Please antes de ver el cap se les aconseja ir a mi perfil y escuchar la cancion asignada a este. Gracias Por Su Atencion.
Capítulo 11
Edward POV
-Edward...- susurró Bella poniéndose de pie, en cuanto me oyó salir del baño. Yo me quedé petrificado en mi lugar... Me vería... ¡¿así?...
Cuando se giró hacia mí, no pude hacer menos que observar lo que traía puesto como un idiota. Una delgada camiseta llena de agujeros, se acoplaba perfectamente a su torso, y un pantalón de chándal a la cadera y algo largo, cubrían su cuerpo. Me reí. Se veía hermosa, perfecta... Divina, aún con aquella zarrapastrosa ropa puesta.
-¡Edward, lo siento!- dijo tapándose los ojos, como cuando veíamos películas de terror. Me di cuenta que seguía sin camisa, y envuelto sólo con una toalla.
-Descuida Bella... Sé que no fue tu intención- dije dulcemente. Bella asintió, aún con los ojos cubiertos por sus temblorosas manos. Me asusté:
-¿Te sucede algo?- me acerqué lentamente a ella.
-N...o no es nada... só... sólo vístete- dijo temblorosamente. Con rapidez, seguí su consejo y me enfundé unos pantalones azules de tela suave, obviamente secando con rapidez mi cuerpo y poniéndome unos bóxer antes. Por si acaso, hice todo esto en el baño. Ya de por sí, la situación era muy embarazosa.
-Listo...- murmuré, quitando sus manos de su rostro.
-Okey... ¡Edward! ¡Ponte camisa!- exclamó indignada. Me reí.
-Vamos, Bella, no es para tanto...- ella frunció el ceño, reprobatoriamente, pero luego sonrió.
-Me siento muy tonta...- admitió, cuando un rubor carmesí se expandió por sus mejillas.
-¿Por qué...?- pregunté preocupado, acariciando su mejilla. Un estruendoso trueno rompió nuestro momentáneo silencio, seguido de un relámpago que iluminó toda mi oscura habitación. Bella gritó involuntariamente, y se pegó a mi cuerpo, muerta de miedo.
-Tranquila...- susurré acunándola entre mis brazos. Su cuerpo entero temblaba- Aquí estoy.
-No me dejes...- suplicó entre lágrimas. ¿Cómo la llegaría a dejar algún día, si ella era todo para mí?
-Jamás...- juré, besando sus cabellos.
En ese momento, otro relámpago iluminó mi habitación, predicho de un trueno aterrador. Bella apretó aún más sus brazos a mi torso.
-¿Nos quedaremos aquí?- pregunté riendo, para calmar la tensión. Bella se unió a mí, pero con una risa temblorosa, contenida.
La jalé con delicadeza de vuelta hacia mi cama, y ella se recostó con cuidado. Apretó una almohada contra su cuerpo, sin soltar mi mano. No me atreví a acercarme a ella, hasta que me lo pidiera.
-Edward...- susurró casi imperceptiblemente. Creí que había sido mi imaginación, pero cuando me jaló lentamente hacia ella, esas dudas se esfumaron.
Otro trueno. Otro relámpago. Y otro grito.
No sé cómo, pero de un segundo a otro Bella había tirado tan fuerte de mí, que produjo que todo mi cuerpo cayera sobre ella, de manera peligrosa. Mis pupilas se dilataron al visualizar la escena.
Demasiado tentadora. Era una situación muy comprometedora.
Mis dos brazos estaban a cada lado de su cabeza, como una cárcel invisible, y sus temblorosas manos estaban aferradas a mis hombros desnudos.
Le sostuve la mirada por un momento, su respiración aún no se normalizaba, y se encontraba temblando. Quise creer que estaba asustada por la tormenta. Quise hacerlo. Pero no pude.
-Así que miedo a los truenos y relámpagos, ¿eh?- bromeé, quitándome de encima de Bella, sintiéndome al momento vacío... y frío. Muy frío.
-S... sí...- jadeó, agotada- Desde que tengo memoria...- hundió su cabeza en mi almohada. Seguía muy asustada, sus piernas temblaban de pavor.
Sin poder impedirlo, la rodeé con mis brazos, meciéndola suavemente. Con disimulo, quitó la almohada que estaba entre nosotros, y rodeó mi cuello con sus brazos, atrayéndome hacia ella. Apoyé mi frente en el hueco de su nombro, inhalando su aroma.
-Edward...- llamó, secando sus mejillas empapadas en lágrimas, con la manga de su blusa.
-Dime- susurré sonriendo, mientras enfocaba mi rostro con el suyo. Aún tenía los ojos llenos de lágrimas, pero sonrió, escapándose de sus labios un pequeño jadeo de felicidad.
-No sé qué hubiera hecho sin ti... Papá no está para calmarme, y Esme ha vuelto muy cansada del hospital...- explicó, con esa hermosa sonrisa en su bello rostro de ángel.
-Siempre estaré aquí para ti, Bella. No lo olvides...- susurré acariciando su mejilla. Siempre era tan buena, pretendiendo no molestar a nadie. Pero todos necesitamos a alguien a veces. Esperaba ser yo ese alguien, quien Bella siempre necesitara.
-Gracias...- susurró, sacándome de mi ensoñación. Y ahí estaba su rostro, a menos de dos centímetros del mío. No sé cómo ni cuándo se había acercado tanto, pero ahí estábamos, nuestras narices rozándose, su dulce aliento fundiéndose con el mío.
No me atreví a acortar la distancia, dudaba que Bella deseara besarme. Así que sólo me limité a quedarme totalmente inmóvil, respirando con cuidado y disfrutando su cercanía.
Lo que nunca llegué a imaginar, sería que hundiera sus dedos en mi cabello, y uniera nuestros labios, como la primera vez que nos besamos. Parpadeé, totalmente atónito, para luego dejarme llevar por la sensación de sus cálidos labios acariciando los míos con lentitud. Acuné su rostro entre mis manos, deleitándome con la textura de su nívea piel lisa y perfecta.
Pero nuestros momentos -como siempre- no eran eternos, y de un momento a otro, la tormenta nos interrumpió. Solté una maldición entre dientes.
Bella me estaba sonriendo, completamente sonrojada. Enarqué una ceja:
-¿Qué pasó con el miedo a las tormentas?- piqué. Bella relajó sus brazos alrededor de mi cuello.
-Pues resulta que a tu lado, logro olvidar todo...
-Mientes...- aseguré- Estás temblando ahora mismo...
-Quizá un beso no sea suficiente- explicó, mordiéndose el labio inferior. Me reí, sus tácticas de seducción, pese a ser efectivas, eran demasiado graciosas.
-¿Qué?- dijo indignada- Si igual morirías porque te besara...- susurró muy cerca de mis labios.
Maldición. ¿Cómo hacía para tenerme en sus manos con tanta facilidad?
-¡Ahh!- chilló Bella cuando otro relámpago iluminó la habitación, al tiempo que jalaba de mis cabellos con fuerza.
-¡Auch, Bella!- me quejé, me había dolido demasiado.
-¡Lo siento, lo siento!- se disculpó, acariciando mis cabellos.
Sonreí. A veces (cuando no estaba hecha una fiera) ella era tan dulce...
-¿Qué? No me mires con esa cara de idiota...- murmuró. He ahí otra vez su agresividad. La amaba, con su personalidad, y pese a todo.
-¿Por qué, Bella?- pregunté tranquilamente.
-No sé por qué pones esa cara...
-No me refería a eso, y lo sabes- le callé. Bella bajó el rostro, pensativa.
-Por qué... Me he cansado de ocultar lo que siento por ti, Edward- titubeó al decir mi nombre.
No puedo describir con palabras la alegría que inundaba mi ser en ese minuto, porque no existen... Sólo atiné a tomar a Bella en mis brazos, y hacerla girar, completamente fascinado.
Ese era el mejor momento de mi existencia...
Espero que hayan hecho el favor de escuchar la canción mientras leían, le escogí con pinzas, para este capítulo tan especial.
Y Bueno Muchas gracias a todas, en general, por leerme siempre. Me faltarían años para demostrarles mi eterna gratitud...
Bya Bya con mucho amor Ale Masen Cullen
P.D: Go men123: No hacía falta q te disculparas acepto los comentarios tanto buenos como malos eso solo me hace querer mejorar más para que ustedes mis lectoras se sientan satisfechas con el resultado y les guste de cabo a rabo. Lo cual creo q conseguí en el capítulo pasado ;D.Y si quieres que te diculpe bueno estas disculapada por los proximos 100 años en los cuales yo dure en vida XD
P.D 2: Creo que los próximos capítulos serán P.O.V Edward ¿Qué les parece?
