Los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi.

El fic es sin fines de lucro.

Notas de la autora: Capitulo de LARGA DURACIÓN! *-*!

Tu Amor

Ranma ½ (Universo Alterno)

Capítulo IV

A la mañana siguiente, la primera en despertar fue Akane, se giró hacia el chico y se quedó observándolo, realmente era buen mozo, no lo podía negar, de que Ranma le atraía, lo hacía, ¿A qué punto?, eso aún no lo sabía, el joven también se giró y quedaron frente a frente, lentamente abrió sus ojos y la vio.

- Ranma!

- ¿Qué pasa pequeña, te duele algo? – El chico consulto.

- Nop, que gusto me da verte. – Dijo Akane.

- ¿Eso es todo, ni un buenos días? – Señalo Ranma con carita de gato con botas (Shrek)

- Lo siento, buenos días, ¿Cómo amaneciste? – A medida que hablaban se fueron sentando en la cama.

- Muy bien ¿Y tú? – Pregunto Ranma mientras le acariciaba la mejilla.

- No tan bien como tú. – Le respondió "ronroneando" Akane.

- ¿Qué te sucede, te siente mal o algo así?

- Me duele la cabeza – Señalo Akane mientras hacia un puchero.

- Eso pasa normalmente después que bebes demasiado.

- No me lo recuerdes ¿Quieres?

- Bueno princesa, ahora dime, ¿quieres desayunar?

- ¡Claro! Quiero comer papas fritas y helado de lúcuma con salsa de chocolate – Respondió la chica mientras comenzaba a dar pequeños saltos en la cama.

- ¿Antojos?

- No sé, puede ser, no es complicado ¿verdad?

- Claro que no, creo tener papas pre fritas, no se cocinar muy bien, así que siempre compro cosas que vengan casi listas y por lo del helado no hay problema, iré a comprarlo y listo. –Señalo Ranma mientras se levantaba de la cama.

- ¿De verdad?

- Si, espérame unos minutos, me cambio y voy, solo deja de saltar en la cama, no quiero que te caigas.

- Bueno.

- Mientras llama a tus hermanas, diles que ya te fuiste de la casa de Ayeka y que pasaras a tomar desayuno a cualquier parte.

- ¿Por qué?

- Porque deben estar preocupadas por la hora, son las 10:00 y si les dices que te quedaste conmigo no creo que les suene bien si aún no saben lo de Ryoga.

- Tienes razón – El chico se dirigió al closet, tomo algo de ropa y se metió al baño. Por su lado la chica también se levantó, comenzó a ordenar la cama, cuando Ranma salió estaba todo listo.

- Bueno pequeña, no me demoro, en el baño te deje toallas limpias, voy y vuelvo – Se acercó a la joven y le beso la frente.

- Muchas gracias por todo. – Señalo Akane mientras un leve sonrojo le cubría el rostro.

- No hay de qué. – Y así Ranma salió.

Al entra al baño, Akane se miró en el espejo, su rostro parecía cansado, comenzó a tocarse la frente y una pequeña sonrisa surco sus labios. Luego se desvistió y se metió a la ducha, al estar lista tomo su celular.

- ¿Alo, nana? – Y se sentó en la cama

- Niña Akane, me tenía preocupada.

- No hay ningún problema nana, al contrario, estoy muy bien.

- ¿Dónde está?

- ¿Están mis hermanas por ahí?

- Están tomando desayuno en el comedor.

- Ahhh, diles que llame para avisar que pasaría a tomar desayuno y me voy a casa.

- Pequeña Akane ¿Dónde está?

- Nana, tengo una noticia que darles a todos, pero tú serás la primera en saber, eso sí, no le puedes contar a nadie.

- ¿Qué paso niña Akane?

- Ayer me desmaye en la calle, un amigo por suerte me encontró y me llevo al hospital, hay me hicieron unos exámenes.

- ¿Y tiene algo muy grave?

- No, pero nuestras sospechas son ciertas nana, estoy embarazada, tengo dos meses.

- Felicitaciones niña, ¿y ya le contó al joven Ryoga?

- No, él no sabe, y no quiero saber nada de él tampoco.

- ¿Que sucede niña?

- Ayer fui a su casa para contarle y lo encontré con Ukyo en la piscina besándose.

- Lo siento mi pequeña, ¿Y usted está bien?

- Claro, no sé por qué, pero de alguna manera me saque un peso de encima, ¿Sabes nana?, creo que nunca estuve realmente enamorada de Ryoga, era más costumbre que amor.

- ¿Y qué hará ahora?

- Esperar a que nazca mí bebe para cuidarlo y amarlo.

- ¿Y el joven Ryoga?

- No sé, que se pudra si quiere, no le guardo rencor, pero tengo herido el orgullo y eso es malo.

- Niña, tengo algo que decirle.

- ¿Que paso nana?

- Anoche estaban sus hermanas cenando con el joven Kuno y les contó algo con respecto al joven Ryoga.

- ¿Que hay con Ryoga?

- El joven Kuno dijo, que había tenido un problema por la tarde y además le había llegado la carta de una universidad en el extranjero, parte pasado mañana.

- ¿Que se va pasado mañana?

- Si niña.

- Mejor así, de verdad, bueno nana, te dejo, ya sabes lo que le tienes que decir a mis hermanas ¿ya?

- Si niña, cualquier cosa me llama, no se preocupe.

- Gracias nana, hasta más tarde. – Y la chica colgó, a esas alturas Ranma ya había llegado y se encontraba en la puerta de la habitación.

- ¿Que paso con Ryoga?

- ¿Ya llegaste?

- No, soy parte de tu imaginación. – Y el chico se fue acercando.

- ¿En serio?, te ves demasiado real, ojala imaginara cosas así más seguido.

- Ojala que lo que dices sea cierto porque gustoso me aparezco más seguido. – Estaban a milímetros.

- Tu sueño se hará realidad jajajajajajaja. – Akane se acercó hasta casi rozar sus labios, le termino besando la mejilla.

- Muy graciosa.

- Ryoga se va pasado mañana al extranjero.

- ¿Y qué piensas hacer?

- Nada, que se vaya, yo estaré muy bien aquí sin él.

- ¿Y de verdad no le dirás lo del bebe?

- Ranma, ya tome una decisión, y no se lo diré nunca, quizás cuando vuelva a mi hijo ya le tenga un padre.

- ¿Estás pasando el dato?

- No, es una suposición.

- Ahhh, en fin, venía a decirte que tu desayuno está listo.

- ¿De verdad?

- Si, vamos que se te enfriara.

- Vamos.

El desayuno ya había terminado, los chicos se encontraban limpiando. Cuando estuvo todo listo la Akane hablo.

- Ya cobrita, me voy.

- ¿Te vas?

- Si, ya es tarde.

- Entonces te tengo que pedir un favor.

- Dime.

- ¿Me podrías pasar a dejar a la disco para recoger mi auto?

- Claro, vamos.

- Gracias.

- Las gracias te las tendría que dar a yo, es lo mínimo que puedo hacer, has sido muy amable conmigo, de verdad, muchas gracias.

- No te preocupes, ya te lo dije anoche, para eso estamos los amigos ¿no?

- Bueno, ten en cuenta que te tomare la palabra más de lo que imaginas.

- Solo llámame y estaré ahí – Y así los chicos pasaron a la disco y Ranma recogió su auto – Bueno pequeña hasta aquí estaremos juntos, fue un gusto compartir contigo y ya sabes que cualquier cosa que necesites me llamas – A esas alturas ya se habían dado sus respectivos números.

- Lo sé, quería hacerte una invitación.

- ¿Cuál?

- ¿Pasado mañana por la noche trabajas?

- ¿Qué día es?

- Tonto, es domingo.

- No, no trabajo, ¿por qué?

- Mejor así, quiero que vayas a cenar a mi casa junto a Shampoo y Mousse, lo que pasa es que regresa mi papá de un viaje de negocios y les daré la noticia del bebe.

- No creo que sea prudente.

- Vamos, acepta por favor, así aprovecho de presentarte ¿ya?

- Bueno, ¿a qué hora quieres que estemos haya?

- A las 22:00.

- Entonces hay estaremos.

- Ok, nos vemos, cuídate ¿ya?

- Tú también cuídate mucho, ya sabes, sin beber, sin fumar y cualquier cosa que necesites me llamas.

- Bueno – se despidieron de un beso en la mejilla y ambos subieron a sus respectivos autos tomando caminos diferentes. Luego de unos 20 minutos Akane ya había llegado a su casa, sus hermanas no estaban y su nana había salido a comprar, tomo su celular y marco el número de Ranma, sonó dos veces y el chico contesto.

- Me leíste la mente.

- ¿Por qué?

- Estaba a punto de llamarte.

- Ahhh.

- ¿Sucede algo?

- No, quería saber si habías llegado a tu casa.

- Sí, acabo de entrar ¿y tú?

- Sí, hace un rato.

- ¿Que pasa Akane?

- Nada ¿Por qué?

- Te noto rara.

- No, de verdad, no pasa nada.

- ¿En serio?, ¿te sientes mal o algo por el estilo?

- No, un poco cansada, nada más, tengo sueño.

- Es normal pequeña, entonces ve a dormir, te hará bien.

- Bueno, ya sabes, el domingo a las diez en mi casa.

- Lo tengo presente.

- Eso me gusta, cuídate mucho.

- Tú también, más tarde te llamare ¿sí?

- Esperare tu llamada.

- Bueno princesa, ve a descansar, no hagas fuerzas ni nada por el estilo.

- Lo sé.

- Te mando un beso.

- Y yo a ti.

- Hasta más tarde.

- Hasta más tarde – y la comunicación se cortó.

Akane se sentó en su cama y tomo el dije, la chica comenzó a pensar…

Todo ha sido muy rápido, pero siempre me ocurre lo mismo cuando se trata de Ranma, desde que lo conocí fue así, la primera vez que lo vi sentí muchas cosas, es muy guapo, aunque pensé que era un mujeriego y no me equivoque, tengo que reconocer que ha cambiado, está mucho más maduro, es más atento, lo quiero, no sé en que comento sucedió, pero me siento tan a gusto con él. Vamos Akane deja de pensar tonterías, esperas un hijo de otro, no puedes hacer nada más que aspirar a su amistad, por muy buenas intenciones que tenga él, no lo puedes amarrar a ti.

La chica se acostó y se quedó dormida, por su parte Ranma estaba en las mismas.

La quiero, de eso estoy seguro, esa pequeña me pone de cabeza, desde la primera vez que la vi lo supe, la anhelo para mí, pero no puedo aspirar más que a su amistad, si tan solo me diera una oportunidad.

Ranma se sentó en un sillón y lentamente se quedó dormido. La tarde llego como si nada, eran cerca de las 20:00 cuando sonó el celular de Akane, lo tomo y contesto.

- ¿Cómo estás?

- Bien ¿y tu pequeña?, ¿se te paso el sueño?

- ¡Sí!, dormí muy bien.

- Me alegro, ¿Y qué haces?

- Esperaba a que me llamaras.

- ¿De verdad?

- No, le pedí a mi nana que me trajera la cena a mi habitación y ahora estaba comiendo

- ¿Y qué nuevo antojo te dio?

- Nada, estoy comiendo lo mismo que mis hermanas.

- No te creo.

- En serio, pero me están dando nauseas de nuevo.

- Qué mala mi niña, pero según tengo entendido solo son hasta el tercer, cuarto mes.

- Menos mal.

- ¿Y ya hablaste con tus hermanas?

- Si pero no.

- ¿Cómo es eso?

- Les conté que había terminado con Ryoga y que tenía una noticia que comunicarles.

- ¿No te dijeron nada?

- No, e incluso les conté quienes estarían presentes en la cena y nada.

- ¿Les contaste que estaría yo?

- Sí, fue raro, estaban felices.

- Me alegro, de verdad, no me gustaría que me agarrarán mala.

- A mí tampoco, Ranma, sé que no es bueno que te lo diga por teléfono, pero tengo que pedirte algo, sé que quizás pienses que estoy loca o algo por el estilo, pero creo que entre tú y yo siempre todo ha sido muy rápido, como nos conocimos, como se formó nuestra amistad, todo, es por eso que quiero presentarte a mi familia como se debe.

- ¿Qué sucede pequeña?

- Primero que todo, no es que te esté utilizando ni nada por el estilo, segundo, de verdad, yo sé que puedo contar contigo en todo lo que necesite, tercero no es una obligación pero creo que hasta ahora eres el único que se lo merece por cómo has sido conmigo y la mejor de todas, a pesar de que nos conocemos poco, te quiero y mucho y creo que eres el más indicado para lo que te pediré y si no quieres lo entenderé.

- Vamos princesa, dime.

- Los precisos sabrán que Ryoga es el padre de mi hijo, Ayeka y Azuka, mi familia, Shampoo y Mousse, estuve pensándolo mucho y bueno, para los demás ¿Aceptarías ser el padre de mi bebe?

- ¿Estás segura de lo que me estas pidiendo?

- Sí, sé que no debería, pero eres el único en el que puedo confiar, no me preguntes porque, solo lo sé, ahora solo depende de ti.

- ¿Akane, estas muy ocupada ahora?

- No, ya termine de comer, ¿Por qué?

- En 10 minutos a fuera de tú casa.

- Pero…

- Pero nada.

- Bueno, en diez minutos – los chicos cortaron, los 10 min. Habían pasado y Akane estaba a fuera esperando a Ranma, de un seg. A otro se vio el auto del chico llegar, se bajó y se acerco.

- Akane acepto – la tomo por las mejillas con ambas manos y la beso, la chica correspondió y luego de unos minutos que para ellos fueron eternos el beso finalizo, tomaron aire y el chico hablo - lo siento.

- ¿Te arrepientes?

- No.

- ¿Entonces?

- Nada, no me arrepiento, fue un impulso, lo siento, somos amigos ¿no?, para eso estoy y encantado seré el padre de tu hijo.

- Solo amigos, bueno, de verdad muchas gracias.

- Akane yo estoy e…

- ¿Tú qué?

- Nada, yo te quiero mucho y haría cualquier cosa por ayudarte.

- Si te quieres arrepentir ahora puedes.

- Créeme, no quiero.

- De verdad, mil gracias – y lo abrazó.

- No te preocupes, bueno me voy, cuídate y nos vemos.

- Bueno, Ranma… - el chico se iba y repentinamente se giro.

- ¿Que paso?

- Te quiero.

- Yo también pequeña, ¿Akane?

- ¿Qué?

- ¿Puedo? – apunto a su vientre.

- Claro, es tu hijo ¿no? – el chico se acercó a su vientre sonriendo y puso su oído para sentir al bebe.

- ¿Patea algo?

- No aún no, es muy pequeño.

- Ah, verdad.

- Por ahora es muy tranquilo.

- Me alegro, bueno pequeña, que descanses, cualquier cosa me llamas ok?, cuídate y pórtate bien, obviamente a mi hijo también.

- ¿Y si es niña?

- No sé, ya pensaremos en eso.

- Bueno, pero supongo que me llamaras mañana temprano ¿no?

- Obvio, mañana te llamo, recuerda que te quiero, por ahora solo descansa, y ya sabes nada de alcohol y cigarros.

- Ranma…

- ¿Que sucede?

- Fume.

- pero ¿cómo?, si te dije que no podías.

- Es que estaba nerviosa.

- No me vengas con eso ¿quieres?, ya sabes que no lo puedes hacer, y no te quiero escuchar que lo hayas hecho de nuevo.

- Bueno papá.

- Akane, no es gracioso, si queremos que él o ella nazca bien no lo hagas, yo quiero un hijo sano.

- Lo sé, hasta mañana.

- Hasta mañana – el chico se acercó y la tomo nuevamente por las mejillas dándole un beso en la frente.

- Ranma, muchas gracias.

- No hay de que princesa, recuerda que te quiero.

- Yo también, pórtate bien hoy en la disco.

- Obvio

- No sé porque esa respuesta no me convence.

- Hay… hablo en serio.

- Si te creo.

- Bueno pequeña, cuídate.

- Tú también - y así el chico se fue.

La noche fue como todas, algunos malestares de Akane pero nada fuera de lo normal, Ranma por su parte la había llamado ya y todo estaba bien. El domingo había llegado, la cena y todo paso como la chica lo esperaba, todos felices y de acuerdo con que Ranma fuera en apariencia el padre de su bebe. Ya habían pasado cinco meses, de Ryoga no supo más, por otro lado, los chicos se habían vuelto los mejores amigos, iban de compras juntos, ya tenían varias cosas para él bebe e incluso los nombres, si era niña se llamaría Yukino y si era niño Hideki, la familia de la joven estaba más feliz que nunca, en dos meses nacería él bebe, por la mañana Ranma desayunaba con Akane, de vez en cuando salían por las tardes y en la noche el chico bailaba como siempre, aún no sabían si sería hombre o mujer, querían que fuese una sorpresa, ese día los chicos habían quedado en ir de compras, aún les faltaban algunas cosas.

- Buenas tardes nana.

- Buenas tardes joven Ranma.

- ¿Como esta?

- ¿Bien y usted?

- Bien, ¿y Akane?

- Está en su habitación esperándolo, estaba un poco cansada así que decidió recostarse un momento

- ¿Puedo subir?

- Sí, claro.

- Con su permiso – y el chico se retiró, llego a la habitación de la chica y golpeo la puerta.

- Pase – respondió Akane.

- Hola pequeña.

- Ya llegaste.

- Sí, lo que sucede es que hoy tengo que reemplazar a Shinji en la disco y tengo que llegar más temprano para ensayar el baile.

- Ahhh.

- ¿No te molesta verdad?

- Claro que no, es tu trabajo ¿no?

- Sí, pero te prometí pasar la tarde contigo.

- No te preocupes, por ahora apurémonos.

- Bueno, vamos – y así los chicos se marcharon, ya estaban en una tienda para bebes cuando Ranma choco con una chica – disculpe, no fue mi intención.

- No se preocupe, oye, yo te conozco.

- ¿De dónde?

- Tu eres Cobra ¿verdad?

- Sí, ¿por qué?

- Yo soy prima de Seiya, te eh visto bailar, por cierto, hoy reemplazaras a Shinji ¿verdad?

- ¿Si, por?

- Entonces hay nos veremos, no me pierdo ningún baile tuyo, se podría decir que soy tu fans número uno – Akane que se encontraba mirando unas cunas se acercó a los chicos, al escuchar lo último sintió celos.

- Disculpa Ranma, ya escogí una cuna, ¿la quieres ver?

- Oh, perdóname princesa, pero antes déjame presentarte, disculpa, ¿cuál es tu nombre?

- Sakura.

- Bueno, Akane, ella es Sakura, es prima de Seiya.

- Un gusto Sakura, yo soy Akane.

- El gusto es mío Akane, no sabía que estabas casado Cobra.

- Ahhh, mi nombre es Ranma.

- Y no, no estamos casados, solo somos amigos.

- Oh, disculpen, no sabía, entonces ¿tu si Akane?

- Ahhh, no, menos.

- ¿Y el padre de tu bebe?

- Soy yo.

- No entiendo.

- Estuvimos juntos un tiempo, de ahí lo de mi embarazo, pero no funciono, resultamos mejor siendo amigos.

- Ahhh, ahora comprendo, bueno chicos los dejo, Akane te felicito, bueno a ambos.

- Gracias.

- Fue un gusto conocerte y a ti te veo en la noche, espero que me dediques el baile ¿si?, no por nada soy tu fans número uno.

- Lo haré, nos vemos.

- Adiós – y Sakura se fue.

- ¿Así que le dedicaras tu baile?

- ¿Celosa?

- Sabes que no – aunque en el fondo debía reconocer que si lo estaba, pero era demasiado orgullosa para admitirlo.

- ¿Entonces?

- Simple curiosidad.

- El embarazo te volvió curiosa ¿no?

- No quiero discutir ahora si soy o no curiosa Ranma.

- Yo tampoco quiero discutir, solo fue un comentario.

- Pues no me gusto tu comentario.

- Lo siento, ¿vamos a ver la cuna?

- No ya me canse, mañana vengo temprano y la compro, además tienes que ensayar tu baile para Sakura ¿no?

- No seas sarcástica quieres?, si te molesta no lo hago, además la cuna la compraría yo no?, es mi regalo para nuestro bebe.

- No soy sarcástica y no, no te preocupes, no tienes porque, es mi deber, tú no tienes ninguna responsabilidad, no es tu hijo.

- ¿Akane qué te pasa?

- Nada ¿por qué?

- ¿Cómo porque?, mira la respuesta que me das, no porque ¿no es mi hijo?

- Pero si no lo es, es de Ryoga.

- Gracias por recordármelo, pero según tengo entendido es mío ante los demás ¿no?, para aparentar frente a la familia de ese soy yo el padre, solo porque te conviene.

- Si quieres dejar esto hasta aquí, lo dejamos, yo no tengo ningún problema, al contrario.

- Tú fuiste la de la idea, yo acepte porque somos amigos y te quiero, pero eso no te da el derecho de quitarme la paternidad cuando gustes, yo no estoy para tus juegos de niñita inmadura, que por celos comienza a hablar tonterías.

- Y si piensas eso de mí, ¿por qué no me lo dijiste antes?, ¿ya me aburrí sabes?, no estoy para tus estupideces de hombre herido o cosas por el estilo, así que mejor lo dejamos hasta aquí, muchas gracias.

- Pero Akane, no puedes y yo no quiero.

- Pero nada, yo sí puedo y quiero, así tendrás más libertad ¿no?, que mejor, te puedes agarrar cualquier mujer que gustes y no recordar que estoy yo y mi hijo.

- No seas tonta.

- ¿Ranma sabes?, esto me hace mal a mí y al bebe, de partida no quiero seguir discutiendo el tema, por lo demás tu y yo no tenemos nada a parte de una amistad, muchas gracias por el favor y sería.

- ¿Pero qué harás?

- Nada, seguir con mi embarazo hasta el final, me interesa muy poco que se entere Ryoga, y ya me voy.

- ¿Te llevo?

- No, tomare un taxi, ya no es necesario que hagas cosas por mí, te desligo de todo, se feliz y suerte.

- Pero Akane.

- Nada, hasta nunca - y la chica se marchó, Ranma por su parte se acercó a una vendedora

- Disculpe, ¿me puede ayudar?

- Si claro, dígame.

- Hace unos minutos estaba mi esposa viendo unas cunas y tuvimos un pequeño problema y no la pude ver, ¿me podría decir cuál era para comprarla?

- ¿Como es su esposa?

- Es una chica de un metro sesenta, cabello azulado hasta la cintura, lo llevaba en una cola baja.

- Ah, si la recuerdo, por favor sígame, lo llevare hasta la cuna que su esposa escogió

- Muchas gracias – el chico la vio y la compro – ¿la pueden enviar a esta dirección?

- Si claro, ¿a nombre de quién?

- Ranma Saotome, ¿como a qué hora estaría llegando?

- En dos horas estará en su casa.

- Muchas gracias señorita.

- No hay de que – y el chico se marchó, tomo su auto y se fue a una florería, hay compro un arreglo de rosas rojas como le gustan a Akane y pidió que lo enviaran junto a una nota.

Akane ya había llegado a su casa, no quería hablar, se sentía mal, con el tiempo se había enamorado de Ranma y el haber terminado de esa manera "el favor" no le gustaba, con todo su corazón deseaba que él fuera el padre de su hijo y ya no podía hacer nada, ella misma había acabo con su futuro. La chica subió a su habitación y pidió que nadie la molestara, se recostó en su cama y se quedo dormida, después de dos horas subió su nana para avisarle que la esperaban abajo, la joven bajo y se encontró con una caja para ella y un joven con un arreglo de rosas a su nombre.

- Disculpe, ¿de parte de quien vienen?

- El señor Ranma Saotome.

- Ahhh, gracias.

- Disculpe señorita, el señor Saotome nos pidió que leyera primero la tarjeta de las rosas y luego abriera la caja.

- Ok, muchas gracias - y el joven se marcho, la chica tomo el arreglo y le pidió a su nana que lo pusiera en su habitación, luego se sentó en un sofá y comenzó a leer la tarjeta.

Princesa, de verdad no sé como paso pero te amo como un tonto, no sabes cuánto daría porque ese bebe fuese mío y aunque no lo sea de sangre te juro que seré el mejor padre del mundo, lo de nosotros ya no es un simple favor de amigos, hay sentimientos involucrados y yo no pienso permitir que aparezca ese estúpido de Ryoga y te aleje de mi lado a ti y a mi hijo, porque si es mi hijo y eso nadie lo cambiara, Akane, por ahora quiero que pienses bien las cosas, todo seguirá igual que antes, yo por mi parte no te buscaré hasta que te decidas.

Pequeña te amo y espero que tu a mi también.

Nos vemos

Ranma

P.D.: espero te guste el regalo

La chica guardo la tarjeta y comenzó a abrir la gran caja, en ese momento llegaron sus hermanas.

- Que hermosa cuna Akane.

- Si, hoy la elegí, es el regalo de Ranma para nuestro hijo.

- Hermana, no se tu, pero encontraste el mejor padre para mi sobrino.

- O sobrina, es verdad, Nabiki tiene razón hermana, Ranma es tan bueno

- Tienen razón, no pude encontrar mejor padre que Ranma.

- ¿Y cuando piensas decirle que estas enamorada de él?

- No lo sé Kasumi.

- No pienses tanto las cosas hermana, no esperes a que venga otra y te lo quite.

- Lo que menos quiero es eso, el es mío y de nadie más.

- No te confíes.

- Lo sé, ¿saben?, hoy discutimos, me dio un ataque de celos y termine todo.

- ¿Y qué hizo él?

- Se enfado, pero me envió un arreglo de rosas junto a una tarjeta donde dice que me ama, que esperara a que piense bien las cosas y que seguirá siendo el padre de mi bebe, que aunque no sea de él, siempre lo será y que eso nadie lo podrá cambiar

- ¿Entonces qué esperas?

- Es que no se, ¿y si aparece Ryoga?, ¿y si lo de nosotros no funciona?, ¿si más adelante me saca en cara que el bebe no sea de él?

- Akane, creí que ya lo conocías ¿no?, es Ranma, te ah demostrado mil veces que a pesar de que el hijo que esperas es de ese él siempre será el padre ante todos, te ama incondicionalmente, su amor es mutuo y tu hasta ahora lo único que has hecho es tratarlo como un amigo sabiendo que le rompías el corazón, no cualquiera aguanta eso sabiendo que la chica que ama solo lo ve como un amigo y a parte de favor le pide que sea el padre sustituto por miedo a que el verdadero aparezca a destrozar todo.

- Pero Kasumi.

- Pero nada Akane, Kasumi tiene razón, ¿estás dejando que el amor de tu vida se vaya por tus confusiones?, el te ama y tu a él, lo demás se verá con el tiempo.

- ¿De verdad eso creen?

- Si hermana, mírame a mí, estoy felizmente comprometida con Tofu, Nabiki ya lleva dos años de noviazgo con Kuno.

- Quien las vio y quien las ve.

- ¿Ves?, pequeña, el que no se arriesga no cruza el río.

- Mañana hablare con él, hoy tiene un show.

- ¿Pero no se suponía que no trabajaba hoy?

- Tiene que reemplazar a Shinji.

- Bueno pequeña está todo listo, mañana hablaras con el Gran Cobra y por ahora vamos a cenar, ya no deberías moverte tanto, ¿que no sabes que para las madres primerizas desde el séptimo mes en adelante cualquier cosa puede pasar?

- No sabía, bueno, vamos a comer, luego quiero comenzar a arreglar el cuarto del bebe, solo me faltaba la cuna así que ya todo está listo, por cierto lo han visto?

- Visto ¿qué? – en ese momento apareció el padre de las chicas.

- Papá!...

- Pequeña, ¿cómo están mis niñas?

- Bien.

- ¿Y a ti como te fue?, pensamos que llegarías mañana.

- No, quería venirme antes, no quiero dejar mucho tiempo sola a Akane, uno nunca sabe con las madres primerizas, ¿que no saben?

- Si, pero según el doctor, dijo que mi bebe nacería al noveno mes.

- Pequeña, a tu madre y a mí, nos dijeron lo mismo, y ya ves, tú naciste casi al octavo mes.

- Eso no lo sabía.

- Bueno mis niñas vamos a cenar.

- Si papá – las tres contestaron al mismo tiempo.

La cena transcurrió normal, luego las chicas junto a su padre se fueron a dormir, Akane al llegar a su habitación vio el arreglo de Ranma y comenzó a llorar.

Te amo bebe y a partir de mañana solo seremos los tres – se toco el vientre – verdad? tu, Ranma y yo, para siempre – en ese momento sintió como pateaba – te gusta la idea verdad chiquito? – y volvió a patear – lo sé, seremos tan felices – la chica se acostó y se quedo profundamente dormida.

La mañana llegó como todas, hace tiempo que Akane no dormía tan bien, se sentía feliz, no necesitaba más, tenía el amor de Ranma, una familia que la adoraba y unas amigas que la apoyaban en todo, a pesar de no poder entrar a estudiar ese año todo le estaba saliendo como quería, la chica se levantó y se baño, luego se vistió y bajo para desayunar, ya todos estaban sentados.

- Como amaneciste hija?

- Bien papá.

- Que bueno.

- Y que piensas hacer hoy hermanita?

- Iré a ver a Ranma mas tarde, antes tengo ganas de ir de compras.

- Te has vuelto una compradora compulsiva pequeña.

- No es eso Kasumi, pero quiero ver ropa para el bebe, creo que es muy poca, no quiero que le falte nada.

- Pero Akane, si aún no sabes si será hombre o mujer.

- Lo sé, así que tengo ropa unisex.

- Y no te han dado ganas de saber qué será?

- No Nabiki, con Ranma decidimos que sería sorpresa.

- Que bueno hija, veo que las cosas con Ranma van bien.

- Si papá, no me puedo quejar.

- Y ya han pensado en formalizar las cosas?, a simple vista se nota que están enamorados, él ya es parte de esta familia y aunque no sea el padre biológico de mi nieto o nieta, ya es como si lo fuera.

- Tienes razón papá, pero no veo para que apurar las cosas, quién sabe, en una de esas hoy llegó con la noticia.

- Todos esperamos eso hermanita.

- No sean impacientes - el desayuno continuó, luego cada uno se retiro a sus respectivos quehaceres.

Akane se encontraba paseando por algunas tiendas cuando los vio, era Ranma con esa chica, Sakura, sintió algo en el pecho, pensó acercárseles, pero algo la detuvo, la chica lo estaba besando, lentamente una lagrima comenzó a bajar por su rostro, sentía como su corazón se destrozaba en mil pedazos, no supo como ya estaba en un taxi camino a su casa, apenas llegó, subió a la habitación del bebe, se sentó junto a la cuna y comenzó a llorar. Por su parte Ranma pareció ver a la chica cuando se marchaba en un taxi, comenzó a sentir una angustia que jamás imaginó sentir.

- Que haces?

- Hace tiempo quería hacer esto Ranma, tú me gustas y mucho.

- Pero tu a mi no, yo amo a Akane.

- Pero ustedes están separados.

- Eso no tiene nada que ver, ella también me ama, solo nos dimos un tiempo, tendremos un hijo y eso nos unirá siempre.

- Pero…

- Pero nada, no vuelvas a besarme, yo por ti no siento nada y si quieres seguir siendo mi amiga más vale que no lo vuelvas a intentar Sakura y ahora me voy.

- Pero pensé que saldríamos.

- No puedo, recordé que tengo que ver los últimos asuntos para el parto de mi hijo.

- Bueno, comprendo.

- Cuídate.

- Tu también.

- Adiós – y el chico se marcho.

Ranma se subió a su auto y arranco, algo le decía que Akane lo había visto, pero no podía tener más mala suerte, a penas ayer se le había declarado y ahora esto, que estaría pensando la chica de él, llegó a la casa de la chica y lo hicieron pasar.

- Hola nana y Akane?

- Hola joven Ranma, la niña Akane está en la habitación del bebe, llegó hace un rato y se encerró hay, creo que algo le pasa, estaba llorando.

- Creo que se que es lo que le pasa, puedo subir?

- Si claro, suba - y el chico corrió por las escaleras, iba a tocar la puerta pero no lo hizo se paro enfrente, suspiro y abrió.

- Hola pequeña - la chica lo miro y se seco las lágrimas.

- Que haces aquí?, no se suponía que me dejarías pensar?

- No me pude aguantar.

- Vete.

- Porque?

- Te vi, muy enamorado no?

- Fue un mal entendido, me pillo de sorpresa y no la pude detener.

- Si claro, como no.

- De verdad Akane, ya hable con ella, nunca más se repetirá, te lo juro.

- No me jures nada Ranma, tu y yo no tenemos nada, ayer te lo dije, te desligo de todo y no tienes porque venir a explicarme nada.

- Pero pequeña, como quieres que te haga entender que solo tú me importas, que te amo más que a mi vida, Akane, tu y el bebe son lo único que tengo que no te das cuenta cuánto daño me haces hablándome así?

- Y como se supone que quieres que te hable?, un día juras amarme y al otro te veo con esa, explícame cuál es tu gran manera de amarme porque te juro que por más que intento aun no la comprendo.

- Akane – el joven la tomo de las manos y la puso de pie, luego la tomo de las mejillas y le susurro – esta es mi manera de amarte – y la beso, la chica respondió, pero aún así no se sentía preparada para tener algo con Ranma, lo amaba, pero había algo, los chicos lentamente se fueron separando - lo ves?, tu a mi también.

- Ranma tengo miedo.

- Y de que princesa? - el chico la abrazó.

- Te juro, ayer hable con mis hermanas, hoy luego de salir de compras iría a verte y te diría que yo también estoy enamorada de ti, pero cuando te vi besándote con Sakura se me derrumbo todo, sabes?, a lo mejor va a sonar estúpido, pero tengo miedo de que lo nuestro no funcione, mírate.

- No te entiendo Akane.

- Eres joven, tienes fama de galán, miles de mujeres con solo un chispear de tus dedos correría a tus brazos por un beso.

- Y eso qué?

- Mírame, aún soy una niña y que más encima tendrá un hijo de otro.

- Eso no me interesa, yo te amo a ti, ya sabes que no me importa que el bebe no sea mío, para mi es como si lo fuera, fui yo quien entró contigo en la primera ecografía, estuve a tu lado la primera vez que pateo.

- Ranma no entiendes, yo te amo, pero no quiero que después te arrepientas.

- Tienes miedo a que me arrepienta o que a aparezca Ryoga y te fluya el amor que sentías por él?

- Lo de Ryoga era, sabes perfectamente que ya no siento nada por él, ni siquiera le tengo rencor.

- Lo entiendo pequeña, haremos algo si?

- Que?

- Akane, te esperare el tiempo que necesites, ya te lo dije ayer, te amo y haré lo que sea para que estés conmigo, cuando se te pase ese estúpido miedo me avisas, de verdad, recuerda siempre que a pesar de todo yo me enamore de ti, que aunque aparezca una chica que para ti sea mucho mejor que tu, a la que le entregue mi corazón fue a ti y lo más importante, tendremos un hijo, porque es nuestro y no permitiré que venga otro y me quite ese lugar que me gane a concho, está bien?

- Si.

- Me prometes que cuando estés segura, sea la hora que sea, me llamaras y te juro por nuestro hijo que te haré la mujer más feliz del mundo.

- Te lo prometo - los chicos se separaron y Ranma le dio un beso corto.

- Te amo pequeña, cuídate mucho y cualquier cosa me avisas.

- Bueno.

- Ok, me voy princesa, creo que debes descansar.

- Ranma…

- Que pasa?

- Te amo.

- Y yo a ti – y el chico se fue.

Habían pasado dos semanas de aquella conversación, Akane aún estaba confundida, estaba segura de lo que sentía pero ese miedo estúpido aún la mortificaba y no se atrevía a llamar al chico, por su parte Ranma llamaba todos los días para saber de la chica, claro, sin que ella supiese, la nana de la joven se había vuelto su cómplice, así que el joven estaba informado de todos los pasos de Akane, donde iba, con quien, todo. Eran cerca de las tres de la madrugada cuando se escucho un grito que venía de la habitación de la joven madre, todos se levantaron y corrieron a verla.

- Que sucede hija? – era Soun que se acerco para verla de cerca.

- Papá, me duele – respondió Akane llorando – me duele mucho.

- Señor, creo que son las contracciones.

- Es la primera hija?

- No, es la segunda.

- La otra hace cuanto fue?

- Hace como 15 minutos.

- Y porque no avisaste hermana?

- Porque no me dolió tanto como esta - luego de cerca de una hora las contracciones se hicieron más seguidas y todos comenzaron a movilizarse.

- Papá ya llame a la ambulancia, deben estar por llegar.

- Bien Nabiki, Kasumi tienes el bolso listo?

- Si papá – y otra contracción más.

- Hayyyy… no aguanto más… me duele.

- Cálmate hija, la ambulancia viene en camino.

- Nana!

- Que pasa mi niña?

- Llama a Ranma por favor.

- Se nos había olvidado el padre.

- Ahoraa!

- Si pequeña – en ese momento la ambulancia llego, Soun se fue con Akane en ella y atrás las seguía Nabiki, Kasumi y Nodoka en el auto de la primera - no contesta niña Kasumi

- Sigue intentado nana, o si no Akane nos matara por no avisarle - Nodoka seguía con el celular en la mano, dos tonos y al final contesto.

- Alo?

- Joven Ranma?

- Si, que paso nana?

- Mi niña Akane va a dar a luz.

- Como?

- Va en la ambulancia junto a su padre.

- Gracias nana, salgo enseguida para la clínica.

- Dese prisa.

- Si - y la comunicación se corto. El chico tomo su auto y salió como alma que lo lleva el diablo en dirección a la clínica, al llegar, Akane ya estaba en trabajo de parto y su familia afuera – donde esta?

- Porque aquí hijo, tienes que cambiarte y podrás entrar con ella.

- Vamos – Soun llevo al chico para que se cambiara y luego lo hicieron pasar junto a Akane, a penas la vio corrió a su lado y le tomo la mano.

- Ranma?

- Si pequeña soy yo.

- Menos mal que llegaste.

- Si amor, ya estoy contigo.

- Vamos Akane ahora tendrás que hacer tu mejor esfuerzo ya?, empuja lo más fuerte que puedas y todo saldrá bien si pequeña? - le ordeno el médico – vamos Akane, a la cuenta de tres, uno… dos… tres… empuja!

- AHHHHHHHHHHHHHHHHH!

- Ya lo veo, pero aún no es suficiente, una vez más, una… dos… tres… empuja.

- Vamos amor, tu puedes – y se escucho nuevamente un grito de Akane seguido por un llanto.

- Eso es pequeña, son padres de un hermoso varón - una enfermera tomo al bebe y se lo acerco a la pareja.

- Este es su hijo – Akane lo tomo en brazos.

- Lo ves pequeña?, es nuestro hijo.

- Es hermoso – la chica lo beso en la frente y luego ella y Ranma se besaron.

- Te amo pequeña.

- Y yo a ti.

- Bueno Ranma, pasaremos a Akane a una habitación mientras revisamos al bebe, a todo esto ya le tienen nombre?

- Si doctor.

- Se llamara Hideki.

- Lindo nombre, bueno nos vemos después y muchas felicidades chicos.

- Gracias – y el doctor se retiro.

- Gracias amor.

- Gracias por qué?

- Me haces el hombre más feliz del mundo pequeña.

- Gracias a ti Ranma, por hacerme una mujer completa.

- Eso quiere decir que adiós dudas?

- Si, adiós para siempre – y sellaron la escena con un tierno beso.

Continuara…

Bueno chicas, aquí me encuentro nuevamente con un capitulo de "Tu Amor". Sé que no tengo perdón por todo el tiempo que tarde en actualizar, muchas de ustedes me deben querer matar y lo comprendo u.u

Muchas cosas han pasado en este tiempo, ingrese a una nueva universidad, me cambie de carrera, mi vida amorosa va de mal en peor y a pesar de tener el capitulo escrito hace mucho tiempo, no tenia motivación para subirlo. Esto fue hasta que comencé a leer sus reviews y me di cuenta que no se merecen esto de mi parte, me han seguido durante mucho tiempo y lo mínimo que podía hacer es subir el capi'.

Ya tengo adelantado el próximo, pero no sé cuando lo subiré, espero que no pase tanto tiempo como con este, hare lo posible por no defraudarlas.

Con "Nada es para siempre" fue distinto porque ya tenía la historia lista, pero en esta aún no se cómo continuarla, solo espero que les guste y de todo corazón espero que me disculpen.

Este capítulo va dedicado especialmente a RyA Die Rose der Leidenschaft, fiel seguidora y gran escritora, muchas gracias por tus comentarios, de cierta forma me alentaron a seguir.

Espero que todas se encuentren muy bien

Besos y abrazos.

Clown1986