ya pasaron las 2 semanas y como prometí aquí está el sig. cap :3 y me tendrán que aguantar otras 2 semanas y así, ya que la escuela es horrenda ¬¬ en fin, espero les guste el cap y feliz día del amor y la amistad (14) y luchemos al sig año contra el cáncer (15)
ADVERTENCIA: D18 (no me maten) 8059 (se le considera advertencia?) y al final del cap hay una escena eliminada de este mismo que no vi caso poner entre la historia, favor de intercalarla con la mente (?)
A unos centímetros de distancia de la puerta, habían tres hombres de traje negro queriendo derribarla, el mas alejado tenía el cabello rubio y poseía un látigo en sus manos, el otro simplemente veía los alrededores y su cabellera era albina. Por último estaba el que golpeaba la puerta queriendo tirarla, moreno y pelinegro, con una espada descansando en su estuche, colgado de su espalda.
Tan pronto como abrió la puerta Hayato, la cerró y volvió sobre sus pasos rápidamente, pero fue interceptado por los tres guerreros ya que un golpe máximo destrozó la puerta. El moreno peliblanco cogió a Hayato por la espalda y lo derribó, embistiéndole contra el suelo, mientras que los dos caballeros negros subieron a toda prisa por la escalera, ya que el estruendo alertó al gato risón y Tsuna, que pretendían huir de la morada por la ventana, pero lastimosamente fueron interceptados.
-¡deténganse! ¡órdenes de la Reina! -gritó el rubio y sacó su látigo con el cual atrapó a Kyoya y lo derribó.
-¡Kyoya! -el castañó trató de devolverse por su amigo hasta que el moreno se le plantó en frente, lo único que pudo ver de él antes de caer por la ventana, además de su filosa espada, sus orbes, tan oscuros y opacos, como si con la mirada quisiera matarte. Su espalda chocó contra el frío del suelo y su vista se hizo borrosa hasta perderla y caer nuevamente en la inconsciencia, dejando de ver el cielo nocturno de Ecila.
...
Abrió los ojos lentamente, queriendo volver a dormir. Ya no veía mas el cielo morado y azul oscuros ni sus estrellas verdosas. Ahora apreciaba un cielo mas rosado y pasteloso, tan rosado que parecía estar sumergido en un molde de dulce, y sus esponjosas nubes rojizas, como si estuviesen avergonzadas de sobrevolar ese espacio con un sol tan naranja como la misma fruta, también habían aves bastante raras, algunas en forma de tijeras u otros objetos, pero esos no eran de importar.
-¡vaya! estás despierto.
¿eh? Una voz lo sacó de sus pensamientos al observar tan extravagante cielo, se incorporó lentamente hasta sentarse donde estaba reposando, para su sorpresa vio que no se encontraba afuera de la casita de Hayato, ni cerca del bosque oscuro donde encontró a Kyoya. Era mas bien un largo prado con flores que cuchicheaban acerca del joven recién llegado, que dormía en el sendero formado por las piedras. Delante de él había un muro, de al menos 5 metros que no sabía que ocultaba detrás, ascendió la vista y allí sentado se encontraba un joven de al menos 15 años, vestido de campesino, meciendose en la gran altura como si estuviese en un columpio. Al verle despierto le sonrió.
-¿quién eres? -le pregunta el cantarín pelinegro.
-Tsuna -contestó el aludido, poniendose de pie en el sendero. -¿y tú? -aunque era obvia la respuesta para él, tenía que estar acorde al lugar.
-Lambo, pero en los bajos mundos soy conocido como Humpty Dumpty.
-¿los bajos mundos? -le miró hacia arriba. -¿qué es lo que haces?
-soy informante -simplificó. -yo vendo información y no es conveniente que alguien sepa mi verdadero nombre, pero como veo que eres buen chico te lo dije -le sonrió después.
-si sabes todo acerca de todo quiero preguntarte algo.
-lo siento, pero no regalo información, Tsuna -dio un suspiro y añadió. -te daré lo que quieres si me das algo que quiero.
-¿y qué es lo que quieres? -se resignó con algo de molestia.
-información, quiero vender, quiero recolectar, quiero saber todo lo que podría ser usado por ignorantes y por lo que me pagarán -concluyó.
El comentario no le agradó mucho a Tsuna, quien entrecerró los ojos, negándose a dar cualquier dato que él pudiese usar en su contra en un futuro, pero no planeaba quedarse mucho en Ecila, por lo que optó al recordar una conversación con Gokudera.
-si quieres saber lo que te diré, baja porfavor, Lambo -hizo el ademán de bajarse a lo que el ojiverde obedeció y se posicionó a un lado de Tsuna. Ahora que lo tenía así de cerca pudo observar que este Lambo era mas alto que él.
-¿de qué se trata? -le miró atentamente y Tsuna le hizo otro ademán, de acercarse para susurrarle algo al oído y nuevamente obedeció.
Lo que el castaño le susurró no debía repetirse por ningín motivo en voz alta, hasta el mismo Satán quedaba humillado con dichas palabras. Recordando esa conversación, hace ya tiempo en Nami-chuu, un chico de clase avanzada molestaba a Tsuna y amenazaba con reconstruirle el rostro a él y a su amigo y compañero de inglés, un pelirrojo que cruzaba la misma mala suerte que él y que era inevitable el castigo. Pero valientemente salió del aula Gokudera (mas bien lo mandaron a la sala de castigos por Sólo-Dios-sabe) y encaró al muchacho que quería convertir al castaño y pelirrojo en peras de box. Esa conversación que tuvo con el abusivo duró al menos diez minutos donde el peliplata le susurró bastantes cosas, Tsuna y Enma sólo atinaban a ver la gravedad de las palabras por las expresiones del otro al escuchar lo que sea que estuviese diciéndole. Al final de la plática (puesto que alguien tenía un castigo que cumplir) el chico ya no tenía mas ganas de querer golpear a nadie, se acercó a sus ex-víctimas y les pidió disculpas y hasta eran amigos para toda la vida, se marchó y unas semanas después se supo que se cambió de colegio. Los dos afectados estaban tan agradecidos de que una de sus fuentes de problemas (y lesiones) desapareciese de sus vidas pero la curiosidad iba en aumento ya que querían saber qué fue lo que le hizo cambiar de parecer. Encarando al bombardero, les contó, con palabras inmensamente mas suaves (pero que aún así sonaba ofensivo) lo que le dijo al chico antes del cambio. Ambos chicos no cabían en la indignación y la verguenza por tantas ofensas juntas en una sola oración que había dicho en su momento, pero viendo justamente ahora, esas palabras le resultaron útiles para darle algo que cotillear a Humpty Dumpty.
-t...tu...está bien, tu ganas -retrocedió asustado por todo lo que escuchó. -¿qué quieres que te diga? pero antes, dime ¡¿porqué me dijiste todo ese montón de cosas? quiero llorar.
-en la guerra y en el amor todo se vale -rió por la expresión de Lambo. -si quiero sobrevivir aquí, tengo que valerme de todo lo que tenga...'ahora entiendo porque a Gokudera-kun le hace tanta gracia hablar así' -pensó lo último. -¿me podrías decir, porqué estoy aquí? ¿dónde es la Reina de Corazones? y ¿qué con los que nos atacaron anoche? si es que le puedo decir así.
-bueno...te traje aquí porque aún habían caballeros negros en los alrededores del bosque oscuro, si te ven, te enjuiciarán.
-¿caballeros negros? -al repetirse las palabras llegó de golpe su último recuerdo, antes de la inconsciencia y volvió a sentir esas fría mirada sobre su piel, por intuición tenía la idea de quien se trataba pero prefería ignorarlo. -el guerrero de ojos oscuros...
-¡¿te atacó él? -el terror en el rostro del informante era sobresaliente, preocupando mas al castaño. -¡gracias a los santos que estás bien!
-¿porqué? ¿él era peligroso? -ya se estaba alarmando, cegando por completo la idea de saber la identidad de su atacante. -¡Lambo, no te quedes callado! ¿de quién se trataba?
-le...le... -ahora colocaba su faceta de cobarde a la que Tsuna estaba mas que acostumbrado. -le dicen Head Hunter y es el siervo mas fiel de la Reina -ahora Tsuna es quien se quería acobardar. -ganó su título al descabezar a quien se atrevió a ofenderla.
-y...y... -¡Oh no! estaba comenzando a titubear, la valentía le estaba traicionando. -¡Lambo! el...el nombre del...H..Head...Hunter -trató de sonar valiente cuando evidentemente era lo contrario al saber tal información.
-su verdadero nombre...es... Takeshi -le susurró, realmente parecía un tabú el nombre.
Tsuna no podía creer lo que acaba de oír, su corazón de inmediato encogió al saber que su obstáculo para salir de aquél mundo era uno de sus mejores amigos, y no solo eso, sino que también era un frío cazador listo para regar sangre. Ahora comprendía porque esa espada y esos ojos se le hacían familiares, el único motivo por el cual no los reconoció al principio fue por pánico y porque el castaño estaba acostumbrado a verlos tan expresivos y felices, y los que vio eran tan opacos y sombríos. La diferencia era inmensa.
Retrocedió pasos, como si tuviese a ese Yamamoto en frente y no quisiera acercársele. Humpty Dumpty vio la cara de susto del menor y trató de acercarse a confortarle, pero rápidamente salió tomando como rumbo el sendero de piedra, dejándolo allí con el resto de las flores que temblaban de miedo al presenciar la conversación del ojiverde y su visita, que huyó al pensar lo peor.
No supo realmente cuánto tiempo corrió, de un inicio ya sabía que no importa a donde iba, el paisaje sería exactamente el mismo, pero todo cambió al llegar nuevamente al bosque, éste no era oscuro como en donde vivía Hayato, era mas templado pero sin duda tenía un toque de misterio y la sensación de ahogarse inundaba los alrededores. Se detuvo y se recargó en un frondoso árbol, tenía que poner en orden sus pensamientos.
-ahora que lo pienso... ¿a dónde se habrán llevado a Hayato-kun y Kyoya? -alzó su vista y solo vio las copas de los árboles. -olvidé completamente preguntarle a Lambo el motivo de los caballeros negros -suspiro a la vez que bajó la mirada, decepcionado. ¿porqué no estaba Reborn allí? él le hubiese recordado lo importante y no estaría perdido a mitad de la nada y solo. -supongo que realmente soy un bueno para nada -abandonó el árbol y al primer paso tropieza con una rama y cae de espaldas hacia la gigantesca planta, para su sorpresa, al estar en el suelo pudo observar el tan raro ejemplar de Rorrim que vio la primera vez. -¡un Rorrim! -inmediatamente arranca un pedazo de corteza que al instante se vuelve un espejo. -quiero ver a Hayato y Kyoya.
Obediente, el trozo de espejo le mostró donde estaban sus amigos. Era una especie de mazmorra totalmente oscura, Hayato estaba esposado y encadenado a una piedra, que podría decirse es el asiento y a su frente estaba el pelinegro de la filosa espada, Tsuna tragó saliva y se mentalizó que era el Yamamoto opuesto para no entrar en pánico nuevamente. El Head Hunter daba vuelta tras otra alrededor del conejo blanco, visualizándolo, acechándolo, deborándolo con la vista.
"-dime, conejito lindo -se acercó al rostro del peliplata y lo miró fijamente. -¿a dónde huyó Alice?
-no tengo idea y no me interesa -le retó con la mirada, a pesar de sentir miedo sobre su situación, en ningún momento la retiró, provocando una leve risa en el otro.
-a pesar de que eres un roedor, te muestras como perro de cacería -le revolvió los cabellos para luego pararlo de la piedra, él mismo se sienta en esta y con las cadenas, afianza al conejo blanco para sentarlo sobre su regazo. -¿y aún no me dirás nada?
-¡muevete de donde estás! -ruborizado completamente el caballero, intenta levantarse de su nuevo asiento pero todo fue en vano ya que las cadenas hacían su trabajo de retenerlo, sobre Head Hunter, ganándo una risotada por parte de éste. -cínico.
-seré lo que quieras pero lo hago por el bienestar de mi Reina -concluyó su frase con un abrazo posesivo a la cintura de su rehén y mordiéndole el lóbulo de la oreja. (N/A: o como se escriba)
-¡no sé donde se metió ningún tal Alice! ¡yo quiero irme de aquí! -en su celda, gritó a todo pulmón el gato Cheshire, del otro lado de la puerta yacía el rubio que lo interceptó en casa de Hayato, riendo ante los gritos del felino.
-tranquilo Cheshire, lo único que quiero de ti es la descripción física de Alice -al ver que Kyoya no comprendía, añadió mas sutilmente. -cómo es de aspecto el chico que entró a Ecila Iakes, es importante para los grandes reyes saberlo.
-¿los reyes? -se tranquiliza el pelinegro y en esa décima de segundo una idea cruzó su mente, colocando su sonrisa burlona. -creo que si sé algo de eso que me dices, es decir -corrigió su tono arrogante por uno mas cooperativo. -lo que sea por los reyes.
Dino, viendo la actitud mas tranquila del gato, entró en la celda y se sentó al frente de él para verle a los ojos, pero Kyoya tenía otros planes y fue hasta el mayor y se sentó en sus piernas, viéndole de frente, directamente a los ojos, usando una mirada muy suya y propia de los felinos para seducir a los humanos y obtener una ganancia. El rubio advirtió el uso de esos ojos y pronto lo tomó por la cintura y lo apegó contra suyo.
-¿a qué quieres jugar, gatito? -inquirió con una sonrisa un tanto lasciva.
-¿yo? a nada, guerrero negro -se acercó a su oído y le dio un ligero beso y luego le abraza por el cuello.
-bien, entonces dime todo lo que sepas del muchacho que ronda por aquí -igual que él también susurró para luego besar su cuello.
-es pequeño y tonto -soltó sin complicaciones mientras se dejaba hacer por los mimos del guerrero. -parece desorientado pero no dijo nada acerca de su mundo. Le sonsaqué algo de información de él a WhiteRabbit y dice que llegó por un espejo, intuyo que es un Rorrim el que lo ayudó, sólo a él se le aparece ese estúpido árbol.
-ya veo -sonrió mas satisfecho Dino, aún haciéndole caricias a Cheshire, que ronroneaba gustoso. -entonces nuestro primer paso..."
Tsuna no pudo mirar más en el espejo que terminó tirándolo al suelo inconscientemente, el trozo de vidrio, tal como la primera vez, después de su uso volvió a ser parte del árbol donde adoptó nuevamente su forma de corteza.
-Kyoya...me terminó traicionando...-no se había levantado del suelo al tropezar y con lo ya descubierto no tenía ánimos para hacerlo, la persona que mas amaba le volvió a demostrar lo inútil que era enamorarse así, rió por la ironía. -debe ser porque no le obligué a quedarse a mi lado, como a Hayato-kun.
ESCENA ELIMINADA 1: Tweedledee y Tweedledum
Al correr mucho y muy lejos de donde estaba Lambo, el castaño llego a lo que era un claro, a mitad de un bosque, y a mitad del claro había un poste con letreros para llegar a múltiples caminos. El castaño no sabía a donde ir, el miedo y la adrenalina se apoderaron de él completamente y no tenía la mente fija de algún lugar a donde ir.
-¿por cuál camino debo de ir? -vio a todos los letreros pero a ninguno entendía, dado a que estaban al revés. A pesar de ser perfectamente capaz de hablar y entender, no era posible para él leer.
-elije el de la derecha superior -le susurró una voz a sus espaldas.
Asustado volteó a todas direcciones y saber quien fue el que le indicó ese camino, pero no vio a nadie en todo el claro mas que él mismo. Pensando que todas las emociones que siente ahora le están jugando una mala pasada decidió ignorarlo y volver a ver los letreros.
-entonces... ¿cuál será la mejor opción para no regresar al principio? -se volvió a cuestionar mientras le daba vueltas al palo gigante que contenía todo tipo de direcciones.
-eljie mejor el de hasta el centro -le susurró otra voz, ya que era diferente tono, nuevamente a sus espaldas.
Volvió a voltear a todas partes y trató de distinguir desesperadamente a quien o quienes tenía cerca. Si se trataban de los caballeros negros estaría realmente en un aprieto, por suerte, no vio a nadie mas que él, otra vez. Un poco exasperado decide gritarle al viento.
-¡ya basta de consejos! ¡salgan de una vez! ya sé que están allí -realmente no esperaba a que sus acosadores saliesen estúpidamente así, pero se equivocó.
Al segundo, estaban delante suyo un par de chicos de su misma edad, uno pelirrojo con gafas negras y orbes esmeralda, mientras que el otro era rubio ojiazul. Ambos lucían trajes de campesinos del siglo XIX, pero de algún modo lucían modernos a como Tsuna estaba acostumbrado.
-¿eh? ¿con que eran ustedes? -preguntó irritado al descubrir a tan cobardes amigos se encontró.
-¿eh? ¿Alice nos conoce de algún lado? -preguntó el pelirrojo.
-claro que no, simplemente usó el sentido común -insinuó el rubio. -por sobre todo, ¿que hace él aquí?
-¿porqué me dicen Alice? -bufó, ya no solo le dicen "lindura" en la escuela, ahora hasta tiene nombre de niña (que haya nacido parecido a su madre no era su culpa). -y entonces díganme quienes son ustedes antes de perder el juicio -quería alocarse y olvidarse de todo por todo lo que le estaba pasando, pero aún debía mantener la poca calma que le quedaba.
-lo siento Alice, es decir -se corrigió el ojiverde. -bueno, no sabía que odiabas ser llamado así -rió nervioso. -mi nombre es Tweedledee y él es Tweedledum, pero sólo nuestros conocidos usan otro nombre -al notar la expresión de no entender nada de Tsuna, apresuró a añadir. -dime Shoichi y a él Spanner.
-me será mas fácil de pronunciar que sus nombres reales -ironizó. -entonces, ¿qué hacen aquí y porque me dicen Alice? Por cierto, díganme Tsuna.
-nosotros somos los que cuidamos el poste de anuncios -terció en la conversación Spanner. -¿no tienes un lado a donde ir?
-es por eso que veía las direcciones -confesó el castaño. -acabo de salir huyendo de un lugar terrible -reflexionó sus palabras, ¿le acaba de decir "terrible" a Lambo?
-creemos saber cual es ese lugar terrible -sus orbes verdes se posaron en los miel de Tsuna y luego se desviaron, como si quisiera comunicarle algo con la vista. -¿y ahora a donde te diriges?
-creo que con la Reina de Corazones, allí debía ir cuando Hayato-kun y Kyoya... -el resto de la oración murió en su boca, recordando que sus dos compañeros fueron capturados por su nuevo temor.
-si irás con ella, te sugiero que tomes el camino a tu derecha -insistió el rubio. -te llevará con Mad Hatter, March Hare y Dormouse, ellos saben en donde se haya la Reina, han celebrado su No-Cumpleaños varias veces junto a White Rabbit.
-entonces hacia allá debo de ir -los chicos asienten. -esta bien -mira no muy convencido el camino y luego voltea hacia ellos. -por cierto, ¿porqué me dijeron Alice?
-no es un nombre -rió por lo bajo Shoichi. -es un término que se le da a una persona extranjera dentro de Ecila.
-ahora entiendo -suspiró y dio media vuelta. -bien, entonces nos vemos después -comenzó su andar. -gracias chicos -se despidió con la mano y salió corriendo.
tachán! espero les haya gustado x3 y que no me maten por el D18 (sabes que te quiero Nyanko)(?) y por la maldad innata del doble de Yamamoto.
nyanko1827: me siento feliz que te haya gustado el cap y creeme, que cuando dijiste que tenía tantas cosas lo volví a leer (los leo solo cuando veo la ortografía) y es cierto xD y sigue Kyo-Cheshire dando de qué hablar (me quedaré con el Kyo-Cheshire porque se oye lindo) de Reborn, su papel en la historia la inventé pero algo tenía que hacer (?) awwww me llenas de plena felicidad ;w; que te guste tanto así mi fic me deja sin palabras, te amo (?) y no me molesta todo lo que comentas, así también me comporto yo cuando leo algo tuyo xD
Katekyo1827R27X27: tenía que poner algo de 1827 si no porqué son la pareja protagonista? (?) y lo de que si Tsuna en alguna otra vida haya estado en Ecila no lo había pensado o.o pero no es el caso xD me alegra que te haya gustado la aparición de Basil n.n
D-JK23: Lizy! me gusta tu usuario xD y a ti si te pareció bien la pelea de Hibari y Tsuna? a mi bno me gustó pero no me importó porque tenía que poner a Kyo-Cheshire haciendo algo (?) gracias por tu post y ser comprensiva que la $·$··$%%& escuela me tiene hasta el cuello (?)
wow! 3 lectoras esta vez? nah, no importa! con ustedes me basta y sobra para actualizar este fic n.n y si alguien mas quiere unirse a mis lectoras consentidas sea bienvenida n.n (o bienvenido) review? :3
