* Autor: VonKellcsiisTRADUCTOR
* Disclaimer: Hetalia no me pertenece, si no habría YAOI GRATIS PARA TODOS. Pero como Hidekaz sólo deja insinuaciones indirectas, pues no aguantamos~ Sin ánimo de lucro.
* Advices: Itacest. Lime a lo mejor, pero no llega a Lemmon.
Para leer esta parte es recomendable haberse leído, al menos, UNO de los dos capítulos anteriores, aunque leyendo ambos lo entenderían todo mucho mejor.
Final chapter (3).- The North and the South
- Hoy la noche está despejada. ¡Incluso se en las estrellas, ve! - exclamó un chico de pelo castaño y un curioso rizo a su lado izquierdo. - mira, esa constelación es la del cinturón de Orión... - señaló a un trío de estos brillantes y distanciados astros. - Y ahí cerca está Cáncer. Aún me acuerdo de cuando nuestro abuelo nos las enseñó, ve~
No obtuvo respuesta. A su lado se dibujaba la silueta difuminada de un cuerpo. La niebla se extendía entre ellos, misteriosa, mientras trataba de abarcarlo todo con sus luengos brazos.
- Ah, se ve la Luna. Está llena~ - Sonrió, dejándose caer de espaldas desde la roca donde estaba sentado hasta el césped.
De nuevo silencio. La figura que estaba a su lado le miró. Estuvieron así un buen rato.
- ¿Qué te pasó ahí? - habló al fin la otra persona, muy parecido al primero chico, aunque de cabellos más oscuros y rizo en diferente lugar. Sonaba molesto.- En la cara.
- ¿A mí? - se autoseñaló el apelado.
- Sí, Feliciano – Se acercó hasta él y posó su mano en el rostro de su acompañante.- Tienes mucha sangre. ¿A qué juegas?
- El trabajo se complicó – respondió más serio. Tal vez no le gustaba recordarlo.
- ¿El macho? ¿Cuánto se complicó?
- No mucho, ve... - apartó la mirada.
- No trates de mentirme, Feliciano – le tomó el rostro entre sus manos y le besó fugaz pero pasionalmente. Apenas apartó sus labios unos milímetros para susurrarle. - ¿Acaso no lo recuerdas? Yo también estuve allí.
- Si lo recuerdo. - afirmó – Y también lo viste. Solo era una pobre marioneta extraviada. Luchó por sobrevivir.
- No debí de dejártelo a ti. – le apartó con suavidad los cabellos, mostrando a la luz de aquella Luna la herida de sangre coagulada. - Sólo mira cómo acabaste. - repuso dolido, escrutando con sus dedos otros vestigios de golpes.
En un movimiento ágil, el menor empujó a su acompañante, precipitándolo contra el suelo. Se colocó a horcajadas sobre él y, acercando mucho su rostro al suyo, dijo:
- Ya no soy ese hermano pequeño al que solías conocer, fratello(1) – su hermano sonrió. - Ahora que he crecido, me he hecho más fuerte. Ahora tienes competencia en el juego, ve~
- Lo sé. Y me alegro. Ya comenzaba a hacérseme monótono. - le tomó del cuello de la camisa, todavía sucia por el jaque de su partida, y le besó, esta vez fogosamente.
Feliciano se apartó con una sonrisa, limpiándose con una manga los restos de aquel contacto, y quedó sobre las rodillas de su cosanguíneo.
- Lo que aún no entiendo... - sugirió, pensativo- … ¿por qué dejase tu presa en mi depósito? Mi alemán se tropezó por su culpa, ve.
- Pesaba más de lo que parecía. - respondió simplemente. Aunque la realidad era que lo había colocado allí adrede. Y sabía perfectamente que el otro ya lo sabía.- Pero te sirvió.
- Pero lo asustó – se quejó haciendo un mohín. - ¿Y qué pasó con aquel chico?
- ¿Con Antonio? Pff, un nenaza. - le insultó haciendo gestos con una mano.- Seguro que hasta era vírgen.
- ¿No lo leíste, ve?
- No lo pensó, aunque realmente parecía ser su primera vez. No costó mucho convencerle de ir al cuarto, he... ¿Qué me dices del macho?
- Estaba necesitado. - se encoge de hombros.- Mucho. Tuve que prometerle un juego e intenté que pensase en sus cosas obscenas.
La cara del mayor se desfiguró, derivando en una mueca de total desagrado.
- No estás de acuerdo, ve. - asumió. Lovino se incorpora un poco.
- Para nada. No quiero que pertenezcas nunca a otro que no sea yo. - Posó su mano en las heridas, y la paseó por el rostro como delineando una futura e infortuna cicatriz.
- Y no lo haré. - rió inocentemente.- Tú sólo me perteneces a mí.
- Por siempre. - pasó sus manos alrededor de la espalda de su cosanguíneo. En el abrazo, lo atrajo a sí y lo besó por tercera vez en aquella velada nocturna.- Sabes que nadie me anima como tú. - lamió sus dedos, sensualmente.
Feliciano, con una sonrisa felina, se abalanzó contra él dispuesto a jugar. Desabotonó, poco a poco y con la boca, la camisa del mayor. Éste se deshacía de esa tediosa corbata negra que abrazaba el cuello ajeno y suyo a la vez.
Ya habían avanzado. Estaban por los pantalones cuando algo les llamó la atención y les hizo mirar, en silencio, hacia su gran bosque que se extendía bajo ellos, a escasos metros.
El grito callado que había sonado en la espesura, una nueva alma perdida que hablaba sólo para ellos. Se miraron.
- Parece que...
- Una nueva presa, ve.
Y sonrieron. Levantándose casi de un brinco, Lovino echó a correr en dirección opuesta, gritándole cosas a su hermano. Por otro lado, Feliciano saltó desde aquel corte en el paisaje, a modo de acantilado, hacia el bosque, de donde provenía la llamada de auxilio.
El último país de la Europa continental había hecho su aparición, y no iba a permitir que su hermano se lo quedase. Al fin y al cabo era su juguete y le pertenecía.
OWARI (Fin)
(1) → Fratello → Hermano (Italiano)
¡Al fin lo acabé! ¡Desde 2010 que llevo con este fic! ò_ó
Agradecimientos especiales a Sakurarichan, Naruto Ninja Z, kamibb, Khurysu y XAliinattionX por sus reviews, que lograron levantarme el ánimo para hacer la segunda parte. (La cual no les recrimino de no haber leído, porque es simplemente ENORME. Como una obra de Wagner XD)
También muchas gracias a los que añadieron a Favoritos/Alert tanto a esta historia como a su autor, aunque no dejasen review *^*
¡Nos vemos en otros fics~~! Y de nuevo, muchísimas gracias *^*
