Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, pero toda esta paranoya y la mayoría de los personajes que salen aquí han salido directamente de mi sádica y morbosa imaginación xD


Si, estos capítulos son un poco-bastante mierderos, pero mejorará, lo prometo. Y sí, mis historias tienen cada vez menos que ver con Naruto, así que el siguiente paso será escribir una 100% original =D Aunque, como siempre, alguno de los personajes será igual que Itachi v_v (No puedo evitarlo T___T)

Ah, y gracias por los dos reviews del capítulo anterior; xxtinkixx y Xymee ^^

En fin, tras estas... reflexiones, os dejo el capi ^^


Cap. 3: ¿Ayuda?

Acabé discutiendo con mi madre.

¿Por qué? Porque siempre que trato de sacarle la verdad sobre mí mismo se escabulle, y estoy harto. Total y absolutamente harto, de todo. De sus mentiras, de que me arrastre siempre con ella, de su orgullo..., de todo.

En fin, el caso es que paso de volver a preguntarle, conseguiré mis respuestas por otros... medios...

Cojo aire y llamo al timbre. Aunque soy consciente de que sigo una pista estúpida, es la única que tengo...

Era el 4º C, ¿no?, me pregunto mirando la placa sobre la puerta. Si, creo que si lo era. Apoyo el peso de un pie a otro, incómodo. ¿Y si abren su madre o padre? Pues nada, digo que soy un amigo de Ana y punto, que no es más que la verdad. Además, se supone que ya me conocen... Por algo su madre es una de las dos únicas amigas de la mía...

-¡Ya voy!- respiro tranquilo, es ella.

Escucho como se abre la puerta y mi compañera aparece ante mí, con el pelo recogido en una coleta alta y el flequillo apartado de la cara con pinzas, zapatillas de estar por casa y un pijama de apariencia suave de color azul claro, como las zapatillas. Suelta una exclamación al verme.

-¡Karasu-kun!- sonríe y me coge de la mano, llevándome dentro.

-Mm, hola.- murmuro, dejándome arrastrar.

Observo el piso con una sana envidia, tiene un aspecto tan cálido y hogareño... Todo limpio, todo amplio, todo... normal...

Joder, hasta tienen un perro, el cual empieza a rondar a mi alrededor, babeando. No se mucho de estos animales, pero creo que se trata de un Yorkshire, o algo así... Odio los perros.

-¡Mal, Sasuke, sit!

La miro cabreado.

-¡¿Le pusiste a tu perro Sasuke?!

Esboza una amplia sonrisa.

-Se llama Sasuke-Itachi. ¿Por qué te ofende, Karasu-kun?

Gruño.

-De eso quería hablar contigo... –de mi pista estúpida.

Le brillan los ojos.

-¡¡DIOS!! ¡¡SOY LA CAÑA!!- empieza a gritar, saltando de alegría.

-No me he vuelto otaku.- frunzo el ceño, ¿y a ésta que le pasa?

Se lanza a abrazarme... y me coge desprevenido.

-¡Ah! ¡Quita! ¡No me toques!- la aparto en cuanto nos caemos al suelo.

-¡Dios, eres tan Uchiha... era tan evidente!

-¡Los Uchiha no existen! Pasas demasiadas horas delante del ordenador, Ayumu...

-¿Entonces tú que eres, eh?

-Un marginado… un poco raro.

-¡Un Uchiha!

Cierro los ojos, armándome con toda mi paciencia mientras me levanto apoyándome en la mesa del pasillo. El perro huye, que animal más listo... (Siguen dándome asco)

-Ven, Karas-chan.- me coge de la punta de la manga, estirándola más de lo que ya estaba.

-No vuelvas a llamarme así.- refunfuño entre dientes, cuando entramos (ella entra y yo soy arrastrado) en su habitación.

Observo con curiosidad la estancia, que tiene muchas lejas con cientos de mangas en ellas, además de extraños objetos de colección. La habitación es más grande que mi cocina y baño juntos, y la cama es como cuatro veces la mía, además de las dos mesitas a los lados y el escritorio con el ordenador, de los que yo no dispongo. También hay un armario enorme y suaves y mullidas alfombras, todo de colores azules y violetas.

La envidia me corroe. Me muerdo el labio.

-Ne, Karas-chan, aquí.- Ana me hace un gesto con la mano, está sentada del ordenador y tiene las mejillas encendidas, debe darle vergüenza tenerme en su habitación... no lo entiendo.

-No me llames así, te lo digo en serio.- me ignora y sigue con su sonrisa indescriptiblemente feliz, como si el mundo fuera un lugar para algo así...

Me siento a su lado y miro la pantalla.

-A ver... no, esto no... esto son fanfics... imágenes de Kakashi... de Gaara... de Neji... ¡Bingo!- sonríe más que antes, orgullosa de sí misma. –Mira.

-¿Mm?

Ante mí, en la pantalla, aparecen cientos de imágenes demasiado pequeñas para distinguirlas con facilidad. Pincha en una y me mira, para evaluar mi rostro, que sigue tan indiferente como siempre.

-He aquí el gran Uchiha Itachi, genio entre genios.- dice con tono solemne, como si recitara un juramento. Alzo una ceja.

-Es un dibujo, sólo eso, deberías vivir más en la realidad, Ayumu-chan.- ¿He dicho "chan"?

Me fulmina con la mirada.

-Pues esta MUY bueno, para que lo sepas, me gusta más que tú, de hecho.- se gira a la pantalla de nuevo, enfadada.

Se me escapa una sonrisa arrogante.

-¿Yo te gusto?- pregunto, mirándola con la cabeza levemente ladeada y esa sonrisa aun en mi rostro.

Bingo, obtengo la reacción que esperaba, un sonrojo total.

-Yo...- me mira de arriba abajo, mordiéndose el labio inferior.-...los Uchiha son mi debilidad.- reconoce, para volverse rápidamente, y centrar su atención en el monitor del ordenador, aún como un tomate.

-Pero no te pongas celoso, Karas-kun, aunque me guste más su nariz, sus ojos y su pelo... me encantan tus pecas.- sonríe, algo menos nerviosa. Entorno los ojos, esperando a que termine de hablar de estupideces.- ¡Te hacen tan adorable!

Se me hincha la vena de la frente, muy al estilo anime, a mi pesar. ¿Yo... adorable?

-Si vuelves a llamarme algo así no vivirás para contarlo.- respondo con tranquilidad, mientras me controlo para no tirarla por la ventana, o mejor, quemarla.

-¡Pero si lo eres! ¡Mírate!

-Ana...

-¡Y esa mala leche tuya...! ¡Es todo tan Uchiha!

-Ana...- repito, con peligrosa irritación en la voz.

-¡Y me encantan los tíos con coleta! ¡Es tan... kawai!

Cuento hasta veinte hacia atrás mientras practico lo de "Inspira... espira..."

-¡Y las rayitas esas idénticas a las de Itachi-sama! ¡Siempre me había preguntado si serían ojeras o qué...!

Inspira...

-¡Dios, si te pusiera una capa de Akatsuki...!

-¿Una qué?- corto mi sistema de relajación, soltando el aire con el ceño fruncido.

-¡Ah, claro! Espera.- vuelve al ordenador, y yo doy gracias por ello.

Pasa muchas imágenes, tan rápido que no se como le da tiempo a verlas, y finalmente se para en una, observo con curiosidad.

-¿Es...?- empiezo a preguntar, acercándome a la pantalla, pues me había alejado en mi intento de autocontrol.

-Ajá, ¿no es perfecto?- le brillan los ojos.

-No, es...- empiezo, buscando la palabra.

-¿... demasiado tú?- termina ella por mí, en forma de pregunta.

-Si...- admito al final, sin apartar la vista de la imagen.

-Bueno, más bien al revés, eres demasiado él.

-Eso no tiene sentido, no sabía de la existencia de esta serie hasta hace poco...

-Claro, además, no pueden haberse inspirado en ti, Naruto tiene más de dieciocho años.

-Bueno, pues será casualidad.

-¿Casualidad? ¿Pero tú estás viendo a Itachi-sama?

Me muerdo el labio, esto es ilógico.

-No tiene sentido, ¿mi madre se tiró a un dibujo? Es imposible.

-No existe esa palabra, sólo tienes que mirarte. El manga es real, tú eres el ejemplo de ello.- me sonríe.

Yo me aparto el pelo de la cara y resoplo, pensativo.

-Uchiha Itachi debe estar inspirado en alguien real, ¿no?- la esperanza se adueña de mí cuando hago esa afirmación. Ayumu abre la boca para contestar, pero no le doy tiempo. Es muy probable que esté tras la pista de mi verdadero padre.- ¡¿Cómo se llama el autor?!

-Pero Karasu-kun... ¿no te das cuenta? No es ningún asiático, ¡es Uchiha Itachi!

-Uchiha Itachi no existe, ¿quién es el autor de Naruto, Ayumu?- la miro intensamente a los ojos mientras me levanto.

-Masashi Kishimoto.- responde automáticamente.

Muestro mi única sonrisa, la arrogante.

-Gracias.

Y desaparezco por la puerta.

Sé que esto es una locura, pero después de la paranoia-sueño-visión, ya nada tiene porque ser lógico...

¿Cómo voy a encontrar a la persona que sirvió de inspiración a Kishimoto? Bueno, no lo sé, supongo que la única forma sería haciéndole a una visita. Y eso debería desanimarme, no tengo dinero para eso ni de coña, sin embargo, tengo la sensación de que puedo ir a cualquier parte si me lo propongo. ¿Será esto optimismo? Bueno, siempre hay una primera vez para todo, y hoy es el primer día en el que el mundo verá a "Uchiha" Karasu optimista.


Ale, tercer capi xD He borrado uno que iba antes en el que salía la discusión de la medre de Karasu y él, esto ya avanza suficientemente lento v_v Aunque me encanta mi pequeño Karasu xD (¿Está mal que yo lo diga?) Aunque nadie lo quiera T_T

A ver si puedo hacer algo para que avance... xDD Ah, os reservo una sorpresa...

¡Flashbacks de Ángela! Lo que pasó después de que Itachi le borrara la memoria, más oportunidades para mí para torturarla =)

Pero, eso va dentro de un poquito xD Lo siento, pero echo de menos escribir la versión del mundo de la pequeña mala leche xDD (Me encantan los personajes con mala leche xD Mm... eso explica que sea fan de los Uchiha, supongo xD) Bueno, ya paro que desvarío v.v

Por cierto, si lees esto, déjame un review para que lo sepa, sino me siento inútil y sola T_______T (más aún)

Que el Dios Cuervo te guíe