Capitulo 7: Interrupcion

Ya habia pasado un mes desde mi llegada a Volterra. En parte fue grandioso el estar aqui pero en otra parte no me agrada estar aqui. Me siento que pertenezco aqui pero a la misma vez no pertenezco. No me dejan asistir en los "juicios" que ellos llevan acabo. Los unicos que estan presentes son: Alec, Jane, Chelsea, Demetri o Felix y aveces Heidi. Ni Renesme y yo estamos preparadas, segun Jane. En realidad espero nunca estar preparada porque los gritos de los vampiros cuando Jane los tortura es escalofriante. Fui a una mision en Londres, no paso nada emocionante, solo fue llamarle la atencion a unos vampiros que estaban asesinando muchas personas en esa area, se les recomendo que se movieran y ellos accedieron gustosamente. Ultimamente he tenido varios recuerdos, a mi mente vino el nombre de Charlie, quien rayos era, no tenia idea. Alec y Jane me enseñaron a luchar y me han estado ayudando a controlar mi don… he mejorado bastante… creo.

- Isabella necesito que te concentres!- Jane torturaba nuevamente a Alec. Sus gritos eran desgarradores.

- Eso intento Jane.- trataba con todas mis fuerzas. Apesar de que en un principio Alec se porto como un patan, durante estas semanas a sido muy dulce y bueno conmigo. Me hacia sentir feliz el compartir con el. Salir a pasear por Volterra en las noches, sus conversaciones, sus ideas alocadas… todo de el me encantaba. No lo queria ver sufrir, senti como si una capa se escurriera por mi cuerpo y llegara hacia Alec y empezara a cubrirlo. Los gritos de Alec disminuian cada vez mas.

- Eres una idiota Jane, se supone que no me torturaras tan fuerte- Alec lucia furioso.

- Te lastime hermanito?-pregunto ironicamente la vampira. - Solo estaba haciendo lo necesario para que Isabella te protegiera, por cierto buen trabajo Isabella, para la proxima, hazlo un poco mas rapido si?- asenti.- Vamos a hacerlo denuevo.-

- No!- grite- un descanso, Alec lo necesita.-

- Bien, 15 minutos de descanso. Vengo ahora.- Jane salio de la habitacion, Alec seguia sentado en el suelo.

- Alec, lo siento muchisimo, no fue mi intencion, te juro que si pudiera hacerlo mas rapido lo haria.- me sente junto a el, el paso su mano sobre mi hombro y me acerco mas hacia el.

- No te preocupes Isabella, yo se que lo intentas… al final siempre lo logras.- cada vez se acercaba mas a mi, su aroma me enloquecia y su rostro angelical era perfecto. Estaba ya a solo unos centimetros de mi… cerre mis ojos, queria que pasara, queria que me besara.

- Alec!- grito Chelsea- Lo siento, no debi de entrar sin tocar la puerta. Tonta Chelsea, tonta.-

- Si Chels, eres muy tonta.- Alec se separo lentamente de mi, me miro apenado, estuvo apunto de besarme pero nos interrumpieron. - Para que me interrumpistes?-

- Aro te necesita.-

- Otra mision?-

- No. Edward Cullen esta en la ciudad.- Alec bufo y se paro rapidamente.- Aro necesita que lo vayan a buscar.-

- Claro, vamos a traer al Cullen. Porque Aro no se da por vencido? Edward nunca va a ser un Vulturi.- me pare junto a Alec y le sostuve su mano fuertemente. El me dio un tierno beso en la mejilla y salio. Chelsea sonreia picaramente.

- Que iba a pasar entre Alec y tu?- baje la mirada, apesar de que tenia mucha confianza con Chelsea no me atrevia a contarle lo sucedido.

- No iba a pasar nada…-

- Picarona! Pero no creas que estoy celosa, Alec es un niño para mi.- le sonrei.- Ahora, Edward es un vampiro deverdad… si lo vez caes rendida a sus pies. Es perfecto.-Chelsea estaba loca… pero me daba curiosidad, queria conocer a Edward, habia escuchado hablar de el cuando estuve en el hogar de los Denali, de alguna manera trataria de estar en donde celebran los juicios.- Si quieres estar cuando hable con Aro, Marcos y Cayo, eres bienvenida, necesitamos que protegas nuestras mentes, en especial la mia.

- Protegerlas?-

- Si, el "Papichulo" de Edward lee mentes, asi que no quiero que rebusque en la mia… te imaginas? El leyendo mi mente? No quiero que se entere que es mi amor platonico.- rei ante las ocurrencias de ella. Ambas salimos y nos dirigimos ante Aro, Marcos y Cayo.