DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen; son propiedad de Naoko Takeuchi. La historia desgraciadamente tampoco es mía es producto de la cabeza de Michelle J. Beckett. Una gran escritora.
El final es el Principio.
Octavo capítulo: Planeación.
"El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro."
Friedrich Nietzsche
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Serena POV.
Me desperté con el maquillaje corrido y el vestido de la noche pasada, ayer, después de la fatídica noche, ni me molesté en ponerme la pijama.
Durante toda la mañana Kenji e Ikuko se portaron callados conmigo, Ikuko había cocinado y aunque no lo hacía muy bien, estaba agradecida por ello, no tenía ganas de cocinar. Kenji se fue rápido a su últimamente retomado trabajo.
Era domingo y tenía ganas enormes de escribir, tenía tanto en la cabeza que tenía que descargarlo de una forma, saqué la laptop del cajón y escribí, duré haciendo eso alrededor de tres horas seguidas.
Ikuko me avisó que saldría a una clase que tenía se spinning', me daba gusto por ella, los lujos volvían. Y ahora ya no tendríamos un límite. Cuando escribí lo suficiente para estar satisfecha, guardé el archivo y cerré la laptop con un movimiento cansado y un suspiro.
Estando sola en la casa, decidí ver televisión, estaban dando Dexter, me detuve a ver un poco el capítulo hasta saber que era un asesino serial que trabajaba en la policía, irónico.
Cuando apagué la televisión sin ánimos de seguir en ello, tocaron el timbre. Fui con paso lento a abrir.
"Hola Serena. ¿Dormiste bien?" Seiya sonreía ante mí.
"Hump..." logré musitar, y después me di cuenta de que estaba en un pequeño blusón que me quedaba más arriba de la mitad del muslo.
Seiya entró a la casa sin invitación. Se sentó en un sillón y me volteó a ver esperando que hiciera lo mismo, pero yo quería ir a cambiarme y ponerme algo abajo. Pero me rendí y me apresuré con él.
"Creo que necesitamos hablar de algunas cosas." Dijo. Tenía solo la camisolín y una corbata azul con plateado. Me senté enfrente de él.
"De acuerdo." asentí.
"Bueno, nos casaremos, hay cosas que planear." Hump... "Yo no quiero una enorme boda, preferiría que solo estuviera nuestras familias, y algunos amigos, ¿Qué me dices de 50 personas?" Asentí levemente. "Bien, necesitaremos una casa donde podamos vivir..." continuó, como odiaba esto "Estaba planeado que estuviera cerca de nuestras familias." levantó la cabeza hacía mi.
"Yo… creo que está bien, ¿cuando quieres que sea?" pregunte.
"En un mes, le dará el tiempo suficiente a Amy de hacer lo que le plazca."
"Edward... ¿Tú en realidad quieres pasar el resto de tu vida conmigo?"
"Serena, quizás no te conozca, pero tendré hasta lo que nuestras vida dura para poder entenderte. Bien, creo que eres interesante y me dejaste cautivado cuando aceptaste todo esto, vaya eso me interesó aun mas de ti." sonrió hacía mi.
"¿Pero eso se te hace suficiente para todo este espectáculo?"
"Yo tengo mis razones." supuse que ya no diría nada al respecto. "Nos veremos con Amy en 20 minutos en una cafetería, por encantado que vayas con ese conjunto, pero creo que no sea lo más apropiado." dijo ante mi escasez de ropa. Me sonrojé levemente.
"Ahora regreso." murmuré rápidamente.
Subí a habitación lo más rápido que pide, agarré unos jeans desgastados, una polo morada y unos converse negros y salí disparada hacía abajo.
Asintió cuando me vio y nos dirigimos hacía su Vanquish plateado.
El camino hacía el Starbucks fue totalmente silencioso, su carro olía totalmente a él. Cerré los ojos mientras el ponía una pieza de un piano y violín, era absolutamente deprimente, quise llorar al escuchar la melodía.
Llegamos a la cafetería, esperé a que Seiya me abriera la puerta del coche como habitualmente lo hacía, pero solo suspiró y me volteó a ver.
"Quiero pedirte un favor Serena" tocó su puente de la nariz con su dedo índice y pulgar. Bajo sus manos y me penetro con sus brillantes ojos azules. "Haz que sea creíble, por favor." susurró.
No sé lo que paso, pero en ese momento fue como si se abriera totalmente hacía mí, como si se nos olvidara totalmente la situación entre los dos. El se veía tan devastado y sufriendo que ni siquiera me concentré en el sentido de sus palabras.
"S-sí" murmuré. "Seiya... ¿Tu... alguna vez, podrías contarme que es lo que escondes? Porque actúas así, que es lo que pasa por tu cabeza... yo..."
Antes de que pudiera terminar, el había silenciado mi boca con su dedo.
"Serena, no quiero que cargues con eso también." Y diciendo eso, salió del auto y me abrió mi puerta antes de que yo pudiera reaccionar.
Miré hacía el alrededor queriendo encontrar a Amy entre la escasa gente en el lugar, no fue para nada difícil, tenía su cabello respingado como siempre, estaba sentada con un montón de libros a su lado.
Seiya tomó de mi mano sin esperármelo, apreté con delicadeza la suya y el sonrió hacía mi. ¿Cómo podía actuar tan diferente? Ayer en la noche apenas me miraba y hoy me trataba por demás bien.
Entramos y se sintió el calor y el aroma tan característico de lugar. Amy levantó con ímpetu las manos para que supieras donde estaba, aunque era totalmente inútil, a ella se le reconocía desde kilómetros.
"¡Hey! Hola pareja de enamorados. "saludó, ambos le sonreímos antes de sentarnos enfrente de ella y separar nuestras manos, justo en la última mesa.
Seiya se levantó a pedir la bebida de amos y me quede sola con Amy.
"¡Eh tenido tantas ideas!" dijo emocionada. "Seiya me comentó que quieren adornos dorados, nosotros tenemos una casa localizada el oeste de Shizouka, en la pequeña ciudad de Hamamatsu; está rodeada de árboles y hay un lindo lago, y aunque suene raro hay unos pocos de pinos." hablaba rápido que tenía que poner atención para entenderle. "El lugar tiene tonos dorados, bueno los tendrá, apenas estamos a... 8 de septiembre. Ya vendrá el otoño."
Seiya llegó y se cruzó de manos, se puso a escuchar a Amy con el seño fruncido.
"¿Quieren hacer la boda ahí?" pregunté mirando hacía los dos.
"Bueno, era solo una idea" dijo Amy. "También podríamos hacerlo en uno de los mejores salones de eventos de Hamamatsu, no hay problema..."
"¡No! Para nada, no es mi estilo" la interrumpí "Yo...solo... me preguntaba..."
"Pensé en ese lugar por calmado y lindo, la casa es tan hermosa y está en excelentes condiciones aunque no la frecuentamos mucho. Seiya le encantaba ir allí, de hecho ahí tiene su primer piano. Era un pequeño piano vertical de madera oscura, el amaba ese piano." Se detuvo cuando Seiya carraspeó sonoramente.
"Seiya y yo hablamos, queremos un pequeña boda sencilla, con nuestros familiares y amigos. Y en un mes más o menos."
"¿¡UN MES!?" gritó Amy. "¡No me pueden hacer esto! Hay muchas cosas que ver, yo apenas eh empezado a ver vestidos. La decoración, diseñar los vestidos de las damas, las invitaciones, los centros de mesa..." se llevó las manos a su cabeza y empezó a moverla como si estuviera buscando algo.
"Dios, Amy, cálmate" se enderezó en su asiento Seiya. "Ya te dije que no queremos nada demasiado grande, unas pocas de flores para adornar y las damas de honor serían tu y Mina, Serena, ¿Quieres a alguien más?" preguntó hacía mi. Yo estaba demasiado embobada imaginándomelo todo.
"Hump… creo que no, pero si necesitan a alguien más podría pedírselo a Molly, seguro aceptara." Y ahora que lo pensaba no se me había ocurrido que nadie aparte de mis papas sabía. Deseché esos pensamientos para después.
"Serena, necesitamos irnos, tenemos que ir con el modista por tu vestido, tenemos una cita en media hora. Seiya, ¿podrías ir con Mina? No me puedo ocupar de todo, ella te llevara hacía los trámites de todo, sé que no es algo que usualmente el novio haga, pero... ¡Tú tienes la culpa! Así que anda, yo me llevo a Serena, te la regreso después, ciao."
Amy me tomó de la mano y me levantó del asiento, y salimos de ahí.
Amy me llevó a unos lugares a pedir citas, dijo que ella que ocuparía de todo, que no me tenía que preocupar por nada, que hoy solo lo que ocupaba era mi cuerpo. Si, lo sé, eso se escuchó raro, pero me iban a tomar las medidas para el vestido.
Nos estacionamos por fin en un pequeño lugar se llamaba Karmesite´s Suitdream. Tenía un decorado tan delicado que me temí que pudiera romper algo. Todo se veía demasiado costoso, no era lugar para mí.
"¡Karmesite!" gritó Amy, y fue a abrazar a una joven que salió de una puerta blanca. "Me ves aquí de nuevo, querida." sonrió Amy ante ella.
"Ya lo veo" dijo la chica, su piel era pálida y tenía los ojos azules con un ligero tono gris. Su cabello caía más abajo de sus hombros y era de un riso brillante. "¿Mina es la siguiente?"
"Oh, no. No-lo-vas-a-creer." sonrió Amy.
"¿Tus padres se vuelven a casar?" preguntó confusa.
"Er. no." sonrió aún más Amy.
"¿¡Te vas a volver a casa tu!?" gritó Karmesite. "Amy, apenas llevas 6 meses de casada, eso se hace como a los 25 las bodas de plata o algo así..."
"Karmesite, yo no me voy a casar de nuevo." dijo sin creerlo todavía.
"Oh, ¿entonces? ¿Algún primo lejano...?" se movió el cabello buscando una respuesta. ¿Qué nadie pensaba que Seiya se podría casar?
"Karmesite, ¿no te olvidas de un hermano que tengo aparte de Yaten?" dijo Amy tratando de que Karmesite descubriera.
"Oh, sí, Seiya. ¿Que tiene? ¿Sigue en Inglaterra?" preguntó con despreocupación.
"¡Karmesite! ¡Es Seiya quien se casa! ¡Reacciona!" le gritó Amy.
"¿Uh? ¿Seiya? ¿Con quién? ¿Con su oficina? Dios, Amy ya dime."
Me estaba estresando un poco esto, así que decidí darle una sorpresa a Karmesite. Me adelanté a donde estaban hablando ellas, estaba segura que la chica ni siquiera me había notado.
"Hola, mucho gusto, soy la prometida de Seiya, Serena Tsukino." sonreí.
"¿S-S-Seiya se va a casar? ¡WOW! ¿Es en serio?" Amy asintió. "Mucho gusto Serena, soy Karmesite Black moon, y creo que están aquí por el vestido ¿no?" ambas asentimos.
Después de un hora de tomar medidas, que Amy escogiera telas, adornos, zapatos, accesorios, salimos de la tienda con un vestido encargado para tres semanas y montones de bolsas.
Amy en el carro se había puesto a hablar por teléfono como loca. Hacía ademanes exigiendo las cosas cuando ellas las quería, hablaba con los auriculares del celular.
Después de que me dejara en mi casa, Amy salió volando (casi literalmente) a no sé que otro lugar para seguir con la organización de la boda.
Decidí tomar un paseo en mi Audi. Di vueltas por la ciudad, pensaba y pensaba, me estacioné para comprar otro café cuando lo vi.
Tenía la mirada gacha y su rostro lo tenía escondido entre sus manos. Podría reconocer su cabello dorado en donde sea, su porte tan masculino y... su Vanquish en el estacionamiento.
Caminé hacía el sin ni siquiera pedir el frapuccino.
"¿Seiya?" pregunté, aunque estaba segura de que era él. Levantó la cabeza de sus manos para encontrarse con mi cara.
"Serena, ¿de nuevo aquí?" se mostró indiferente.
"Si… bueno, pasaba por el boulevard." murmuré. Presté mi atención en unos papeles y un sobre amarillo que tenía en la mesa. Notó que los veía y los agarro rápidamente.
"Se me fue el tiempo, estoy agotado. Mina me trajo del registro civil a no sé qué lugares, Papá me ha pedido que le enviara estos papeles que olvidó en su oficina... ah sido un día realmente cansado..." hablo rápido. "¿Ibas a comprar algo?"
"Yo... no, ya no tengo ganas." Salí del lugar con él.
"Serena, Amy me habló y mañana después de que salgas de la universidad quiere que vayas a nuestra casa. Para que te conozca mejor y ese tipo de cosas, tu sabes."
Asentí despacio. El estaba a punto de meterse a su coche cuando le llamé.
"Seiya" casi grité. Levantó la mirada hacía mi. "Confía en mí, por favor."
El sonrió ácidamente, antes de marcharse en su auto a una velocidad que solo decía que no lo haría... por hoy.
Personalmente me gusto mucho este capítulo. Creo que da muchísima información.
No sé que tenga aun en mente la escritora pero yo pienso que es algo relacionado con esos famosos papeles que tiene Seiya en su poder. Si no, ¿Por qué los tomo tan apresurado?
Lo sé, yo tampoco me hago mucho a la idea de una impulsiva Amy pero se me hizo la mejor para tomar el papel de Alice Cullen.
Besos
Espero sus reviews
Adiós!!!
Serena Princesita Hale
Para las chicas que leen mi otra historia "El llanto de una princesa" no creo poder actualizar sino hasta la próxima semana. Es un capitulo algo complicado de narrar para mi. Les diré que Serena se comportara un poquitín grosera con Seiya y a mí se me complica un poquito relatar la frialdad de Sere.
