Y como hoy es viernes, aprovecho de escribir y subir este tercer capitulo! admito que tenía sueño y flojera, pero me obligué a mi misma a terminarlo y subirlo ^^ espero que lo disfruten y ... pues eso ._. xDD ._.U ¡Enjoy!
Pd: Ni la historia ni los personajes me pertenecen bla bla bla, los manipulo bla bla bla, hacen yaoi bla bla bla...ustedes ya saben xDD
Y todo se derrumbó; su orgullo, sus ganas de disculparse, sus esperanzas, sus deseos, sus buenas intenciones, todo…Llevaba más de dos horas pensando en cómo iniciar una conversación después de lo ocurrido el día anterior y tras una serie de discusiones internas buscó por toda la escuela la presencia de aquella persona, necesitaba ordenar sus sentimientos y no le iba a ser posible a menos que hablara con el estratega.
Recorrió las canchas, el comedor, las salas de clases de los pisos y al llegar al último lo divisó por fin, su rostro parecía aliviado y la razón de aquello era Endo. Cuántas veces se había imaginado que esa expresión sólo la conocía él, pero allí estaba, enseñándosela a otro y lanzándose sobre los brazos de cualquiera que se presentara amable con él. Se sonrió lastimeramente a sí mismo, como si intentara reírse de su propia ingenuidad por creer ser importante para una persona, por una sonrisa, por un abrazo, por un beso…que torpe…su media sonrisa cambió de inmediato a una de amargura; apretó con fuerza la mandíbula y deseó desaparecer de aquel lugar, borrarse la visión de esos hermosos ojos que le agradecían su compañía y de esa cálida expresión de agrado, pero que se le va a hacer si cuando uno se enamora de una carita dulce se te hace absurdo dejarla en el tintero y seguir adelante.
Perdido en un mar de emociones retrocedió inconscientemente, resbalando y observando cómo la imagen de los chicos en el piso se volvía borrosa y pequeña. "Kidou" susurró mientras soltaba una casi imperceptible lágrima antes de estrellarse con rudeza contra el piso.
Lo observó con cierto dolor en el pecho, su corazón le decía que estaba provocándole una mala impresión al rubio y que lo que debía hacer era, definitivamente, explicarse antes de que fuera mal interpretado por el otro y arruinara la relación que se había creado la tarde anterior. Ese pequeño lazo que apenas los había unido se volvió tirante al momento en que el goleador estrella de Raimon trastabilló y cayó hacia atrás borrando su presencia, el de la capa jadeó apenas, alterado por la triste expresión en aquel rostro y luego acabada por desaparecer tras un ruido sordo. Se puso de pie a la carrera y siguió casi sin aliento hasta asomarse para observar la escena que se presentó ante sus aún húmedos ojos.
Lo supo de inmediato, era grave, quien no se daría cuenta si la cabeza del chico sangraba y no respondía al llamado desesperado del estratega "¡Gouenji!" había repetido más de veinte veces mientras le daba primeros auxilios; el chico al menos respiraba, eso era un alivio, pero el brazo se doblaba de manera anormal. Con cuidado lo puso en una posición algo más cómoda y reposando la cabeza del rubio sobre sus piernas le gritó al portero que había llegado al comienzo de la escalinata hace poco
-¡Llama a una ambulancia, AHORA! –El vehículo de emergencias no llegó hasta dentro de un rato que se les hizo eterno, se llevaron a Shuuya, eso es lo último que pensó un desesperado Kidou. Se dijo a sí mismo que todo había sido por culpa suya, que si no hubiera estado allí ese día nada le hubiera pasado al rubio y se puso a llorar en medio de su ataque de pánico
-K-kidou ¿Qué es lo que te pasa, por qué lloras? –El castaño también estaba preocupado por su amigo, pero no por eso se largaba a chillar como lo hacía en esos momentos el estratega, sabía muy bien que Gouenji saldría de esta sin muchos problemas. Alterado por el bullicio que no se acallaba intentó cambiar el tema. -¿Qué tal te ha ido?
-A… ¡¿A qué viene esa pregunta? ¡Gouenji acaba de tener un accidente por mi culpa, no es momento de preguntas estúpida Endou, pero para que lo sepas me ha ido del asco y gran parte del problema fue causado por ustedes! –Ahora gritaba y lloraba, el oji-café admitió que no había sido una buena jugada y se dio por vencido, le tomó por la muñeca y lo tiró para que lo siguiera -¿A dónde vamos?
-Si tanto te preocupa, lo iremos a ver ahora mismo –El de los googles bien sabía que las clases no habían terminado y que por tanto era imposible salir por la puerta principal, pero eso no quería decir que no podían saltar la reja. Así lo hicieron, consiguieron sus bolsos y huyeron. Corrieron disimuladamente hasta llegar al hospital, estando adentro preguntaron por el rubio y la enfermera que los atendió les dijo que el chico acababa de llegar y que estaba siendo examinado en la sala de urgencias, por lo que tendrían que esperar.
Ambos chicos, uno más desanimado que el otro, se sentaron en la salita de espera. Yuuto se quitó aquellos googles que llevaba en todo momento y se secó los ojos, sintiéndose un poco aliviado se cubrió la cara con las manos rogando que no fuera nada muy grave; el de la banda naranja lo miró de reojo y se imaginó que había alguna razón, que él desconocía, por la cual el de largos cabellos estaba tan preocupado, queriendo apoyar a su abatido amigo lo rodeó por los hombros y lo hizo reposar sobre su pecho. El de la capa agradeció el gesto, pero pudo percibir de inmediato que el sentimiento que nacía ante el contacto con el portero era muy diferente al contacto con el de oscuros ojos… ¡Demonios! Deseaba que esos labios volvieran a unirse con los suyos.
Gracias por leer una vez mas! owo hasta el próximo capitulo (posiblemente el último de esta historia u-u)
