Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía y queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.


Lo que necesitaba.

POV. Edward

Estaba en shock, no podía creerlo, estaba muy confundido, muchos sentimientos me embargaban al mismo tiempo: dolor, tristeza, enojo, confusión, celos… Todos dirigidos a una sola persona, mi mejor amigo, Jasper.

Bella jamás había hecho algo así, no porque fuera una chica envidiosa ni nada parecido, sino que desde la muerte de su madre, ese pastel era el único recuerdo que tenía de ella, así que lo conservaba como un preciado tesoro.

Si lo había compartido con Jasper era porque de verdad lo quería, yo no odiaba a Jasper, él era mi amigo, prácticamente mi hermano, pero me había arrebatado al amor de mi vida y eso dolía muchísimo, no lo soportaba más, tenía que salir de ahí, rápido.

—Iré a buscar a Alice— anuncié y sin esperar respuesta salí.

Conocía bien a Alice y sabía donde la encontraría.

Subí a mi auto y me dirigí al lugar, no tardé más de quince minutos, estacioné y salí rápidamente.

Entré en el salón canario del único kínder de Forks, el lugar donde todos nos conocimos, ahí sentada, en su antiguo lugar se encontraba sentada ella, me senté a su lado y le tomé la mano, cuando levantó la mirada supe que no era a mí a quien esperaba, sino a alguien más.

—Sé que no soy rubio ni tengo los ojos color topacio… Pero aquí estoy, cariño— le abrí mis brazos y ella se aferró fuertemente a mí para comenzar a llorar inmediatamente.

Hacía tiempo ella misma me había confesado sus sentimientos por Jasper, y también me había confesado lo mucho que le dolía verlo junto a su mejor amiga.

—No lo pude soportar, antes lo llevaba mejor porque pensé que no lo quería de verdad, creí que ella te quería a ti, pero no, es obvio que de verdad lo quiere— sollozó.

Comenzó una nueva ronda de lágrimas, así que apreté más mi abrazo.

—He estado enamorada de él desde que lo conozco y ella es mi mejor amiga Ed, los quiero tanto a los dos, no sé qué hacer, ¿cómo lo soportas tú? — Bien, su pregunta me tomó con la guardia baja.

—Créeme que cada día es más difícil, Ali— apreté mi abrazo en torno a ella, realmente ya no sabía que la estaba reconfortando a ella o a mí mismo.

Se separó un poco de mi pecho para verme a los ojos, verla en ese estado hizo que un gran deseo por protegerla creciera en mí, sin saber exactamente qué estaba haciendo, tomé su rostro entre mis manos, limpié sus lagrimas con mis pulgares y acerqué poco a poco su rostro al mío, la razón no llego a mí a tiempo… Y sin más, la besé.

Fue un beso tranquilo, sencillo, correspondido y dulce, per se sentía fuera de lugar, al separarnos pude ver la duda en sus ojos.

— ¿Esto está bien? — Exteriorizó la pregunta que se había formado en mi cabeza, pensé un poco antes de contestar.

—No lo sé— contesté con seguridad— Pero creo que puede sernos de ayuda— le aseguré, brindándole mi sonrisa más sincera, últimamente sentía que no sonreía mucho, y eso hasta mi hermana lo había notado.

—Puede ser— acordó conmigo, no estaba muy segura, lo sabía, ni yo estaba seguro de nada, pero por el momento Alice y yo ya éramos novios, o algo parecido.

—Creo que deberíamos volver— dije después de unos momentos en silencio, cada uno en sus pensamientos.

—Sí eso creo— suspiró ella, se veía más tranquila, pero era obvio que había estado llorando.

Nos levantamos y entrelacé nuestras manos, se sentía extraño y un poco diferente, pero estaba bien, así era mejor, el apoyo que llegábamos a sentir el uno con el otro era justamente lo que necesitábamos.

Alice era lo que yo necesitaba en estos momentos, porque realmente, no creía poder seguir soportando el ver a Jasper y Bella juntos, tan enamorados, al menos… No solo.