Capítulo 3
Bella POV
-Bella...- oí a lo lejos en mi extraño sueño... Era la voz de un ángel, quizá; ya que la voz de un mortal no sería tan hermosa...- Bella, llegamos...- oí ahora más cerca.
Sentí que soplaban muy cerca de mi rostro. Fue cuando desperté. Estaba Edward a dos centímetros de mi rostro intentando despertarme:
-¿Quién lo diría? ¡Funcionó!- resopló satisfecho. Fruncí en ceño. Tenía muchísimo sueño:
-¿Qué hora es?- dije restregándome los ojos con mis manos. Habíamos estado viajando muchísimas horas. Nuestros padres habían quedado en otra cabina, y nosotros en ésta completamente solos. No importaba demasiado, había dormido la mitad del viaje.
-No lo sé...- admitió Edward- Pero estamos llegando, mira- dijo apuntando por la ventana. Me apoyé en sus piernas y miré por la ventana. La tan característica nieve de este lado del país cubría absolutamente todos los verdes bosques, haciendo un hermoso efecto de un encanto impresionante.
Sentí que Edward me miraba:
-¿Hermoso, no?- preguntó de una manera extraña. Asentí, estupefacta por su mirada. Nadie nunca me había mirado así. O quizá estaba alucinando e imaginando cosas:
-Pues...- continuó- Refleja tu piel...- estiró su mano y acarició mi mejilla.
-Ah, si... Emm - me alejé bruscamente. Edward suspiró y dejó caer la mano- Voy a ver a nuestros padres...- dije levantándome- ¿vienes?- negó con la cabeza. Asentí y caminé por el pasillo. Cuando estuve fuera de su vista, me encerré en el baño y me miré al espejo.
-¿Qué pasa contigo, Bella?- dije mirando hacia mi afligido reflejo. Giré el grifo de agua fría y me lavé la cara al menos tres veces. Pero la extraña sensación de hormigueo en mis manos no desaparecía, ni tampoco aquel extraño calor que había dejado Edward al tocar mi mejilla. Inconscientemente, llevé mi mano hasta allí, y toqué ese punto. Cerré los ojos y los apreté. Deseaba sentir esa cálida sensación lo antes posible, una vez más...
Cuando nos bajamos de la Van, nos quedamos mirando impresionados nuestro nuevo hogar. Bueno, sólo Edward y yo, ya que papá y Esme obviamente ya la habían visto. Esta era la sorpresa de la que nos habían hablado. Y vaya qué sorpresa. Sonreímos.
Estaba ubicada en un lugar bastante íntimo y apartado de la ciudad, hasta nuestros vecinos más cercanos estaban más o menos a un kilómetro de distancia.
La casa era inmensa, y tenía muchísimos ventanales. Era de un pálido color blanco invierno, y parecía muy acogedora. Impacientes, recorrimos toda la casa, conociéndola e impresionándonos cada vez más. Entré en la que supuse que sería mi habitación... Era hermosa. Estaban todas mis cosas allí, pero en cajas. Suspiré al pensar que tendría que arreglar todo esto. Me asomé por la ventana. No, la palabra "ventana" era poco; ya que una muralla completa había sido reemplazada por un grueso vidrio. La vista era magnífica.
Mi celular comenzó a sonar. Edward me había mandado un mensaje que decía: "Baja a la cochera, no te creerás esto...". Bajé rápidamente y me quedé impresionada al ver frente a mí un hermoso Volvo negro. Miré a Charlie y a Esme, y luego a Edward en el asiento del piloto. No podía dejar de pensar en cómo Charlie pudo pagar todo esto:
-No crean que les prestaría la patrulla para ir a la escuela- estalló en carcajadas- Ni mucho menos la Van... Así que no me quedó de otra...- corrí a abrazarlo:
-Gracias papá...- dije sonriendo.
-Hey, Bella- escuché a Edward a mi espalda- ¿no quieres ir a dar una vuelta?- sonreí:
-¡Claro!- me subí al Volvo de inmediato- ¡Ya volvemos!- dije por encima de mi hombro cuando Edward puso en marcha el auto...
Pasaron las dos semanas de vacaciones que nos quedaban, de manera demasiado incómoda. Edward a veces se... acercaba demasiado y me sentía muy fuera de lugar. Cuando él me miraba, estaba comenzando a sentir "cosas" extrañas, que nunca me habían pasado. Que no sabía explicar... Quizá en serio lo estaba empezando a querer como un verdadero hermano.
Llegó el primer día de escuela. No podía dejar de pensar en que absolutamente todo me saldría muy mal, ya que ni siquiera tenía un amigo en Phoenix... Edward notó mi mal humor en cuanto se subió al Volvo:
-¿Qué pasa?- dijo acelerando ya que íbamos muy tarde.
Nunca le había preguntado de sus amigos, ni él tampoco me había hablado de ellos. Por lo que fui directa:
-Edward, ¿no dejaste amigos en Phoenix?- pregunté intrigada, mirándole. Él apartó la vista de mí, y la fijó en la carretera:
-Te diré algo, Bella...- suspiró- Los amigos, los verdaderos amigos, se cuentan con los dedos de una mano, y muchas veces te sobrarán dedos. Créeme...- fruncí el ceño ante su pesimismo:
-No me has respondido- objeté. Él negó con la cabeza y luego me sonrió:
-No.- se quedó en silencio- ... Pero claro que estaban ciertas personas que pretendían serlo...- miré por la ventana, no entendiendo nada, pero sin hacer preguntas. Edward soltó una risita:
-¿Qué?- pregunté sin mirarlo, mientras observaba como la gente iba y venía por las heladas calles de Forks. La lluvia no paraba de caer:
-Es que... por algo haces la pregunta- me mordí el labio nerviosamente.
-Eso no importa ahora- respondí- ... desde hoy comenzamos una nueva vida...
-Estoy muy de acuerdo con ello- concluyó.
-Bella, anda...- decía Edward con voz divertida- Es enserio, nadie va a morderte...- No había querido salir del auto por ningún motivo, ya que un extraño pánico me había atacado. Unas manos blanquecinas tomaron cuidadosamente las mías, y las acariciaron con ternura. Edward estaba afuera, sosteniendo la puerta del copiloto abierta para mí:
-Yo estoy contigo...- susurró- Y créeme que no estoy menos asustado que tu.- Sonrió. Le devolví la sonrisa y me bajé del auto justo después de que él azotara la puerta. La lluvia caía tan fuertemente, que dolía. Edward me cubrió con su brazo y corrimos hasta la acera. Llegamos bastante empapados y por poco, estilando. Me aferré a su brazo.
-Hey- dijo sonriendo. Sacudió la cabeza- Tienes que ir a tu clase y yo a la mía...- lo miré aterrada:
-¡No me dejes!- le supliqué. Sonrió, frustrado. Me abrazó:
-Créeme que yo también deseo quedarme contigo...- susurró contra mi pelo. Me costó más de lo debido comprender que sus palabras tenían un trasfondo. Alcé la mirada y observé las verdes y místicas esmeraldas que tenía por ojos.
-Buena suerte...-dijo antes de besar mi frente e irse por un pasillo. Suspiré:
-¿Puedo... puedo llevarte a tu siguiente clase, si quieres?- oí a mis espaldas una voz suave y tímida de chica, a modo de pregunta. Me giré. Era muy delgada, de esbelta y alta figura. Su cabello negro estaba suelto por sus hombros, y caía por su frente debido a su flequillo. Se acomodó sus lentes ópticos Jack y me miró con sus ojos negros, dedicándome una tímida sonrisa. Al parecer, me sentiría "como en casa", ya que ella era casi tan pálida como yo.
-Hola.- Dije amistosamente- Me llamo Bella. Bella Swan, un gusto...- sonreí.
-Yo soy Angela Weber...- dijo con voz casi inaudible. Se acercó para saludarme con un beso en la mejilla- Entonces... ¿qué clase te toca?- bajé la vista hacia el itinerario:
-Biología...- hice una mueca. Angela soltó una risilla:
-Anda, no es tan malo...- enlazó mi brazo con el suyo, y me guió hasta el edificio 4:
-¡Qué bueno que a mí también me toca Biología!- dijo animada mientras abría la puerta. Adentro no había muchos chicos, ya que la clase aún no empezaba:
-Por aquí...- me sugirió Angela.- Alice está sola hoy, y yo ya tengo compañero de laboratorio...- siguió sonriéndome tras sentarse justo detrás de mí, con un chico de tez clara y cabello castaño:
-Hola, soy Ben- saludó con una sonrisa.
-Bella, mucho gusto.- respondí sinceramente. De pronto, una extraña chica de baja estatura y de aspecto y cuerpo grácil, se situó enfrente de mí. Tenía cara de duendecillo, y unos ojos muy azules; su cabello negro estaba arreglado en graciosas puntas que indicaban hacia todas direcciones:
-¡Compañera nueva!- exclamó feliz- Genial. Odio estar sola... -Puso cara de fastidio- Me llamo Alice Brandon.
-Soy Bella Swan...- dije, ya casi cansada de repetirlo. Le sonreí a aquella extraña jovencita que tomó asiento junto a mí. Las clases pasaron bastante aburridas, pero me entretuve demasiado con Alice, Ben y Angela. Después de todo, ningún profesor hizo que me presentara.
-¿Y por qué estás sola en Biología?- le pregunté a Alice mientras íbamos camino al almuerzo. Ben y Angela se miraron y se pusieron a reír. Alice los fulminó con la mirada, pero continuaron riendo.
-Digamos que... "hice volar" a Tyler- sonrió- Se lo merecía. ¡Me dijo cabeza hueca!- exclamó realmente indignada- Mencionó que no sabía lo que era el H2O...- frunció el ceño- Pero al parecer si sabía cómo hacerlo volar...- la miré un momento en silencio, y luego solté una carcajada:
-¡Bien hecho, Alice!- dije chocando mis nudillos con los de ella- Sólo espero que a mí no me hagas volar...- la miré preocupada.
-Tranquila...- se encogió de hombros- Tú no consideras que soy una cabeza hueca...
-Pues, nop...- sonreí. Ellos estaban siendo muy gentiles conmigo, y me di cuenta que si sabía socializar después de todo. Y quién pensaría que gracias a Edward me daría el valor a mí misma de hacerlo.
Entramos en la cola del almuerzo y lo busqué con la mirada. Me resigné al no encontrarlo. Me había enviado un mensaje en Literatura que decía: "¿Ves que no era tan malo? :)"; cosa que me había sorprendido, ya que sentía como si estuviéramos conectados de algún modo, como si estuviera sintiendo lo que yo... Sonreí involuntariamente.
-Conozco esa sonrisita...- dijo Ben entrecerrando los ojos y picándome con su dedo donde mi hoyuelo de cuando sonreía se formaba. Me reí:
-¿A qué te refieres?- pregunté. Él miró a Angela que estaba mucho más adelante junto con Alice, eligiendo nuestros postres. Suspiró al verla:
- Sonríes como yo cuando pienso en Angela...- apartó la vista al confesarme su secreto: estaba enamorado de ella. Había notado que ellos dos hablaban mucho y se llevaban muy bien... También hacían una pareja muy linda. Asentí:
-¿Y...?- pregunté dando el tema por zanjado, para que supiera que su secreto estaba a salvo conmigo. Agradeció con una mirada, en silencio.
-Eso quiere decir que tu también estás enamorada...- dijo sonriendo mientras avanzaba en la fila. Me quedé pasmada. Claro, amor filial... ¿No? ¡¿No?
Alice me preguntó si algo me ocurría cuando caminábamos hacia nuestra mesa. Ben sólo sonrió en silencio. Negué con la cabeza. Fue cuando pude divisar a Edward...
Estaba junto a un chico alto, musculoso y de cabello muy negro con cara de niño. Se me hizo extrañamente familiar. A su lado también se encontraba otro chico de tez muy pálida y cabello rubio, de ojos color miel. Tenía una expresión realmente despreciativa en su (hay que ser sincera), hermoso rostro. Quizá esa mirada estaba dirigida directamente a la chica rubia que insistentemente le hablaba y robaba su atención. Me quedé pasmada al ver cómo Edward era rodeado por otras dos chicas y acosado por ellas, sin saber cómo reaccionar, al igual que el cara de niño musculoso, que centraba más bien su interés en la amiga de la chica que le hablaba, que estaba en completo silencio, mirando hacia el piso.
Alice se quedó mirando la escena embobada al igual que yo, pero enfocando su atención en el chico rubio. Pasamos junto a ellos, y Alice susurró:
-Hola Jasper...- con una nota de desprecio y desdén en su voz. Él la miró alarmado y muy culpable, queriendo apartarse de la rubia de ojos azules que hablaba antes con él, y que ahora miraba de manera envenenada a Alice. Mi amiga ni siquiera le dirigió la mirada al tal Jasper.
Miré a Edward, quien ahora se fijaba que yo existía... Junto a él estaba una chica rubia muy parecida a la chica que estaba acosando a Jasper (quizá eran hermanas), y otra muchacha no era tan bella como la anterior, de largo cabellos castaño oscuro. Se escabulló hacia mí y me sonrió:
-¿Qué tal tu primer día?- dijo olvidándolas por completo cuando llegó a mi lado.
-Ya veo que no tan bueno como el tuyo...- contesté sin pensar, reanudando mi paso junto a Alice.
-¿Pero qué...?- empezó Edward, pero yo seguí caminando...
Hola , hola yo otra vez aqui me alegra que les este gustando los capitulos chicas ;) estoy intentando actualizar rapido ya estos capitulos estaban hechos asi que no tarde en subirlos pero los demas mmmm no se cuanto dilatare vere lo que pueda hacer asi que no se desesperen y sean pacientes ¿si?
bya,bya
ATT:Ale Masen Cullen
