VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Mientras oye lo que tan animadamente se le cuenta, pasea sus ojos por el lugar, siendo la tranquilizante escena de una mujer y una chica lo que capturó su atención

-Veo que Akane y su esposa se están llevando de maravilla....- sonríe Soun, desviándose radicalmente del tema planteado.

Su interlocutor, dirige la mirada a dónde le fue indicado, y es verdad, concuerda con la sonrisa dedicada por su compañero y por ende, él también esboza una, porque la escena que se desarrolla es totalmente optima.

-Sí, eso veo....- y dicho esto, vuelve la vista a su compañero- ¿Ya es hora?

Soun asiente con cabeza, y es que entre ambos ha existido siempre lo que se llama 'telepatía', y a juzgar por sus relucientes facciones y la radiante sonrisa, es porque se refiere al anhelo compartido, aquel que han deseado con fervor desde hace años.

-¡Atención!- el estruendo se dispara y las demás voces se silencian, Genma conduce la vista a su amigo y con asentimiento le da a entender que es su turno de hablar.

Orgulloso, voltea a ver a su hija.

-Es hora de que Akane escoga prometido...- le sonríe.

-¿Qué?- titubea la chica, sintiendo las tétricas punzadas de bochorno- pe.... pero....yo....- y es que no puede ser más elocuente y por inercia desvía la mirada para enfocar al par de hermanos de pie en el marco de la puerta, ofreciéndole una mirada de apariencia pacífica y bondadosa, como si comprendieran su vergüenza y desearan apaciguarla en su beneficio.

¡Oh, y para adornar el pastel....!

-¡Vamos Akane, no seas tímida!- le anima precisamente su padre, carente de consideración y prudencia, y claro...., como al menos conoce al dueño de la casa para él todo es más sencillo, existe más confianza, pero ¿y ella?...., ¡Es que acaso habita en él tanto egoísmo como para no imaginar su individual situación!

Lo observa molestia, fulminándole con la mirada, pero es éste un experto en ignorarlo.

Y otra vez, sus ojos poseen voluntad propia y se dirigen a enfocar a los hermanos Saotome, quiénes la observan fijamente, atentos a cada gesto que ella mostrase, aportando a su nerviosismo y aumentando de paso su vergüenza.

-No los conozco bien, no podría elegir ahora- dice tímidamente.

La mirada grisácea y obsesionada que capturar visualmente el rostro que clasificara de hermoso, se entrecierra mientras que por la mente de su dueño, una egoísta reafirmación ya tiene su lugar: 'Sí...., definitivamente debe ser mía'. ¡Está decidido! y cuando Saotome Ranma se propone algo, nada ni nadie impide su cumplimiento.

-Akane tiene razón, es muy pronto, ella aún no los conoce lo suficiente- argumenta comprensiva guiñando a la chica....¡porque ella sí se pone en su lugar, sí comprende su desdicha! por ello, en señal de agradecimiento, le sonríe- ¿Por qué no le dan algunos meses para que aprenda a convivir con ellos y así pueda decidir quién le agrada más como marido?- sugiere Nodoka volteando a mirar a su esposo con firmeza.

-Me parece bien...-dice el hombre recibiendo un asentimiento de parte de Soun, dando por hecho que las cosas resultarían de aquella manera impuesta e indefinida.

Ryoga y Ranma se observan de reojo reflejando la decisión, y es que es un reto que ninguno de los dos desea perder, porque en una batalla no se concede a la familiaridad.

-Akane... ¿Quieres que te muestre la casa?- le ofrece Nodoka, con una sonrisa vestida de la más limpia amabilidad.

¡Oh, y es que la confianza que le inspira no surge de la bondad que muestra en sus facciones, ni de la amabilidad que le enseña, no...., porque aquello que le transmite con sólo mirarla es algo más allá de las apariencias, y es que esa mujer, como pudo percibir, deposita en ella un peso enorme que llevaría sobre sus hombros por un largo periodo de tiempo! y que conlleva sus consecuencias todavía indefinidas.

-Me encantaría, señora- le contesta devolviéndole el gesto.

-Oh no me llames señora, llámame tía- dice poniéndose de pie.

Un paso más y el asunto de vuelve formal.

Y es que tan sólo ahora llega a comprenderlo.

La mujer pasa por al lado de sus hijos, seguida de la chica, siendo ésta firmemente visualizada por dos pares de ojos que se niegan a abandonar su imagen, mientras ella les dedica ignorancia....., y sólo hasta que ambas féminas doblaran en la esquina del pasillo, pudo la visión deshacerse de ella.

-Escúchame bien, Ranma...- le susurra Ryoga, captando su atención- No permitiré que conquistes a Akane.

-Eso es algo inevitable, Ryoga....- sonríe de medio, muy seguro de sí mismo porque bien que conoce sus cualidades- Ya te lo dije una vez, Akane será mi prometida.

Entonces, he llegado el turno de sonreír con triunfo..., ya es momento de dar a conocer sus oportunidades y las 'pequeñas cosas' que juegan a su favor.

-¿Y qué harás con Ukyo?

El chico entrecierra sus ojos, en un gesto que muestra su desagrado frente a tan patético beneficio ajeno.

-¿Qué pasa con Ukyo?

-Le gustas mucho y no le sentará nada bien saber que estás comprometido con otra chica que no sea ella....- le responde y para enfatizar las consecuencias de sus pasadas palabras, añade- Y ya sabes lo fuerte que es, no dudará en querer retar a Akane.

-Ukyo algún día tendrá que entender que no me gusta, que no es ella a quién quiero por esposa...- frunce el ceño y con molestia prosigue- Y no permitiré que pelee con Akane....

Ryoga esboza una pequeña sonrisa y, recordando pasados diálogos, cuestiona:

-¿Recuerdas que papá nos mencionó que Akane es una artista marcial?- y añade- me pregunto qué tan buena será....


-…Y este es el dojo.-oye la voz maternal unos pocos pasos detrás de ella.

¡Es fascinante!, por ello se dibuja una sonrisa y se distingue una luz apreciable en su mirada.

-¡¡Es enorme!!- comenta Akane, y es que las dimensiones del lugar no pueden llegar a ser ignoradas, y mucho menos por quién es la primera vez que pisa un dojo.

-Mi marido me contó que practicas artes marciales, ¿Es cierto?

La aludida voltea a ver a la mujer antes de contestar:

-Sí, las artes marciales son mi vida- se sincera- Desde pequeña las practico.

No era sorpresa, puesto que su marido ya se lo había comentado con anterioridad.

-Entiendo- le sonríe al notar la necesidad de los ojos de la chica por inspeccionar todo, cuestiona deliberadamente- ¿Te quieres quedar aquí?

La chica le sonríe con timidez.

-¿de verdad puedo?

-¡Claro que sí!- y preocupada, prosigue-..., pero ¿estás segura? ¿por qué no mejor vas a descansar un poco? El viaje debió ser pesado.

Suspira hondamente, y el siguiente murmuro: Y más cuando se realiza nadando.... -se escapa rebelde de sus labios.

-¿Dijiste algo?- le es cuestionado con extrañeza.

Niega con la cabeza sutilmente.

-No, nada- lanza otro suspiro y añade- Sí, fue agotador, pero siempre tengo energías para practicar.- sonríe.

¡Qué impecable parecido! la chica a estas alturas ya es considerada perfecta cono nuera, y está comenzando a engendrar cariño.

-Como quieras- le dedica un gesto amable y abandona el dojo.

Ya en privacidad, se acerca a lo que desde hacía rato había capturado su atención.

En una pared una vitrina se luce con orgullo, y detrás del vidrio pueden apreciarse diversas espadas, de todo tamaño, de todo diseño, pero todas concuerdan en su única hipnotizante belleza.

-Mamá practica el arte con las espadas....- dice una voz a su espalda que no llegó a sorprenderla ¡Años de vivir con su padre también tiene sus ventajas! siendo éstas prácticamente mínimas, pero no por ello menos valoradas.

Gira su cuerpo y se topa con una mirada grisácea que la observa con una fijeza intimidante, entonces, reconoce al chico de coleta y atractivo rostro.

¡Oh y como tanta experiencia posee!, ni él es capaz de sacar a relucir su existente nerviosismo.

-¡¿Ella las pratica?! - es costoso creer que la imagen de mujer delicada y femenina, pudiese manejar ésta clase de arma- Debe ser muy buena....- intuyó.

La sonrisa se forma con maldad en su rostro, y recalca su atractivo para dar a conocer:

-Sí, mamá es una experta- argumenta con naturalidad, antes de agregar con sinceridad- A mí nunca me ha llamado la atención ese tipo de armas.

Percibe en la chiquilla una cierta curiosidad.

-¿No te gustaría poder manejar su uso algún día?

-Sí, tal vez sí, pero no ahora- sonríe- Digamos que en estos momentos estoy más centrado en el arte marcial estilo libre que en las espadas.

¡Ya había dado el primer pie para que el propósito del 'casual' encuentro quede satisfecho!!

-Entiendo- asiente con la cabeza, comprendiendo que su más ferviente pasión es compartida.

Al fin la esperada propuesta es lanzada.

-¿Quieres practicar?- cuestiona y da a conocer sus verdaderas intenciones- Quiero saber que tan buena eres.

-Será un placer entonces- le sonríe la chica.

La coqueta táctica fue entregada antes de tiempo, porque bien supo que si en batalla semejante gesto le muestra, ya puede darse por vencido.

El entrenamiento fue corto e intenso por igual.

La sorpresa es notoria, porque la chica había superado significativamente sus expectativas y el agotamiento es señal de ello.

Cada ataque le fue esquivado con maestría, y él hacía lo mismo con los de ella sólo que con más dificultad, porque la velocidad en ella es insuperable.

-Me sorprendes.- dice Ranma agitado, sentado en el sueño con una respiración acelerada y con el cansancio escurriéndose a modo de sudor por su piel.

La respuesta no tardó en darse.

-Tú tampoco estás tan mal- le contesta burlona, jadeando, y con una sonrisa de satisfacción trazada en sus labios.

-Eres realmente muy buena para… para ser una chica.- le sonríe.

Y como todo Saotome, una frase incorrecta debió escaparse de sus labios.

-¿A qué te refieres?- frunce el ceño poniéndose de pie.

-Pues, a que eres una chica y.… -con insensatez, prosigue- digamos que no es común que una chica.... que una chicas practique artes marciales… Igual de bien que un chico- dice entrecortado por el cansancio.

-Una chica puede llegar a ser igual o mejor que un chico- dice recuperando la natural respiración, porque la indignación es capaz de todo, especialmente si es Tendo Akane a quién se trata con tanta insensatez- El que seas hombre no te da derecho a ser mejor que nosotras.- le reprocha con rudeza.

Entonces, ¡y sólo entonces! se da cuenta del fatal error.

Se pone de pie y comienza acercándose a la chica.

-Lo siento, no quise ofenderte- pronuncia, mirándola fijamente- ¿Estás enojada?- le cuestiona situándose frente a ella.

Akane sostiene la mirada grisácea que refleja su arrepentimiento y preocupación.

¡Y qué adorable imagen! Es conmovedora francamente, su atractivo contrarrestado por el cálido sentimiento que transmite. Entonces, se sabe vulnerable.

-No..., es sólo que me molestan esos chicos que por ser chicos se creen superiores- dice y por su propio bienestar, desvía la mirada.

-Lo siento mucho- dice en un tono débil.

La chica le devuelve la mirada y le sonríe radiante.

- ¿Vamos a dentro?

-"Con esa sonrisa, podré morir en paz.."- piensa y asiente con la cabeza.


¡Desesperación!, era esto lo que le corroía con maldad al chico.

¡¿Y cómo pudo descuidarle, sabiendo el peligro que ÉL significa?! Si 'algo más' llega a acontecer entre la pareja, tiene todo el poder de saberse un culpable, ¿y por qué no? un idiota.

-¿Dónde están Ranma y Akane, mamá?- le cuestiona, asomándose por la cocina.

-No lo sé....- contesta Nodoka como si no se estuviera dirigiendo a él por revolver el contenido misterioso de un recipiente, pero tras meditar un poco y 'escuchar' realmente las palabras emitidas, añade- Creo que deje a Akane en el dojo, ¿Buscaste ahí?

¡Claro! Ahí se le daba la casual respuesta.

-¡Gracias!- le agradece y si hubiera volteado a verlo, se hubiera dado cuenta que aquel rostro de facciones masculinas ya se encuentra fuera de su campo visual.

Lo único que le advirtió la ausencia del chico, fueron las pisadas de él que se alejan cada vez más.

-¡Ryoga!- le llama la mujer.

Retrocede sobre sus pasos, y vuelve a asomarse.

-¿Qué?

-¿Quieres avisarles que la cena ya está lista?- le pide.

Ansioso y apresurado, contesta:

-Claro, mamá.

Acude al dojo, y apenas entra se topa frente a frente con una mirada castaña, y en ese instante, todo cuanto acontece se detiene para Ryoga... ¡es que ella posee una belleza vislumbrante! y para él, la chica es una deidad, una princesa dulce y delicada...,y la idea de poder considerarla suya, está próxima, la sabe próxima.

-Ryoga, ¿Venías a entrenar?- cuestiona Ranma, haciendo notar su presencia.

¡Oh, y el gesto que él hiciera cuando sus ojos se posaron sobre él, vagaría en su mente por el resto de sus días!

Así que traza una sonrisa porque tan plenamente disfruta de su fastidio, de su desagrado, y él parece notarlo.

-No....- dice secamente y mira a la chica, para al menos, brindarse a sí mismo una imagen dulce y agradable- La cena ya está servida.

-¿Tú también prácticas artes marciales?- le cuestiona con curiosidad, una graciosa e infantil curiosidad que viste sus facciones dando paso a un sólo término que la calificase: 'Tierna'...., y es una ternura que conmueve hondamente.

-Sí, ¿Por qué te sorprende tanto?- le sonríe Ryoga.

La chica alza los hombros y suelta una breve risilla graciosa, y a ambos hermanos le pareció encantadora.

-Ryoga....- llama la atención del muchacho para que una plática no se entable entre la dulce fémina y quién no considera merecedor de ella- Estoy seguro que si entrenas con Akane te humillará.... Es muy buena.

El chico sin responder al crudo comentario de su hermano, le dedica a la chica la frase:

-¿Vamos ya? Estoy seguro que te encantará como cocina mamá- sonríe.

-No lo dudo- responde risueña.

Y se queda ahí, siendo espectador de la 'coquetería barata', y seguidamente, de cómo su hermano se la lleva consigo en dirección al comedor seguramente. Abandonándolo...., olvidándolo...., ella, porque él está sumamente consciente de sus acciones, de sus movimientos, de su efectiva 'coquetería barata' para quién es tan ingenua e inocente que no lo percibe.

¡Qué refrescante es la simpatía que se le plantea! Akane se vio sumergida en aquellas conversaciones interesantes que el entusiasta chico le hablaba. Descubriendo en los hermanos Saotome una diferencia..., y ¡no una pequeña!, un abismo enorme.

Ranma utiliza tácticas quizás muchísimo más factibles a la hora de tratar con una chica, aunque con 'cualquiera' bastaría tan sólo su presencia, su espectacular fachada, y es que la experiencia es notoria.... ¡Él conoce! ello puede verse reflejado en cada palabra y en cada gesto que él formase para ella, pero Ryoga utiliza otros métodos, unos que requieren más dificultad para percibirlos porque ignorarlos es cuestión de sencillez, y es su amabilidad innata, su simpatía, siendo el compañero ideal, ¡una compañía de la cuál disfrutar de anécdotas, de carcajadas.... de confianza.....

Así reconoce finalmente y sólo para sí, mientras el chico le habla, que ambos son poseedores de un encanto propio y diferente.

-¡Usted es el tramposo!- exclama Genma, con su ceño fruncido.

-¡Claro que no, es usted!- le responde Soun de la misma manera.

Ahí la discusión que surge de un juego y continúa en la mesa.

Akane se sienta al lado de su padre y Ryoga al lado del suyo, quedando así uno frente al otro, éste último con los recuerdos de la sonrisa que le dedicada como única contestación a su palabrería, y ella comprendiendo al fin la dificultad que se le impuso.

Nodoka sirve las porciones a cada presente..., sonriéndole en el acto con un sutil 'espero que sea de tu gusto'.

-¡Ahora vas a cerciorarte de lo que te dije, Akane! Mamá cocina fantástico- exclama el chico, lanzándole a Akane una mirada que entremezcla la advertencia y... algo más que la chica no fue capaz de interpretar.

Sonríe.... ha de ser verdad por la apariencia de lo que se le sirve y cuyo nombre desconoce. ¡En los años de entrenamiento lo único que reposó bajo su paladar y sobre su lengua, eran las desabridas comidas enlatadas de 'caliente y listo'! ya el sabor de una comida casera se ha extraviado en uno aquellos benévolos recuerdos que involucra a su madre...., y hoy, uno de aquellos platos se le ofrece.

Mira de reojo a su padre e intuyó que él se encuentra en la misma situación divagando en los mismos recuerdos quizás.

-¡¿Dónde está Ranma?!- la exclamación de la mujer la sobresaltó y al voltear a verla, encontró en ella por primera vez el ceño fruncido, pero no era de molestia sino de extrañeza... ¡es del todo un enigma! El hijo mayor de los Saotome nunca llega tarde cuando de comer se trata.

-Ya estoy aquí- pronuncia la voz del muchacho que entra al comedor con una seriedad escalofriante.

-¡Qué bueno! ya me estaba asustando....- sonríe la mujer a modo de broma.

El chico se sienta en un extremo de la mesa rectangular, y la cena le es servida enseguida.

-Siento haber tardado- mira de soslayo a su hermano y él lo nota, es claro...., es una advertencia.

Nodoka se sienta al otro extremo.

-Ya estamos todos así que.... -le sonríe a los inquilinos- Adelante. Espero que les guste.

Todos los varones presentes tal y si fuera una competencia, empiezan a comer a una rapidez sorprendente, pero no por ello menos predecible.

'¡Estómago de los hombres!', se cruza por la mente de las dos féminas que comen con una lentitud disimulada y educada.

Y en realidad, es rememorar los viejos tiempos de cuando era pequeña. Por primera vez después de tanto podía degustar la comida casera, el tan delicioso manjar que en nada se compara a lo que ha venido comiendo desde hace años...., mira de reojo a su padre e intuyó que su velocidad y ansiedad le impiden degustar como debería...., y por ello duda que, como ella, se viera inmerso en los recuerdos.

- ¡Por cierto! tengo una bonita noticia que darles- empieza Nodoka.

Todos los varones detienen su 'devorar', para mirar a la mujer con curiosidad.

-Akane asistirá a la preparatoria Furinkan como Ranma y Ryoga- sonríe mirando a la chica- ¡¿no es genial?!

Ranma y Ryoga se miran entre sí con un semblante serio y retador, teniendo el primero consciencia de la desventaja que ello implica.

Genma sorba un poco de bebida.

Soun mira de reojo a su hija y ella, con la vista clavada en la mujer, habla por inercia.

-¡¿Qué?!.

Nodoka percibe la confusión manifestarse gestual en el rostro de la chica, así que se ve obligada a preguntar lo evidente:

-¿Nunca has ido a una preparatoria?

Niega con la cabeza y responde:

-Desde los siete años todo para mí han sido entrenamientos.

Soun suelta el aire que viene reteniendo desde la peligrosa revelación, y cree conveniente entregar una explicación.

-Es cierto, ese fue un gran error que quiero enmendar ahora- pronuncia con suavidad, y mirando fijamente a su hija, añade- Akane desde mañana asistirás a la preparatoria junto a Ranma y a Ryoga, además así podrás conocerlos mejor. Recuerda que mientras más pronto te decidas por un prometido, mejor.

La chica frunce el ceño frente a lo último...., ¡¿Era necesario recordárselo?!, por demás...., continúa sin conocer las opiniones de ellos, quizás el compromiso no les interese en lo más mínimo.

-Y además, asistirás a la clase de Ryoga- agrega Nodoka.

¡Cuán grandioso es manifestar el enfado mediante gestos propios y acciones que intentan esconderlo sagasmente!, pero cuando la rivalidad comienza a partir del nacimiento, cuando se conoce a la perfección al otro, uno es capaz de interpretar. Y Saotome Ryoga, que bien conoce a su hermano, no pudo más que sonreír al verle comer rápidamente, a una velocidad que en nada se compara a las normales...., está dicho, él está enfadado.

-No lo sé, ni siquiera tengo un uniforme.- pronuncia la chica.

-No te preocupes por eso- niega con la cabeza- Ya lo conseguí.

-Pero....

-Sin 'peros'- le regaña y añade sonriente- ¡Será bonito Akane!, conocerás a gente nueva, otros ambientes...- le anima.

-Sí Akane, será divertido- coopera Ryoga, y sin ser consciente de ello, recibe una mirada furtiva y disimulada de su hermano.

Una sonrisa un tanto forzada se forma en los labios de Akane, porque bien sabe que el negarse es un lujo que no se le está permitido.

-No tengo hambre, tía Nodoka. ¿Puedo retirarme?- pronuncia con suavidad.

La mujer frunce ligeramente su ceño, y es que había percibido en ella el gusto con el que comía. Puede considerar aquello no como un desaire sino como un producto de lo que la noticia causó en ella...., ¡quizás su estómago se vio invadido por felicidad!

-¿No quieres? Bueno.... No se puede desperdiciar- sonríe Soun y le quita a la chica su plato para comenzar a comer de él velozmente.

Akane no objetó, bien pudo arrebatárselo y pedirle disculpas a Nodoka en nombre de su padre, pero 'el impacto de la noticia' se niega a abandonarla.

Se pone de pie, da las gracias correspondientes y se retira siendo firmemente visualizada por tres figuras: Ranma, Ryoga y Nodoka.

Sube las escaleras e ingresa al cuarto que compartiría con su padre y que Nodoka le indicó hace horas.

No era muy amplio, tampoco muy pequeño, puede ser clasificado como 'ideal'. Comprende que debe estar agradecida con la familia Saotome, y por ello no está en condiciones como para negarse, ni quejarse, mucho menos exigir.

Se recuesta en el futón y mirando al techo, musita:

-Así que la preparatoria…

Continuará...

¡Hola!! Muchísimas gracias por los comentarios^^...., y aprovecho para pedir a quiénes no lo han hecho, por favor, son muuuy importantes.

Creo que ésta será mi última entrega por lo menos semanal, porque el lunes entro al colegio y.... u.u..., pues ya no va a ser tan sencillo actualizar, pero quizás el otro fin de semana llegue con una nueva actualización ¡quizás!.

¡Muchas gracias por leer y perdón por no poder contestar los comentarios ahora!, de verdad, pero el próximo capítulo les prometo una respuesta a todos y cada uno de sus comentarios. ¡Se los agradeeezco muchísimo!, pero sí puedo nombrarlos, karen chan, Anngelakemy, soraDark666 e IramAkane.

¡Hasta la próxima entrga! ¡Adiós!