El final es el Principio.

DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi. La genial creadora de Sailor Moon.


Séptimo capítulo: Déficit.

"Hace tiempo corrí queriendo encontrar el amor, sin saber que este venía un paso atrás de mi todo el tiempo."

Evvie Harper.

-

Serena POV.

En menos de un segundo toda la imagen que había formado de Seiya Kou se había ido al caño, con ese beso yo la había mandado muy, muy lejos. Era totalmente impredecible lo que yo iba sentir o la reacción inmediata a la acción.

El beso no fue muy largo, pero fue lo suficientemente creíble para que todos en ese lugar creyeran que él me amaba, menos él. Porque por una pequeña milésima fracción de segundo, yo también lo creí. Sabía que jugaba con fuego, y sabía que me iba a quemar.

Pero de alguna forma u otra, yo necesité ese beso como el fuego necesitaba el oxigeno, porque puedes vivir sin él oxigeno segundos, pero al fuego necesita al oxigeno para poder existir, no para sobrevivir.

Cuando se separo de mi, sonrió de manera descarada, rompiendo con todo el encanto que yo misma hice, pero estaba segura que ese momento especial, no me lo había imaginado yo, había pasado.

"Estoy complacido enormemente, en dejar nuestra nueva empresa en la manos tan expertas de Kenji Tsukino, todos sabemos que hizo un excelente trabajo todo el tiempo que trabajó aquí, y esperamos que siga siendo así." Seiya concluyó. Tomó mi mano y regresamos donde estaban los demás Kou.

Haruka fue hacía el micrófono e informó que saldría de viaje con Michiru, se tomarían unas vacaciones a una tal Isla que llevaba su mismo nombre, quise imaginar que solo fuera coincidencia y esa isla no fuera propiedad de los Kou.

Después de disfrutar casi media hora de la fiesta, Kenji e Ikuko llegaron conmigo, Kenji se la había pasado recibiendo felicitaciones e Ikuko se veía aliviada, me dio mucho gusto por ellos, aunque tenía que pensar que corto plazo, tenía una boda que me esperaba junto a ella un esposo arrogante.

Seiya se la había pasado toda la noche platicando con gente que no conocía, me dijo rápidamente que después me presentaría que tenía que hablar algo urgente con un tan S. Armand, bah... negocios.

"¡Con que Seiya se nos casa!" Explotó su familia.

No habíamos tenido tiempo de hablar porque Edward nos había dejado, pero Michiru se la llevaba preguntando cosas y diciéndome que nunca había estado tan feliz, Amy saltaba como loca, Mina rió con una hermosa risa y me dijo con una hermosa sonrisa "Bienvenida a la familia" ella era la hermana del esposo de Amy, y Mina y el hermano de Seiya y Amy eran novios. Yaten me levantó abrazándome, diciendo que tenía mucho valor en soportar a Seiya, Taiki me sonrió asintiendo con la cabeza y diciendo un tímido "Felicidades".

"¡Es hora de cenar!" Anunció Amy. "Amor, ¿podrías ir a traer a Seiya a rastras si es necesario? Por favor, nunca obedece."

Sebiya asintió y se perdió entre la multitud.

Estábamos todos en una enorme mesa larga, Kenji e Ikuko se acercaron a mí, cuando pudieron en toda la noche.

"Tenemos que hablar Serena." Susurró Kenji a lado. Ya sentados, sirvieron una deliciosa comida.

"Quisiera brindar" dijo delicadamente Michiru. Volteé de repente a mi derecha, ahí estaba Seiya sonriendo hacía el frente, sin mirarme ni siquiera a mí.

"Pasé maravillosos momentos con mis hijos, cuando se peleaban, cuando reían, cuando compartíamos historias y demás cosas" Empezó Michiru. "Sé que han crecido rápido, y por una parte es lo menos que una madre quiere, una madre le gusta la seguridad de abrazarlos cuando despiertan en la noche tiendo pesadillas, curarlos cuando tienen un pequeño accidente, y llevarlos y traerlos de la escuela. Pero como mis hijos no han sido la excepción, aquí están felices con sus parejas, y quisiera decir que estoy tan feliz de que todos estén tan contentos felices y enamorados. Quisiera dedicar mi brindis a ellos." Concluyó.

"Salud" Contestamos todos al unísono. Le sonreí a Michiru y ella me devolvió el gesto.

"Ejem, ejem" Se levantó Mina. "Gracias Michiru, por la confianza y el amor que nos han brindado. Pero yo más que brindis, quisiera dar un anuncio." Volteó hacía Yaten que miraba unos panes con mantequilla con deseos de comérselos como si su vida depende de ello. Mina logró llamar su atención por un golpe por que escuchó el 'auch' de Yaten robándose el tobillo. "Eh vivido lo mejor de mi vida contigo amor, y te tengo una pequeña noticia especial." Se escuchó un silenció hasta que los dos se estaban mirado amorosamente y todos los demás esperábamos curiosos. "Vamos a ser papas, Yaten"

"¡Oh, Dios! ¡Mina!" saltó tan rápido que nos asustó. "¿Es en serio?" Mina asintió "¡Woah! ¡Seré papá! ¡Seré papá! ¡Seré papá!" La abrazo y le dio vueltas.

Después de que Yaten se calmara, le siguieron Michiru y Amy, '¡Voy a ser Abuela, Carlisle! ¡Tu hijo me va a hacer abuela tan pronto!' -Michiru '¡Tengo muchas compras que hacer, ropa, vestidos, y si es niño... bueno le pondré vestidos también, igual los bebes ni se enteran... oh si, necesito...' -Amy. Si, lo sé, a mí también me asusta.

Sabía que los que estaban sentados en ese mesa esperaban un brindis de Seiya, pero él siguió callado, casi sin voltearme a ver, cuando la cena termino, el de inmediato se paró de la mesa para irse de nuevo con su 'Gente importante'

Recordé las palabras de Kenji, y le tomé de la mano para pararlo. Era la primera vez en toda la noche que lo tocaba aparte del beso anterior. Volteó a verme confundido.

"Mis papas quieren hablar contigo, Seiya." murmuré indecisa.

"Oh" Solo dijo, obvio, no le gustaba la idea.

Lleve a Kenji y a Ikuko hacía el pequeño lugar donde habíamos estado anteriormente.

"Ahora si, explíquenos." Casi rugió Kenji.

"Papa, cálmate. Quizás las cosas están un poco extrañas, de repente estoy comprometida, y tu sabes lo que paso antes y todo eso lo de la empresa, pero yo se que no eres tonto, y sabes que acepté por mi cuenta."

Ideé la mentira fácilmente, mientras Seiya estaba en el sillón mirando el espectáculo.

"Yo sé que este tipo te quiso comprar Sere. ¿Cómo permitiste que lo hiciera? Tú vales mucho más que un puesto en una maldita empresa, nosotros nos recuperaríamos."

"No papa, tu bien sabes que no lo haríamos. Así que por favor, te pido que respetes mi decisión, se que es precipitado, pero me he llevado con Seiya muy bien últimamente, nos hemos conocido, y ya ves, le gusta a su familia y ellos me gustan a mí. Papá, no compliques las cosas. Es mi decisión este matrimonio, no la de ustedes." Por favor que me crea, por favor que me crea, por favor que me crea, por favor.

"Pero Serena, estas demasiado joven y..." empezó Ikuko.

"¡Mamá! Por Dios, tú te casaste aun más joven que yo con papá. Y mira, siguen casados y amándose. Sé que Seiya y yo tendremos el mismo futuro."

Dicho esto, los dos se quedaron callados.

"Quiero que sepas, cariño." Dijo Ikuko. "Que en tus errores y en tus aciertos estaremos ahí para ti. Con permiso, Seiya." susurró secamente mirándolo con desprecio. Y así ellos dos salieron de la pequeña sala.

Estuve a punto de derrumbar y llorar, por mentir tanto y sufrir de la misma manera. Pero mis papas lo valían, y ya no había vuelta atrás.

Unos brazos llegaron por atrás de mí, y me cubrieron con su calor. "Lo hiciste bien Serena. Solo falta que me la crea yo." Y antes de que pudiera disfrutar su aroma, se alejó de mí sonriendo. Yo solo pude quedarme allí a llorar.

-

Tiempo después, cuando la fiesta estaba a punto de concluir, Ikuko y Kenji se despidieron de todos y se fueron, yo tenía que irme con Seiya, o eso se suponía.

Sonreí a todos toda la noche, tenía el maquillaje manchado pero nada grave.

Amy se iría con Mina para hablar del bebe, Yaten y Taiki se irían con ella también, obviamente. Así que solo quedaba Michiru y Haruka, una poca de gente que no conocía y Seiya hablando con ellos.

"No tuve tiempo de conocerte mucho, cariño." una voz maternal se escuchó tras de mí. "Pero estoy muy feliz de que Seiya haya encontrado a alguien tan hermosa y dulce como tú."

"G-gracias." sonreí tímidamente.

"Me duele dejarlos, pero mañana en la mañana salgo con Haruka, así que disfruta mucho lo que Dios te ha dado." Me dio un beso maternal en la mejilla. "Que uno nunca sabe si lo que parece malo, al final es bueno cariño. Fíjate bien."

Me quedé impactada por las palabras, quizás ¿Ella lo sabía?. Era imposible yo había actuado perfectamente bien toda la noche, ese beso que Seiya me dio no podía poner a duda nada. Haruka y Michiru abandonaron el lugar; y yo estaba sentada aburrida esperando a que Seiya terminara de hablar.

"¡Hey! Serena" Volteé, tenía las llaves de su coche en la mano jugando con ellas.

Caminé cansadamente hacía el. Me tomó de la cintura y salimos de ahí.

Me abrió la puerta de su Vanquish plateado, y entré en el calor que ni Seiya daba. No podía extrañarlo, porque nunca lo tuve, más bien... lo deseaba. Y sabía que estaba mal, y no debía de ser, por mi propio bien.

Sin dirigirme ni una sola mirada, ni una palabra en todo en transcurso hacía mi casa, miré hacía la ventanilla, preguntándome que pasaría.

Cuando llegamos, me abrió la puerta para salir, podría ser frío e indiferente conmigo, pero nunca se le quitaba su caballerosidad.

Me acompañó hacía la puerta y yo dispuesta a entrar tomó de mi mano, y me sorprendió el tacto, intentando atraer mi atención, creí que diría algo que valía la pena, pero solamente susurró:

"Duerme bien."

Quise decir algo, pero me lo trague. Abrí la puerta, entré y me dejé caer recargando todo mi peso en mi espalda.

Y bueno, hasta que la muerte nos separe.


Espero que les haya gustado.

Dejen un review.

Lo sé. Amy no es una maniaca por las compras como Alice pero no puedo cambiar la historia porque en realidad me gusta.

Un beso a todos.

Serena Princesita Hale