Sección 1- Las advertencias


Capitulo 1. Beijing, Federación Unida de China.

[El hombre en frente de mi se ha ofrecido ser entrevistado para ser parte de este reporte. Ha respondido a mi solicitud en un foro aceptando el que le haga la entrevista, sin embargo y desde el principio se ha proclamado la misma nación de China. Es un poco bajo de estatura, un abundante pelo negro y lacio recogido en una coleta y su vestimenta es típicamente china, su piel esta surcada de unas visibles marcas rojas y fuertes moretones que contrastan con cicatrices viejas y algunas que parecen recientes. Es imposible estar cerca de el sin que en mi mente comience a reír a causa de que mi entrevistado tiene un extraño tic verbal: "aru" que menciona al terminar la mayoría de sus frases. Estamos en una habitación de su casa mientras nuestra entrevista sigue, tomamos el té.

Algo que me ha sorprendido de sobremanera es que me ha hablado en un perfecto español al recibirme, salpicado con algunas frases chinas y con un acento fuerte de su nacionalidad]

La epidemia comenzó aquí en China. Para ser más específicos fue en una remota aldea ahora conocida como "Nuevo Dachang," pero lo hacían más por nostalgia que por cualquier otra razón-aru.

El "Viejo Dachang," había existido desde la era de los Tres Reinos, sin embargo, cuando la Represa de las Tres Gargantas fue terminada, antes de que la aguas comenzaran a subir, la mayor parte de Dachang fue desmantelada, ladrillo por ladrillo, y reconstruida en un terreno más alto. Sin embargo aquel Nuevo Dachang ya no era un pueblo, sino un "patrimonio arquitectónico nacional." Para esos pobres campesinos debió ser una dolorosa ironía ver cómo su pueblo era salvado, para luego tener que ir a visitarlo sólo como turistas-aru.

[Hace una pausa y me mira con cansancio]

Muchas naciones tal como yo, tienen empleos cotidianos como la gente normal de nuestros países-aru. En ese momento yo estaba de guardia en un hospital de Chongquing. Era de noche, una muy tranquila. Sabia que en cualquier momento ese relativa calma se desvanecería pero, ¿para que arruinarme algo de paz en esa noche tan calmada-aru?

Y ahí estaba. La recepcionista dijo algo sobre un accidente o algo por el estilo, no lo supe con exactitud puesto que la chica era nueva y esta memoria no ayuda pero lo importante es que era una emergencia y tenia que acudir de inmediato. Además ¿Que se le podía hacer? Esos médicos jóvenes no ayudarían a un pobre nongmin solo por que si, ¡Esos niños creían que prestar este tipo de servicios era para llenar la cuenta de banco más rápido-aru! "Nuestro deber es hacernos responsables del pueblo" (1) Seguía recordándome la frase mientras mi auto seguía pasando dificultades en la agujereada carretera.

Pase horas intentando encontrar el lugar que ni yo mismo tenia la menor idea de donde se ubicaba, oficialmente no existía debido a que la presa estaba ahora sobre lo que conocemos como "El viejo Dachang"-aru. Que claro, después de un rato pude dar con el sitio. Era una pintoresca aglomeración de chozas circulares. Recuerdo que antes de bajar pensé: "Mas les vale que esto sea grave-aru" Solo que después lamenté haberlo pensado.

Siete personas estaban inconcientes, todos ellos dentro de un pequeño salón con las paredes y el piso en simple cemento, ninguna clase de adorno, pintura ni mucho menos baldosas-aru. Pregunte si alguien había estado cuidando de ellos pero me respondieron que nadie, pude notar que la puerta había sido asegurada con un gran candado, obviamente esta gente estaba llena de miedo, muchos rezaban, hacían muecas de sorpresa o de espanto y mantenían distancia-aru

Su comportamiento comenzaba a fastidiarme, pero no con ellos si no por la visión colectiva que tiene el mundo sobre nosotros, como la gente que representamos al mundo y esta gente comportándose como salvajes, como simples campesinos ignorantes. No lo digo como algo personal-aru pero hasta a mi me sorprende tanta ignorancia junta.

[Ríe un poco, hace una pausa y toma un sorbo de su té]

En fin, yo estaba sumergido en mi mundo de crítica cultural cuando me arrodille para revisar a una paciente. La pobre mujer tenía una calentura que pasaba de los 40º con unos temblores espantosos, no podía siquiera decir una oración coherent y cada vez que intentaba mover una extremidad gemía de forma dolorosa.

Y ahí estaba, una mordedura en el antebrazo derecho. Por el radio y la forma de la mordida se deducía en que fue hecha por un niño o quizá un adolecente. De inmediato supe que esa era la entrada de la infección pero… ¿Por qué estaba tan sorprendentemente limpia-aru? Una herida como esas debería de estar llena de pus.

Les pregunte, de nuevo, a los aldeanos sobre quien había estado cuidando de los enfermos. Respondieron que nadie. Yo sabía que eso no podía ser cierto, la boca humana esta repleta de bacterias, es incluso peor que la de el hocico del perro mas sucio. Si nadie había estado limpiando la herida de esa mujer ¿Porque no estaba necrótica o invadida ya de pus-aru?

Comencé a examinar a los pacientes restantes, los 6 estaban repletos de mordeduras parecidas alrededor del cuerpo. Le pregunte al mas lucido de entre todos los aldeanos, que o quien había causado las heridas. Me dijo que todo ocurrió cuando intentaban "controlarlo"

"A quién-aru? Pregunté.

Encontré a mi "paciente cero" tras la puerta con llave de una casa abandonada, al otro lado de la aldea. Tenia algo así como 12 años, sus pies y manos estaban atadas con correas plásticas y aunque ya se había arrancado la piel alrededor de las correas a causa de la fricción, estas no sangraban-aru. Tampoco había sangre en las otras heridas ni en las cortadas de sus piernas y sus brazos, tampoco lo hacía el hueco donde supuestamente debía haber estado su dedo gordo del pie derecho… Ese niño se estaba retorciendo como un animal y una mordaza le reprimía sus gemidos.

Al principio intentaron detenerme-aru. Me dijeron que no lo tocara, que estaba "maldito" y los ignore. Me coloqué mi mascara y mis guantes. Me percaté que la piel del niño estaba fría y gris como el mismo piso de cemento, nada de pulso ni latidos de corazón-aru. Los ojos fieros, abiertos de par en par pero hundidos en sus cuencas y bien fijos en mi, como los de un animal a su presa. Inexplicablemente-aru, se porto demasiado hostil durante todo el tiempo que duro la revisión, intentando arañarme y morderme a través de su mordaza-aru.

Sus movimientos eran tan violentos que tuve que llamar dos aldeanos grandes para que me ayudaran a detenerlo. Al principio no respondieron, se escondieron tras la puerta como un par de conejos asustados-aru. Les explique que no tenían nada que temer si usaban mascara y guantes como yo. Cuando sacudieron sus cabezas les grite que era una orden. Eso fue todo lo que se necesitó, aquél par de bueyes se arrodillaron a mi lado, uno sosteniéndole los pies al niño y el otro los brazos. En cuanto intenté tomar una muestra de la sangre solo obtuve un liquido café y viscoso, mientras sacaba la aguja el niño comenzó a retorcerse mas y mas, de una forma violenta.

Uno de los hombres, el encargado de sostenerle los brazos se cansó y creyó que era mejor idea apoyar sus rodillas sobre los brazos. El niño se volvió a sacudir y escuché claramente como se rompía su brazo izquierdo. Los extremos rotos del cubito se asomaron a través de su carne grisácea. El niño no pareció notarlo y ni siquiera gritó. Eso fue suficiente para que mis dos "valientes asistentes" se echaran a correr hacia la puerta.

[Se detiene, mira hacia la ventana. Parece que intenta hacer memoria]

Retrocedí instintivamente varios pasos-aru. Algo bastante vergonzoso sabiendo que tengo bastante conocimiento en el área medica ¡No he desperdiciado tantos siglos de vida-aru! Fui entrenado como guerrero, he recibido el entrenamiento de el ejercito de liberación popular, tratado heridas de guerra, participado en guerras suficientes como para haber presenciado a la muerte tan de cerca y en mas de una ocasión pero esta vez estaba asustado, demasiado asustado ante este frágil niño-aru…

[Su voz se escucha mas exaltada]

Entonces comenzó a retorcerse y arrastrarse hacia mi con su brazo sacudiéndose en el aire. La piel y el musculo del brazo se desgarraron y dejaron solamente un muñón en su lugar. El brazo derecho ahora libre seguía atado a un hilo se piel, el se estaba acercando-aru, lentamente mientras lo arrastraba por el piso.

Salí corriendo intentando reponer la compostura. Aun recuerdo que mi voz se escuchaba temblorosa, todos saltamos. El niño golpeaba con fuerza la débil madera de la casa. ¡TENIAN que decirme como rayos fue que se infectó-aru!

Una joven se acercó, supuse que era la madre del menor. Se notaba que había estado llorando por mucho tiempo, días quizá. Admitió que todo había ocurrido después de haber estado haciendo "pesca lunar" un término que se le da a búsqueda de tesoros entre las ruinas hundidas por la represa de las 3 gargantas, con mas de 11 mil aldeas e incluso ciudades hundidas siempre había posibilidad de sacar algún tipo de cosa valiosa aun que aparte de peligrosas estas búsquedas son completamente ilegales-aru. Me explico que no estaban robando si no que intentaban recuperar reliquias familiares del Viejo Dachang.

Siguió repitiendo lo mismo y tuve que interrumpirla asegurándole que no llamaría a la policía-aru. Me explicó que el niño había salido del agua llorando y con una mordedura en el pie. No fue capaz de decirle que había pasado por que el agua estaba repleta de lodo y oscura. Al padre del niño jamás salió del agua-aru.

Tome mi celular e inmediatamente marqué el numero de mi gran amigo el Doctor Gu Wei Kuei quien estuvo conmigo en el ejercito de liberación y trabajaba en ese momento para el Instituto de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Chongquing (3) Intercambiamos saludos y formalidades, me hablo de sus nietos y etcétera. Entonces le hable de la infección. Le escuche hacer una brome sobre los hábitos de higiene de los campesinos pero insistí que era un problema serio. Le dije todo, las mordidas, la fiebre, el brazo, el niño. Dejo de sonreír, estábamos hablando por videollamada.

Me pidió que le mostrara los infectados, fui al salón comunal y le mostré a los heridos, incluso tuve que acercar la cámara a las heridas. "Quédate en donde estas" lo escuche decir-aru.

"Anota los nombres de todos los que han tenido contacto con ellos. Inmoviliza a todos los que ya están infectados. Si alguno de ellos entra en coma, evacua el salón y asegura cualquier salida." Su voz era plana, robótica, como si hubiese ensayado aquel discurso o lo estuviese leyendo de alguna parte. Me preguntó, "¿Estás armado?" "No, ¿por qué habría de estarlo-aru?" respondí. Me dijo que me llamaría de nuevo, otra vez en un tono de sólo negocios. Me dijo que haría algunas llamadas y que llegaría "ayuda" en algunas horas.

Llegaron en menos de una hora, cincuenta hombres en grandes helicópteros Z-8A del ejército; todos llevaban trajes contra contaminación biológica. Dijeron que trabajaban para el Ministerio de Salud. No sé a quién trataban de engañar. Con esa forma de moverse y su arrogancia intimidante, incluso esos campesinos analfabetas podían de reconocer a los hombres del Guoanbu (3)

Todos fueron directo al salón comunal, sacaron a los pacientes en camillas, atados y amordazados, al chico lo sacaron en una bolsa negra-aru. Su madre no paraba de llorar mientras el resto de la aldea eran "examinados" Les tomaron muestras de sangre, les quitaron la ropa y los fotografiaron. La última de ellos fue una pequeña anciana. Gritaba sin parar "Este es un castigo por lo que hicieron!" "Esto es por lo que le hicieron a Fengdu!"

Se refería a "La ciudad de los fantasmas", cuyos templos y altares habían estado dedicados al mundo de los muertos-aru. Al igual que el Viejo Dachang, había sido un desafortunado obstáculo para el siguiente Gran Salto. La habían evacuado, demolido, y luego inundado casi por completo. Nunca he sido una persona supersticiosa y casi nunca me dejo convencer por esas historias que son como opio para el pueblo. Creo sólo en lo que puedo ver y tocar. Nunca había creído en Fengdu más que como un engaño para atraer turistas. Por supuesto, las palabras de aquella vieja no tuvieron ningún efecto en mí-aru, pero sí su tono, su furia… ella había visto suficientes calamidades en su paso por la tierra: los terratenientes, los japoneses, la terrible pesadilla de la Revolución Cultural… ella sabía que estaba a punto de ocurrir otra tormenta, aún a pesar de no tener la educación suficiente para entenderlo.

Mi colega, el Dr. Kuei, también lo había comprendido. Arriesgó su propio cuello para advertírmelo y me dio suficiente tiempo para hacer otra llamada más antes de que la gente del "Ministerio de Salud" llegara al lugar. Fue algo que dijo… una frase que no había usado en mucho tiempo, desde las "pequeñas" revueltas fronterizas con Rusia y sus subordinados-aru. Eso había sido en 1969. Estábamos en un búnker subterráneo en nuestro lado del Ussuri, a menos de un kilómetro rió abajo de Chen Bao. Iván se disponían a reclamar la isla y su enorme artillería estaba barriendo con nuestras fuerzas.

Gu y yo estábamos tratando de remover unos fragmentos de metralla del vientre de un soldado, que debía ser apenas unos años menor que el. Los intestinos del muchacho se habían roto, y su sangre y excrementos manchaban nuestros uniformes. Cada siete segundos un mortero aterrizaba cerca y teníamos que echarnos sobre su cuerpo para proteger la herida de la tierra que caía, y en cada ocasión quedábamos lo suficientemente cerca de él para escuchar cómo lloraba llamando a su madre-aru. Había otras voces también, saliendo de la oscuridad, cerca de la entrada de nuestro búnker. Voces desesperadas y furiosas que se suponía que no deberían haber llegado a nuestro lado del río. Dos soldados estaban vigilando la entrada del refugio, y uno de ellos gritó "¡Spetsnaz!" y comenzó a disparar hacia la oscuridad. Podíamos escuchar muchos otros disparos, si eran nuestros o de ellos, no podíamos saberlo-aru.

Otro mortero estalló y nos inclinamos sobre el chico moribundo. El rostro de Gu estaba a sólo unos pocos centímetros del mío. Gotas de sudor bajaban por su frente. Incluso con la poca luz de una vela de cera, pude ver que estaba pálido y temblaba. Miró al paciente y a la puerta, luego a mí, y de pronto dijo: "No te preocupes, todo va a salir bien." Ahora bien, aquel era un hombre que nunca había dicho nada positivo en toda su vida-aru. Gu era un paranoico, un neurótico terco como una mula-aru. Si le dolía la cabeza, tenía que ser un tumor, si parecía que iba a llover, entonces decía que se arruinaría la cosecha. Esa era su manera de controlar cualquier situación, su estrategia de toda la vida había sido prepararse para lo peor. Pero allí, cuando la realidad superó cualquiera de sus predicciones más fatalistas, no tuvo más alternativa que darse la vuelta y tomar la dirección opuesta. "No te preocupes, todo va a salir bien." Y por primera vez, todo salió tal y como él dijo. Los rusos no llegaron a cruzar el río, e incluso logramos salvar a nuestro paciente.

[Se rìe con un tono mas suave comienza a hablar]

Durante muchos años después de eso, bromeé con él acerca de lo que había sido necesario para sacarle un poco de optimismo, y él siempre decía que haría falta algo mucho peor para que eso ocurriera de nuevo. El ya era casi anciano, y algo peor estaba a punto de suceder. Fue justo después de preguntarme si estaba armado. "No-aru," le respondí, "¿por qué habría de estarlo-aru?" Hubo un corto silencio, y estoy seguro de que alguien más estaba escuchando nuestra conversación. "No te preocupes," dijo, "todo va a salir bien." En ese momento me di cuenta que aquella no era una infección aislada. Corté la llamada y marqué rápidamente el número de mis hermanos Taiwán y Hong Kong. Suponiendo la buena relación que tienen con América. Le dije que sería una buena idea quedarse un tiempo en la casa de Estados Unidos, y quedarse tanto tiempo como les fuera posible. No tuve tiempo de explicarle nada más, mi señal fue interferida cuando llegó el primero de los helicópteros. Las últimas palabras que pude decirle fueron: "No te preocupes, todo va a salir bien."

[Mi anfitrión ha sido muy amable, tiene un buen uso del español pero lo que aun me sigue sacando de mis casillas es; ¿Por que dijo "Mis hermanos Taiwán y Hong Kong"?

Comienzo a creer que los estragos de la guerra zombie no son la causa de esto. Sin embargo, el señor Wang me asegura que hay mas personas que han mostrado interés en mi investigación y estarían mas que dispuestas a ofrecerme su testimonio y, aun que de algo de mala gana el señor Wang me conduce a una camioneta. Un hombre en el Tíbet está dispuesto a dar su testimonio para esta recopilación.]

1). De "Citas del Presidente Mao," la frase estaba originalmente en "La Situación y Nuestra Política Después de la Guerra de Resistencia Contra Japón," Agosto 13, 1945.

2). El Instituto de Enfermedades Infecciosas y Parásitos del Primer Hospital Universitario, Facultad de Medicina, Universidad de Chongqing.

3). Guokia Anquan Bu: El Ministerio de Seguridad Nacional, antes de la guerra


HOLAAAAAAAAAAAAAAAA! Mi grandiosa persona de vuelta por acà. Oh si, perdón por la tardanza con este capitulo. Hecho a las carreras y con algo de trabajo por que hace unos días sufrí un accidente en la carretera *sniff*. Siento que está algo desabrido pero es algo que intentare cambiar y meter tontería y media con mis comentarios-pensamientos-de-fangirl-interior dentro de la historia (?). Afortunadamente en el accidente que me ocurrió no sucedió a mayores, unos rasguños, un leve esquince de nivel 1 en el cuello es algo que con 2 inyecciones de Ketorolaco resuelven y espero seguir ya con el siguiente capitulo :VVV

Acà voy a tener que meter un OC pero no se preocupen, hay MUCHOS personajes de Hetalia que saldrán en las demás entrevistas e incluso muchos se van a repetir~

Muchas gracias por los reviews y las alertas, los aprecio mucho~ ;u;

Por ahora solo me queda decirles que me voy a tomar mis merecidas vacaciones por un par de semanas mas, yo espero que comprendan a mi grandiosidadz, me he puesto al tiro en cuestiones de la escuela y he sacrificado muchas fiestecillas por ahí. UNA CERVEZA ES ALGO IMPERDONABLEEEE. A un así seguiré trabajando en el capitulo, felices vacaciones para ustedes también y… Chao pescáo!~ B)

-huye a golpe de calcetín- (?)

Capitulo siguiente: Tíbet.

¿¡¿Reviews, PORFA? .3.

Si no... -saca un doujinshi todosxtodos- LO QUEMO! 8DD (?)