hola!

hace como que un poquito de mucho tiempo que no nos vemos ¿eh?

GOMEN!

pero aqui esta la conti, ya se que me tarde pero aqui esta al fina y al cabo, gomen de nuevo T-T

DISCLAMIER: naruto le pertenece a Masashi Kishimoto


CAPITULO 4: nueva

Y ahí estaba el, con ese semblante serio y tranquilo tan característico en el. Vestía una camisa blanca, pantalón y corbata azules, llevaba también una mochila negra, que colgaba de uno de sus hombros.

Había pensado en que tal vez volvería a verlo, pero jamás creí que fuera tan pronto. Al parecer su ¨hasta la próxima¨ fue más próxima de lo pensado, no es que me molestara ni nada, pero si me inquietaba, el hecho de tenerlo tan cerca hacia que me sintiera expuesta. Peor aún, el más que nadie podría sospechar, incluso saber quién era yo en realidad.

Ahora lo mejor habría sido conseguir otro camino por el cual dirigirme a la escuela, y evitar en la medida de lo posible que me viera, pero mis piernas no me respondían, y en el momento en que empezaban a hacerlo fueron sus ojos, quienes al reparar en mi, me retuvieron, quise, más bien trate de esquivar su mirada, pero fui absorbida por ese par de orbes tan profundas como atrayentes, y antes de darme cuenta siquiera ya lo tenía delante mío, ¿Cómo pudo rebasar la distancia que nos separaban tan rápido? Poco me importo no encontrar respuesta a esta incógnita, metida como estaba en nuestro encuentro visual.

-¡TEME!-nos interrumpió una voz enérgica y familiar.

Con una mueca de cansancio y resignación el volteo a ver a nuestro interruptor, no me sorprendí al reconocer a Naruto, uno de los chicos que había conocido días atrás. Me había caído bien entonces, pero ahora solo tenía ganas de golpearlo. Al ver la expresión de Sasuke me dio la impresión de que pensaba lo mismo.

-¿Que quieres dobe?- le pregunto con molestia contenida a Naruto cuando este nos dio alcance.

O bien Naruto no se había dado cuenta del estado de ánimo Sasuke o no le importaba, pues su gran sonrisa no se altero ni un ápice.

-Ohayou Hina-chan-me saludo entre sorprendido y alegre-no sabía que vivieras por aquí ¿sabías que hay una escuela aquí cerca? Tal vez podrías estudiar ahí…

Lo mire incrédula, no sabía si bromeaba o si lo decía en serio, pero continuo hablando sin percatarse de que traía puesto el uniforme de esa escuela.

-… seria genial, ahí estudiamos el teme, yo y todos los… ¿estas bien Hina-chan?-me pregunto un poco preocupado al ver la expresión de mi rostro.

Estuve tan distraída por haberme encontrado con Sasuke que pase por alto el hecho de que su vestimenta era un uniforme. Tarde unos pocos segundos en comprender que asistiríamos a la misma escuela ¡¿Y yo creía que Naruto era el distraído?

-H-hai-logre contestar apenas.

- Jamás pensé que fueras a superar tu propia record de idiotez dobe -intervino Sasuke-¿qué crees que lleva puesto?

Confundido Naruto observo más al detalle lo que traía puesto.

-Hina-chan… tu ropa se parece mucho al uniforme de las chicas de mi escuela, dattebayo- comento, sus palabras parecían ser tan sinceras y sin atisbo alguno de burla que intente contener las ganas de reír, pero a pesar de ello una pequeña sonrisa divertida logro escapar.

-Dobe, no se parece, ES el uniforme de nuestra escuela-le aclaro Sasuke al fin.

-Entonces… eso significa…

-…que estudiara con nosotros dobe- completo Sasuke.

Pude apreciar como la comprensión afloraba en el rostro de Naruto.

-Con que era eso… -dijo asintiendo, para luego recuperarse y esbozar una gran sonrisa-pues será muy divertido tenerte de compañera hina-chan.

-¿Divertido?-le cuestione ¿qué de divertido tendría tenerme de compañera?

Una sospechosa sonrisa a modo de respuesta cruzo su rostro, me dio muy mala espina pero lo deje pasar.

-Ya vámonos no quiero llegar tarde por ustedes-nos urgió Sasuke y pude detectar un tono extraño en su voz.

-Aun tenemos tiempo teme, dattebayo- repuso el rubio.

-No todos llegamos cuando están a punto de cerrar la entrada dobe- arremetió Sasuke molesto.

Cuando Naruto estaba a punto de contraatacar me le adelante.

-Etto… si no les molesta me adelantare, aun tengo que hablar con la directora y…

-Te acompaño-me interrumpió Sasuke.

Lo mire incrédula, su actitud me hacía pensar que tal vez yo le interesaría tanto como él a mí, pero evite albergar cualquier tipo de esperanza que más adelante solo podrían causarme decepciones.

-Hai-asentí apenas.

-¡Pues que esperan!- grito Naruto que ya estaba una cuadra delante de nosotros.

Una ligera risa broto de mis labios, Naruto era muy gracioso, Sasuke no paso por alto mi acción y por alguna razón se alejo caminando a paso rápido, obligándome a correr para alcanzarlo.

Caminamos en silencio.

Pensé en hablarle o preguntarle algo sobre la escuela pero se me quitaron los ánimos al ver la expresión de molestia y hastío, como si quisiera deshacerse de algo o alguien que le desagradaba. Me concentre tanto en lo interesante que se veía el suelo gris que apenas pude percatarme cuando paro de caminar, y entonces vi la razón.

Mi nueva escuela, la primera en realidad, hasta ahora era tal y como me la había imaginado: de extensiones considerables, dos pisos de altura, todo pintado de crema, incluso los muros que me impedían ver mas allá de ellos.

-Sígueme a menos que quieras llegar tarde-me insto, casi ordeno Sasuke.

Lo seguí, no sin antes recordarme que por ahora necesitaba de su ayuda, y debía aguantarme las ganas de decirle unas cuantas palabritas, era obvio que los sentimientos que creía sentir solo eran ilusiones y por si no fuera poco tendría que andarme con cuidado con este tipo si quería cuidar mi pequeño secreto.

La entrada, era parecida a la de la mansión Hyuga, solo que no era tan grande. Tenía unos dos metros, medio alto con unos tres o cuatro de ancho, y unas gruesas rejas negras permitían un ligero atisbo del interior. Tenían también cámaras, otra cosa más con la que coincidía con la mansión, esto empezaba a parecer sospechoso, pero descarte de inmediato la idea de que oto-san pudiese involucrarse en la vigilancia, muchas otras escuelas también adoptaban ciertas medidas de seguridad ¿no?

La entrada la mantenía abierta una persona que parecía ser el conserje o algún empleado, eso sugería su enterizo azul y su gorra, pero sus gafas oscuras eran un tanto contrastantes con su indumentaria. Cuando pase la entrada y volví mi vista hacia el empleado pude ver que su cabeza estaba girada en mi dirección, y casi podía jurar que me estaba mirando, aunque el empleado volvió su cabeza hacia su reloj, y no cualquier reloj. Era un rolex.

¿Qué clase de conserje o empleado de este tipo tenía un rolex?

No podía creerlo, voltee hacia atrás y vi a otros hombres con apariencia de estar dando un paseo o comprando algo, pero TODOS tenían puesto algo que impedía una mejor vista de sus rostros, mejor dicho de quienes eran, y por supuestos para quien trabajaban.

Había sido tan ilusa creyendo que oto-san la dejaría en paz, se había ilusionado tanto pensando que no tendría vigilancia encima en la escuela. Estaba tan equivocada. Y molesta, muy molesta.

-Hey, ¿piensas quedarte ahí parada todo el día o qué?-me urgió Sasuke.

Le lance una mirada muy poco agradable pero que se merecía.

-¿Dónde queda la oficina de la directora?-le pregunte sin rodeos, no estaba de humor para cordialidades, la actitud de Sasuke por quien creía sentir algo había empezado a mermar en mi buen ánimo, y el haber descubierto que mi aparente libertad no era tan libre termino por ponerme un humor de perros.

El me miro confuso y molesto, yo lo miro igual solo que sin la confusión y el doble de molestia, el siguió mirándome, yo seguí haciéndolo también, en un tiempo que me pareció eterno.

-¡Si que se tarda…!- interrumpió Naruto, al parecer eso era habitual en él-¿me perdí de algo? Dattebayo…

Me volví hacia él con la mejor de mis actuaciones.

-¿Naruto-kun podrías llevarme con la directora onegai?-le pedí usando una voz suave y agradable, acompañado de una sonrisa.

-C-claro-contesto a penas-nos vemos después teme.

Mientras nos dirigíamos a la dirección alcance a oír un sonidito muy familiar.

-Hmp

Naruto me enseño toda la escuela, resulto de lo más divertido, pues cuando señalaba algún lugar como el jardín recordaba alguna historia graciosísima, y así sucedió con todos y cada uno de los lugares que me mostraba lo cual dio como resultado que no parara de reír hasta llegar a la oficina de la directora.

-Esta es la dirección… lo que me recuerda…-se puso a pensar como si quisiese recordar algo muy importante- ¡ah, sí!... ¿a que no adivinas? Esta es la primera vez que vengo aquí sin que ningún profesor me haya mandado por indisciplina.

Lo dijo con tanto orgullo que la inevitable risa surgió casi sin darme cuenta, ya me había reído tanto con el que las lagrimas empezaban a brotar.

-Arigatou Naruto-kun, me divirtió mucho el paseo guiado-le agradecí y le sonreí, pero esta vez de verdad.

-No fue nada, bueno te veo en el receso-se despidió.

Lo vi alejarse, de verdad podría acostumbrarme a esto, amigos como Naruto eran los que jamás habría pensado tener, pero ahí estaba el y ahora que lo recordaba también habían otros compañeros suyos, me moría de ganas de encontrarme con ellos de seguro eran tan divertidos como él. Pensándolo bien no todos eran como él, al menos Sasuke no lo era. De solo recordarlo todo mi buen humor decayó.

Me concentre en tocar la puerta de la dirección, era de madera al igual que todas las otras aulas, combinaban muy bien con el color de las paredes, toda la escuela tenía un aire confortable, al menos estando con Naruto esa era la sensación que me dejaba.

-Pase-oí decir a una voz femenina.

Entre y vi a la dueña de esa voz, era una mujer muy bonita tendría unos treinta y pico, su cabello era rubio y formaba un elegante moño, tenia ojos almendrados, un aire de seriedad y profesionalismo la rodeaba.

-Konichiwa-le salude-usted debe ser la directora yo soy la nueva alumna.

Tenía sus ojos clavados en mi, se levanto de su asiento y rodeo su escritorio hasta llegar frente a mí, usaba una falda por debajo de rodilla negra, una blusa blanca y unos tacones que la hacían una cabeza más alta que yo.

-Señorita Hyuga-hizo un asentimiento a modo de saludo-la estaba esperando, tenemos asuntos muy importantes de los cuales hablar, pero antes que nada, necesito que haga algo por mí.

-Por supuesto-acepte, la directora imponía respeto con su sola que no dude en aceptar.

-Podría… ¡PODRIAS DARME TU AUTOGRAFO! –pidió una muy ¨ animada ¨ directora.

Toda la compostura y el aire de profesionalismo se fueron al tacho.

Continuara…


ya se que me tarde horrores pero si te gusto el capi siquiera un poquititito te agradeceria muchisisisisisisisisisisimo un review

mi correo esta en mi profile, no se porsi quieren saber si aun estoy viva o algo por el estillo...

sin mas que decir mas que...

GOMEN

me despido, los quiero muchisisisisisisisisisisimo, gracias por leer, ojala les guste, de verdad me esforce, ya saben lo que dicen ¬¬

si te tardas y encimas vienes con cualquier cosa mejor...

le estoy dando largas ya se...

asi que me voy

hasta la proxima

la proxima no tardara tanto...

bueno

creo que ya me voy

bye

chaucito