Disclamer: Getbakers no me pertenece. Yo solo utilizo sus personajes sin ningún fin lucrativo, lo único mío es la trama de lo que leerán aquí.
Advertencias: Errores ortográficos.
Personajes: Amano Ginji & Natsumi Mizuki
Drabble: 4/10.
Estación: verano.
Género: Amistad/Romance/ y algo de drama ligero.
Lluvia
Dos días sin su presencia.
Esto, era claramente y sin lugar a dudas, su culpa.
Revolvió sus cabellos enojado consigo mismo, si se hubiese controlado, si sus labios no hubiesen tocado los de ella. Probablemente las cosas seguirían como siempre habían estado.
Normales y sin problemas.
No importaba lo que Ban le hubiera dicho, aparte de gritarle que era un imbécil, porque eso ya lo sabía de hace mucho. Poco le motivaban las alientos de Hevn, que lo había, de hecho, felicitado.
—Hacía tiempo que se sospechaba, tranquilo, ya te has expresado—recordó que dijo la mujer, dándole palmadas en la espalda, con una evidente y estruendosa falsa risa para infundirle animos que, claramente no poseía.
—Ella solo pidió cambio de turno. No es como si se hubiese ido—comentó Paul, mientras dejaba una taza de café a su lado. Ginji negó con la cabeza, no estaba de animos para uno.
—Pero esta evitándome, es lo mismo. —murmuró él con una sonrisa triste.
Paul cerró su periódico y se sentó en una silla, del otro lado de la barra. Quitándose los lentes con una mano, mientras que con la otra sustraía un paño del bolsillo de su camisa blanca, tras el delantal negro que llevaba puesto. Comenzó a limpiar sus gafas en silencio.
O al menos al inicio.
—Evitar y huir no es lo mismo Ginji—expresó con tono solemne.
—Lo es para mí—dijo el chico. Para luego agregar-Soy un egoísta. Pero no puedo evitar pensar así.
—Pues vete pensando en otra cosa que en este lío amoroso. Mira afuera, las nubes vinieron a darte consuelo y personalmente no estoy de acuerdo, dudo que los clientes quieran venir empapados, o en última instancia a empaparse para tomar un aperitivo aquí. —comentó el dueño del local.
Ginji levanto la vista de la infusión oscura que tenía delante de sí, para ver por desde su asiento, al exterior. Nubes negras estaban reuniéndose en el cielo, alguna vez despejado.
Sus labios se apretaron en una línea recta. A primera vista, su rostro parecía indiferente. Pero eran sus ojos lo que en verdad reflejaban su sentir, con una ligera risa sardónica, hueca. Miro nuevamente la taza que Paul le había servido.
—Gracias por el café. —dijo.
Mientras tanto, aún contra todo pronóstico dado por las noticias. La lluvia hizo aparición, en lugar de las lágrimas que deberían bajar por el rostro de personas afligidas como él.
N/A: Si que hago sufrir a Ginji, que mala soy.
