Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de mi propiedad y queda prohibida su reproducción total o parcial sin mi consentimiento.
Actitud ante la noticia
POV. Bella
Estaba muy preocupada, hace tiempo que Alice y Edward se habían ido y no regresaban, las ansias de saber cómo se encontraba Alice y por qué se había ido así, me estaban matando.
—Bella, ya cálmate por favor, ellos están bien. — No hice caso a las palabras de Rosalie y continué caminando por la estancia.
—Jazz, ¿puedes calmarla?, me está mareando— Ignoré igualmente las palabras de Jacob, si no estuviera tan ansiosa le diría dónde podía meterse sus mareos.
—Bella, por favor— Jasper me había tomado por los hombros para detener mi preocupada caminata, pero eso no me calmó, por el contrario, sentí la necesidad apremiante de apartar las manos de Jasper y alejarme lo más posible de él, pero me contuve, esa no era la manera correcta de tratar a mi novio.
Escuché cómo se abría la puerta y aparecía Edward por ella, instantáneamente me calmé al verlo y ver que traía a Alice con él, ellos venían tomados de la mano… Con sus dedos entrelazados, me quedé inmóvil al verlos, todos se acercaron a ellos menos Jasper y yo, quien se había quedado en shock también.
Rose fue la primera en hablar
—Qué bueno que regresaron, estábamos tan preocupados— abrazó cariñosamente a Alice y a Edward quienes no separaron sus manos.
—Aunque creo que ustedes no estaban nada preocupados, se ve que la pasaron muy bien— el comentario de Emmett me molestó más de lo que deberías y de lo que estaba dispuesta a admitir.
—Emmett, por favor— lo regañé por su comentario, pero era cierto, se veían tranquilos, ambos, hasta se podría decir que contentos, y sin soltarse aún.
—Está bien, Bella, no me molestan sus comentarios—me aseguró Alice, intenté corresponder a su sonrisa, en verdad lo intenté— Y para que no sigas con tus indirectas, Emmett, te diré que sí, Edward y yo estamos juntos— declaró, inmediatamente mi mirada viajó a sus manos fuertemente unidas.
Todos empezaron a felicitarlos excepto Jasper y yo, al parecer, me sentía pegada al piso, y a Jasper que estaba junto a mí, mudo como una tumba.
—Y a ustedes, ¿no les da gusto? — nos preguntó Renesmee, quien sonreía y se colgaba del otro brazo de Edward, noté una sombra extraña en sus ojos chocolate, pero no pude descifrar qué era.
—Claro que nos da gusto, felicidades, chicos— respondió Jasper, al instante me tomó de la cintura fuertemente, yo correspondí su abrazo y también los felicité, sonriendo lo mejor que pude, aunque seguramente era… Para nada convincente.
—Me alegro por los dos, se ven… Muy bien juntos— dudé y susurré la última parte, pero haciendo acopio de aplomo y sobreponiéndome a aquel sentimiento confuso que sentía, aferrándome a aquello que tenía seguro, Jasper.
—Lo sé— me respondió Edward y tomó a Alice por la cintura, imitando nuestra postura, me dio un vuelco el estomago…Y un pensamiento extraño asaltó mi mente.
Nunca en mi vida desee más que en ese momento ser yo y no Alice a quien Edward abrazara, sentí a Jasper tenso a mi alrededor, aun así me besó y yo respondí su beso, hicieron unos cuantos carraspeos y me separe de él, casi como si me quemara.
A mí no me gustaba hacer ese tipo de espectáculos, menos cuando nosotros éramos la única pareja del grupo, pero ahora que todos tenían pareja, sentía la necesidad de demostrar que yo tampoco estaba sola…Aunque no fuera precisamente por Jasper por quien quisiera hacerlo.
—Bien, bien, solucionado esto ahora debo irme, felicidades nuevamente chicos, vamos, Rose, te llevo— se despidió Jacob llevándose con él a Rose, así sucesivamente se fueron yendo todos mis amigos, cada uno con su pareja, Jasper se despidió de mí con un beso y se marchó también, sin decirme nada de su actitud extraña, yo realmente tampoco quería hablar con él.
Antes de que Edward se fuera lo detuve.
—Edward, ¿puedes llevarme a mi casa? — Prácticamente le rogué, esperando no sonar tan desesperada como me sentía, sólo quería, necesitaba un momento a solas, pero con él.
— ¿Tu casa? — Cuestionó Alice— Pero, Bella, ¡hoy te quedaras a dormir conmigo! — Protestó Alice.
—Lo sé, Alice, pero no me siento bien, ¿Edward, puedes? —apremié e intenté hacer una cara de malestar y cansancio, finalmente aceptó dudoso.
—De acuerdo— Podía notar la indecisión en sus ojos verdes, pero poco me importó, él ya había aceptado.
—Pero… ¡Bella! — volvió a protestar, Alice se estaba enfadando, pero no daría mi brazo a torcer, no esta vez, por primera vez desde hace más de diez años, no quería estar con mi mejor amiga.
—Lo siento, Alice, será otro día— me adelanté, tomé mis cosas y pasé junto a Edward en señal obvia de irme, él se acercó a Alice, le dijo algo al oído y le dio un beso lo cual me hizo sentir una punzada en el pecho, salió justo detrás de mí.
Subimos al auto en silencio, abrió la puerta del copiloto como el caballero que era y esperé que subiera a su lugar.
Clavé mi mirada en la ventana, a pesar de que no quería quedarme con Alice, también estaba siendo incómodo estar en esos momentos con Edward, contario a lo que imaginaba, pero de quedarme toda la noche con Alice, a estar veinte minutos con Edward prefería mil veces estar con él.
Me volteé a verlo ya que el auto no avanzaba, me miraba fijamente con expresión crítica o de reproche, en su mirada había confusión y expectación, hacía mucho tiempo que lo conocía y sabia lo que se avecinaba, y no sería bueno.
Esta capítulo está editado ya, disfrútenlo, besos,
An
