El final es el Principio.

DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi. La genial creadora de Sailor Moon.


Sexto capítulo: Nuevo matrimonio, nuevo jefe.

"Es mas fácil caer en el misterio del odio al amor, que su viceversa."
M. Willies.

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SERENA

Había pasado una semana exactamente desde la última vez que vi a Seiya. Por algún estúpido e inexplicable motivo, sentía enormes ganas de saber de él. No sabía nada, ¿se había olvidado de mi? Quizás solo era una cosa que tenía que pasar.

Kenji no había tocado el tema de nuevo desde aquella vez. Y yo no sabía si ir o venir.

Quizás de haberse Seiya olvidado de mi, sería una cosa buena, yo seguiría en la universidad, viviría lo que yo quisiera, y sería todo a su tiempo, fuera de responsabilidades matrimoniales que aun no quería afrontar, ni ahora ni en un futuro muy cercano.

Pero aún estaba Kenji, como Ikuko, el y yo lo habíamos previsto, seguía sin conseguir trabajo, y si estábamos bastante seguros de que así seguiría, así que yo ya empezaba a buscar realmente un trabajo, y empezaba a despedirme de mi coche. Como quería a mi coche.

Incluso Ikuko había pensado seriamente en buscar un trabajo, en lo que sea. Los tres estábamos conscientes que los problemas vendrían a abordarnos cruelmente, y por lo menos, teníamos que estar un poco preparados.

Era un sábado increíblemente lindo en Tokio, no había ni calor ni frío, el clima era tan templado que antojaba salir todo el día.

La casa estaba vacía, Kenji había salido en otro de sus intentos de conseguir trabajo, y ¿Kenji? Haciendo lo mismo, gracias.

Cuando terminé mi plato de cereal, y terminé de jugar el juego que venía detrás de la caja. Caminé pesadamente hacía la cocina, no tenía ganas ni de cocinar.

Me sorprendió el sonido del timbre cuando sonó. Tanto que rompí el plato de la impresión.

Recogí un mechón de mi cabello en mi oreja, e interrogándome quien sería, me dirigí hacía la puerta.

"¡Ya es el día! ¡Oh, si! ¡Lo es, lo es, lo es, lo es!" Se abalanzó una bola de energía con cabello azul obscuro y ropa de marca sobre mi. Cantando felizmente.

¿Era Amy? ¿En serio era ella? ¿Por qué aparecía aquí después de todo?

"¿Amy? ¿Qué haces aquí?" intente separarme de ella, pero mantenía su pequeño cuerpo pegado al mío.

"¡Lo se! ¡Seiya y yo hemos sido malos! Pero todo era parte del plan. Queríamos que quedara perfecto. No creas que el te ah olvidado. ¡Como si pudiera!" Soltó una sonora carcajada, ya separada de mi.

"Eh..." musité sin entender nada.

"¡Ya te lo explicaré todo!" dijo mientras reía y entraba a la casa. "Hoy es el día especial. Pero me preguntaba... ¿cómo es que no has ido a buscarlo tu?" preguntó.

"Yo pues,... ya sabes..." Dios, iba en serio, todo iba en serio. No se habían olvidado de mi. "Es que, quería darle tiempo de soltero. Tu sabes, nos... nos casaremos. Y quizás quiera pasar tiempo... solo." Por favor que me crea. Por favor que me crea. Por favor, por favor.

"Hum... creo que es comprensible." Me jaló hacía fuera de la casa. "Ayúdame a bajar las cosas. ¡No puedo creer que sea hoy! Ya quiero ver la expresión de Michiru, desde hace años que sueña esto, ¡hasta creyó que nunca pasaría!" soltó otra carcajada, y nunca en mi vida, nunca, había visto a una persona tan feliz como Amy en estos momentos.

"¿Me pudieras decir que pasa hoy?" pregunté bajito. Como si fuese un error que yo no supiera.

"¡Oh, Serena! Por eso no te hemos hablando en este tiempo. ¡¡¡Es una sorpresa!!!" abrió la cajuela de auto. "Toma esto, y esto, estos agárralos con mucho cuidado que los acabo de comprar y necesito que se te vean preciosos, necesitan estos, y solo esto más y ya llevaré yo lo demás."

Amy Kou era la mujer mas obsesionada por las compras que había visto en mi vida. No solo me había llenado los brazos de bolsas y demás cosas en menos de un minuto. ¡Si no que todavía quedaban más!. Y para acabarla, ni tenía idea de todo esto.

"¡Sube!" Obedecí al instante por el tono que usó.

"Bueno..." susurré ya en la habitación, "¿Podrías decirme, de que se trata todo esto?"

Esperaba que me escuchara, Amy casi corría por toda la habitación acomodando frascos y demás cosas.

"Supongo que Seiya no te ah dicho ni lo más mínimo. Es cómico, casi parece secuestro." Rió mientras leía las instrucciones de uso de otros de los frascos con apariencia extraña. "Hay una gran fiesta por Seiya, bueno tu sabes, el es el nuevo jefe de esa empresa. Y quiere presentarte a ti ante Michiru."

Tragué pesadamente.

"¿Michiru?" pregunté.

"Si, si, Michiru" Respondió como si fuese lo más obvio. Y de repente me di cuenta que si Seiya y yo nos íbamos a casar, yo tenía que saber de todos sus conocidos.

"Que gusto." musité sin mucha seguridad. Estaba segura de haber leído algún artículo de los Kou anteriormente, pero me fallaba mi memoria.

"¡Si! Michiru estaba aterrada respecto a Seiya. Decía que se quedaría soltero idolatrando solamente a su trabajo, que ella le había enseñado a disfrutar la vida y a encontrar el amor." Se llevó una mano a su pecho, y se sentó en la cama.

"¿Sabes? Yo no creía igual que ella, dirás que estoy un poco loca, si no que completamente. Pero siempre supe que Seiya encontraría a alguien, de alguna forma u otra." Miró hacía arriba. "Supongo que nuestra familia siempre ah sido un poco extraña, Yaten le hacía bromas todo el tiempo respecto a la soledad de Seiya. '¡Seiya es gay!' Recuerdo una vez que dijo, Seiya es sumamente inteligente. Tu sabrás, al día siguiente, Yaten estaba enlistado para ir a la guerra."

No pude asustarme y reír un poco por la anécdota.

"Michiru casi lo asesina, por que no era broma. Yaten en realidad iba ir a la guerra. Haruka tuvo que pagar una buena suma de dinero para que olvidaran 'la buena voluntad de Yaten de servirle al país.' "

Se levantó de golpe, y se acerco a mi.

"No sabes lo feliz que estoy de que te unas a la familia. Se que no somos la familia mas normal y lúcida que exista, pero somos una. Y todos se adoraremos como Seiya lo hace."

Baje la cabeza hacía su comentario y me dieron ganas de llorar. Si supiera que yo a Seiya le valía. El ni me quería ni mucho menos.

"Pero bueno, ¡báñate!" Me tomó de la mano y casi me tira al baño, literalmente. "Quedarás perfecta." Juró.

Pude ver antes de que ella cerrara la puerta, que caían por sus mejillas, lágrimas de felicidad.

Cuando salí del baño, Amy se había hecho cargo de acomodar todos los frascos sospechosos por toda mi habitación. Desde el suelo hasta las repisas donde estaban sus libros, que ahora estaban acomodados en un rincón.

"Let it be" dijo Amy mientras alzaba la ceja. Y empezó a cantar la famosa canción.

No se por que, pero desde que dijo eso, se convirtió en mi ley por ahora. Mientras me hacía sentarme para caer bajo sus manos, yo solamente pensé: "Déjalo ser."

Mientras ella hacía miles de cosas en mi cabello, hablaba de anécdotas de su familia, unas daban miedo, otras, me hacían reír hasta lo inverosímil.

"Seiya es un hombre terco y así ah sido desde que nació. Esme quería vestirlo de marinero un halloween, el decía que no quería ser marinero, la noche de halloween, se enterró el cuerpo en la caja de arena, por que el decía que los marineros morían con su barco. Entonces, se hizo el muerto enterrándose el mismo, diciendo que el único lugar donde quería terminar era cerca de su familia."

No pude evitar que se me salieran unas lágrimas por el recuerdo. ¿Que habrá pasado para que Seiya cambiara tanto?

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Amy y yo íbamos lista hacía la gran fiesta que ella había comentado, y sin exagerar, nos veíamos demasiado lindas. Ella mas que yo, por supuesto.

El liso y corto cabello de Amy había desaparecido, llevaba extensiones y su cabello caía hasta mas abajo de sus hombros. Con un vestido negro, de strapless, negro con blanco con adornos e los dos colores en la parte de arriba y un liston blanco donde estaba la línea que terminaba el busto, el vestido se ajustaba perfectamente a su pequeño y perfecto cuerpo. Terminaba exactamente en sus rodillas.

En cambio yo, traía un vestido largo, azul y negro, era de seda y tenía un arreglo en la parte derecha del busto, con tirantes negros. El vestido era prácticamente hermoso, y no podía dejar de penar que se veía igual de hermoso en mi que en otra persona... siempre y cuando esa persona no fuera un miembro de la familia Kou. Mi cabello y mi maquillaje eran sencillos, había risado ligeramente mi cabello hasta caer por mi cadera.

Llegamos a el lugar, era como un teatro antiguo lleno de arreglos lujosos y caros. A la entrada había fotógrafos y reporteros. Me pregunté de que magnitud era este evento.

Después de que le preguntaran a Amy cosas sobre su nueva línea de ropa, e ignorarme por completo a mi. Entramos al enorme lugar.

Había gente adinerada y hasta famosos por todos lados. los pisos eran mármol, y en el techo había incrustaciones de oro en los adornos.

No vi a nadie conocido en lo que Amy me traía y me llevaba por todos lados. Ni a Seiya.

Después de 15 minutos, Amy fue a saludar a una chica rubia que era absolutamente despampanante. Levaba un vestido rojo largo, con la espalda descubierta y listones con incrustaciones de piedras que rodeaban su pecho y su cintura. Con sus bellos ojos azules brillantes y su cabello sedoso.

"¡Mina!" Gritó emocionada. "Pronto haremos la aparición. Solo que no encontraba a nadie. ¿Ya están todos adentro?"

"Si, Yaten, Haruka, Taiki, Michiru y Seiya. Nada ni nadie se me pasó."

"¿Hasta quienes te dije?" preguntó sospechoso.

"Claro que si. Ya te dije nadie se me escapa. Te estábamos esperando. Y...¿quien es la señorita?" inquirió curiosa.

"Vamos Mina, no esperes que te cuente la sorpresita que nos tendrá Seiya." Me guiñó a mi.

"Creo que no, con Seiya nunca se sabe." rió junto con Amy.

"Vamos entonces."

Amy tomó mi mano y guiadas de Mina, entramos en una pequeña habitación igualmente de lujosa que lo demás. Allí estaban todos los que restaban de los Kou.

Reconocí al señor Kou al instante, acompañado de una hermosa mujer de cabello aguamarina, usaba un vestido verde esmeralda, que contrastaba perfecto con sus ojos azules, iguales a los de Seiya. Supe rápidamente que ella era Michiru, su madre. Estaban los tres caballeros.

Uno rubio con ojos azules y alto, otro muy musculoso de cabello plata liso y alto, y Seiya, tan hermoso como siempre, los tres vistiendo un elegante esmoquin.

Sin dar tiempo a presentaciones, Amy nos saco a todos de la habitación, sin miradas ni una sola palabra, estábamos parados enfrente de un templete con una alfombra roja.

Estábamos acomodados en desorden, cuando las luces se posaron en nosotros, y junto a ellas, todas las miradas de los presentes. Hacía el fondo de la habitación, me sorprendió ver a Kenji e Ikuko vestidos de gala igualmente, mirando extrañados.

Cuando reinó un silencio espectral, y nadie hacía otra cosa mas que mirarnos, Seiya dio unos pasos hacía el micrófono que estaba enfrente.

"Estamos muy emocionados que hayan asistido a nuestra fiesta por la nueva tutoría de la empresa." Inició. "Pero de momento, eh querido informarles que los anfitriones de la fiesta no somos nosotros." Todos nos quedamos extrañados ante sus palabras. "La familia Kou ha de hacer dos cosas en estos momentos, y he de decir, que las dos cosas se deben a mi.".

Nadie entendía nada de lo que Seiya hablaba. Solo Amy sonreía feliz.

"La primera es, darle la re-bienvenida al nuevo subdirector general de la empresa, Kenji Tsukino. Y la segunda, presentar a mi futura esposa, Serena Tsukino, su hija."

Shock.

Seiya caminó hacía mi, tomándome de la mano, y con una mano en mi mejilla, se acercó para besarme.


Espero que les haya gustado.

Dejen un review.

Lo se. Yo me quede igual imaginando el beso

Un beso a todos.

Serena Princesita Hale