Disclaimer: los personajes no me pertenecen son de mi adorado Masashi Kishimoto. La trama si es mia...como dije antes la adapté a un SasuSaku.

Gracias por los Reviews y bueno sin más preámbulos las dejo leer. :)


Capitulo 3

Al terminar la última hora escuche por fin el timbre sonar. Eran las 4:10 pm y yo me demoraba del colegio a mi casa caminando una hora.

Me dirigí lo más rápido que pude hacia mi locker realmente quería llegar a mi casa, no, más bien, quería que llegara la noche para poder cerrar los ojos y verlo a él… ¿Verlo a él? ¡NO! ¡NO! No quería verlo…solo quiero aclarar todo…entender que solo tenemos sexo, que solo es placer, que solo es pasión, que solo es lujuria. Que yo no puedo estar ena…

-¡Sakura! ¿Ya te vas amiga mía?- Dijo haciéndome dar un pequeño saltito, realmente Gracias Hinata, gracias por salvarme de mis pensamientos pensé.

-Sí Hinata ya me voy estoy muy cansada y no tengo cabeza para nada, además creo que voy a llegar algo tarde a casa…mañana hacemos la tarea de matemática juntas ¿ok?- le dije mientras iba sacando mis cuadernos de la mochila y la ponía dentro del locker. Sin embargo no tenía cabeza para otra cosa más que él. Espero que no note mi estado de ánimo rogué en silencio.

-Sí, no te preocupes pero prométeme algo ¿ya?- acaso estaba tan preocupada por mi? Se notara mucho?

- Depende de que cosa, primero me tienes que decir que es y luego veremos, y si es relevante para que yo te prometa algo lo haré – había que tener cuidado con Hinata si decías que sí a todo caías en sus trampitas de niña traviesa.

- Ash que engreída eres! Ok Ok…me prometes que te cuidaras? Que si algo pasa oníricamente…tú sabes algo preocupante…me lo dirás ¿ok?... Promételo para que esté tranquila, por fis Sakura-chan promételo – esto lo dijo con una sonrisa de niña pequeña pidiendo dulce, pero igual se notaba que estaba preocupada ¡Fuck! Justo por eso no le puedo decir nada relacionado a nuestros sueños no quiero que se preocupe más, mejor bromeo con algo para que no note mi evidente depresión y confusión

-Primero, no soy engreída solo precavida, segundo nada pasa en mis sueños (nada que debas preocuparte) y tercero y más importante ¡NO ME LLAMES SAKURA-CHAN!- espero que con eso me haya creído, no quiero que vea lo débil que estoy en este momento.

- Ya ok…solo promételo ¿sí?

Ok Hinata, te lo prometo, pero solo te lo diré si es sumamente preocupante, si es de vida o muerte - se lo dije falsamente ya que tenía mi dedo índice y dedo medio entrelazados en mi espalda, dando a entender que esa promesa no valía.

-¡Qué bien! Gracias realmente estoy preocupada por ti…Gracias Gracias…eres la mejor- me dijo con una sonrisa de oreja a oreja y dándome un beso en la mejilla, una sonrisa que me hizo sentir culpable.

- Bueno Hina ya me voy…si llego tarde mi madre me mata- que buena excusa para huir, aunque no era una realmente ya que mi progenitora si era capaz de matarme pensando que me había desaparecido o que estaba agonizando en la clínica. Siempre las madres son tan positivas y tienen unas locas teorías acerca de los retrasos, más bien son teorías paranoicas, realmente cuando tenga un hijo no lo hostigaré como lo hacen conmigo.

- Uy sí me había olvidado de lo maniática que es mi tía, ¡corre sino el lobo te va a comer!- dijo gritando mientras yo corría en el pasillo despidiéndome con la mano.

Felizmente no llegue tarde a pesar de haber salido del colegio a las 4:10, mi mamá se había ido de compras, así que aunque me hubiera tardado no lo notaría. Yo subí lo más rápido que pude a mi habitación que para mi sorpresa estaba ordenada ¡Vaya mamá despertó de buen humor! o mi papá seguro está planeando algo romántico y ella lo sabe. Igual no me importa, desde hace mucho no me interesaba nada que sea romántico o esté relacionado al tema Amor.

Sacando esos temas de mi cabeza decidí que sería mejor distraerme con algo, y justo en ese momento vi mi cuaderno negro. Era un cuaderno viejo de hojas color crema por los años y una tapa negra donde decía una frase significativa para mí "Nadie puede conocer tu dolor hasta que tú quieras", estaba escrita con letra corrida y de color dorado, esa frase tenía toda la razón nadie conocería mi dolor hasta que yo quisiera, nadie sabría que mis sonrisas era fingidas hasta que yo lo decidiera, por eso mi unico escape era ese cuaderno. Al lado de la frase había una flor "no me olvides", era tan irónico ya que esa flor me hacía recordar a Hinata y Sai, pero ahora me recuerda a Él.

Ese cuaderno negro me lo compre yo en mi cumpleaños doce, lo había visto en una tienda de antigüedades por mi casa y siempre que pasaba, recordaba mi dolor. En él dibujaba o escribía todo lo que estaba en mi mente, lo que sentía, lo que sucedía en mi vida, todo.

Al verlo lo tomé y me eché en mi cama boca abajo, con la mano izquierda apoyando mi cara mi cara, con la derecha sobre la hoja y entre mis dedos un lápiz listo para empezar a descargar el dolor.

Sin darme cuenta fui cerrando mis ojos, deje caer el lápiz y mi mano cayó en el cuaderno, mientras mi cabeza quedo posada en el cuaderno, mi respiración se fue haciendo más lenta al igual que mis latidos hasta que fui absorbida por mi cansancio.

Aparentemente habían pasado horas desde que me quede dormida ya que cuando abrí mis ojos la habitación estaba cubierta por una oscuridad embriagadora. Me levante y recordé que no había tenido ningún sueño, me entristecí y sentí como mi corazón se oprimía.

Crush!
Fue el sonido que me pareció oír. ¿Acaso ya la tortura de no verlo por dos días no era suficiente? ¿Por qué no se manifestaba? Rayos lo quería ver. Pero debía resistirme a la debilidad de querer verlo y tocarlo, esta noche estaba segura que sí soñaría con él y en ese momento mi corazón entendería que lo único que amaba de su ser era sentir su cuerpo sobre el mío y su miembro moviéndose dentro haciéndome gritar de placer.

Moví mi cabeza tratando de reprimir mis deseos, prendí mi celular y vi que eran las diez para las nueve, había dormido más o menos tres horas y media. Me levanté de mi cama para salir de mi cuarto e ir a saludar a mi mamá ya que no tuve oportunidad de verla al llegar. Camine por el pasillo que comunicaba los cuartos y llegue a su puerta empujándola para luego alzar la mano en forma de saludo.

- Hola mami, ¿Cómo estás? ¿Todo bien?- dije esbozando una sonrisa

- ¡Hola mi cerecito! ¡Al fin despertaste! ¿Eh?- dijo dando un salto y mostrándome una sonrisa.

- Jajaja sí mami, así es, estaba muy cansada

- No te preocupes amor, la merienda está servida si quieres comer… ¿has hecho tus tareas?

- No tuve tareas hoy y no tengo mucha hambre, gracias…me voy a dar un baño para después dormir ¿Ok?

- Sí hija que duermas bien…Buenas noches.

- Buenas noches mami, duerme bien- dije mientras cerraba la puerta para ir luego hacia mi cuarto para sacar una toalla.

Tomé una toalla de mi ropero, saqué unas sandalias y me dirigí al baño. Empecé a despojarme de mi ropa hasta que quedé desnuda, el espejo se comenzó a empañar y no pude ver mi reflejo donde seguro mostraba a una chica triste, alguien que ya ni siquiera sabía quién era. Dejé que la tina se llenara mientras pasaba mi mano por el agua para medir la temperatura. Llegó a la temperatura perfecta y me deslicé en la bañera hasta quedar mi cuerpo totalmente cubierto por el agua a excepción de mi cara. Me jaboné y lavé mi pelo mientras trataba de quitarme todo el dolor al mismo tiempo, el dolor que aparentemente había superado, el miedo a perder a alguien otra vez.
En estos momentos era el miedo a que él no fuera real, a que sus caricias no existieran, que ese placer infinito fuera una ilusión, que su aliento, sus gruñidos de placer, su dulce miembro, sus manos, sus labios, todo él no fueran ciertos.

Enjuagué mi cuerpo y mi cabello para que así toda esa tortura mental se fuera, hundí mi cuerpo en el agua y zambullí mi cara, dejando todo en blanco mientras mis lágrimas se mezclaban con el agua.
Salí de la tina, cogí la toalla secando mi cuerpo y mi cabello yéndome a mi cuarto.

Al llegar solo me puse el primer polo que encontré sin ponerme ropa interior. Me tumbé en la cama y descubrí una inmensa paz al estar rodeada por la oscuridad, cerré mis ojos y todo se volvió negro.

In dreams

Desperté rodeada por el bosque de siempre, era hermoso, los arboles eran altos, había flores azuladas o moradas a mi alrededor era demasiado hermoso, alcé la vista y ahí estaba él en todo su esplendor envuelto por la oscuridad de la noche la cual lo hacía más provocador.

Me levanté, quedándome inmóvil esperando a que él se acercara. Solo pestañee una vez y él estaba frente mío acorralándome contra un árbol y sonriendo pícaramente.

Levante mi mirada tratando de hablar, y de hacer acción a mi plan de darle una paliza y luego besarlo pero no paso nada, mi cuerpo no respondía, estaba absorta en sus ojos y sedienta de sus labios, hasta que lo escuche reírse a lo bajo y hablar, fue ahí cuando me mojé.

- Así que…querías demostrarme que no estabas enamorada de mí- dijo con una voz grave y totalmente sexy.

- Trate de hablar pero no pude, él era demasiado adictivo, estaba comenzando a respirar entrecortadamente y mi corazón latía rápido, él al notar esto lanzó una carcajada.

- jajajaja Sakura ¿realmente crees que puedes demostrar que no estás enamorada de mí? ¿Así como estás?

- Sí porque yo no estoy enamorada de ti y…además ¿cómo sabes eso? - dije temblando y bajando la mirada ¡Rayos debía mirarlo a los ojos!

- Ay dulzura siempre tan ingenua…yo sé todo acerca ti - dijo jactándose de lo obvio.

- Bueno aparentemente no sabes que yo no estoy enamorada de ti – dije poniéndome de color carmesí y volteando mi cara hacia un lado.

- Aja claro, entonces ¿podrías decírmelo mirándome a los ojos?

- ¿Ah? ¿ Qué?…hmp claro que puedo- subí la mirada temerosa y me encontré con esos ojos onix penetrantes burlándose de mí.

- Entonces dímelo de nuevo- dijo acercándose a mis labios casi rozándolo

- mmm yo no estoy e….e…en…- no pude mas y sin pensarlo junte nuestros labios. Realmente estaba desesperada. Lo había extrañado tanto, ese sabor era mi droga. Al comienzo todo fue lento, nuestros labios moviéndose de un lado a otro, rozándose dulcemente pero en algún momento eso ya no fue suficiente fue tornándose en uno más lujurioso, salvaje, demandante y descontrolado. Me acerco lo más posible a si cuerpo haciendo que mis senos rozaran con sus duros pectorales. Jadeamos al contacto pero tuvimos que separarnos por la falta de aire ¡Maldito aire!

- Si esa es tu manera de decir que no estás enamorada de mí pues te diré que es realmente extraña pero muy placentera- dijo con voz grave juntando nuestros labios de nuevo pero esta vez nuestras lenguas se encontraron danzando la una con la otra y explorando cada rincón de nuestras bocas.
Sentí que iba bajando succionando primero mi labio inferior dejándolo levemente hinchado y rojo, luego fue haciendo un rastro de saliva con su lengua desde el mentón hasta llegar al cuello con el cual jugó dejando marcas y succionando sin cesar.

- Ya- no -pue-do-p.a-ra… ¡ah!- dije jadeando para después lanzar un gemido por la mordida en mi hombro.

- Eso gime…Quiero escucharte suplicar por más- dijo con voz ronca y mordiéndome de nuevo- quiero que ruegues.

Esto se iba a tornar muy salvaje….


Se que les dije que pondría lemmon pero decidí que lo iba dejar en suspenso...pero en el proximo capitulo si o si LEMMON!

Gracias chicas!