En un zarpazo, la chica tomo nuevamente la muñeca de Artemis y lo empujo junto con ella, al vacio, cayendo. Los goblin se acercaron corriendo al borde para atraparlos, pero no lo lograron habían desaparecido, lastimosamente un goblin salto sin pensarlo y desapareció en la noche
Estúpido Cep, no debía saltar… -dijo el goblin con el arma, chupándose los globos oculares
De la nada aparecieron en el aeropuerto. No muy lejos de donde Mayordomo tendría que estar esperándolos hace más de una hora. Artemis cayó de espaldas al asfalto, no alcanzo a golpearse la cabeza de pura suerte. Se incorporo lento, Saggita salto sobre él, repentina mente, tomándole de los hombros, estaba pálida y verdosa más de lo normal.
¿Estás bien, no te dispararon? –pregunto angustiada. Artemis negó con la cabeza, no le dispararon pero lo materializaron tres veces en el día, tenía el cuerpo cansado. Cuando Saggita se aseguro de que no tenía ni un solo rasguño, sus ojos se desorbitaron y se desmayo.
Artemis no supo qué hacer del susto, por un momento se paralizo. Ella estaba realmente verde, sudaba helado y temblaba levemente. Entonces el chico comprendió lo que sucedía "intenta aparecer a alguien y conversamos" recordó cuando la chica se tambaleaba la primera vez que se materializaron juntos, la chica no estaba herida, estaba extremadamente fatigada.
Artemis la tomo en brazos, y corrió hasta la parte de estacionamiento del aeropuerto, buscando desesperadamente a Mayordomo, el podría ayudarlo.
Mayordomo estaba furioso e impaciente. Llevaba casi una hora y cuarto esperando a que los chicos aparecieran y nada, ni una llamada. Salió del Bentley, a estirar las piernas, la presión que había sentido ese día le había dejado el cuerpo entumecido. Entonces logro visualizar a su amo, a lo lejos corriendo, con las mejillas rojas por el esfuerzo, mientras cargaba un bulto inconsciente en sus brazos, era su captora.
¡Artemis, estás bien! –cuantas veces le preguntarían lo mismo. El chico solo asintió
¡Estoy bien, ayúdame! –le dijo jadeante. Mayordomo abrió la puerta del auto y la estiraron en el asiento trasero
¿Qué le ocurrió? –preguntó mayordomo
Está agotada, no le queda ni un poco de energía… necesito… necesito… ¡azúcar! ¡consígueme azúcar! –dijo el chico, tembloroso. Mayordomo busco, entre sus cosas. Nada. Partió rápidamente a buscar una lata de bebida a las maquinas
Vamos, vamos rápido –se decía a sí mismo. Corrió de vuelta al auto, la gente comenzó a agolparse en las ventanillas negras del auto para saber que estaba pasando. Llamarían demasiado la atención, si continuaban ahí- Artemis, cierra la puerta, nos vamos
El chico obedeció, cerró la puerta de su auto, y mayordomo acelero, tenían que volver a la mansión. Artemis se inclino sobre los asientos delanteros y tomo la lata de bebida, la batió y la abrió, así no sería tan difícil que la tomara. Al abrirlo Artemis mancho su polerón y su cara con un poco de bebida, inclino la cabeza de la chica y esta se quejo
Bebe, es azúcar, te ayudara
Quiero vomitar…
Es fatiga, nada más; ahora bebe –le coloco la lata en los labio, la chica lo quito
¿Estás enojado? –murmuro. Artemis quedo mirándola, desconcertado, aun así lo negó
No –respondió
Entonces porque tienes esa cara… -tomo otro sorbo del líquido. Era cierto, ¿Por qué esa cara? Artemis miro su reflejo en la ventana, esa cara era de… ¿preocupación? Pero, por que le preocupaba aquella chica, si lo había secuestrado y luego puesto en peligro con los goblins. Goblins equipados con armas de la PES
Revisa a la chica por si tiene alguna herida en el cuerpo –dijo Mayordomo
Artemis la observo con detalle, la chica traía un polerón negro como el que traía él puesto, pero más ajustado, sobre salía de su polerón una polera roja; unos pantalones de jeans negros y zapatillas. La chica no era muy alta, debía ser por ser hija de una criatura mágica y un humano, eso explicaría su tamaño, pero se notaba que tenía una figura curvilínea. Le recordaba a Holly, pero más alta y de cabello negro y largo. Tomo el polerón y lo levanto
¡Qué haces! – le grito a Artemis
Te reviso por si…
Eso ya lo sé, no tienes que desnudarme –Artemis cambio de pálido nacarado a rojo furioso
¡No te estoy desnudando, te reviso, porque me preocupó por ti! –grito el chico, y el auto dejo de viajar en línea recta, mayordomo perdió por unos segundos el control del auto y zigzagueo por la carretera, mientras que los demás autos le hacían el quite, y tocaban sus bocinas, gritándoles improperios.
Incluso Artemis se sorprendió de escucharse: él se preocupaba de alguien más. Todo permaneció en silencio, mayordomo miraba de reojo por el retrovisor, mientras Artemis aun intentaba asimilar lo que había dicho. La chica tampoco asimilaba bien lo que había escuchado, rebotaba en su cabeza sin encontrar un lugar donde quedarse quieta. Saggita había estado por lo menos 1 mes siguiéndole la huella a Fowl, y no digamos que era muy sencillo, ya que mayordomo cumplía bien con su deber de guardaespaldas, en todo ese proceso solo había visto que era amable con Mayordomo, con sus padres, y… bueno nadie más.
Llevaban una hora de viaje, cuando llegaron al aeródromo donde se encontraba su avión privado. Los chicos estaban sentados cada uno a un extremo del auto, mirando por la ventana. Mayordomo intento romper el hielo
Bien ya llegamos, pero antes de bajarnos, quiero saber si eres amigo o enemigo –pregunto, tomando la culata de su Sig Sauer
Es…amiga –dijo Artemis- Tengo varias teorías sobre lo que está pasando –dijo, dirigiéndose a Saggita- pero lo que te voy a decir no te va a parecer
Creo que estamos pensando en lo mismo –dijo la chica
¿Alguien me pone al día? –apresuro mayordomo
Saggita es hija de un ser magico –"asi que no era humana". Pensó Mayordomo- y Marlene, su madre humana –la cara de Mayordomo cambio de pronto- y por lo visto la están persiguiendo unos goblins bastante espabilados, con armamento de la PES. Creo que son guiados por tu padre, lo que significaría que es parte importante de la PES…
Saggita bajo la mirada, si era cierto, entonces lo que su madre intento por tanto tiempo fue protegerla. Por eso nunca explicaba las cosas que le sucedían, por eso desde que murió la habían estado persiguiendo. Eso lo explicaría todo.
Si era algo que me esperaba –dijo la chica, aunque su voz era dura, sus ojos estaban vidriosos. Artemis sintió un impulso que no pudo identificar, pero lo reprimió
Iremos a la mansión Fowl, nos prepararemos y enfrentaremos a tu padre
Ya, y todo eso… ¿Gratis? –dijo Saggita con un tono suspicaz
Ya lo veremos –sonrió el chico. Mayordomo los miro con los ojos entrecerrados
Refugio, Oficina del comandante Rush
El comandante estaba sentado en su oficina mirando el vacio, recordando seguramente viejos tiempo. Olisqueaba un habano de setas, que alguna vez Remo le recomendó, estaba disfrutando del momento. Escucho vibrar su comunicador
¡les he dicho que no deben llamarme a estas horas! –reclamo, el comandante, dándole un mordisco a su habano
Lo sentimos señor es que ocurrió un pequeño problema –problema eso era lo único que le daban esos malditos goblins
¿Qué ocurre ahora?
Perdimos a la chica –dijo con voz temblorosa el goblins al otro lado
¡Que! Maldita sea, es mitad humana, ni siquiera sabe usar bien sus poderes, y ustedes que son cuatro ¿no pudieron detenerla? –intentó gritar el comandante, pero no podía hacerlo
La chica no está sola –se apresuro a decir el goblin- esta con un chico, que lo lleva a todas partes, y el chico habla gnómico, y también la chica sabe materializarse
Más les vale que la encuentren rápido o yo mismo me encargare de la situación, luego de haberlo hecho trizas a ustedes, ¡Montón de ineptos!
Y colgó. Ya había aprendido a materializarse, eso significaba que dentro de poco podría desarrollar más poderes y eso significaría que la PES la encontraría. No podía permitirlo, debía acabar con ella, o arruinaría toda su carrera. Masco la punta del habano con violencia, ya no era un momento glorioso, los goblins no cumplieron con su deber, debía pensar en un nuevo plan.
Mansión Fowl
Saggita miraba asombrada la entrada de la mansión, siempre la había visitado de noche, y sin poder apreciar la arquitectura del lugar. Mayordomo hizo su inspección de rutina, y los dejó bajar.
¿Qué le diremos a tu madre, Artemis? –pregunto Mayordomo, mirando a la chica. Artemis froto sus sienes
No le diremos nada, entrara por la ventana de mi habitación, y esperaras ahí, ya recuperaste algo de energía como para aparecerte ahí dentro, ¿No es verdad?
Si, algo
Muy bien, es mejor no meter a mi madre en esto
Entraron a la mansión. Era un lugar hermoso, con cuadros de las familias, muebles carísimos, esculturas, una verdadera obra de arte. Saggita ya se había aparecido en la habitación; ya no se mareaba tanto con la materialización, observo toda la habitación del chico, no había fotos, ni poster ni nada que dijese que ahí vivía un joven de 16 años. Solo una lujosa cama, un espectacular televisor, un escritorio muy ordenado, y muchos, muchos libros en una estantería.
Freud, Stalin, Hitler, Nerón, que lectura tan liviana –dijo la chica mirando la estantería; se acerco al escritorio. Había una foto de él y los que al parecer eran sus padres. Los ojos azules de los dos hombres resaltaban y contrastaban con el verde del vestido de su madre, quien era verdadera mente hermosa- ya veo de quien heredo sus ojos –menciono tomando la fotografía. En su primer encuentro los dos habían quedado a escasos centímetros el uno del otro, gracias a una técnica que mayordomo le había enseñado- es un azul precioso…
La puerta se abrió lentamente
Pensé que no subirían nunca
Estábamos hablando con… -
Arty, casi lo olvido –dijo la madre justo apareciendo detrás de su hijo. Saggita corrió a esconderse detrás de la puerta, Artemis se giro para impedir que entrara en su habitación, sujetando la puerta- tu tía Frija, va a estar de cumpleaños y me gustaría mucho que la saludaras
Si, madre, le enviare un regalo también –Mayordomo miraba como Saggita estaba escondida detrás de la puerta
Eres tan bueno, Arty. Por cierto llamaron de Saint Bartleby's y dicen este año incluirán polo acuático, por si querías participar, para que te compremos el equipamiento
Gracias madre, lo pensare –dijo Artemis, respondió con urgencia
¡Ah!, también dijeron que se impartiría Rugby
Lo tomare en cuenta – Artemis sintió que le sudaban las manos
Mi precioso Arty –Angeline se acerco para besar las mejillas de su hijo, Saggita pudo ver claramente el rostro de Angeline- te ves muy bien con esa ropa, es bueno que cambies ese look tan empresarial, tal vez así llames la atención de alguna chica –dicho eso, se retiro. Artemis cerró la puerta suavemente
Si, Arty, te ves bien con esa ropa –Artemis la miro con los ojos entrecerrados, de molestia y le quito el porta retrato de sus manos
¿Muy ocupada hurgueteando mis cosas? –se apresuro a decir
Más o menos –respondió la chica, acercándose a la cama nueva. Se sentó
Refugio, Policia de los elementos de subsuelo
Al capitán Rush le ardía la cara de rabia, ¿Cómo era posible que una chiquilla pudiese engañar a los goblin?, bueno no era que fueran muy inteligentes, pero tenían órdenes precisas y los humanos no eran muy habilidosos escapando de los seres mágicos, pero ella… ella no era completamente humana.
Potrillo, necesito que busques entre todas tus archivos a un fangosillo que habla gnómico –dijo el comandante, entrando en la oficina
¿Y para qué sería? –respondió
Eso no te incumbe, centauro
Entonces esa información será difícil de encontrar –girándose para pulir suavemente unos botones
Serás de… escucha, es información confidencial –dijo el comandante acercándose a su oreja- y los burros como tú no pueden negármela ¡Así que, dame la maldita información o te juro que te siento de la patada que te va a llegar!
El comandante no tenía buen carácter, y menos con potrillo, aunque la mitad de la PES no le tenía paciencia. Potrillo busco rápidamente en sus archivos y lo menciono
Artemis Fowl, es el único que puede hablar y entender el gnómico, pero llevamos años sin comunicarnos con él –el comandante se frotó la frente
Bien, centauro no olvides que es confidencial, así que me entere de que andas de chismoso por ahí… -dicho eso, cerró la puerta tras de sí. Potrillo llamo inmediata mente a Holly
