Penúltimo capítulo. Antes de nada, quiero que sepais que soy guionista y probablemente por eso me dé por saltar de una parte a otra, como escenas de una película jajaja pido perdón por ello si os molesta, aunque para mi es como narrar una película mismamente.
Os dejo leyendo, que soy una pesadita ^^
Romper lo irrompible
-¡Harry!-gritó con furia, despertando al mencionado-¡¿es cierto eso?¡¿es cierto que quieres separarte de Draco?
El moreno se colocó las gafas con cierta parsimonia y lo observó-¿no es lo que te gustaría?¿para estar con él sin ningún impedimento?
Esas palabras descolocaron a Fred y entonces cayó en la cuenta-sabes lo del beso...
-Si, no soy idiota y me da igual, haced lo que queráis, pero se acabó esta pantomima.
El pelirrojo desvió la mirada y empezó a hablar más bien para si mismo-y yo que me sentía culpable...sentía que había traicionado a un hermano, pero ¡eres un capullo!-gritó de nuevo, enfrentando al moreno, al que cogió del cuello de la camisa e hizo que se levantara de la cama-no sabes lo que darían muchos por tener lo que tu tienes ahora, una familia, la familia que siempre deseabas ¿ya no quieres eso? sé que has perdido la memoria, pero eso no es excusa para tratar a Draco como lo haces, desprecias a la persona que más te quiere y tú no eres así, nunca lo has sido ¡lo tienes absolutamente todo!¿y lo vas a perder por no darte la oportunidad de recordar? hace unos meses eras la persona más feliz sobre la faz de la tierra y ahora eres detestable. Draco y tu habéis pasado por mucho para llegar hasta aquí, no puedo creer que estés dispuesto a dejarle a él y a tus hijos.
Harry, desafiante, se soltó del agarre que desde hace un rato le tenía sujeto, cogió una chaqueta que reposaba sobre un sillón y se marchó a la calle dando un portazo.
Draco, en la cocina, lloraba silencioso. Había tomado una decisión.
Fred tardó un rato en marcharse, y no lo hizo hasta que no se aseguró de que el rubio estaba tranquilo. Harry apareció unas horas después, sin mediar palabra y se tumbó en la cama, aparentando dormir. Ya estaba cayendo la tarde y Kreacher estaba preparando la cena en los fogones.
-Harry...-dijo el rubio, en la entrada del salón. Llevaba puesto un grueso y holgado abrigo oscuro y dos grandes baúles flotaban a varios centímetros por encima del suelo, tras él.
El aludido se sentó en la cama y lo miró confuso.
-Me marcho-pronunció Draco con un apretado nudo en la garganta-mañana iré a hablar con el ministro para que anule nuestro matrimonio, he escrito a Hermione para que coja las cosas de los bebés y me las lleve...
-¿Dónde vas a vivir?-cuestionó algo turbado el moreno.
-No finjas que te importa, estaremos bien-empezó a andar hacia la salida, pero se detuvo un instante-quiero que sepas Harry, que siempre te amaré y que tus hijos siempre sabrán quien eres y te esperaran...te esperaremos.
Lo último que escuchó Harry, fue la puerta cerrarse.
En La Madriguera, Fred ponía al tanto de los acontecimientos a Ron, que escuchaba todo, incrédulo. Un rato después, Hermione apareció con un pergamino en la mano.
-¡Voy a matar a Harry!-chilló al borde de la desesperación-¡Draco se ha ido de la casa!¡va a vivir solo!¡con dos bebés en camino!
A Molly casi le da un soponcio cuando escuchó aquellas palabras. Ron intentaba calmar a su novia y Fred prefirió marcharse a otro lugar, porque las ganas de matar a Harry se le habían contagiado.
-Hermione, tu ve a ver a Draco, seguramente necesita una amiga...yo iré a ver a Harry, tal vez entre en razón...
-¡No!¡no quiero que Harry entre en razón!¡quiero que recuerde de una vez!¡quiero que se de cuenta de lo mucho que ama a Draco!¡porque mañana no habrá marcha atrás!
El rubio no tenía una casa propiamente dicha en la que poder vivir, así que el único sitio que se le ocurrió ocupar, al menos temporalmente, era el abandonado número doce de Grimmauld Place. Con varios toques de varita, limpió lo justo y necesario. Cayendo rendido sobre la cama de Sirius.
Ron estaba bastante nervioso. Era su mejor amigo y debía apoyarle, puesto que a pesar de todo, su compañero no estaba en plenas facultades mentales, pero también Draco tenía lo suyo y estaría mucho peor que el niño que vivió y venció.
Ya por la mañana muy temprano, fue a visitarle.
Lo vio sentado en la cama, como ausente y pensativo.
-Harry- saludó-no esperaba verte despierto ¿estás bien? sé lo que pasó...
-Si-dijo algo inseguro-es lo que quería, es lo correcto ¿no? yo no le recuerdo y él puede ser feliz con otra persona-empezó a coger prendas de ropa que tenía desperdigadas por el salón y las reunió en un desordenado bulto-¿podrías convertir eso en sofá de nuevo? voy a instalarme arriba.
El pelirrojo obedeció sin rechistar y siguió a su amigo a la habitación del piso superior.
Sus orbes azules enseguida contemplaron el árbol genealógico. Los nombres de Harry y de Draco aún estaban unidos, así que todavía no lo había hecho.
Malfoy se despertó temprano, desayunó un poco en una cafetería cercana y partió al Ministerio de Magia.
Esperaba que Kingsley tuviera un momento para atenderle, quería acabar con eso de una vez. Porque no quería pensar más en Harry, no quería llorar más por Harry y no quería sentir más por Harry. Ahora para él, solo estarían sus hijos.
-¡Kingsley!-menuda casualidad, mientras iba al despacho del ministro, lo vio aparecer por uno de los pasillos colindantes, con varios documentos en la mano.
-¡Draco!-se sorprendió claramente el hombre-¿qué te trae por aquí?
-¿Tienes un minuto? es algo urgente...
-Para ti tengo dos-agregó amablemente.
Una vez en el despacho ambos se sentaron en los sitios que les correspondían.
-¿Cómo está Harry? lo echamos de menos en el ministerio, es un buen auror ¿aún no recuerda?
-No, y precisamente de eso venía a hablarte-dijo, su estómago empezó a revolverse y temió expulsar el desayuno antes de tiempo-quiero que anules nuestro matrimonio en este mismo instante...¿no es necesaria la presencia de Harry aquí, verdad?
Shacklebolt se quedó anonadado. Los Potter eran la pareja más feliz que había conocido y casado en toda su vida.
Ron estaba mudo. No apartaba los ojos de las plateadas letras del mural. Lo que nunca pensó que pasaría...Sentía una profunda tristeza.
Harry estaba ocupado en el armario, acomodando su ropa y viendo la que el rubio había dejado ahí, porque le pertenecía-¡mierda!-soltó de pronto y el ruido seco de algo cayendo al suelo y rodando, se escuchó.
-¿Qué pasa?-el pelirrojo salió de su aturdimiento.
-Se me cayó alguna cosa, está bajo la cama-se agachó y metió las manos, tanteando la superficie.
-¿Qué era?
-No se, parecía una bola...ya está-estaba arrodillado en el suelo, y con ambas manos sujetaba el objeto, al que se quedó mirando absorto por un instante.
El menor de los Weasley lo reconoció en el acto-eso es...
-La esfera de Hogwarts...-dijo el moreno como hipnotizado y de repente soltó la esfera y se llevó las manos a la cabeza, gritando como si le doliera excesivamente y alarmando al otro.
-¡Harry...!
Hagrid golpeaba con su paraguas rosa los ladrillos de la pared que daba acceso al callejón Diagon...un niño rubio le hablaba mientras se probaban túnicas delante de un espejo...comiendo chucherías en un compartimento del tren, junto a Ron...rechazando la mano de Draco Malfoy...McGonagall regalándole la Nimbus 2000...salvando a Hermione de un trol en el aseo de las chicas...viendo a sus padres y a Draco a través de un extraño espejo...Remus Lupin dándole chocolate tras su desmayo...bajo el muérdago con Draco...aprendiendo el patronus...Sirius pidiéndole que vivieran juntos...besando a Draco en un recóndito pasillo de la escuela...la espantosa túnica de gala de Ron...Peter Pettigrew matando a Cedric...Ojoloco rescatándolo en Privet Drive...el cuerpo de Draco entre sus brazos...enseñando a Neville a realizar hechizos de desarme...patinando con Draco...Sirius cayendo a través del velo...Tonks arreglándole la nariz con un hechizo...Snape asesinando a Dumbledore...George sangrando por haber perdido una oreja...en la tienda de campaña con Hermione...Luna encerrada en el sótano de los Malfoy...enterrando a Dobby...Hogwarts asediado...Ginny muerta en los brazos de Percy...recogiendo los recuerdos del moribundo Snape...sus padres, Sirius y Remus acompañándole a su final...Voldemort cayendo sin vida al suelo del Gran Comedor...Draco aceptando vivir con él...casándose con Draco...los nombres de James Scorpius y Albus Severus apareciendo por primera vez juntos en el árbol genealógico de los Potter...colocando la cuna en la habitación de los gemelos...persiguiendo a un mortífago...
Las manos seguían en su cabeza y lloraba descontroladamente. Ron, incesante, le llamaba una y otra vez, conmocionado con lo que estaba ocurriendo.
-¡Harry!¡por favor Harry!¿qué te pasa?-decía el pelirrojo una y otra vez aterrorizado.
-Draco...-es lo único que salió de sus labios. Había cometido un grave error, un error imperdonable. Iba a separarse de su amado esposo y sus hijos, no podía consentirlo.
Se levantó. Aún sentía la cabeza darle vueltas y algún que otro dolor punzante, pero lo ignoró, al igual que a su amigo pelirrojo, al que pasó de largo y fue corriendo a la chimenea.
Corría en pijama por los pasillos del ministerio, buscando a Kingsley. Rogaba que no fuera demasiado tarde, que Draco siguiera siendo su marido.
-¿Harry?-el ministro se sobresaltó, cuando, un asfixiado y alterado moreno abrió la puerta de su despacho de golpe.
-Kingsley...no...yo...Draco...dime...tarde...
-¿Qué haces aquí Harry?-el hombre parecía alarmado y no entendía nada.
-Draco...¿ha...estado...aquí?
-Si ¿pero tú qué haces aquí?-volvió a preguntar el ministro.
El chico se dejó caer derrotado sobre una silla-maldita sea...
-¿Qué haces aquí?-la preguntita no cesaba.
-Vine a impedir que Draco anulara nuestro matrimonio, pero supongo que llegué tarde...
-No deberías estar aquí, ordené que te enviasen una lechuza-espetó Kingsley con seriedad y bufó molesto. Se levantó y se puso junto al más joven- Draco vino, sí, pero no pude anular nada, porque se puso de parto, por eso no entiendo qué haces tú aquí, deberías estar con él en San Mungo.
Los magos y las brujas, temerosos, se apartaban del loco del pijama, que ya ni se sentía los pies de todo lo que había corrido. En el hospital le volvió a costar ser entendido por la bruja de información, pero al final, lo había conseguido. No se perdonaría nunca no estar presente en el nacimiento de sus hijos.
-Señor Potter- le decía con suavidad una sanadora-no sentirá nada, ya lo verá-le habían recostado y hacía un poco que había dejado de sentir las contracciones. Aquella poción si que era buena. Le habían puesto una tela para que no contemplase la desagradable operación, pero agradecía ser plenamente consciente de lo que pasaba a su alrededor. Pronto tendría a sus hijos a su lado, dejaría de estar solo. Se relajó y cerró los ojos. Estaba en buenas manos.
-¡Draco!-las puertas se habían abierto y le había parecido escuchar una voz familiar, pero no era posible...se lo estaba imaginando- Draco...-una mano le acariciaba la mejilla con delicadeza y se obligó a abrir los ojos.
Allí estaba Harry ¿cómo era posible?¿se había quedado dormido y soñaba?¿soñaba que estaba con él en un momento tan maravilloso?. Eso pensó en principio hasta que escuchó a algunas sanadoras susurrar ''es Harry Potter'' y cosas por el estilo.
-¿Harry?-de haberse podido mover libremente, se habría pellizcado.
-Draco- el moreno lloraba y no dejaba de acariciarle el rostro, inclinado sobre él-perdóname mi vida, no sé como pude olvidarte...ni como pude tratarte de esa forma...si llego a perderte...
-Harry...¿me recuerdas?-los ojos plateados liberaban lágrimas de alegría.
-Todo, lo recuerdo todo, recuerdo lo mucho que te amo, más de lo que se puede amar a nadie...
-Creí que todo había acabado...
-Lo nuestro no se acabará nunca...perdóname Draco, aunque probablemente no me lo merezca...
-Harry...yo te amo, he deseado esto tanto tiempo...lo importante es que estás aquí y vuelves a ser tú...eres mi Harry.
De repente, el llanto de un bebé les hizo volver a la realidad...
Y a muchos kilómetros de allí, en Hogwarts, una pluma mágica escribía sobre un pergamino James Scorpius Potter y Albus Severus Potter.
¡Pelea!¡pelea! ay perdón que eso fue al principio jajaja yo es que me sentía Fred en ese momento y quería partirle la cara a Harry.
Es importante para mi saber si la parte de Harry recordando de nuevo se entiende bien ¿está claro que está recuperando la memoria?¿ningún problema?. Confieso que me emocioné mucho escribiendo esa parte y no quise dejar atrás a nadie que haya sido importante para el moreno, al menos mencionándolo una vez.
¿Qué les pareció?
Próximo, último capítulo.
Hasta ese momento.
