Capitulo extra

Saint Bartleby's

Artemis miraba por la ventana de desde su pupitre apoyando su rostro en su mano, resignado, aburrido de las enseñanzas del profesor, ya que de 5 palabras que decía al menos 4 debían corregirse, y como el chico no tenía paciencia con los errores, se los había hecho notar y por lo mismo lo habían regañado.

Bueno, por ultimo les recuerdo que pronto será el baile de mascaras, de Saint Bartleby's, y es mejor que se busquen una pareja pronto –Artemis levanto su cabeza

¿Acaso al gran Artemis Fowl II le preocupa no tener pareja para el baile? –dijo un chico rubio, sentado al lado de él

La verdad me preocupa más el hecho de que no has cambiado de voz aun –dijo Artemis, sonriendo de forma vampiresca. El chico rubio se sonrojo, tomo su mochila y se retiro

Mayordomo se encontraba en la entrada del gigantesco colegio Saint Bartleby's, esperando distinguir la silueta de su cliente. La campana sonó fuerte dando paso a un montón de chicos queriendo llegar a sus casas, de entre todos ellos, se podía ver el andar despreocupado de Artemis Fowl, quien llevaba su mochila colgando de un hombro, mirando el cielo, seguramente ideando algún plan.

Estás algo distraído este día, Artemis –dijo Mayordomo, el chico suspiro- Por cierto, tu madre ya reservo entradas para el baile. Debes buscarte una pareja –dicho eso, piso el acelerador. No iba a tener otra oportunidad como esa

¿Qué? Ni siquiera tenía intensiones de ir

Sería bueno que compartieras con tu especie de vez en cuando

Comparto con mi especie, lo hice esta mañana –se quejo el chico

Artemis, llamar a la compañía de cable, pedir hablar con el gerente y quejarte de su mal servicio, no es compartir con tu especie –dijo Mayordomo

Es solo un tonto baile, y es de mascaras…

Luego de quizás una hora de viaje, se encontraban atravesando la arboleda cada vez más espesa. Llegaron a la mansión Fowl, Artemis entro y se sentó directamente en un sillón de piel, no estaba dispuesto a ir al baile y perder su tiempo en tonterías como esa, pero antes tendría que convencer a su madre.

Hijo mío –dijo su madre entrado- me alegro de que hayas regresado

Madre, tengo que hablar sobre el baile. Creo que has cometido un error

Ningún error, hijo –suspiro su madre- irás al baile

Madre, lo que ocurre es que yo ya tenía planes, para ese día –de pronto Angeline Fowl, sonrió con esa característica forma intimidatoria que tanto utilizaba Artemis: una sonrisa vampiresca, que convencía a cualquiera- pero tal vez, puedo aplazarlos… un poco –Artemis desvió la mirada, esa sonrisa sí que intimidaba

Qué maravilla, Arty. Entonces, te mandaremos hacer un traje, y una máscara, y compraremos mocasines nuevos… ¡Que divertido, recuerdo cuando tu padre y yo salíamos… -Artemis solo se resigno a escuchar los planes de su madre

Mayordomo cumplió con las órdenes de su jefa, y llevo a Artemis a distintos lugares, a que escogiera su traje y sus zapatos, y por ultimo su máscara. Para eso lo llevo al otro lado de la ciudad donde se confeccionaban las mejores mascaras venecianas

No puedo creer, que tú, Mayordomo, estés confabulado con mi madre

Artemis, lo mejor es que compartas con chicos de tu edad –Mayordomo estaba observando unas mascaras con forma de bufón, que le hacían gracia- ¿Qué te parece?

¿Hablas enserio? –respondió Artemis- Que caso tiene ir a un baile donde un cuarto no conseguirá pareja, el otro cuarto ira con sus primas y hermanas, y la mitad restante contratara a alguien como pareja

No iras solo, y no iras con primas –dijo Mayordomo

Genial, iré con una dama de compañía. Maravilloso –dijo Artemis, probándose una máscara blanca

De eso me encargaré yo –dijo Mayordomo, tomando finalmente una máscara negra, con unos decorados plateados y azules, dándole un toque misterioso al rostro de Artemis

Día del baile, 6:25 pm

Mayordomo había escogido su mejor traje de guardaespaldas, para llevar a Artemis a su gran baile. El chico estaba apoyado frente al a chimenea, que crepitaba suavemente, era una noche un poco helada, pero agradable.

¿Ya estás listo? –dijo Mayordomo. Artemis asintió apesadumbrado

Espera, Arty –dijo su madre apareciendo desde la puerta, con una cámara de última generación en sus manos

No, madre. Fotos no… -se quejo su hijo

Ya sé que te apenan estas cosas, Arty –dio su madre- pero necesito un recuerdo de esta noche. Soy tu madre y te lo exijo. Vamos, sonríe

Artemis tomo su máscara, resignado y sonrió para la cámara de su madre. Su porte y esos ojos azules eran la viva imagen de su padre cuando joven. Angeline estaba orgullosa. Mayordomo hizo una seña a Artemis, el chico se despidió de su madre con un beso en la mejilla y se marcho rumbo al baile.

Saint Bartleby's tenía su propio salón bailable, que se encontraba decorado maravillosamente: del techo colgaban unas telas azules, cubriéndolo, mientras que las luces ambientaban en un tono romanticón; estrellas de acrílico iluminadas por dentro daban la sensación de un anochecer apresurado, mientras que una gigantesca bola de disco, giraba iluminando los rostros de los invitados con destellos emulando una enorme luna llena. Las mesas estaban decoradas con un arreglo floral, de rosas blancas, tan hermoso que era casi irreal. Artemis entro por la puerta de roble presentando su entrada

Artemis Fowl II –dijo la chica- ¿su acompañante aun no llega?

No, aun no encuentra su zapatilla de cristal –Mayordomo le empujo para que entrara de una vez- Mayordomo, ¿Acaso le cause pánico a mi acompañante, como para que no se presentase?

No te angusties Artemis, está por llegar, viene de lejos –dijo Mayordomo- ve a buscar algo de ponche… diviértete

Artemis estaba enojado, no era su idea ir, y tampoco era su intención aparecer sin pareja; se puso su máscara, de mala gana y se encamino a la mesa de bebidas. Se sirvió algo de Ponche, que obviamente no era de su gusto refinado, y se apoyo en la mesa, con una mano en el bolsillo. Como lo había presagiado, gran parte había llegado con hermanas y con primas, mientras que otra parte estaba en grupo, conversando de trivialidades. El chico suspiro.

Parece que Fowl no consiguió pareja para este día, ¿Acaso los servicios de damas de compañía decidieron cerrar, cuando descubrieron que no tenías pareja? –dijo el mismo chico rubio, compañero de clases de Artemis

Tal vez me hubiese convenido venir con una prima, como lo hiciste tú. Supongo que incluso a ella le debe dar vergüenza escucharte… -el chico se retiro ofendido. Artemis busco a Mayordomo, era demasiado tiempo compartiendo con chicos de su edad, estaba aburrido y la música era un desastre

Estoy harto, me voy

Artemis se dio cuenta de que de pronto la mayoría de los chicos estaban amontonados en la puerta, murmurando cosas. Pudo ver una pluma roja bamboleándose, entremedio de todos; finalmente la pluma roja de abrió paso entre todos esos trajes y pudo ver como entraba una chica, que sonreía ante las peticiones de los chicos que intentaban seducirla. La chica miro hacia enfrente y distinguió al boquiabierto Artemis

Al fin te encuentro, no sabes lo difícil que fue llegar aquí. Incluso me aparecí en Francia –dijo Saggita. Artemis tenía la boca abierta, la miro de pies a cabeza; traía un traje rojo, con un escote despampanante, y la espalda descubierta, que llegaba al límite de la imaginación, su máscara combinaba con encanto su vestido dando un toque felino.

Eh… -Artemis no podía articular palabras. Saggita tomo la barbilla del chico y le cerró la boca- que bonito vestido.

Mayordomo lo escogió. Me llamo de último minuto –la chica dio un giro- nunca me había puesto algo así… -Artemis vio que en el fondo Mayordomo hacía gestos de tomar un trago

Es cierto, ¿Quieres beber algo?

Artemis no se esperaba que Mayordomo llamara a Saggita para ese día. ¿Por qué no me dijo nada? Pensaba, habían pasado ya dos meses desde la última vez que la había visto, solo se comunicaban por mail, y lo último que supo es que estaba bajo el la tutela de Madame Ko. Tal vez podría trabajar para él, después de graduada

Con que aquí estudias… lindo lugar –Mayordomo hizo gestos de estar bailando. Artemis se pregunto si él había puesto algún micrófono en la ropa

Me… disculpas un minuto –Artemis partió corriendo donde Mayordomo- ¿Por qué no me avisaste que vendría ella? No la hubiese traído aquí, la hubiese llevado a un lugar mejor

¿En serio? –se sorprendió Mayordomo

¡Por supuesto! –Artemis se detuvo ante sus propias palabras

Artemis, no parabas de hablar sobre que estaría haciendo, donde estaría si necesitaba algo, etc. Incluso te vi escribiendo su nombre con la comida –Artemis se sonrojo a más no poder

¡Eso no es cierto! –Mayordomo lo quedo mirando- bueno, tal vez… no lo sé

Lo que yo si sé, es que si no pones más atención se irá con otro

¿Qué? –Artemis se giro y vio como un grupo de chicos le preguntaban cosas a Saggita, mientras ella sonreía. El chico casi voló donde estaba ella, despejando el paso- apártense, ella no está sola

¿Fowl? ¿Eres pareja de Fowl? –nadie entendía que como alguien tan repelente había conseguido semejante trofeo

Si no te molesta, cretino –Artemis la tomo de la mano y se la llevo lejos de "Esos buitres", como decía él

No fuiste muy amable –mirando sobre su hombro

No tengo que ser amable con esos neandertales –Artemis sintió el peso de las miradas de sus compañeros- salgamos de aquí - tomo a Saggita del brazo y salieron disimuladamente.

¿Dónde iremos? –mientras se escondían detrás de unos estantes de premios -¡Esto es divertido! –susurro Saggita

En estos estúpidos bailes siempre hay chaperones… -dijo Artemis- y si nos encuentran nos regañaran

De pronto escucharon pasos tras ellos, pudieron ver la figura de una profesora, Saggita estaba nerviosa, no tendría los privilegios que tendría Artemis si los encontraban escondidos en el área de los trofeos. El chico tomo a Saggita por el brazo y cruzaron el pasillo, hasta que encontraron una puerta abierta y entraron

¡Me podrías haber pedido materializarnos! –susurro Saggita, Artemis se cruzo de brazos, tenían razón

No puedes materializarte aquí, las personas no entenderían si te vieran –Artemis hecho una mirada a al salón- este es mi salón

¿De veras? ¿Dónde te sientas? –Artemis señalo un pupitre- con que aquí Artemis Fowl idea sus maquiavélicos planes… -dijo Saggita mientras tomaba asiento, cruzándose de piernas- Hasta me siento más malvada

No te burles de mí –dijo el chico acercándose. Artemis siempre había quebrado las reglas en su colegio, pero ahora no estaba solo haciéndolo, era una sensación diferente

Que aburrido un colegio solo de hombres –Artemis quedo mirándola- incluso quizás esa sea la razón por la cual te dedicas todo el tiempo a planear cosas; necesitas chicas para divertirte

¿De qué hablas?

Si tus compañeros no se me hubiesen acercado para hablar, no me hubieses sacado de ahí

Según tu planteamiento las chicas lo único que causan son problemas –Saggita se coloco frente a él, haciéndolo chocar con el pupitre teniendo que apoyar las manos sobre la mesa

Si causara tantos problemas, Mayordomo no me hubiese invitado –dijo la chica colocando sus manos en las caderas- además, cuál era el problema de hablar con ellos… -la chica camino hasta la pizarra. Artemis no sabía la respuesta a eso, el solo sintió al igual que alguien que tiene una hermosa joya, que la gente se acercaba demasiado para admirarla y él no quería que la tocaran

No tienen nada que conversar contigo, no te conocen y lo hacen solo para molestarme –esa respuesta parecía de un niño de 7 años

¿Perdón? ¿Acaso me volví de tu propiedad? ¿Dónde grabaste tus iníciales? –dijo la chica, mientras miraba la cara de molestia de Artemis

No eres de mi propiedad –"pero podrías serlo"- pero vienes conmigo –su rostro cambio de molestia a una apacibilidad incomoda

Ya entiendo –la chica tomo el plumón de la pizarra y comenzó a escribir: "Artemis Fowl esta celoso" y coloco un pequeño corazón sobre la I. Artemis corrió a borrar lo que había escrito, la chica se materializo sobre el pupitre de Artemis

No estoy celoso –dijo, borrando con el borrador- ¿Por qué habría de estarlo? –y se cruzo de brazos nuevamente. La chica podía notar el rubor de las mejillas de él

No quieres compartirme. Que adorable –Artemis se acercó a ella

Puedes hacer lo que quieras. Incluso puedes regresar al baile y divertirte tanto como desees

No seas melodramático, que actitud… Ahora entiendes porque te digo que te hace falta compartir con chicas. Tiene algunas ventajas saber tratar a una chica con delicadeza

¿Nombra alguna? –Saggita se acercó a Artemis, que se había sentado en el pupitre de al lado, se coloco frente a él

Las chicas son delicadas, pueden derretir el corazón más frío con un solo roce de sus manos –la chica camino hasta un costado de Artemis, quien no se movió, solo la seguía con la mirada y rozo la mejilla de él con sus dedos, dándole un escalofrío- son cuidadosas, delicadas, pueden llevarte a la sima y hacerte caer en el mismísimo infierno –lo siguió rodeando- son bellas y de admirar –se acercó a su oído, susurrando- y con una palabra pueden detener tu corazón –Artemis sintió que su cuerpo se congelaba, y su corazón latía más despacio, su mirada se relajo, parecía hipnotizado- ¿Ves?

No cuenta si usas tu poderes –dijo Artemis, sacudiendo su cabeza, para despertar

No he usado ningún poder –se mostro ofendida

No hay certeza de eso

No necesito usar poderes con una mente tan frágil –y la chica se cruzo de brazos

¿Frágil? ¿Mente frágil? –ahora el ofendido era Artemis

Podría conseguir que me pasaras tu billetera en menos de un minuto

Muy bien, pongamos a prueba tus poderes versus mi poderosa mente

¿Y cuál es el premio?

Un beso. El perdedor lo entrega –Artemis sonrió malicioso, seguro y lo que le pedía la hacía retractarse

Muy bien, será un beso -Artemis se sonrojo- claro que si te retractas, no va a ser necesario

Acepto ¿y tú?

Saggita no se esperaba que Artemis aceptara el reto, de hecho la idea era que se echara para atrás con la petición. Los dos tenían cara de no estar convencidos del todo con eso.

Artemis cruzo sus manos apoyando su mentón sobre ellas, mientras que Saggita se apoyaba frente a él con los codos sobre la mesa. Se miraron fijamente.

Voy a comenzar –dijo Saggita

Estoy esperando –dijo Artemis

Sostuvieron la mirada por quizás 10 segundos, cuando Artemis comenzó a sentir que sus manos se separaban, se apresuro a juntarlas de nuevo; Saggita sonrió. Artemis puso más énfasis en bloquear su mente, lo que hizo que Saggita se esforzara aun más. Las manos del chico comenzaron a temblar, y bajaron hasta apoyarse sobre la mesa. A los dos les aparecieron perlas de sudor que rodaron hasta sus mentones. Las mesas en los alrededores tiritaban produciendo un sonido peculiar, las lámparas comenzaron a tintinear, y los dos seguían sin quitar la vista; había comenzado a dolerles la cabeza, pero seguían con su disputa infantil. La mano derecha de Artemis comenzó a avanzar hacia su bolsillo, pero se la sujeto con la otra mano

No te resistas… -se burlo Saggita. Artemis inspiro y su mano se relajo

No lo lograras, mi mente es mucho más poderosa…

Eso está por verse

Continuaron con la disputa, pero Saggita ya se estaba cansando, así que utilizo su último recurso y apoyo su mano sobre la de Artemis, lo que hizo que este al mirarla, se desconcentrara lo suficiente como para que finalmente su mano derecha, se metiera en su bolsillo y le entregara la billetera

Eso no es justo - reclamo Artemis

La justicia no existe –dijo Saggita

Bien –Artemis tomo una silla y la coloco enfrente de Saggita

¿E-enserio lo vas a hacer?

¿Qué, nerviosa? –Saggita se sonrojo y corrió la vista.

Artemis hizo el ademan de acercarse un poco al rostro de Saggita, luego se hizo hacia atrás, inspiro hondo y volvió a acercarse, y nuevamente se hizo hacia atrás

¿Qué? –pregunto Saggita

No puedo hacerlo si tienes los ojos abiertos –dijo Artemis, cruzándose de brazos y mirando el techo, como buscando algo

Muy bien, los cierro –y eso hizo, Artemis volvió a intentarlo

Ahora con los ojos cerrados sería más sencillo, o al menos eso pensó él. Tomo impulso y se acerco a ella, podía sentir su respiración, que aunque estaba exaltada, intentaba mantenerla a un ritmo normal.

¿Va tomarte toda la noche? –Artemis se alejo inmediatamente intentando disimular lo cerca que estuvo de ella

No –reclamo el chico- solo… no te muevas

Y una vez más Artemis se inclino hacia la chica, estaba decidido, la besaría como nunca antes había besado a nadie; tomo valor, y se encamino, estaba tan decidido a que iba a suceder esa noche, que tomo los hombros de Saggita, quien cerro aun más fuerte sus ojos, y justo en el momento en que rozaban sus labio la puerta se abrió de golpe

¡Que creen que están haciendo! –grito la profesora desde la puerta, los dos se soltaron tan rápido como sus cuerpos entumecidos por los nervios se lo permitieron. Saggita tuvo que sujetarse en la mesa de al lado para no caer al piso, mientras que el pobre Artemis, había caído de espalda- Señor Fowl, no me esperaba encontrarlo a usted precisamente

Le aseguro que yo tampoco me la esperaba, profesora –susurro Artemis, mirando a la profesora desde el suelo

¿Se podría saber quién es usted? –señalando Saggita- Estas no son áreas del colegio que deberían recorrer a estas horas. Me temo que tendré que llamar a su madre señor Fowl

¡No! –Artemis trato de recobrar compostura – Disculpe, entiendo que fue un error meternos en estas inmaculadas estaciones de estudio, pero no fue nuestra intención…

No me interesa cual era su intención, y por lo que vi creo que puedo deducir "su" intención, jovencito –Artemis se froto sus sienes por toda la tensión que estaba pasando en ese instante

La profesora los guio nuevamente al baile, los chicos caminaban tan rápido como se lo permitía la profesora, ya que ella iba en el medio de los dos para evitar "contactos indeseado" como decía ella. Al llegar a la entrada de roble del salón de baile, la profesora los detuvo en seco

Iré a buscar a su chaperón, así que no quiero nada de contacto físico hasta que llegue –Saggita miraba a la mujer como si ella estuviera loca

Que mujer… -dijo Saggita

Es profesora de orientación y sexualidad –dijo Artemis como para que se hiciera una idea- cree que todo contacto antes del matrimonio es inmoral

¡Aquí están! –dijo la profesora, seguida de Mayordomo- Estaban en la sala 201, faltando a la regla número 312 del reglamento

La cual sería… -dijo Mayordomo, estaba disfrutando aquella situación

Profanar el área de estudio con acciones indecorosas, faltando el respeto a los demás alumnos que utilizan aquella área -Mayordomo asintió- Incluso, voy a llamar a su madre, joven Fowl, para darle la triste noticia

No se moleste, profesora. Yo mismo me encargaré de darle la noticia a la señora Fowl, no queremos incomodarla –dijo Mayordomo con un tono lúgubre, que le dio a entender a la profesora que era mejor quedarse callada- que pase buenas noches

Mayordomo los condujo a la salida de Saint Bartleby's, sin decir ni una sola palabra, lo que Artemis agradeció de sobremanera. Saggita había decidido irse materializándose, luego de agradecer a los dos de haberla invitado, así que Artemis viajo solo con Mayordomo

Es lo que estoy pensando –dijo Mayordomo. Artemis miro el retrovisor avergonzado, y asintió levemente; su sirviente se estremeció en su asiento mientras sonreía

Fue algo así…

No fue tal malo venir al baile después de todo, ¿Eh? –Mayordomo vislumbro una suave sonrisa en los labio de su cliente, reflejada en la ventanilla del Bantley

Artemis ya se encontraba en su habitación, estaba sentado en su escritorio revisando sus correos, cuando se fija que había uno que venía de parte de Potrillo, venía con una imagen adjunta. Artemis abrió el correo; en la imagen se veía a él y a Saggita, en el momento justo cuando ella les mostraba a todos que podía controlar sus poderes, curando su mejilla. Artemis la observo por un momento, apoyando su rostro en su mano, luego de un segundo se había percatado que se encontraba acariciándose el labio. Imprimió la imagen al tamaño de su billetera y la guardo ahí.

Dio un gran suspiro, se estiro un momento en su silla y se acercó a su ventana. Había una gran luna llena, que se posaba cómodamente en las copas de los arboles, iluminándolo todo, y por un segundo cerró los ojos, sintiendo la brisa en su rostro

Oye, tú me debes algo –escucho decir justo frente a él