Momentos antes de que dispararan

Vamos a morir, vamos a morir… -decía Potrilllo

¡Cállate, Potrillo! –dijo, Holly mientras le propinaba una cachetada a su amigo- Artemis, has trabajar tu cerebro – Artemis se giro hacia Saggita

No sé si lo logre… Nunca he hecho algo así –dijo la chica

Sé que puedes hacerlo –dijo Artemis, mientras estiraba su mano. Saggita la observo, trago saliva y la tomó fuertemente

Todos se reunieron en mitad de la sala, formando un círculo, tomados todos de las manos. Potrillo temblaba como nunca, tanto que zarandeaba a Holly, mientras que Mayordomo tuvo que ponerse de rodillas para que ella no perdiera su brazo. Saggita respiraba agitadamente, tendría que hacerlo, tendría que materializar a 4 personas o morir en el intento. Artemis la miraba tranquilo, Saggita lo observo y luego cerró los ojos. Por un momento todo se quedo en silencio, la habitación comenzó a vibrar, Artemis noto que no era la habitación la que se movía extraño eran ellos. Todos comenzaron a notar que sus cuerpos aumentaban de temperatura y de un momento a otro sus partículas comenzaron a separarse y en un zumbido desaparecieron, justo en momento en que se escuchaba fuertemente" ¡Disparen! "

La materialización los llevo hasta el centro de Refugio, aparecieron unos centímetros sobre el suelo, cayendo todos estrepitosamente, junto con ellos también se materializaron unos muebles de la casa de Potrillo. Holly y Mayordomo inmediatamente se colocaron en posición de combate, ante cualquier situación inesperada, Potrillo se revisaba incansablemente, para ver que no le faltara nada, luego se percato de que sus cosas estaban en el piso, por ultimo Artemis y Saggita tocaron suelo, sin soltarse de las manos.

¡Lo lograste! –dijo Artemis, mientras se inclinaba sobre Saggita, quien se giro al lado contrario, para vomitar- ¡Saggita! –la chica temblaba entera, esta verde y ojerosa. Había sido un esfuerzo brutal, materializarlos a todos, se derrumbo sobre el piso, antes de que el chico pudiese hacer algo.

¿Qué le ocurre? –pregunto Holly, mirando por el rabillo del ojo, apuntando con su neutrino, por si aparecían más goblins- ¿Esta herida?

Se sobre exigió materializándonos a todos –de pronto sintió una cosa tibia corriendo en su brazo- le dieron… ¡Le dieron! ¡Está sangrando! –dijo Artemis, mientras la tomaba en brazos, le habían disparado en el hombro

Hay que sacarla de aquí, rápido –dijo Mayordomo. Holly los guio por un callejón para esconderse

¡Presiona la herida!

¿Puedes curarla? –dijo Artemis

Puedo neutralizar su herida… pero tiene que verla un especialista, nunca he curado algo mitad mágico… no se que podría pasar

Si es mitad elfa, debe poder hacer el ritual –dijo Mayordomo. Holly y Artemis lo observaron, era cierto debía poder hacer el ritual, todo ser mágico podía, ¿o no? Holly hizo parar un camión

Agente de la PES, necesitamos tu vehículo, es una emergencia

¿Qué? Estás loca, no te lo voy a… ¡AH! –Mayordomo dio un paso adelante y tomando al conductor de su camiseta, lo saco por los aires del camión

¡Rápido! –grito Holly

Mayordomo subió como pudo al camión, que pese a todo no era tan grande, Potrillo también subió junto con una cajonera pequeña que decidió no soltar a toda costa

No dejare la cajonera que me heredo mi abuela –reclamo Potrillo, cuando Holly lo comenzaba a regañar por preocuparse por cosas como esas- ya perdí dos sillas y una lámpara, ¡Olvídalo!

Artemis subió a la parte delantera con Saggita en brazos, mientras Holly conducía el camión.

¿Es posible que no resulte? –dijo Artemis, mientras apretaba a Saggita contra su cuerpo- ¿Es posible?

¿De qué hablas? –dijo Holly, doblando por una esquina

Del ritual. Has escuchado de alguien a quien no lo le haya resultado, o que haya pasado algo fuera de lo normal

Por supuesto que sí, Artemis –dijo Holly- hay muchas historias, las bellotas deben estar frescas, y la tierra también… vamos, no es la primera vez que ves un ritual –cuando Holly estaba estresada, no era muy pedagoga. Piso a fondo el acelerador

De pronto una camioneta le choco el parachoques al camión, lo suficientemente fuerte, como para que Holly perdiera el control y casi chocara de frente con un poste, pero logro hacerle el quite y estabilizar el camión. Las puertas traseras de este se abrieron de par en par, dejando a la vista a Potrillo y a Mayordomo, quien saco inmediatamente su Sig Sauer, y dio un disparo

¡Son Goblins! –grito Potrillo hacia adelante del camión. Holly al escuchar eso, le entrego su neutrino, de muy mala gana por la ventanilla

¡Apunta y dispara! –le grito de vuelta

¡Holly, cuidado! –grito Artemis, justo en ese momento Holly volvía a poner los ojos en el camino, y vio a un grupo de jóvenes enanos cruzando. Con un movimiento veloz del volante, paso rozando a uno de los enanos, mientras este intentaba no desmayarse. Artemis tomo fuertemente a Saggita, mientras cruzaba el cinturón de seguridad sobre los dos

¡Malditos goblins, ojala dejaran de reproducirse como sapos! -Artemis pudo ver por un momento, el reflejo dorado de una cadena en el cuello de Holly, el chico abrió sus ojos a más no poder y se lanzó sobre Holly; ella vio que Artemis se acercaba más de la cuenta y en un movimiento rápido, pero que en su mente fue de más de 20 minutos, levanto su brazo y el chico de ojos azules choco contra su puño

¡Holly! –dijo Artemis, mientras se revisaba la nariz

¡Lo siento, saltaste de repente! –se disculpo

Dame tu bellota –Holly volvió a doblar bruscamente, se pudo escuchar a Potrillo gritar y un disparo de Neutrino salió por el techo cerca de la cabeza de Artemis

¡Apunta hacia el frente, no a nosotros! –Holly tomo su collar y se lo quito de un tirón- ¿Cómo vas a enterrarla? –el espejo del lado derecho exploto, gracias a un disparo de los goblins- ¡Sea lo que sea, hazlo rápido!

¡Potrillo, el camión tiene un letrero que dice tierra de hojas! –grito Artemis, asomando su cabeza por una ventanilla pequeñita que dejaba ver la carga

¡SI!

¡Revisa si hay algún saco! –Potrillo, como pudo, quito de encima una manta que cubría la tierra

¡SI!

¡Mayordomo! –grito Artemis. El sirviente dio unos disparos más con su Sig Sauer, y se acercó como pudo a los sacos que estaban al final de la carga. Apunto su arma a la ventanilla y dio un disparo que hizo que se rompiera en pedacitos, luego con sus manos quito el resto de ventanilla

¡D'Arvit! –grito Holly, tapándose un oído

De pronto de la ventanilla comenzó a brotar tierra de hojas, que cubrió gran parte de los asientos delanteros. Artemis tomo con sus manos montones de tierra y comenzó a cubrir a Saggita, la chica aun sangraba, estaba pálida y su respiración era muy suave. Artemis colocó la bellota en la mano de Saggita, y entre los dos la sujetaron. Holly aguanto la respiración.

1 min

No pasa nada… -susurro Artemis. Holly aun arrancaba de los goblins, que no cesaban de disparar; Mayordomo logro quitar uno de los autos de encima de ellos, dando un certero disparo a un neumático, este exploto y los desvió contra una zanja- Porque no pasa nada… ¡Ella es un ser mágico, como tú, esto debía funcionar!

¡Debes relajarte, Artemis! ¡Ella es mitad humana, puede que algunas cosas hayan modificado su estructura y esto no funcione con ella!

¡NO! –grito Artemis, abrazándola- ¡NO, no puede morir así!

2 min

¡No me quedan balas! –grito Mayordomo

¡D'arvit! ¡D'arvit! ¡D'arvit! –decía Holly, mientras golpeaba el volante- nos cerraron el paso

¡Los goblins se alejan! –grito Potrillo- ¡Huyan cobardes!

Por altavoz se escucho la carrasposa voz de Rush, reclamando por las buenas detenerse, si no harían uso de una de las tecnologías de Potrillo, que desactivaba todos los servicios del camión y de pasada, noqueaba a todos los tripulantes. Holly disminuyo la velocidad

¿Qué haces? –reclamo Artemis

No puedo hacer más, prefieres quedar inconsciente y que te quiten a Saggita o estar consciente y lograr hacer algo

El camión se detuvo metros antes de llegar donde las patrullas, que por cierto manejaban los goblins aliados de Rush. Tenían todo el lugar cercado, no había lugar donde arrancar.

No dispararemos, solo queremos hablar –dijo el comandante Rush, por altavoz

Con que quiere hablar el muy desgraciado –dijo Artemis- ¡De que quiere hablar, comandante!

Bajen del camión, sabemos que tienen un herido –vocifero nuevamente

Artemis abrió de una patada la puerta, dejando caer la tierra de hoja a su alrededor tomo a Saggita nuevamente en brazos y avanzo con paso seguro. Holly también se bajo acompañada de Potrillo y Mayordomo, quien se adelanto hasta su protegido, cuidando su espalda. Holly ya tenía de vuelta su neutrino y apuntaba a la cabeza del comandante. Al ver el cuerpo de Saggita el comandante volteo su cabeza asqueado.

Entonces puede reconocerla, comandante –grito Artemis

No seas atrevido, fangosillo –refuto el comandante- reconocería una aberración de ese tipo en cualquier parte… Ahora, entrégamela y nadie más saldrá herido

¿Entregársela? –Artemis puso cara de "no lo creo"- estamos hablando de una vida, señor… una vida que usted lleva tiempo intentando acabar

¡Cómo demonios sabes tú eso! –tirando el altavoz al piso- Escucha fangosillo, no tienen escapatoria… y yo soy su única salvación, y por lo visto la chica ya ni siquiera le queda tiempo de vida –a Artemis comenzaron a temblarle las manos de tan fuerte que las apretaba- no me digas… ¿Intentaste un ritual? ¡Ja! Ella no es ni humana ni criatura mágica… que te hizo pensar que eso resultaría, su magia era limitada y además, no tenía conocimientos. Entrégamela de una maldita vez, por las buenas

¿Para que la quiere si ya está muerta? –grito Holly, como último recurso

No quiero arriesgarme, pero ya que está muerta, entonces mi trabajo será menos pesado y acabaré con ustedes. ¡Apunten!

Potrillo se escondió detrás de Holly, mientras que Mayordomo tomaba posición, frente a su cliente. Los goblins levantaron sus armas y apuntaron. No había podido cumplir con Saggita, la chica estaba fría en los brazos de Artemis, aun así, él no se la entregaría a Rush. Artemis cerró los ojos y lo último que escucho fue el crujir del gatillo de los neutrinos de los goblins a máxima potencia descargándose en dirección a ellos.

Una ráfaga de energía se extendió por el cuerpo moribundo de Saggita, formando una onda que hizo que las descargas chocaran contra ella y se disolvieran en el aire, la chica de pronto recobro temperatura, incluso recupero peso, Artemis la soltó, pero la chica floto por unos segundos en el aire y lentamente se acomodo en el suelo, flotando a escasos centímetros de este. Sus ojos rojo sangre relucían con una luz sobrenatural, mientras que su cabellos revoloteaba a su alrededor. Avanzo unos pasos, sin quitarle la mirada a Rush

Comandante… Rush… -susurro Saggita. Artemis quiso acercarse, pero Holly lo detuvo

¡Disparen! –grito nuevamente el comandante. Los goblins obedecieron y una lluvia poderosa cayó sobre ella, pero un haz de luz la envolvieron en un círculo, para luego salir disparado al cielo- ¡Disparen! ¡Disparen cuantas veces sea necesario!

Saggita levanto la barbilla sin quitar la vista del comandante, y los neutrinos explotaron en las manos de los goblins. Ese día muchos perdieron sus dedos. El comandante miro a su alrededor, los goblins lloriqueaban por sus manos y unos cuantos salieron corriendo del lugar. Rush saco su propio neutrino, que fue un premio otorgado por salvar vidas en un desastre que hubo en Refugio hace algunos años, y apunto. Saggita bajo la mirada, sonriendo

¿Vas a disparar? –pregunto, son un tono sombrío

¡Crees que te tengo miedo! –respondió, Saggita se acercó unos pasos más; aun flotaba en el aire

Si no me tuvieses miedo, no hubieses intentado matarme por tanto tiempo…

¡Hace un minuto estabas muerta! –y disparo. Una pequeña luz quedo flotando en la frente de Saggita, girando de un lado a otro, en un remolino, luego se desvaneció- ¡Eres un engendro! ¡Una aberración!

Soy tu hija… el fruto de Marlene, mi madre, y tu Rush… mi padre –Saggita dio otro paso

¡No te acerques! –grito Rush- ¡Ataquen, ataquen malditos goblins!

Unos goblins saltaron a defender a su jefe, pero con un movimiento de brazos de Saggita, los hizo volar kilómetros por el aire. Nada ni nadie podría tocar a Saggita en ese momento, era invencible. Se acercó nuevamente a su padre, el pobre temblaba de pies a cabeza, cayo sentado al piso cuando tropezó con unos goblins desmayados. La chica tenía una mirada siniestra, iba a matarlo, lo haría pagar por todo lo que le había hecho sufrir durante esos años, apuntaba su mano en dirección a Rush, mientras se formaba una pequeña bola de energía, que crepitaba

¡Saggita! –grito Artemis. La chica se detuvo por un minuto, desviando la mirada hacia él. El comandante Rush aprovecho el momento y desenfundo un cuchillo que tenía escondido en su pierna; dio un gran salto y lo clavo en la esfera que protegía a Saggita.

El cuchillo entro en gran parte a la esfera y lentamente se hacía paso al corazón de Saggita. La chica lucho contra el cuchillo, pero su fuerza se debilitaba, la esfera se debilitaba

No eres tan fuerte… -dijo el comandante. La esfera estallo en un puf sonoro, y el comandante cayó sobre la chica, que había podido detener el cuchillo con el antebrazo. Unas gotas de sangre cayeron sobre su rostro enfurecido por haber sido débil y no haber acabado con todo desde un principio- te arrepentirás de haber dudado

El comandante saco cuchillo del brazo de su hija, haciendo un sonido que revolvió los estómagos de todos, lo levanto en lo alto y bajo velozmente, con todas sus fuerzas a apuñalarla de una vez por todas. A lo lejos se escucho el silbante sonido de una neutrino dispararse, pasando entremedio de Potrillo, de Holly, de Mayordomo y rozando el rostro de Artemis, dejándole una pequeña herida que fue suturada inmediatamente y dándole medio a medio a la cabeza del comandante Rush.

El comandante se tambaleo unos segundo, luego cayó de espalda, estrepitosamente. Saggita se arrastro lo más rápido que pudo, por el suelo, quitándose a Rush de encima. Miro por encima de su hombro, y vio que mientras todos se giraban tan sorprendida como ella, se vislumbraba la imagen de Camorra Kelp, apuntando aun hacía enfrente, con su neutrino humeante.

Resulto ser que mientras ocurría toda la acción, Potrillo había decidido llamar por medio de un reloj modificado para casos de emergencia como ese, a la PES; preferentemente a Remo. Este hizo una llamada rápida a Camorra, y a todos los de confianza para que lo ayudaran en esa situación, llegando justo a tiempo.

Oficina del comandante Remo

¿Con que era hija de Rush? –dijo Remo

Llevaba años persiguiéndola –dijo Artemis

Siempre sospeche de él, por eso llame inmediatamente a Holly –dijo Potrillo

Y no se te ocurrió que lo mejor sería darnos aviso a nosotros –reclamo Camorra

Bueno…

Al menos todo esto se acabo, y ella podrá descansar –dijo Holly

Pero… eso no quita que siga siendo mitad humana –dijo Artemis

Ese será secreto de estado –dijo Remo- Sera lo mejor, si no habrá gente que la comience a cazar nuevamente

Saggita entro a la oficina donde estaban todos, incluyendo Mayordomo. Por un momento todos la observaron, llevaba un vendaje en su hombro y tenía vendado el brazo, ya que el corte había sido profundo. Al entrar dio un tímido: "hola"

¿Te encuentras mejor? –dijo Holly

Si, las heridas van sanando, la magia ayuda, pero no del todo

A veces las cicatrices no van del todo mal –dijo Potrillo

SI, bueno… -acepto la chica- lo bueno de todo esto es que la enfermera dijo que había desarrollado mis poderes –se acerco a Artemis y le quito la bandita de la cara. Al principio se quejo, pero Saggita coloco su mano sobre la herida y esta comenzó a brillar levemente. Al retirar la mano ya no había quemadura. Artemis se sonrojo- ¿Lo ven?

Luego de una larga charla con Remo, acordaron que no le borrarían la memoria por ser considerada un ser mágico oficial, los subieron a la superficie, diciéndole que siempre sería bienvenida en Refugio. Mayordomo había pedido que le dejaran su Bantley lo más cerca posible de donde ellos estaban; luego de varias horas, iban viajando finalmente a la mansión Fowl.

¿Sabes? Fue muy valiente de tu parte enfrentarte a Rush y te lo agradezco –dijo la chica, luego de mucho rato sin entablar palabra

La verdad es que no, no hice… bueno –Saggita se acerco a Artemis y tomo la solapa de su traje, empujándolo hacia ella para darle un suave beso en su mejilla, mientras el chico abría sus ojos que parecían querer salirse. Mayordomo bajo la mirada y se concentro en el camino, para cuando la chica finalmente soltó a Artemis, el chico la observo por un segundo

Ahora entiendo porque te gustan tanto los trajes

Fin