Disclimer: Naruto es de Kishi y los gemelos Uchiha míos. ¡Muajaja!


Hoy si que puedo contestar reviews xD

Por cierto con este capi he descubierto que soy más pava de lo que pensaba. Lo tenía escrito desde hace muucho tiempo, pero no me gustaba. Así que lo reescribí una vez; se quedaba demasiado... rayante, lo escribí otra; no tenía ni idea de cómo continuarlo, lo volví a reescribir y era demasiado cruel así que... se queda como la primera versión 8-)

Enga, voy a responder xD

Chelsea272: aquí tienes conti :D Siento haber tardado un poco . Gracias por tu coment ^^

Xymee: ¡Ya ves! Pobre Ayumu-chan v_v" Ka es un egocéntrico que cree que siempre lleva razón ¬¬ (K: ¿De qué estás hablando? o.O) Y toy de acuerdo, Gin'iro=morbo xDDD Como siempre, gracias por tu review =DD

Kumyko Uchiha: xDDD No creo que vaya a ser necesario =P Gracias por tu review :D

Adahi: xDDD Pues siento que hayas tenido que esperar un poco más :P ¿Qué escribo bien? o//O Muchas gracias, pero no creo que sea verdad xDDD A veces ni yo sé que estoy haciendo xDDD Gracias por tu coment ^oo^

Bueno, espero que os guste ^^


Cáp.8: Confesiones

Tengo que contárselo, necesito contárselo a alguien… Y Ayumu es la única que me creería, después de todo ella es la que me dijo que Uchiha Itachi era mi padre, además, ni siquiera había pistas que lo indicaran entonces, bueno, a parte del parecido físico.

Estamos en el aeropuerto, y yo me quiero morir. ¿Cómo pueden las personas soportar estar tan rodeados de otros? Yo no lo aguanto. Dios, cuanto ruido.

Tengo que poner el mp3 con el volumen al máximo, y ni así dejo de oírlos.

The one without a name…

Sólo escucho trozos de la canción, y eso es un sacrilegio.

Encima me duelen los arañazos de anteayer, porque me han quedado marcas y cuando llegué a mi casa descubrí que estaba sangrando. Ese maldito bastado de Gin'iro me las pagará. Bueno, es tan bastardo como yo.

-Ne, Karasu-kun, ¿estás bien?

Me giro con aire distraído.

-¿Hm?- me quito un auricular para escucharla.

-Es que... estás muy callado.

Enarco una ceja.

-Bueno, más de lo normal, quiero decir. –se apresura a aclarar.

-Últimamente todo es muy raro... –me encojo de hombros.

-¿Estás emocionado por la mudanza? –sonríe ampliamente.

-No. –corto enseguida.

Toda su ilusión se desvanece.

-¿Entonces que es?

-Es... –suspiro. –te lo contaré más tarde.

Salta sobre mí por detrás, haciendo que me tambaleé. Rodea mi cuello con los brazos y se aferra a mí oponiendo presión con las rodillas en los costados.

-¡¿Qué demonios haces?! –pregunto, sujetándola por debajo.

Apoya el mentón en mi cabeza, con una de sus amplias sonrisas.

-Me duelen las piernas. –argumenta, sin intención de bajar de mi espalda.

Gruño.

-Pesas mucho.

Se ríe.

-Eres un encanto. –bromea, bajándose al fin.

-Karasu-chan, Ana, los billetes. –anuncia su madre, tendiéndonos lo citado.

Ambos los cogemos sin mediar palabra. Y así nos quedamos hasta que su madre se aleja, para reunirse con su padre y mi madre.

-Ne, Karas-chan, ¿ya es más tarde?

-Uno: no me llames Karas-chan o te mataré. Dos: ... hay demasiada gente presente.

-No te preocupes por lo segundo, no creo que entiendan una palabra de lo que digas... ¿te he dicho alguna vez que cuando hablas rápido se te nota más el acento? A veces me cuesta entenderte.

La fulmino con la mirada, soy perfectamente consciente de lo que ha dicho. ¿Y yo que coño quiere que haga? Por cierto, estoy harto de que todos crean que soy de Japón, nací en España, ¿vale? Y si tengo acento raro es porque la persona con la que más hablaba (antes de que apareciera la friki esta) era con mi madre, y lo hacía en japonés. Bueno, sumando que de pequeño viví en ese infierno al que llaman Francia… Por no hablar de el tiempo que pasé en Sudamérica...

Como quedó claro desde la primera palabra; ya no sé ni de dónde soy, ni que idioma hablo.

-¿Te he dicho alguna vez que tu acento inglés es realmente irritante?- susurro lentamente, para que su mente asimile la información... mierda, eso ha sonado Gin'iro.

Se lleva ambas manos a la boca, sorprendida por mi acusación.

-Gomene, Karasu-kun... no quería ofenderte, a mi me encanta tu acento... –se excusa, con la boca aún tapada, como si acabara de cometer un pecado mortal.

Sacudo la cabeza.

-Da igual. –gruño aún molesto.

Me abraza otra vez, esta vez tirándose contra mi pecho.

-¡¡No te enfades conmigo, Karasu-kun!!

-¡¡Quita!!

A nuestros padres les cae una gotita de sudor en plan anime.

Por fin embarcamos las maletas, y me preparo psicológicamente para unas diez horas de vuelo. Sólo espero que me toque el asiento al lado de la ventana... Por cierto, ¿llevo mi cubo de rugby? Seh, soy tan raro que con lo único que de verdad me entretengo es con una simple cubo de rugby. Si, si, de esos de los que tienes que formar cada cara de un color. Y yo ya lo he hecho en tres años... ¿mil veces? Sin embargo, no me aburro.

-Ne, Karasu-kun –me vuelvo. -¿Has montado alguna vez en avión?

-Era muy pequeño, no me acuerdo de nada, pero creo que sí. -como he dicho, viví en Sudamérica, y evidentemente no fui a nado. Aunque a Francia llegamos haciendo autostop... que triste. -¿Y tú?

Hace una mueca.

-Todos los veranos, para visitar a mi familia de Inglaterra. Oye, ¿tú viviste en otro país antes de venir a España?

-En Francia y Sudamérica.

Se le dilatan las pupilas.

-¡Yo quiero ir a Francia! –hace un gesto exagerado abriendo mucho los brazos.

-Yo lo odio.

Baja los brazos, derrotada.

-¿Hay algo que no odies? –pregunta en un gruñido.

Me encojo de hombros.

-Supongo que sí.

Suspira y se sienta en el banco. Observo como saca un libro de su bandolera.

Ladeo la cabeza para leer el titulo.

-Es Crepúsculo. –informa, sonriendo.

Esta vez soy yo el que hace una mueca.

-¿Cómo puedes leer eso? Es un insulto contra los vampiros.

-... –tengo un mal presentimiento, el aire se ha vuelto hostil. Trago saliva. ¿Qué he hecho? –Karasu... -¿no lleva "kun" ni "chan"? Vale, oficialmente puedo preocuparme.

-Es... es verdad, los Cullen esos, ni son vampiros ni son nada. Los vampiros dan miedo, esos dan risa. –sigo metiendo cizaña.

-Karasu... si sigues hablando tendré que matarte. Nadie, ni siquiera tú, tiene derecho a meterse con los Cullen en mi presencia, ¿entiendes?

-Sólo digo lo que pienso. –me cruzo de brazos.

Dicho esto veo como el libro vuela directamente a mi cabeza. Haciendo gala de mis buenos reflejos (ni yo me lo creo), lo atrapo en el aire justo a tiempo.

-¡¿Intentabas matarme?!

-Por supuesto que no, Karasu-kun, yo nunca haría algo así. Sabía que lo detendrías a tiempo. –sonríe inocentemente.

-... ya. –como una cabra...

-En fin, cambiando de tema... Karasu-kun, ¿no ibas a contarme algo? –le brillan los ojos.

Respiro hondo.

-Si... pero me vas a tomar por loco.

-Diciendo eso sólo me dan más ganas de oírlo.

Le sonrío.

-Bueno, es que...

Le resumo todo lo acontecido desde mi primer encuentro con Gin'iro y la sombra que ahora sé que era Madara.

Abre mucho los ojos y se tira, para variar, a abrazarme.

-¡¡KYAAAAAAAA!!

La dejo que me ahogue un rato hasta que se le pase la euforia. Algo me decía que Ayumu iba a reaccionar así.

-¡¿Por qué no me lo has dicho antes?! Dios, ¡¡yo quiero ver a tu gemelo!! ¡¿Te irás a entrenar con Madara?! ¡¡A lo mejor Itachi esta vivo!! ¡¿TU MADRE SE TIRÓ A UCHIHA ITACHI?!

Le tapo la boca.

-¿Qué demonios haces gritando esas cosas a los cuatro vientos? ¿Quieres que mi gemelo malvado nos mate?

Se le ilumina el rostro. Suspiro y retiro la mano.

-Se ruega a los pasajeros del vuelo 815 con destino Tokio embarquen por la puerta 4.

Ka-chan me hace un gesto para que vayamos.

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Tras un buen rato de hacer cola, nos subimos al avión y tomamos asiento.

Me ha tocado al lado de la ventana, justo como quería, pero... Ayumu está sentada a mi otro lado.

Gracias a dios, está medio dormida, aunque ha aprovechado y tiene la cabeza descansando en mi hombro.

-Ne, Karasu-kun... –murmura somnolienta después de un rato. -¿Por qué dices que odias Francia?

Apoyo la frente en el cristal.

-No quiero recordar, por favor, Ayumu... –suplico en susurros.

Me mira sorprendida.

-¿Por qué? ¿Qué pasó allí? –insiste.

-¡He dicho que no quiero recordar! –estallo, mientras algunas imágenes vuelven a mi mente.

Trato de llenar mi cabeza de otras cosas y subo el volumen del mp3 a tope.

Ayumu me mira ahora preocupada.

Los malditos recuerdos me abruman, canto mentalmente para ignorarlos.

"My first cry never-ending, all life is to fear for lives… "

Si, miedo, el miedo es el protagonista de mis años en Paris.

***

-Flashback-

Un plato al caer al suelo y una bofetada resuenan por toda la casa.

-¡¿Es que no sabes hacer nada bien?! –escucho los gritos del dueño.

-Lo siento. –oigo la disculpa en voz baja de mi madre.

No lo soporto más, voy a intervenir.

-¿Mamá? –la llamo tímidamente, entrando en la cocina. Odio tener que llamarla "mamá", ¿por qué tuvieron que prohibirnos hablar en japonés? El francés me cuesta trabajo...

-¡¿Y tú que haces aquí, niñato de mierda?! ¡¿No ves que la zorra de tu madre y yo estamos hablando?!

Bajo la cabeza ante la reprimenda, aunque sé que no tengo culpa de nada.

-Karasu, vuelve a tu habitación, cielo.

Tiene la mejilla muy roja, con toda la marca de la mano de ese gorila.

-No tengo sueño... venía a por un vaso de agua, ka-chan. –pido en voz baja.

Me pongo lívido en cuanto me doy cuenta de mi error; he hablado en el idioma prohibido.

Levanto lentamente la cabeza para encontrarme con unos crueles ojos azules enfurecidos.

-¡¿Qué dices, bastado de mierda?! ¡¿Qué me has llamado?! –se acerca a mí y sus pesados y rápidos pasos suenan peligrosamente cercanos.

Aprieto los puños y cierro los ojos esperando el golpe.

Pero éste, al contrario de los anteriores recibidos, no llega. Sin embargo, lo he oído resonar.

Abro los ojos aterrado, mi madre está en el suelo.

-¡¡Puta barata!! ¡¿Qué coño estás haciendo?!

Le atesta una patada en el estómago, haciendo que una hilera de sangre de caiga por los labios hasta la barbilla, pero ella no se mueve ni hace nada por defenderse.

Y yo sé que debo guardar silencio, para protegerla, sino, puede que este monstruo nos mate a los dos.

Observo todo con silenciosas lágrimas de impotencia, como siempre.

-Fin flashback-


Ala, una Buena dosis de tortura psicológica para Ka :D Por supuestísimo, tenía que tener una infancia traumática xD

Y este capi me ha quedado largo, porque he fusionado dos =P

Bueno, hasta el próximo xD

Gracias otra vez por los reviews y confío en que me dejéis también esta vez alguno ^^

Que el Dios Cuervo te guíe