- No me odien onegai T-T es que estaba ocupada y...

- A nadie le interesa así que pon el cap y cállate sirvienta! - grita Ken con cara fulminante.

- Los personajes no son de autora. - dice Naruto haciendo un signo de paz con la mano.

Capitulo V

La prueba parte 2

- Así que esa es tu forma de entrenarlas. – dijo Umino mientras miraba a las tres chicas inconscientes y a su sensei mirándolas con un sello de manos. – les induces un genjutsu ¿no?

- Veo que eres listo. – admitió, normalmente el hubiese ignorado a una escoria humana, pero sentía simpatía por el castaño. – solo será hasta que pasen mi prueba… ¿Por qué has venido? ¿quieres ver que tu hermana este a salvo?

Iruka no se espero eso, pero tampoco se sorprendió, solo miro con preocupación a Naruto, después de un rato de incomodo silencio Ken hablo.

- Déjala ser… sabes que no se hará daño….

- Sé que ella es fuerte, lo que me preocupa es el daño que ella se causa… soy… mejor dicho, fui su semsei y sé que ella hay que tratarla con tacto.

- ¿Me estás dando consejos a mi? – pregunto con una sonrisa.

De pronto el Umino sintió el filo de una kunai en su cuello para luego percatarse que estaba usando un clon para inmovilizarlo mientras el seguía tranquilamente con su genge.

- Yo sé muy bien lo que hago, así que si vas a estar aquí al menos hazlo en silencio… – aclaro el peliblanco.

- ¿Quién es este sujeto? – pensó.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

- Oigan… no deberíamos…

- Oye Kanon creo que sería mejor rodear el bosque. – dijo Kana y Kanon asintió.

- Pero tardaremos demasiado. – dijo Naruto pero ellas no les prestaron atención. - oigan… nina-san…

- ¿Nani? – preguntaron a asimismo.

- Yo pienso que es mejor ir directo. – dijo con determinación a captar su atención.

- Creo que es mejor rodearlo. – dijeron las dos caminando mientras la ignoraban.

Suspirando resignada la rubia siguió a las dos morenas mientras caminaban intentando buscar un límite para rodear el bosque, pero a medida que pasaban los minutos la rubia noto como no iban a ninguna parte ya que ella solo tenía su vista en la hermosa espada en aquella montaña y veía como esta se mantenía estática a pesar de ya haber estado caminando por más de una hora; llego un momento en que las morenas también lo notaron.

- ¿Estamos caminando en círculos? – pregunto en voz alta Kanon.

- Lo dudo, hemos estado caminando en línea recta. – dijo Kana.

- Mejor vallamos directo a la montaña. – dijo Naruto pero ellas la volvieron a ignorar, ellas se habían mostrado muy agradables antes ¿Qué les ocurría?

. . . . . . . . . . . . . . . .

- Esto ya se está volviendo tedioso, mejor les mando una ayuda. – dijo Ken mientras uno de sus clones hacia un sello de manos y se volvía una bruma la cual atravesó a las chicas.

- ¿Qué clase de prueba les estás haciendo? – preguntaba el Humino.

- Simplemente enseñándoles a trabajar en equipo… además, si fuiste buen maestro con ellas creo que están capacitadas para… - se detuvo cuando vio el aura depresiva de Iruka. - ¿pasa algo?

- Kanon y Kana llegaron hace poco y solían escaparse mucho de mis clases y Naruto… su rostro volvió a decaer mientras una gotita pasaba por la cabeza de Ken al igual que un tic nervioso en su ceja.

- Están perdidas… - murmuraron los dos semseis. – ¿por lo menos saben trabajar en equipo? – pregunto Ken esperanzado.

- Naruto es muy terco y además… las gemelas, tienen un defecto muy grande…

- Entonces fue buena idea enviar ayuda. – dijo mientras la bruma que creó su clon seguía envolviendo a las chicas.

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- ¡¿Por qué no me escuchan dattebayo? – grito la rubia corriendo hacia ellas interponiéndose en su camino. – se supone que somos un equipo y deberíamos…

- ¿Un equipo? – pregunto Kana con ironía. – nosotras no elegimos tener compañeras. – completo Kanon con desdén impactando a la rubia. – Kanon y yo solo necesitamos la una de la otra. –dijo Kana. - ¡No necesitamos a alguien como tú!

La rubia se paralizo mientras sus compañeras seguían caminando, ella está acostumbrada al rechazo, a que la marginasen y dejasen sola por su cuenta, solo era lo mismo que todos los días. Si ellas querían estar solas ¡pues bien por ellas!

Con la frente en alto y sin dejarse intimidar camino hacia la gran piedra; a diferencia de la opción de las gemelas ir directo representaba una odisea al esquivar las ramas y rocas del camino, además de que más de una vez sentía que la estaban asechando por lo que se mantuvo con una kunai en la mano en todo momento. Solo le tomo media hora llegar a la gran roca y una sonrisa de orgullo paso por su rostro.

- ¡Les gane a esas dattebayo! – exclamo alzando el puño con regocijo.

Estaba preparada para escalarla cuando le vino al imagen de las chicas a la mente, quizás debería ir por ellas y decirles que su camino era más eficaz, pero su orgullo era poderoso, entonces recordó lo que su semsei había dicho, si querían sobrevivir tenían que trabajar juntas, pero en aquel bosque ella no había visto peligro alguno a diferencia de aquella sensación de ser asechada….

- ¡Kyaaaa! – escucho un fuerte grito

Reconoció al instante aquel grito molesto de sus hipócritas compañeras, bueno ellas se lo buscaron por no trabajar como equipo y seguir su idea, tal vez estén bien; miro de nuevo la roca pensando como escalarla, pero ¿a quién engañaba?….

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

- ¡Suéltanos! – gritaban horrorizadas.

Era obvio que sus ruegos no serian escuchados, ya que era una planta con la que hablaban, unas largas y finas enredaderas estas amarrando a las gemelas las cual estaban tres metros sobre el suelo intentando por todos los medios salir. En aquel momento pensaron ambas que debieron seguir a Naruto, pero era normal en ellas no confiar en otros que no fuesen ellas, era después de todo la maldición de su clan.

- Ita…. – se quejaban mientras las enredaderas las aprisionaban cada vez mas…

- ¡Suéltalas dattebayo! – escucharon a alguien gritas.

Lo siguiente que vieron fue a la rubia esquivar las enredaderas que pretendían atraparla también, de manera torpe y frazada logre esquivar la mayoría, pero estas parecían tener mente propia por lo que eran muy rápidas y agiles. Al ver que no llegaría a sus compañeras tomo una kunai y empezó a cortarlas mientras algunas les daban fuertes latigazos, pero pese al dolor ella seguía cortando.

Las gemelas miraron incrédulas como Naruto intentaba cortar las enredaderas que las sostenían ¿Por qué se dejaba lastimar solo para salvarlas después de cómo se portaron con ellas?

Cuando la rubia estaba a punto de alcanzas las enredaderas que sostenían a las chicas una de estas a una velocidad peligrosa golpeo a la rubia enviándola lejos mientras rodaba por el suelo.

- ¡Naruto! – gritaron al tiempo que la rubia se paraba con dificultar.

- Rayos, son muchas dattebayo… - dijo con una sonrisa al tiempo que hacia una posición de manos. - ¡Kage Bunshin no jutsu!

Entonces aparecieron otros diez clones los cuales hicieron lo mismo que la rubia hace unos momentos, esquivando y cortando y una que otra recibiendo un fuerte latigazo. Llego un momento en que las chicas no aguantaron mas, no podían soportar ver a alguien hacer algo tan peligroso por ellas y más que nada tenían miedo… .

- ¡Detente! – gritaron. - ¡No tienes por qué ayudarnos! ¡No necesitamos tu ayuda!

Entonces Naruto ya jadeante y con barios ligeros cortes levanto la vista para ver a las gemelas y entonces les mostro su gran sonrisa zorruna.

- Entonces debieron escucharme y seguirme dattebayo.- sin una pisca de malicia ni enojo, ella simplemente estaba mostrándoles la realidad a las gemelas.

- No necesitamos tu ayuda… no la necesitamos… - dijeron mas para sí mismas, lo cual no quito la sonrisa de la cara de la rubia.

- Lo sé… pero yo las necesito a ustedes ¡Kage Bunshin no jutsu!

Las morenas se quedaron cayadas mientras miraban a la rubia con los ojos como platos… ella las necesitaba a las "dos"; de pronto se vieron rodeadas no por diez sino por cincuenta clones los cuales estaban armados con estrellas y kunais dispuestas a atacar a aquella molestas enredaderas ¿Por qué las ayudaba? Ellas no necesitaban ayuda, ellas no necesitaban a nadie, solo se necesitaban entre ellas dos, crear lazos con otros preocuparse por otros solo significaba que ellas dos perderían los suyos, aun así, ella las defendía a ambas….

- ¡Vamos Naruto! – grito Kana para sorpresa de su hermana mayor, pero esta tampoco se quedo atrás. - ¡Tu puedes Naruto!

La rubia sonrió.

- ¡Tomen esto! – entonces de un segundo a otro todos los clones saltaron y a una gran velocidad cortaron todas las enredaderas incluyendo las que sostenían a las gemelas.

Las chicas sin todavía creer que ya estaban libres empezaron a caer. Qué bueno que solo eran tres metros ya que las dos cayeron sobre la pobre y cansada rubia.

- Ita… - gimió en el suelo con las gemelas sentadas sobre ella. – ¿están bien?

Pero la rubia no recibió respuesta lo cual al preocupo ¿se lastimaron? Levanto la vista y entonces se encontró con dos pares de ojos verdes llenos de lagrimas y las dos mordiéndose los labios.

- ¿Qué… que… paso…? – pregunto un poco asustada o mejor dicho aterrada hasta que entonces las gemelas se le tiraron en sima.

- ¡Gracias Naruto-sama! – dijeron emocionadas mientras el rostro de la rubia se volvía azul.

- Aire… - gemía y entonces ambas la soltaron mientras la chica tocia escandalosa mente, cuando recupero el aliento las gemelas tomaron las manos de la rubia y le sonrieron cálidamente.

- Entonces… ¿Dónde debemos ir?

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

- ¿Qué le paso? – pregunto ansiosos el Unimo mientras compartía con Ken la cena, estas sometido antes sus clones les daba hambre a los dos.

- Ya están empezando a entenderse… que te puedo decir soy bueno rompiendo el hielo. – dijo con un aire de superioridad mientras mordía un gran pedazo de carne.

- ¡Eso es increíble! Entonces tu ayuda les sirvió. – exclamo contento, pero Ken solo alzo una ceja.

- Mi ayuda todavía no llega o mejor dicho no al encuentran, además mi "ayuda" consiste en matarlas. – aquello hizo que el Cataño se atragantara.

- ¡¿Nani?

- Es un genjutsu, lo más posible es que salgan con algún trauma o algo por el estilo.- dijo restándole importancia viendo como una vena salía de la frente del castaño. - ¿Quieres un poco? – dijo extendiéndole el trozo de carne amigablemente.

- Shippai…. –pensó.

- Oye… - dijo el peliblanco ganándose la atención del castaño. – si en serio eres el hermano de la pecho plano ¿Por qué no vives con ella? – pregunto tranquilamente y el castaño suspiro.

- No es tan sencillo… yo no soy la familia que ella debería tener.

Se quedaron un rato en silencio, el Umino pensó en lo que dijo, si bien el quería mucho a la rubia el no tenia lo que se necesitaba para ser su familia, ella lo veía como un hermano o un padre pero él no podía ocupar aquel vacio pro completo, no era tan fuerte para tratar con aquella frágil rubia, por que el sabia en el fondo que la chica era tan débil, tanto que podría romperse fácilmente, al mismo tiempo que aguantaba golpe tras golpe sin siquiera retroceder.

Por su parte Ken pensaba en lo que dijo el Umino también, tal vez el se subestimaba, no se necesita ser una familia grande para que esta este completa, solo se necesitan apoyo y unión, eso es lo que Ken esperaba de sus alumnas, que mas que equipo fuesen una familia, ya que el a pesar de ser el "bastardo" de los kitsune y no tener ningún lazo sanguino además del de su madre él ya que solo compartía el chakra con su padre por así decirlo… toda su tribu eran una familia, y eran unidos, eso era lo único que necesitaba.

- Apuesto que si me hubiese hecho cargo de ella desde un principio tendría más conocimientos y pudiese enseñarle mejor, después de todo ella no tiene nadie que le enseñe además de sus semseis… - dijo pensativo el Umino mientras una bombilla se encendía sobre la cabeza del peliblanco.

Si lo que hace fuerte a alguien es su familia, entonces una familia tendría la rubia para hacerse más fuerte.

- ¿Tienes hoja y papel? – pregunto el pelo blanco al moreno y este le entrego los dos objetos.

Escribió algo rápidamente y entonces con un par de sello la nota se quemo y desapareció junto con las llamas.

- ¿Qué es eso? – pregunto impresionado el Umino.

- Solo una nota…Ya me aburrí ¿quieres pintar el rostro de las chicas? – dijo sonriente, los kitsunes también eran conocidos por su humor… o al menos eso creían…

. . . . . . . . . . . . . . . . . .

Las dos morenas ayudaban a la rubia a caminar, después de su pelea esta estaba hecha polvo y sin contar que las chicas quisiese o no la ayudarían a llegar a la montaña.

- ¿Por qué nos salvaste Naruto-sama? – pregunto Kanon desconcertada y la rubia solo rodo los ojos.

- Ya dije que las necesito y quieran o no tendrán que aguantarme dattebayo ¿algún problema? – ambas gemelas riendo pero aquella sonrisa no llego a sus ojos.

- ¿Qué sabes de nuestro clan Naruto-sama? – preguntara y Naruto pensó.

- Que tienen una tienda de ropa y… etto… - volvieron a reír las morenas.

- Nuestro clan es muy extraño Naruto-sama… desde hace siglos nuestro clan se caracterizo de tener gemelos a tal punto que si una de nuestro clan tenía un solo hijo era considerado infidelidad, si la línea sucesora es pura solo nacerán gemelos… - siguieron mientras la rubia seguía sin entender a que venía todo esto.

- Al ser todos gemelos. – siguió la otra. – compartimos todo, desde cunas y jugetes hasta el chakra… si nos llegamos a separar nos hacemos débiles, compartimos chakra a tal punto que nuestro jutsu familiar no funcionaria si estuviésemos separadas.

- ¿Jutsu familiar? – pregunto Naruto y entonces ambas chicas se detuvieron y unieron una mano con la de la otro para hacer un jutsu compartido.

- ¡Shinjutsu no kumiai! (jutsu intercambio de mentes)- entonces un chakra verde las envolvió y despareció de pronto.

- ¿Qué hicieron? – pregunto la rubia al ver que nada aocurria.

- Ahora no lo vez pero Kanon y yo acabamos de fucionar nuestras mentes. – la chica abrió los ojos de golpe.

- Ahora puedo ver, sentir y escuchar todo lo que mi hermana escucha.

- Pues no les creo. – se quejo a rubia sin entender entonces Kanon suspiro y camino cuatro metros lejos de ellas dándole la espalda.

- En estos momentos Kana está tocando la manga de tu camisa. – dijo mientras veía que tenía razón, entonces Naruto todavía sin creérselo le mostro tres dedos a Kana. – ahora acabas de levantar tres dedos…

- ¡Wooo! Es increíble dattabayo! – exclamo y las gemelas les sonrieron radiantemente, era la primera vez que alguien alagaba su jutsu, ya que para muchos era un fracaso.

- Por eso Kanon y yo debemos estar siempre juntos. – dijo Kana. – si nos separamos seremos débil…

- ¿Entonces por qué se alejan de todos? – les pregunto Naruto recordando que las gemelas nunca socializaban, ambas bajaron las cabezas avergonzadas.

- Tenemos miedo de separarnos… ¿Qué pasaría si una de nosotras hace un amigo el cual no quiere a la otra? ¿y si la otra se iba con sus amigos y dejaba sola a una? Para nuestro clan tener lazos o amigos significas desprenderte de tu hermana… - le explicaron.

Naruto las miro fijamente, ellas no estaban solas porque querían solo porque tenían miedo, ella nunca tuvo compañía de ningún tipo así que pudo entenderlas, ellas estaban solas por obligación y lealtad a la otra, mientras ella sola por el demonio en su interior, fuese como fuese era soledad, una soledad la cual ninguna pedía, porque ella podía ver en los ojos de las dos la soledad que sentían.

Naruto al final sonrió y tomo la mano de cada una de las gemelas las cuales miraron a la rubia confundida.

- Pues si ese es el caso… ¡Yo las quiero a las dos dattebayo!

Las gemelas se quedaron viendo sorprendidas aquella respuesta, viendo aquella sonrisa que cambia al mundo, aquella rubia les había dicho lo único que querían oír, ellas lo notaron al instante… aquella chica llegaría lejos y ellas estarían a su lado para verlo.

- Entonces seremos tres Naruto-sama ¿Neeee? – dijeron con una gran sonrisa antes de que las tres riesen.

. . . . . . . . . . . .

Las siguientes horas pasaron mientras ellas escapaban de cada especia nueva, tanto animal como vegetal que intentasen matarles; ahora que ella lo veía las gemelas eran increíbles trabajando en equipo, a veces se olvidaban que eran ahora tres, pero aun así no hubo mayores percances.

Las tres chicas ya descansadas y con fuerzas empezaron a escalar aquella montaña, era extraño a pesar de haber pasado horas en aquel lugar el sol brillaba como cuando llegaron; después de todo lo que pasaron las montaña era sencilla, ya que cuando iban camino a esta habían sido atacadas y perseguidas por todo tipo de animales, desde lobos hasta osos, los cuales extrañamente todos eran blancos.

- ¡Ya casi llagamos Yeea! – exclamaban y entonces ocurrió algo sin explicación.

De una roca salió la garra de un gran animal el cual atrapo a la rubia entre sus garras y entonces de la montaña un gran zorro albino salió cayendo al suelo con al rubia entre sus garras la cual gritaba ante la presión.

- ¡Naruto! – chillaron las chicas.

- ¡Tomen la espada rápido! – gritaba la chica ya que las gemelas estaban a pocos metros de la espada.

- ¡Ni hablar! – grito Kanon mirando a Kana la cual asintió.

Naruto sentía como sus costillas le dolían mientras miraba a aquel zorro blanco el cual extrañamente no hacia nada, solo aprisionarla y había algo mas…

- ¡ Denki yashi no jutsu! (jutsu palmas eléctricas)– De pronto de las palmas de las joven empezaron a ser envueltas con chispas de electricidad.

Se tiraron desde la gran montaña para aterrizar sobre el lomo del gran zorro el cual las esquivo así como sus manos electrificadas, era como un juego del gato y el ratón, las gemelas solo tenían que tocarlo para que este recibiese daño, pero era muy rápido además que cada brusco movimiento hacia que la rubia tuviese ganas de votar su almuerzo.

- ¡Ahora! – gritaron las dos mientras estampabas su mano contra un costado del zorro el cual no se inmuto, ya que aquella descarga solo hizo que su pelaje se erizase haciéndolo a su manera reír.

Un gótica salió de las cabezas de las hermanas al igual que la rubia.

- Nee… Kanon, creo que no funciono. – dijo Kana y la mayor asintió.

- ¡Oigan déjese de juegos y sálvenme! – exclamo la rubia y de pronto noto algo en los ojos y la esencia del zorro…

Tal vez era imposible, pero aquellos ojos rojos solo le podían pertenecer a alguien…

De pronto en algo que nadie espero Naruto sonrió y abrazo una pata del zorro la cual la tenia aprisionada como si de la almohada más cómoda se tratarse lo cual hizo que el gran zorro blanco se calmara y la bajase al suelo con delicadeza. Pero Naruto no se separaba de la pata de aquel zorro, como si lo conociese desde siempre.

- Zorrito-chan… - murmuro la rubia y entonces el gran zorro acerco su gran osico al rostro de la rubia, la cual rio mientras lo acariciaba suavemente sobre este como sabia que tanto el gustaba, quizás Ken era orgulloso pero le encantaba cuando la rubia hacia eso en su estado animal, pero ella nunca debería de enterarse de ello.

- ¿Qué pasa aquí? – preguntaron las morenas viendo tal escena.

- Este es Zorrito-chan. – dijo la rubia con una zorruna sonrisa. - es mi amigo.

Las chicas se cayeron al suelo de la impresión ¿Qué chica tenía como amigo un zorro de seis metros?

- Zorrito-chan ¿Qué haces aquí? – se quejo la rubia mientras saltaba a su lomo.- ¿Cómo creciste tanto? – volvió a preguntar pero el zorro solo resoplo y la chica sonrió.

- Explícanos que pasa por que no entendemos… - dijo Kanon con sus manos en su cintura.

- Jeje… Zorrito-chan es mi amigo desde que era muy pequeña, es mi mejor amigo. – dijo la chica volviendo a abrazar su osico.

- ¿Y cómo llego aquí? – pregunto Kana y Naruto abrió los ojos como si se estuviese dando cuenta de algo muy evidente.

- ¡Shoto! ¡Tengo una idea dattebayo! – exclamo la rubia mientras se giraba hacia el gran zorro albino.- ¿puedes llevarnos arriba?

- ¡¿Nani? – gritaron las gemelas abrazándose aterradas.

Entonces el zorro se recostó en el suelo mostrando que lo haría, Naruto hizo unas señas con la mano hacia las gemelas las cuales a duras penas se montaron también en el lomo del gran zorro, era eso o volver a escalar; su único consuelo era el lacio y suave pelaje del zorro el cual las dejo embelesadas.

- Puni… puni… - decían las tres y entonces….

Y entonces todas se agarraron fuertemente cuando de un solo salto el zorro ya estaña en la cima de la montaña y también mareadas y con los ojos en espiral, pero eso era lo de menos, ya que ambas miraron embobadas aquella kantana como si fuese el santo grial, si la sacaban de aquella roca en la cual estaba incrustada podrían irse al fin de aquella pesadilla.

- ¡Tómala y vámonos Naruto-sama! – gritaron las gemelas mientras la rubia de bajaba de su gran amigo y se dirigía a la espada.

El mango era de un color negro intenso con pequeñas piedras azules incrustada en esta y su hoja se veía tan afilada que sacarla de aquella roca seria como retirar un cuchillo del agua. Trago en seco y tomo la espada entre sus manos para casarla… pero nada.

- ¿Nani? – se pregunto y entonces con más fuerza y apoyándose de la roca intento sacarla. - ¡No sale dattebayo! – exclamo aterrada.

Las gemelas bajaron rápido con rostros de decepción.

- ¡No es justo! ¡Llegamos juntas hasta aquí y…!

Naruto no entendía lo que ocurría, habían hecho todo lo que había indicado su sensei. Desde sobrevivir hasta trabajar en equipo y aun así ella no pudo sacar la espada ¿Por qué? ¿Acaso estaba pegada o… necesitabas más de una persona para sacarla? Si la meta era sacar la espada, fácilmente cualquiera hubiese dejado su equipo para sacarla, aun así ella no la saco, entonces Naruto entendió que la prueba era sacar las espada juntas…

- ¡Espera! – exclamo la rubia y entonces miro a las gemelas. – ayúdenme.

Las morenas asintieron y junto con la rubia tomaron el mango de la katana y sin ni siquiera esforzarse esta salió. Tal como lo había pensado, la espada solo era para asegurarse que todas hayan trabajado en equipo y lo habían conseguido.

De pronto un rayo de luz inundo sus vistas y como si se encontrasen en un remolino se detuvieron abruptamente para después abrir los ojos.

Cuando las tres abrieron sus ojos vieron que era mediodía todavía y que su sensei las miraba con una gran sonrisa.

- Felicidades… a partir de ahora serán mis alumnas. – dijo y entonces su sonrisa se volvió macabra.- espero que sobrevivían la semana.

¿Les gusto? ¿lo odiaron? ¿ próxima publicación?

respuestas: No lo se... ni idea... tampoco se.

Gracias a todos por su apoyo y review, ahora dedico este cap a: tonga979, elyzmaki, Shinigami Kazuo Riddle , DgrayMFAN, Briana-Black-Rose y Tefii-chan

Recuerden que por cada review la autora come XD

No en serio... O.O