he regresado del mas allá trayendo el nuevo cap :D debo decir que agradezco mucho que hayan aceptado y hasta se hayan encariñado con Cheshire x3 sencillamente pensé que no agradaría por la personalidad súper opuesta xDUu ni él ni Mukuro aunque éste aún no saldrá xD lo tengo reservado para otra cosa, sin mas disfruten el cap, y lamento decir que por la escuela actualizaré una vez cada dos semanas ^^U

ADVERTENCIA: evol (?) y por la ley SOPA el disclaimer: KHR no es mio, si lo fuese habría un hárem detrás de Chrome (y no serían los guardianes ni Katou Julie (?) los primeros están reservados para el fandom)


Sin poder saber mas tuvo que guardar sus dudas para sí, reanudaron el viaje, pero esta vez, con el gato risón siguiéndoles de cerca, pero ya no se veía tan divertido como en un inicio y eso el castaño lo notó, iban caminando, Hayato y Tsuna al frente y Kyoya atrás observándoles, pero en ningún momento se dirigieron la palabra, cada quien estaba absorto en sus pensamientos. Antes de cualquier cosa los 2 habitantes de Ecila se detienen en seco, provocando una reacción igual en Tsuna.

-¿porqué hemos parado? -les miró a los dos, que estaban serios desde la conversación anterior.

-ya hemos avanzado demasiado por hoy, debe estar cansado, Tsuna-sama -le sugirió el peliplata. -aquí podemos descansar -se encaminó hasta llegar a un gran árbol que tenía en el tronco una puerta muy elegante, giró la perilla al revés y entró. Kyoya empujó a Tsuna y entraron ambos.

El menor de los tres quedó totalmente sorprendido, si viese una casa dentro de Ecila Iakes, él se imaginó que sería una choza con humanos de toques animal, o como los que ve en cuentos de hadas o películas, pero en el interior de ese árbol era sumamente diferente. Se veía mas espaciosa la casa en el interior que desde fuera, con unos finos muebles de madera blanca, al fondo una pequeña puertita que guiaba a la cocina, el comedor a unos pasos de la sala y encima de la mesa había una botella pequeña de cristal y un cofre con galletas a su lado, ambas cosas rezaban "bébeme" y "cómeme" respectivamente. Todo con el toque de corazones rojos y blancos haciendo juego en las paredes, a lado de uno de los sofás había una fina escalera de madera blanca en ascenso, haciendo ver que la vivienda continuaba hacia arriba.

-que...que linda casa, Hayato-kun -miró maravillado a cada rincón de la casita, como si fuese un niño pequeño al que le regalaron un juguete. -¿estás seguro que podemos quedarnos aquí?

-claro, este lugar es mío, solo sube por las escaleras -le ofreció. -en un momento iré con usted, Tsuna-sama.

Asintió el castaño, que estaba emocionado por descubrir toda la vivienda y rápidamente subió las escaleras para encontrarse en el segundo piso, delante de él había una puerta que tenía un candado blanco en forma de corazón y al girar por el pasillo había otra puerta que estaba entreabierta, aunque la curiosidad le llamaba a gritos no iba a preguntar por la puerta cerrada ya que eso era ser maleducado, optó por la segunda puerta y la abrió, se dividía la pequeña habitación con tres puertas un poco mas pequeñas. Se desconcertó y trató de abrir la de la izquierda, pero estaba cerrada, a continuación apareció un pequeño texto al revés debajo del picaporte que decía: "solo abro si sabes todo pero nada también". Al no entender el mensaje probó con la puerta central y apareció: "me abro al cierre". Lo mismo ocurrió con la última que decía: "¿porqué lloras?".

No entendió porque la interrogatoria le comenzaba a afectar, pero tampoco vio caso comenzar a llorar solo porque un pedazo de madera lo decía. Llamó a Hayato a explicarle las puertas, él solo rió y le abrió la que tenía candado.

-ésta es mi habitación, las otras son para jugar cuando me toca mi "No-Cumpleaños" -y luego esbozó una sonrisa mientras se iba.

-¿no-cumpleaños? -se preguntó, pero después de caer dormido en la cama mas suave que jamás conoció lo olvidó todo.

Soñó con la pregunta que la puerta le había hecho sin propónerselo, se vio en mitad de un enorme mar donde de él salió un chico de cabellos rubio cenizos y ojos azules, Tsuna sabía de antela de quien se trataba pero para no verse mal igual tuvo que preguntarle.

-¿quien eres? -solo su voz se oyó ya que no podía soñarse a sí mismo dentro de la inmensidad del mar.

-soy los recuerdos que dejaste aquí -dijo con una voz simple y suave para tener una expresión fresca pero seria a la vez. -soy Memory o simplemente Basil. -Tsuna lo miró fijamente, llevaba puesto algo parecido a un vestido celeste, pero mas bien era un gran blusón cogido en un cinturón que le marcaba la figura y un mini-short que no se notaba por la ropa holgada.

-¿qué clase de recuerdos dejé? -aún sin poderse soñar le preguntó, el otro chico sonrió.

-todos los que te atormentaron alguna vez y los que tanto amaste pero sumergiste aquí. -su sonrisa se apagó, al igual que su voz y casi en un susurro le vuelve a hablar. -nee, ¿porqué lloras?

-yo no estoy llorando -le contradijo. -eres tú quien llora. -en efecto, las lágrimas comenzaban a caerle, trazando delgadas líneas a lo largo del rostro de aquel recuerdo, pero nuevamente le sonrió.

-no son mías -le espetó. -siempre que lloras, yo lloro contigo, porque debo saber qué recuerdos quieres sumergir y para ello me deben doler también.

-¿entonces éste mar...? -antes de poder concluir la pregunta, el rubio asiente.

-así es, éste mar está hecho por tus lágrimas -le confesó. -has sido decepcionado muchas veces y has entristecido tantas veces más -antes de que Tsuna comenzase a sentirse mal añadió. -también aquí está lo que más ansías deshechar pero por alguna razón no he podido hundir.

-¿no has podido hundir un recuerdo mío? -se desconcertó. -¿cúal será?

-tu última experiencia con el amor, Hibari Kyoya.

Ya podía recordarlo, con conocer a Kyoya Cheshire se le había olvidado que estaba decepcionado con su doble astral. Era un día muy común en Nami-Chuu donde finalmente, después de algunos años de acosarlo (desde quinto de primaria hasta segundo de secundario) el prefecto se dio cuenta de que el castaño siempre le veía a lo lejos, se ponía nervioso al hablarle, componía una sonrisa de estúpido (según el propio Tsuna) y le hacía pequeños regalitos los días festivos. Al término de las clases el de cabellos azabache le mandó a la oficina del Comité Disciplinario para decirle que lo había descubierto. Tal fue la sorpresa de Tsuna que enrojeció al acto y no tuvo mas opción que confesarle sus sentimientos.

Hubo una pausa y un silencio que hasta un muerto desearía interrumpir por no dejarle descansar, Tsuna parecía que de un momento a otro iba a morir ya que la pausa se estaba prolongando mas de lo normal donde el pelinegro no hacía mas que verle directamente a los ojos y apenas se desviaba para cersiorarse de no ser escuchado por otros "indeseables". Una vez mas seguro se dirigió al castaño con su voz neutral.

-no te amo -dijo sin remordimiento. -así que haz el favor de dejar de molestarme cada que nos encontramos -no había rastro de culpa en el prefecto por decir tan amargas palabras, provocándole al castaño la acumulación de lágrimas en sus orbes, pero sin dejarlas ir.

-pero... -trató de sonar normal, pero su voz iba quebrándose lentamente con cada palabra que soltaba. -si solo...

-"si solo", nada, Sawada Tsunayoshi -le cortó. -no hay nada más de qué hablar -le miró fijamente con su expresión típica, pero tuvo de inmediato que cambiarla al recibir un puñetazo por parte del otro en la mejilla.

-tú... -el puño, junto a todo su cuerpo comenzaba a temblar, por el atrevimiento y por la verguenza. -tan solo tómate el tiempo para poder conocer a alguien -su voz iba perdiendo su tonalidad cálida e iba adoptando una de tristeza. -tú...no tienes el derecho de destrozarle a nadie sus sentimientos de ese modo -las lágrimas, ya vivas, comenzaron a derramarse al no poderse contener mas. -está bien que no me correspondas, pero...pero ser tan frío en algo que pudo haber acabado fácilmente... lo transformaste en esto.

No sabía si estaba triste, enojado o decepcionado, pero lo mejor que pudo hacer fue irse de la sala, puesto que el resto del Comité estaba llegando al escuchar semejante alboroto dentro de la oficina. El azabache no reveló el contenido de la conversación con Tsuna, pero tampoco el castaño iba a quedarse a dar explicaciones y se marchó.

-debes de darte cuenta del por qué no he podido hundir ese recuerdo y es porque aún no quieres deshacerte de él -puntualizó Basil, obteniendo nuevamente como vista aquel mar.

-no sé porque sigo soñando con él, porque sigo apegado a ese estúpido sentimiento en vano, no me entiendo realmente -no podía verse pero sintió sus lágrimas caer, a la par de las de Basil, quien se las había secado.

-¿no quieres saber qué ocurre en tu mundo? -esa pregunta le desconcertó, y de inmediató negó. -igual debes de echar un vistazo y ver qué efecto tuvieron tus palabras, de vez en cuando.

El recuerdo volvio a preguntarle "¿porqué lloras?" y antes de poder contestar la absurda cuestión (porque Tsuna ya daba por hecho que sabía el motivo de sus lágrimas) sintió caer de nuevo en la realidad. Ya era entrada la noche, el cielo de Ecila era un morado oscuro con tonos azulados y estrellas verdes, dándole un toque exótico, dentro de la casita del conejo, su cama era tan cómoda que había caído dormido en un instante y al abrir nuevamente los ojos, con la poca luz verdosa del exterior pudo distinguir que alguien estaba encima de él, posando sus labios contra los suyos. Tsuna pensó que aún dormía ya que pudo ver claramente la cabeza pelinegra de aquel que tanto le atormentaba, sólo una cosa lo sacó de sus cavilaciones y era eso mismo, no podía estar soñando que Hibari le estaba besando si ya había dicho que no le amaba, ¿se estará burlando de él? Es ahora cuando se pone molesto. Lo empujó con suavidad y le miró a los ojos con molestia y su sorpresa fue tal al darse cuenta de la confusión que creó.

Allí estaba Kyoya en plena semi-oscuridad, con las orejas bajas y su cola perdió ritmo y se encontraba inmóvil detrás de él, claramente estaba asustado y arrepentido de lo hecho, a su parecer no quería hacer molestar al castaño así por lo que se golpeó mentalmente Tsuna.

-Kyo..Kyoya... ¿qué haces aquí? me asustaste -se trató de excusar por su semblante. -pero...¿porqué hiciste algo así?

-lo siento, no sé porqué lo hice -estaba cabizbajo para no verle a los ojos, realmente era lo contrario a Hibari. -es que... -dudó en si decirlo o no. Lo dirá. Total, si Tsuna ya estaba molesto pues que termine de estarlo, ¿ademas de la cola, qué puede perder? -me gustas.

El castaño abrió los ojos completamente y de un golpe ya se había sonrojado, suponiendo que su mente le había transmitido esos sentimientos al gato Cheshire y éste los captó mal. Antes de comenzar a titubear, Hayato había entrado en la habitación.

-no te asustes, Tsuna-sama -el aludido lo miró expectante, esperando una respuesta acertada al tema. -no le mencionaste nada de nada a Cheshire para que se diese la idea. Desde que llegaste a Ecila hemos tenido memorias y sentimientos bastante extraños, como si ya lo hubiésemos conocido antes -razonó para volver a hablar. -así que Cheshire actúa según los sentimientos que le llegaron.

Si antes Tsuna no cabía en su asombro y verguenza, ahora menos. Ahora ya entendía el porqué Basil insitía mucho en que le echara un vistazo a su mundo real, su intuición le decía algo mas, parecía raro que él dijese eso pero no había nada que perder.

-¿Evol Gnisufnoc? -casi podría decir que estaba loco pero ambos asintieron con la cabeza ante eso. -¿amor confuso? -parpadeó un poco.

-no sabemos si es amor realmente, bueno, yo no siento amor por mi parte -simplificó el conejo blanco. No, ahora sí Tsuna había alcanzado tonos muy divertidos en su rostro al procesar la información.

-entonces...en realidad...si le gusto a Kyoya...yo... -no sabía que decir primero, tantas cosas que ignoraba y ahora comprendía. Pero su conversación se vio cortada al escuchar unos terribles golpes en la puerta principal. -¿que... que es lo que suena...Hayato-kun? -algo muy dentro le decía que no quería saber pero su intuición decía que debían huír pronto.

-no tengo idea de qué pueda ser lo que está creando esos ruidos, pero se las verá conmigo -bajó el peliplata muy decidido a encarar a los que irrumpen la paz de su hogar.


lamento si la "pelea" entre Hibari y Tsuna les dejó que desear pero nomás quería una excusa para ir a lo bueno x3 y que pronto se pondrá mejor :D

nyanko1827: me alegra que te haya gustado la aparición de Kyoya Cheshire, sinceramente pensé que a nadie le agradaría, acerca de Reborn, él no será ni la Reina ni Mad Hatter, será un villano de la historia, pero no te diré cual ;D igual es inventado xD gracias por tu bello apoyo *-* que una de mis autoras favoritas me diga que le gusta mi fic me hace feliz

Lizy: me agradan tus 3 ojos xD y me da gusto que Cheshire fuera bien recibido por ti, no sabía el motivo de porque lo escribí pero me dije "son todos contrarios, a usar el OoC!" xD acerca de los otros anteriores que han entrado en Ecila se dirán mas pero mas adelante, nomás espera ^^ y lamento informarte que puedo actualizar solo una vez cada 2 semanas por culpa de la escuela TwT

Katekyo1827R27X27: antes que nada, ya me aprendí tu nombre de usuario :D no sabes cuanto batallé xD y espero que no te pegues por rodar en el suelo, agradezco que te haya gustado Cheshire

Shimizu Maria: me gusta dejarte con curiosidad x3 pero todo todo pronto se resolverá, pero hasta mas adelante asi que ten paciencia, y sobre tu pregunta de quien se enamora Tsuna, pronto será respondida en un cap

Una que pasaba por aqui: antes dejame decirte que amo tu nick xD, tienes razón, el cap 4 no es apto para aquel que conozca a Hibari Kyoya, lo de la Reina no te diré nada, ya que es sorpresa y no eres la primera que me lo pregunta, todo mundo quiere saber pero aún no está pensado que aparezca muy pronto, será casi al final, ten paciencia ;D

algún review? todos son bienvenidos ^^ (si son positivos o constructivos, si no igual yo te recordaré a tu mamá si me recuerdas la mía (?))