DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen; son propiedad de Naoko Takeuchi. La historia desgraciadamente tampoco es mía es producto de la cabeza de Michelle J. Beckett. Una gran escritora.
El final es el Principio.
Décimo capítulo: Oficial
"Casarse sin conocerse es jugarse la felicidad a cara y cruz."
Madame Guyard
-
Serena POV.
Desperté con un sonido molesto y ruidoso que se escuchaba a unos centímetros de oído. Me senté sobre la cama y en la oscuridad empecé a buscar el objeto, no tardé mucho, la luz de la pantalla del celular alumbraba sobre la mesa a 5 cm de radio.
Lo tomé y vi la pantalla lentamente.
'Stephen Martin. 12:30. 8a. Avenida & Rorschach street.'
Citaba el recordatorio en el celular. No era el mío, por supuesto. Era el de Seiya. Pero... ¿Por qué quería recordar que tenía esa junta a las 3:00 a.m.? No podría creer que a esa hora se despertara.
Pero eso no fue lo que me sorprendió más, si no fue que la pantalla anunciaba: Junio, 30. Era mi cumpleaños.
Kenji e Ikuko sabían que festejar mi cumpleaños no era uno de las cosas que me gusta más hacer. Siempre evitaba las fiestas que querían hacerme mis compañeros, al final solo las hacían, solo querían un motivo por el cual organizarlas, yo nunca iba. De vez en cuando, salía a comer con mis papás y me quedaba el resto del día leyendo o escribiendo. No era muy divertida.
Miré hacía mi alrededor. La habitación era completamente de un hombre. Era de un azul turquesa oscuro con tonos plateados. Había bocinas por todos lados de la habitación. En dos de las paredes laterales, había una llena de discos compactos, la otra estaba llena de libros.
Miré hacía las dos paredes como si un niño mirara su primera juguetería o una tienda de helados. Me quedé totalmente maravillada, aún así la luz era escasa.
Llevé una mano a mi cabeza, tenía un pequeño dolor pulsante. Cuando iba a acostarme otra vez, miré hacía uno de los sillones de cuero negro que había a unos metros de la cama. Sobre él, estaba Seiya dormido tranquilamente, con un pijama gris con azul. Su mano izquierda caía sobre el piso de madera.
No supe por que preferiría la incomodidad de un sillón aun así sea de cuero a la comodidad de una cama. Pero lo recordé, nosotros éramos pareja, por ende, se suponía que debíamos de dormir juntos. Sonreí por el detalle de libertad.
Cuando caí de nuevo en la cama, no pasaron ni 15 segundos cuando ya estaba dormida de nuevo.
...
"Tengo que irme Amy, en serio."
-"Seiya, por favor. Se va a despertar y no te va a encontrar ahí. Eso no es muy dulce, y por Dios... lo de ayer fue tan... romántico. Yo nunca te había visto así Seiya. Te veías tan calmado, tan relajado, como si nada importase y..."
"Esto es importante Amy. Te juro que es muy importante."
"Bien, yo la llevaré a la escuela."
Escuchaba las voces de Amy y Seiya dentro de la habitación, pero aun no sabía si estaba despierta completamente. Estuve segura cuando aun lado de mi sonó mi celular. No quería contestar, así que lo dejé sonar.
Escuché cuando pasos se dirigían hacía mi, y me hice la dormida.
"¿Sería bueno si... contesto?" dijo la voz de Amy dudosa, como no hubo respuesta, supuse que Seiya había asentido.
Odié a Ikuko cuando desde la otra línea escuche: '¡Feliz cumpleaños cariño!'
"Eh, no soy Serena. ¡¿Ella cumple años ahora?!" dijo la voz de Amy contestando.
Ya no pude escuchar lo demás de la conversación, supuse que Ikuko había bajo su tono de voz. Lo demás solo eran monosílabos de Amy.
Después de que la llamada terminara, hubo un silencio sepulcral.
"Te me paras inmediatamente Serena Tsukino." Dijo la voz de Amy con autoridad. Me dio miedo hasta el tuétano.
Dudé en levantarme, lo dude muchísimo, pero no quería a verla aún más enojada.
"¿Buenos días?" saludé dudosa, parecía más pregunta que afirmación.
Por primera vez, vi la habitación mejor y con luz. Amy estaba a centímetros de mi, y Seiya estaba acomodándose su corbata a dos pasos de Amy, los dos viéndome a mí.
"¿Puedo saber por qué no nos dijiste que hoy era tu cumpleaños?" Siguió Amy con su voz dura.
"Hum... Bueno, es que no soy de celebrar mucho mi cumpleaños. Tu sabes, nunca fui muy social y..."
"Ese no es un pretexto Sere." Dijo la voz calmada y dulce de Seiya.
"Ah... bueno, yo...." ¿¡por que tenía que tener una voz tan hipnotizante!? "Lo sé, yo no quería, pero..."
"Bien, bien..." dijo Amy. "Por lo menos me enteré, tu mamá me manda felicitaciones, dice que te hablará después."
"Gracias." murmuré cohibida. "Este... pues, supongo que tengo que ir a la escuela, iré a casa y..."
"¡Oh vamos, Serena! No esperaras que irás a la universidad en tu cumpleaños."
"Yo... claro que si." dije confundida.
"Vamos, faltar el día de tu cumpleaños a la escuela no es ningún delito ni pecado. Vamos, Ya te prestaré ropa yo."
"¿No vas tú a una?" le pregunté a Amy. Supe que tenía un año más que yo.
"Claro que fui a una, un internado en Italia de modas. Cuando termine la escuela superior no fui a Universidad y decidí ir a Italia directamente." Dijo simplemente
"Amor" Dijo Seiya acercándose a mí. "Lamento tener que irme, pero nos veremos después. Lo siento mucho, pero en realidad es importante."
"No te preocupes, tu no sabias nada de esto." Todo parecía tan real.... Seiya sonrió hacía mi, y se acercó rápidamente para darme un tierno beso en los labios antes de salir por la habitación y dejarnos a Amy y a mi solas.
...
"¡NO! ¡TAIKI! ¿Qué no puedes ver? ¡ES UN CONEJITO EN UNA BIBLIOTECA!" Yaten gritaba exasperado.
Me eché a reír junto con Amy y Mina. Convencí a Amy que no saliéramos hoy. Habíamos pasado todo el día comiendo comida chatarra, viendo películas, y ahora estábamos jugando al pictionary.
Era tan cómico ver a Yaten desesperándose por que Taiki no adivina lo que Yaten dibujaba, pero yo no lo culpaba lo que según Yaten era un 'conejito en una biblioteca' a mí me parecía un tumor con un libro.
Me reí hasta que me dolió el estomago y no podía respirar. Taiki tenía un cojín del sofá como escudo de las amenazas de golpes de Yaten, aunque solo estaba bromeando.
Amy y yo estábamos aplastando a Yaten y Taiki. Habíamos descubierto que las dos nos llevábamos de maravilla aún así fuéramos tan diferentes. Lo podía jurar, amaba a mi nueva familia.
Después a ver pedido sushi, comida china, pizza y comida italiana para comer, decidimos quedarnos a ver otra película pero esta vez en la sala. Estábamos demasiado llenos para bajar a la pequeña sala de cine que tenían abajo.
Miré mi reloj, según Amy Seiya llegaba a estas horas cuando no tenía nada que hacer.
"Sere, tu sabes..." Dijo Amy mientras las dos estábamos escogiendo una película alejada de los demás. "Se van a casar.... sé que no me importa pero... ¿han pensado tener hijos? ¿O no se han cuidado?"
Pude jurar que me iba a atorar con mi propia saliva. Me puse roja totalmente, y los ojos se me abrieron completamente. Nunca había pensado que iba a discutir estas cosas.
"Es que... ya sabes con lo de Mina y Yaten, Michiru estaba tan contenta... yo solo tenía curiosidad."
"Ah...yo, bueno, no hemos pensado en eso aun...Amy, es demasiado temprano y yo estoy atravesando la universidad... y no queremos y am..."
"¿Entonces si se han cuidado?" ¡Diablos! ¿Por qué había tan poco pudor en esta familia?
"Eh..."
"Bien, creo que tendré que esperar a ver un principito o una linda princesita caminando por la casa con un libro en la mano." Sonrió y se levantó de ahí para dejarme a mi toda petrificada.
No lo podía creer. Yo nunca había planeado en hijos. Ni cuando estaba chiquita ni nunca, y pensar en la posibilidad de tener un hijo de Seiya... todo se veía tan.... ¿cerca? No quería pensar en eso. Aunque sabía que era totalmente natural en un matrimonio, sin embargo la idea me puso nerviosa hasta lo inverosímil.
"¡Hey! Seiya llegó." Anunció Yaten mientras se acostaba en un sillón con Mina en su regazo.
"¡Qué bien! No se va a perder de la película." Comentó Amy.
Me levanté de donde Amy me había dejado, y me acerqué a un sillón grande enfrente de donde estaban acostados Mina y Yaten. La idea aun me rondaba por la cabeza.
"Hola a todos." Saludó Seiya cuando entró por la puerta con un portafolio gordo y su traje impecable; se sacó la corbata con un gesto de cansancio y se quitó el saco.
"¿Cómo te fue?" Pregunté con atención.
"Nada bueno para que se gane cualquier mención." Avanzó hacía mi y se acostó conmigo.
Amy puso la película y todos nos concentramos en verla, o eso pensé yo. La película era extranjera. Me reía del acento de vez en cuando.
Al final de media hora, todos estábamos dormidos profundamente. Taiki tenía su rostro recargado en el pecho de Amy; mientras Yaten tenía su cuerpo bajo Mina y descansaba una mano de Yaten en el vientre aún plano de Mina. Se veía hermoso. Sin embargo, yo me sentí sola y fría. Seiya ya no estaba conmigo.
Me levanté con mi cabello desordenado buscando a Seiya al rededor pero no lo encontré. Busqué en las habitación que había sintiéndome una metiche, pero había una necesidad de encontrarlo.
Salí de la casa por la puerta trasera, y me caminé lentamente por el jardín que había, era como un pequeño bosque cuidado y hermoso.
En un pequeño claro que había aun visible de la casa, descansaba un libro, se veía que era muy antiguo, como si estuviese gastado, como si lo habrían leído miles de veces, la portada estaba gastada y era de color vino, sus bordes estaban rotos y quemados.
Me sorprendí muchísimo al encontrar algo así, sobre todo arriba de una roca en su patio trasero.
Volteé el libro para encontrarme con un escrito en otro idioma que no entendí, tenía relieve y era dorado. Supuse que era francés. Siempre me gusto Francia aunque no se la haya dicho a nadie, era un poco predecible.
Abrí el libro, pero me sorprendió aun mas que no tenía muchas páginas. Leí la primera con emoción.
'Serena, tal vez no te lo pedí como fuese correcto.' Citaba una página.
'¿Quisieras casarte conmigo?' Decía la segunda. La caligrafía de las dos era fina y elegante, delicada y masculina. No... Seiya... ¿el podría hacer esto?
"Y vamos," dijo una voz dulce tras de mí. "¿Qué dices?" Dijo Seiya sonriendo cuando yo volteé a quedarme de frente junto a él.
"Seiya, ¿hiciste todo esto por mi?" casi balbuceé. "Yo... no tengo palabras, es muy dulce el detalle, gracias."
"Si nos vamos a casar, supongo que necesitas un anillo. Y aquí lo tengo."
Seiya sacó el anillo en el estuche plateado. Era el anillo más hermoso que había visto, y por ende por lo demás costoso. Ese anillo valía más que mi coche dos veces. Era de platino, con un enorme diamante en el centro y pequeños zafiros alrededor del diamante, y aun sin acabar, había pequeños diamantes en los costados de anillo. Era demasiado para mí.
"Dios, Seiya... yo no podría, ese anillo es demasiado."
"Vamos, Serena. Tú me has enseñado cosas que yo no podría imaginar. Esto es lo mínimo que te mereces." El se hincó en su rodilla derecha y dijo volteando hacía mi: "¿Quisieras casarte conmigo? Juro que estaré allí para ti siempre."
¿El...el... él lo decía en serio? No había farsa en su pedida, ¿Él en serio se quería casar conmigo? ¿Ya no era solo un capricho suyo? Juro que podría llorar de la felicidad por eso. Por que para mí ya no lo era.
"Sí" dije simplemente, el se levantó sonriendo y me besó. Por primera vez desde que nos conocimos, lo sentí sincero. Por primera vez sus besos no querían demostrar algo que no era, sabía que esto era una locura. Pero por lo menos íbamos a empezar bien.
...
Sabía que Seiya aun no me amaba, estaba segura de ello. Seguro me había dicho eso para que no nos lleváramos mal en todo esto. Pero a mí no me importaba todo esto. Por que yo ya había aprendido.
Había dejado de odiar a Seiya, lo había superado y había enfrentado el futuro que teníamos juntos, yo sabía que aun no lo amaba. Todo era tan bizarro. Pero había una necesidad de tenerlo conmigo, quería estar con él.
Pero sabía que aun no estaba enamorada, yo no podía estarlo.
El me volteó a ver con una de sus miradas pícaras. Y siguió caminando hacia adentro de la casa. Era imposible, los cuatro seguían dormidos como si estuviesen sedados. Sonreí al verlos en sus posiciones otra vez.
"Seiya..." dije mientras el entraba a la cocina y tomaba un pedazo de pizza. "Hay algo que me comentó Amy que.... bueno, me dejo pensando."
"Amy" dijo en tono reflexivo. "¿Qué fue esta vez?" él seguía comiéndose su pedazo de pizza.
"Ella dijo algo sobre... Principitos o Princesitas" igual que a mí, pero a Seiya con seguridad, se le atoró el pedazo de pizza en la garganta, no podía hablar hasta que con un movimiento brusco se lo trago todo.
"¿Ella hablo de hijos?" dijo cuando recuperó su estado normal.
"Si... fue tan incómodo, por el hecho de que tu y yo..." me sonrojé cuando quise explicarle... "El caso es que también pregunto que si nos cuidábamos, y yo no supe que contestarle..." terminé mirando bajo.
"Serena, Amy puede ser algo entrometida cuando quiere. No le hagas mucho caso." Dijo autoritariamente. "Y respecto a los hijos..." Noté como se le tensaba el cuerpo y se ponía nervioso...
Creo que él también se quedó en blanco como yo, por supuesto que no habíamos hablado de eso. Ni siquiera sabía muy bien cual cereal le gustaba más para el desayuno.
"Hey, ¡ustedes dos!" gritó Alice levantándose. "¿Que se creen para dejarnos solos?"
Volteamos a verla de inmediato tras el incómodo silencio que había dejado la conversación inconclusa.
"¿Adivinen qué?" dijo emocionada. "Ya organicé sus despedidas de solteros." anunció dando brinquitos.
Seiya y yo nos volteamos a ver con cara de asustados.
A Amy no se les escapaba una, pensé. Yo no sabía que me esperaba, pero por la reacción de Seiya, supe que no sería algo divertido para ninguno de los dos.
Por cierto no fue lindo imaginarse a Sere y a Seiya con un bebe.
Tuve que cambiar un poquito el original empezando por el cumpleaños de Sere y tambien cambie la parte en la que hablaba de edwarsitos o edwarsitas ya saben por principitos o princesitas. Sorry no se me ocurrio otra palabra.
Espero sus reviews
Adiós!!!
Besos a todos los k leen aunque no dejen reviews
Perdón este iba a subirlo el día del amor y la amistad pero no pude sorry.
Serena Princesita Hale
