-Vamos a tomar algo- me dice Malfoy llamando mi atención- Ya estoy cansado de estar aquí- dice molesto, mientras yo suspiro irritada por lo pesado y fastidioso que puede llegar a ser este chico

- A donde vamos?- pregunto desanimada

- A las Tres Escobas

- Pero todo el mundo va a estar ahí- afirmo, aterrada con la idea de que más gente me veo con Malfoy

- Y eso es bueno no- contesta con una brillante sonrisa- Que la gente vea lo felices que somos como pareja- agrega abrazándome- La pareja perfecta, no te parece?

- No- respondo de mala manera- No veo nada de perfecto entre nosotros

- Ya deja de negar que somos el uno para el otro

- Y tú ya deja de insistir en eso- contradigo, viendo como su gran sonrisa exasperante aparece

- Me gusta hacerte enojar

- A mi me gustaría poder golpearte- digo soltándome de su agarre- Pero como ves, no todo lo que se quiere, se consigue

- Esa regla no se aplica con un Malfoy- responde mientras ambos salimos de la tienda- Recuerda, "un Malfoy siempre…"

- …Obtiene lo que quiere- concluyo con la típica frase que lo he oído repetir un millón de veces- Siempre me la dices y ya estoy cansada- digo agotada de escucharlo

- Entonces eso quiere decir que ya me conoces preciosa- responde con ironía- Ya te has enamora del encanto Malfoy

- Yo no diría eso- contradije- Diría más bien, que has agotado de todos tus dichosos encantos de Malfoy- dije frustrada

- No me gusta mucho tu aptitud Weasley- dice con una mueca de disgusto

- Y a mí tampoco la tuya, pero igual estoy aquí- contesto con fastidio, pero al parecer mi respuesta no fue tomada con mucha simpatía por Malfoy

- Eso fue grosero Weasley- dice con una sonrisa vengativa- Tal vez tenga que demostrarte otra vez, quien es el tiene el poder aquí, no te parece?- inmediatamente me asuste- Que te gustaría que hiciera- dice pensativamente con esa sonrisa malvada plantada en su rostro- Que destruyera a Zabini, o mejor que terminara con tus deberes, o tal vez tenga que obligarte a rogarme frente a todo el mundo y así terminar de humillarte… y puedo seguir y seguir, cual de todas le gusta más pelirroja?- dice tocando mi pelo de forma seductora

- Ninguna- contesto en voz baja

- Entonces que tienes que decir?- pregunta mientras se acerca peligrosamente a mi rostro, en mi garganta se forma un nudo, odio estar en este situación, pero sé que él tiene razón, por ahora me tiene en sus manos y no hay nada que pueda hacer

- Lo siento- contesto doblegada, me siento totalmente sometida y humillada, no puede creer que siempre se salga con la suya, cuando hace esta clase de cosas es cuando me recuerda que es un imbécil. El toma mi rostro entre sus manos y luego quiere besarme pero yo aporto mi cara, no quiero que me toque porque en estos momentos lo desprecio más que nunca

- No me digas que te volviste a enojar- su voz es tan odiosa, el es tan odioso, siento que todo el tiempo se burla de mi- No te molestes, solo quiero que entiendas como son las cosas- yo sigo en silencio sin mirarlo, porque ahora mismo sería capaz de patearlo- No dirás nada?- pregunta un poco mas enfadado porque no obtiene respuesta de mi parte- Como quieres- dice muy molesto para luego empezar a caminar para alejarse de mi- Que esperas? camina!- me grita para que lo siga, y otra vez me resigno y comienzo a seguirlo por detrás. El va demasiado rápido, así que tengo que doblar mis esfuerzos para alcanzarlo pero prefiero ir detrás, que junto a él, se ve furioso y se lo dañino y malvado que puede llegar a ser cuando esta así.

Después de caminar unos cuantas cuadras, llegamos a las Tres Escobas, el entra antes de mi, en el lugar hay varias personas presentes del colegio, pero para mi suerte no mi hermano, ni ninguno de mis amigos o ex amigos, la verdad es que no se cómo llamarlos.

-Siéntate- me ordena, mientras lo miro con rabia porque odio que me diga que tengo que hacer- Y ni se te ocurra mirarme así- me advierte, lo observo alejarse hacia la barra para pedir tragos, escojo una mesa un poco alejada de la puerta por si aparecen Ron y los demás, por lo menos desde aquí no tendré que soportar sus caras de odio y decepción.

Espero unos minutos a Malfoy porque esta charlando con alguien en la barra, parece ser otro chico de Slytherin, pronto me siento aburrida porque demora demasiado y empiezo a jugar con mi cabello, ya que lo traigo suelto es muy sencillo.

-Es muy bonito- oigo que alguien de la mesa de al lado dice, levanto la vista y reconozco esos ojos, ya que me han estado mirando con anterioridad, es Michael Corner, que está en la mesa de junto con dos amigos, los tres me miran, yo sigo sin responder porque no entiendo muy bien a que se refiere- Tu cabello- aclara- Es muy bonito. El rojo queda muy bien en ti- dice en forma de cumplido, no sé qué decir, supongo que lo correcto sería agradecer pero a mi mente inmediatamente me viene la presencia cercana de Draco, es muy celoso y posesivo y por hoy ya tuve suficiente de su caprichoso no necesito ni quiero más problemas. Así que doy una mirada hacia donde se encuentra este y así cerciorarme que no está prestándome atención. El continúa su charla tranquilamente, ni ha notado que ellos están hablándome

- Gracias- contesto todavía con dudas si debí hacerlo

- Me recuerdas? Soy Corner…

- Michael- lo interrumpo- Te recuerdo, del tren. Tú me ayudaste- el sonríe complacido por que se quien es

- Si, ese soy- dice con entusiasmo, noto que uno de sus amigos lo golpea- Ah! Ellos son mis amigos Angus y Terry- los presenta, ambos chicos son muy guapos y me sonríen con simpatía para luego hacerme un gesto de saludo, que devuelvo- Y que haces ahí sola?- pregunta

- Espero a alguien- contesto avergonzada, luego miro otra vez a Malfoy, al parecer aun no ha notado nada- Pero al parecer él lo olvido- digo con tono de broma, todos ellos ríen. La mirada del moreno es tan penetrante que me hace sentir acosada, tal vez no debí haber seguido la charla, pero tampoco tenía muchas opciones, el había sido amable conmigo en el tren y seria descortés de mi parte no devolver el favor

- Porque entonces no te sientas con nosotros y bebes algo- responde Corner sorprendiéndome

- Es cierto, ven con nosotros- dice su amigo Terry creo

- Vamos!- me invita el otro- No comemos- agrega con una sonrisa seductora

- Son muy amables, pero no creo que pueda. Como les dije espero a alguien y sería muy incorrecto de mi parte hacerle eso- contesto intentando zafarme de la situación- Tal vez en otra oportunidad

- Vamos Ginny- responde Michael- Solo beberemos algo, no haremos nada malo. Además no me digas que prefieres sentarte con Malfoy- dice con una sonrisa- Yo sé que no estás con el por gusto- su comentario hace que mis ojos se amplíen por la sorpresa, acaso el sabe algo- Porque no lo dejas y mejor te sientas con nosotros, que somos 100 veces mejores que ese sucio Slytherin- no sé qué decir

- Y que se supone que intentas hacer Corner?- pregunta la voz de Draco, todos levantamos la vista y lo miramos, ni siquiera me di cuenta cuando llego- No me digas que pretendes seducir a "mi novia"- dice irónicamente- Claro que en tu caso y en de tus amigos- agrega mirándolos de arriba abajo con desprecio- Solo pueden PRETENDER, porque jamás podrían lograr algo así y menos con esas caras y como están vestidos- se burla, ellos inmediatamente se enfurecen

- Quien te crees que eres Malfoy?- responde el moreno lleno de furia

- Como que quien me creo? Dirás mas bien quién soy, soy un Malfoy, la mejor familia de sangre pura y tu solo un sangre sucia común y corriente. Y ves a esta chica- dice apuntándome a mi- Es mi novia y nunca, jamás se fijaría en alguien tan inferior como tú o tus feos amigos. Y menos después de ser mi novia- agrega con desprecio, pero esto solo provoca que el chico ría con mucho sarcasmo

- No me hagas reír- dice Corner desafiándolo- Ella no sale contigo porque quiera Malfoy- afirma nuevamente, dejando sorprendidos tanto a mí como a Draco- Y no intentes si quiera negarlo- advierte al rubio- Yo lo vi, tú la obligas a ser tu novia porque la amenazas- y en ese momento me quedo helada, a casa el nos vio, tal vez como Cedric presencio nuestra última pelea en el corredor, miro a Draco que tiene una cara neutral y tranquila pero se nota en su mirada que sería capaz de aniquilar Hufflepuff- Así que no creas que eres mejor que nosotros Malfoy- dice con burla

- No sabes de lo que hablas- responde el Slytherin intentando conservar la calma

- Claro que lo se- contesta de muy mala manera- Acaso tu papito no puede comprarte un novia decente y tienes que amenazar a una chica linda como Ginny para que salga contigo- dice burlonamente mientras él y sus amigos ríen- Pobre Draquito, no puede conseguir nada sin su papa o su dinero- lo raro de esta situación no era forma desagradable en que este chico insultaba a Malfoy, sino que me siento muy mal por las cosas que dice, se que para el rubio, el tema de su familia es algo que no le gusta debatir y que este chico diga cosas tan insultantes, delante de todo el mundo, debe estar causándole un dolor terrible- Tal vez cuando te unas al Señor Tenebroso como tu papa, el té de lo que tú no puedes conseguir por tus propios medios- concluyo con una gran sonrisa burlona.

- Tal vez tenga que demostrarte que yo no necesito de nadie para conseguir lo que quiero- contesto el Slytherin lleno de furia, lo vi tomar su varita y apuntar al muchacho directamente al pecho de Corner, inmediatamente mi corazón se acelero, estaba totalmente segura Draco iba a hacer una locura

- Draco, por favor no lo hagas!- suplique- No vale la pena- dije intentando calmarlo- Baja tu varita ahora- roge otra vez, pero nada de eso funcionaba

- No lo harás- lo desafío el estúpido Corner, que al parecer no sabe cuando cerrar su boca- No tienes las agallas. Además si lo haces solo pruebas que digo la verdad- vuelve a burlarse del rubio. No sabía que este chico no tuviera nada de cerebro, que acaso no noto que esta es una pésima situación para fanfarronear. Lo único que pasaba por mi cabeza al ver a Draco era que en cualquier mataba al Hufflepuff delante de todos, en su mirada se veía que lo tenía totalmente decidido, y para el colmo de mis malas nada se me ocurría para hacerlo desistir, hasta que por fin se ilumino mi cabeza y algo vino a mi mente

- Draco ya deja eso!- dije tomando su mano libre con la mía, el solo me observo expectante de lo que iba a hacer- Déjalo, no le hagas nada por favor. El es un tonto que no sabe lo que dice- agregue mirándolo a los ojos, trate de parecer lo más dulce y amorosa posible- Tu sabes que yo solo te quiero a ti, que nada de lo que dice este chico es cierto- todos me miraba sorprendidos por lo que dije- Y te agradecería Corner, que no volvieras a abrir tu boca y menos para decir cosas acerca de mi relación con mi novio- agregue dirigiéndome a el moreno, este me miro confundido al parecer mi actuación si era bastante convincente, pero justo cuando estaba totalmente seguro de lo que iba a decir entraron al local Ron, Harry y Hermione, que inmediatamente notaron que algo sucedía y se acercaron a ver entonces las cosas se pusieron realmente difíciles para mi, tenía que seguir con mi mentira pero esto me iba a costar muy caro

- Continua Ginny- dijo el tonto de Corner que de seguro noto que mi hermano y sus amigos estaban ahí y que por eso me había quedado sin habla, dude unos segundo pero ya no tenía otro opción tenía que seguir hasta el final

- Te dije que no te metas con mi novia y conmigo- conteste muy segura apretando muy fuerte la mano de mi supuesto novio- Y sobre todo dejes de decir tonterías, porque Draco jamás me ha obligado a nada, yo soy su novia porque así lo decidí. Así que guárdate tus opiniones y tus comentarios

- Pero Ginny…- intento responder

- Ginny nada- conteste molesta- Para ti soy Weasley- dije con frialdad, me sentía muy mal por tratar así a este chico que no me hizo nada pero que otra opción tenia

- Ya escuchaste a mi novia Corner- dijo Draco con una gran sonrisa de satisfacción- No te le acerques nunca más o si no voy a tener que darte una lección- le advierte- Y agradécele a ella su infinita compasión, porque sino hoy no iba a quedar nada de ti- concluye con mucha soberbia. Mientras miro a mi hermano y mis ex amigos que me miran decepcionados de mi- Vamos Ginevra- me pide Malfoy- Este lugar está lleno de gente inferíos y pobres diablos- toma mi mano y nos encaminamos a la puerta, en el camino chocamos con mi hermano, pero Draco solo lo empuja para hacerse de lugar y así poder avanzar, yo ni siquiera lo miro porque estoy demasiado avergonzada prefiero salir lo más rápido posible del lugar.

- Estas me las pagas Malfoy- grita Corner furioso

- No me hagas reír- contesta Draco antes de que nos vayamos y procedamos a en volver hacia el castillo.

Ninguno dice nada, pero él no me suelta la mano en todo el trayecto y yo tampoco he hecho el intento de apartarla, tal vez sea por mi necesidad de tener a alguien cerca en estos momentos porque sé que ahora si mi hermano y todos deben odiarme y eso ciertamente deja a mi corazón muy dolido. Cuando por fin llegamos a la puerta Malfoy se detiene y por fin me mira

- Porque lo hiciste?- pregunta con inquietud

- No lo sé- contesto confundida- Tal vez sea porque no me gusto la forma en que te trato- el solo se limita a levantar una ceja y sonreír

- Me sorprendes Ginevra. Nunca pensé que una Weasley me defendería. La vida da muchas sorpresas- dice recordándome la frase que me dijo Cedric- Entonces…

- Entonces…- respondo mirándolo- Que pasara ahora?

- Nada- contesta tranquilamente- Seguiremos como siempre- no entiendo muy bien a que se refiere, pero lo vi sacar una hoja de su campera- Esto es tuyo- dijo entregándomela

- Mi tarea- conteste feliz- Por fin es mía

- Si, y como ya te dije un trato es un trato- se acerco a mí y me beso lenta y suavemente, de una manera dulce haciéndome sentir de una manera que no esperaba y que por supuesto no estaba en mis planes, cuando nos separamos, el tenia una sonrisa brillante- Nos vemos mañana a la tarde en el campo de Quidditch- concluyo

- Sabes que no tengo que ir si no quiero- conteste, ya no podía ordenarme, no mas

- Pero estoy seguro que ahí te veré- dijo con una sonrisa seductora

- No estés tan seguro Draco Malfoy- contradije con la misma sonrisa

- Iras- afirmo- Y sabes cómo lo sé?

- Como?

- Porque eres como yo- aseguro, mientras se acercaba a mí y me susurraba al oído- Curiosa- dijo con una voz que me hizo estremecer- Nos vemos mañana Weasley- agrego mientras se marchaba- Ah! Y no llegues tarde, porque…

- No te gusta esperar- concluí su estúpida frase, el solo asintió y sonrió

- Adiós mi amor!

- No me llamas así!- grite, pero ya estaba muy lejos para escucharme

Me senté unos minutos en los escalones otra vez, mi vida si que era complicada, pero pienso que soy yo misma quien la dificulta, debí haberme quedado callada y ahora ya me habría librado de Malfoy, pero lo que es peor que pienso que fui yo quien no quiso librarse de él. Y esa idea es mucho más perturbadora que todo lo que me sucede en mi vida.