Disclimer: Naruto es de Kishi, si no la serie sería una jodida paranoia que no entendería ni yo... Espera, ¿pero no lo es ya?


¡Sí! Volví :D Acabo de actualizar "Black Sheep" y ahora vengo a publicar una cosilla que acabo de escribir... Tal vez lo lea mañana y no me guste, pero creo que estoy inspirada xD -O tal vez sólo sea que tengo sueño- Sí, es un flashback de Ángela, ¿no la echábais de menos? ¡Pues yo si! La historia de los gemelos tengo intención de seguirla también, pero estoy barajando tantas ideas que... Bueno, os dejo con nuestra pareja favorita ^^


Flashback III: ¡Me niego a quedarme fuera de mi propia historia!

Me encuentro escondida en el baño de Uchiha Itachi, en Akatsuki. Han llamado a la puerta y me he escondido para no ser descubierta ya que en teoría yo debería estar muerta. Ja, como si fueran a librarse de mí tan fácilmente… Intento escuchar algo de lo que ocurre en el dormitorio-cocina-salón, que es todo la misma habitación y oigo una voz conocida que me hace sonreír estúpidamente. ¡Es Kisame-no-baka! Aún tengo niebla en la mente, no puedo recordarlo todo con precisión, pero poco a poco voy recordando quién soy, y en mis recuerdos aparece ese estúpido tiburón. ¡Es tan genial estar en casa otra vez! A pesar de que teníamos una relación de "tú te metes conmigo y yo me meto doblemente contigo", es posible que incluso le haya echado de menos… inconscientemente. Akatsuki es mi hogar, ahora lo veo claro.

No presto atención a lo que dicen, me siento en el suelo con la espalda pegada a la puerta, feliz sólo de oír el tono de sus voces y cierro los ojos con una imborrable sonrisa en el rostro.

Itachi me borró la memoria para protegerme de Madara y me abandonó… Sí, claro, lo hizo para protegerme pero… ¡me abandonó! Ese capullo me las pagará… ¡lo violaré! Jojojo, que malvada soy… Nah, no me lo creo ni yo, mis ganas…

La puerta de fuera se cierra y puedo levantarme para salir de nuevo a la estancia. Itachi me espera de brazos cruzados. Me cruzo de brazos indicando que yo estoy más enfadada.

-Eres un capullo. –comienzo, insultándolo sin inmutarme. –Me abandonaste, ¿recuerdas? –le acuso alzando una ceja, esperando que empiece a disculparse.

Como era de esperar, no me contesta. Se limita a mirarme fijamente, estudiándome con la mirada de tal forma que siento que puede ver dentro de mí. Avergonzada, aparto la vista para dirigirla al suelo. Pero, ¡eh! No me acobardo, ¿estamos?

-Deberías ponerte algo más cómodo. –suelta tras unos intensos segundos de silencio.

Me fijo entonces en mi indumentaria: sigo llevando el horriblemente cursi vestido dorado.

-¡Aaah! ¡Quítame esto! –exclamo de pronto, dando vueltas sobre mí misma, horrorizada por verme así. -¡Lo había olvidado!

De hecho, quiero olvidar estos últimos dos años y retomar la vida por donde la dejé cuando Itachi me robó mis recuerdos. Todo lo de Leo, mis amigos… ¿era una gran mentira? Mi antiguo sensei ha matado a ese impostor que me había engañado. "Leo no existe", había dicho el Uchiha tras acabar con él de un solo golpe, "es un Anbu, en Konoha te han descubierto".

-Me dijiste que en Konoha se han enterado de mi historia… -murmuro pensativa. Eso es malo, realmente malo… Luego miro mis manos enguantadas en guantes de satén blanco con puntilla. -¡Oh dios! ¿Tienes algo que pueda ponerme? –le pregunto con cara de asco al recordarme vestida de Barbie.

El moreno camina sin prisa al armario que hay junto a la cama y rebusca hasta lanzarme una gran prenda negra. "Oh si, negro… el negro era mi color favorito", recuerdo sosteniendo la prenda con una sonrisa. La desdoblo para descubrir que se trata de…

-¡Mi capa de Akatsuki! –siento un escalofrío de placer recorrerme el cuerpo y casi me pongo a llorar de emoción mientras abrazo mi antigua gabardina.

Sin embargo… ¿de verdad tengo que ponérmela sin nada debajo? Me sonrojo de golpe.

-¿Y una camiseta para ponérmela de vestido? –pido con una sonrisa tímida.

Antes de poder mirarle también me la lanza. Le sonrío en agradecimiento y voy al baño a cambiarme. ¡Dios, esta escena ya la he vivido! Yo con su ropa… Sí, definitivamente esto ya ha ocurrido. Salgo vestida y camino hasta sentarme en su cama.

-Vale, ¿y ahora que hacemos? –pregunto mirándole con la sonrisa de boba enamorada aún en los labios. Estoy tan ridículamente feliz…

-Madara ha dejado de molestarme. –me informa con tranquilidad, sin alterar la expresión de fría indiferencia. –Aun así no podemos dejar que nadie te vea. –me advierte mirándome por fin.

-La historia de siempre… -suspiro rodando los ojos con aburrimiento.

-Tenemos que averiguar qué es lo que saben de ti en Konoha y porqué te quieren. Debe de tratarse de un asunto de obtener información de Akatsuki. –continuó haciéndome caso omiso, para variar. ¡Dios mío, incluso que pase de mí me hace feliz! Sin embargo, no estoy prestándole demasiada atención… Acabo de recordar quién soy después de dos años de vivir engañada, ¿vale? ¿Tengo permiso para no preocuparme por mi vida por una vez, por favor?

-Sí, sí, pero… ¿por qué he recuperado mis recuerdos? Me hiciste un sello para contenerlos, ¿verdad? –conozco esa maldita técnica.

-El odio lo ha roto. –informa secamente, como si fuera obvio.

Frunzo el ceño confundida.

-¿El odio? ¿El odio hacia Samantha? Que tontería. –bufo incrédula.

-Es un mecanismo de defensa, Ángela… Lo usé en ti por si aparecía algún enemigo. Si habías olvidado cómo luchar te habrían dado una paliza. –razona. Y de pronto me parece obvio.

-Piensas en todo… -sonrío. –Vale, entonces nos vamos a Konoha, ¿no? –acepto levantándome de la cama de un salto, con una alegría incorruptible.

Por su expresión diría que no le gusta la idea de llevarme allí.

-En la aldea te buscan… Pero no puedes quedarte aquí.

-Ya, ya, aquí también se lía parda si me pillan. –suspiro.

-Lo mejor sería que volvieras a casa.

Y aquí es cuando su sobreprotección me hace desear arrancarle la cabeza.

-No, Ita, no… No vas a echarme de mi propia historia. –me niego, sonriéndole. –Lucho contigo, como debería haber hecho hace mucho tiempo.

Y esto de hablarle confianza… me encanta. Hace unos años, antes de todo lo de Madara, cuando éramos simplemente alumna y maestro, yo siempre me sentía coartada con su presencia… Me temblaba la voz al hablarle, no me atrevía casi ni a respirar sin su permiso. Aunque me pasaba el día quejándome, para las cosas serias… ¡ah, era incapaz de hablar con él! Pero ya no soy una niña, ahora tengo más confianza en mí misma.

Aún no ha respondido, fulminándome con la mirada. Me acerco a él queriendo comprobar algo, pero al aproximarme siento que el corazón me va a estallar en el pecho. Retrocedo un paso, ¿sigue intimidándome? Lo que quería comprobar era que… ¡me sigue sacando una cabeza! Joder, da igual lo que crezca, nunca lo alcanzaré… Él también ha crecido, aunque de los 19 a los 21 que tiene ahora no va demasiado…

El Uchiha resopla rindiéndose.

-Si te envío a tu casa volverás para seguirme, ¿verdad? –mi sonrisa le indica que así es. –Entonces tendrás que venir conmigo. Salimos ya.

Eso sí me pilla por sorpresa.

-¿Ya? ¡Pero si yo ni siquiera tengo ropa! Tengo que pasar por mi casa y…

-No. Nos vamos ya, tengo otras cosas que hacer, ¿sabes? Será rápido. –asegura, empezando a hacer el justo para transportarse.

-¡Eh!, pero ¿dónde vamos primero?

-El bosque. –y desaparece en una bandada de cuervos.

Observo las negras aves con una leve sonrisa. Este tío nunca sabrá lo vacía que me he sentido sin él… Es un idiota. Tanto tiempo, tantas emociones… ¡y aún pasa de mí! ¿Pero no me acababa de dar un beso? Resoplo y hago el justu para seguirle. Parece que tengo que conformarme con las ocasionales muestras de afecto…


Y por supuesto, continuará ;) Tengo una tal vez estúpida esperanza de que mis antiguas lectoras lean esto T_T Han pasado varios años pero... confío en que no hayáis olvidado esta pequeña y caótica historia.. ¡Yo nunca la he olvidado! Sólo ha estado apartada de mi vida... (Y más desde que cambié de ordenador y todo lo que había ecsrito para publicarlo se borró o.o)

Cariños míos pues lo de siempre... hacedme saber si leéis esto, por favor... ¡Es un click y dos palabras! No os dolerá, lo prometo ^^ De hecho, he vuelto a escribir tras leer los reviews otra vez :) Si no recibo nada no creo que siga o.q

Muchisimas gracias por leer y hasta pronto ^^

¡Que el Dios Cuervo te inspire!