Disclaimer: Los personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi. La historia le pertenece a Michelle J. Beckett. Una genial escritora.
El Finαl es el Principio
Decimocuarto Capítulo: Suave: drama, humor & amor.
"Pero puedo sentir & puedo llorar. De hecho, apostaría que tú nunca lo supiste.
Pero llorar en frente de ti, esa sería la peor cosa que podría hacer."There are worse things I could do - Stockard Channing
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Era suave, como la primavera que llega después del verano, y se siente bien, se sentía suave. Era suave ver sus párpados cerrados esperando que esté soñando con la primavera, & era suave.
Su propia piel era suave, su mejilla rojiza y sus labios entre abiertos, eran suaves.
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"Es para ti" Su voz me sorprendió cuando levantó su cabeza ligeramente y abrió sus parpados con intentos desenfocados evitando la luz.
"¿Compras regalos por plantarme junto con tu familia hoy?" Mi voz sonó más dura de que hubiera deseado.
"No, léelo. Lo compré hace días. Fueron otros inconvenientes los que me impidieron estar contigo."
"¿Y esos inconvenientes siempre son tan misteriosos?" Quise olvidarlo por esta noche. Seiya estaba acostado en su sillón así que me subí un poco arriba de él, agachándome hacía su pecho.
"Nunca los misterios son buenos, Bella. Ya debiste de haberlo entendido."
"Es muy lindo." Dije cuando hice caso a lo que me había dicho. "¿La K es por...?" Pregunté sin captar.
"Bueno, en realidad mi intención no es que solo me recordaras a mí. Es una K, para recuerdes a toda mi familia."
"Es un lindo detalle Seiya, pero créeme, tu familia es inolvidable, no, en serio. Literalmente. ¡Todos son un personaje!"
"Si lo sé, siento no haber estado allí."
"Siento que no confíes en mi, Seiya."
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"Nah, solo me estaba asegurando. Caminas, no Serena por favor. Fíjate bien como lo hago yo. Caminas derecha, no debes voltear hacía ningún lugar. Tienes que tener la mirada exclusivamente al novio. Fijas la mirada, te sonrojas un poco, bueno, eso es fácil, quizás agachas la cabeza inocentemente, o sería tan dulce. Pero todo hacía el novio."
"¿Lo dices por experiencia propia?" Pregunté cuando pude respirar otra vez después de sentarme y dejar de ensayar la caminata hacía el altar.
"En realidad, no. Yaten le pego a Taiki y este tuvo que cerrar los ojos por el dolor, después yo me concentré la mitad del camino en mirar lo hermosa que había decorado la iglesia."
"Eso es... algo muy peculiar Amy." La miré sonriendo.
"Oh, si bueno, tenía que exponerme a algo cuando tenía a Yaten de padrino, y como Seiya no fue..."
"¡¿Seiya no fue?!" Grité exaltada.
"No me dejas terminar." Amy caminó de nuevo hacía mi y empezó a acomodarme el peinado que llevaría pasado mañana. "El si fue, bueno, fue a la recepción. No puedo llegar a tiempo a la iglesia. El estaba en Milán, y... bueno, el estaba ocupado."
"Si, lo tengo." Admití susurrando.
"Quizás no sepas lo que quiero decir. Pero eh estado pensando en algo..." Paró de acomodarme los bucles sobre mi pecho y se sentí a mi lado. "Pero Seiya esta rarísimo. Tú ya sabes que el siempre ah sido raro, nosotros nos hemos encargado de decírtelo, y veo que no tienes problema con ello. Pero el parece como si fuese bipolar, o tuviera un trastorno de personalidad múltiple, cosa que tú causaste."
"¿O solo quizás nos enamoramos?"
"Sí, bueno... poniendo ese punto aparte, no lo estoy despreciando pero, escucha, hace 1 mes. Cuando nos mudamos a , quizás varios días antes de conocerte. El... enloqueció. Me tocaba estar en casa ese día. Llego a su habitación, o bueno, al cuarto que le tocaría ser su habitación mientras se comprara un apartamento en la ciudad lejos de nosotros, bueno, el llego y empezó a tirar todas sus cajas que aun no desempacaba. Estaba como loco. El en serio, enloqueció. Después dejo de viajar, y esa noche nos dijo que se quedaría en Tokio y haría una vida aquí. Una semana después nos presento a ti como su prometida."
Estaba en shock. Y sabía que no podría estar más allí. Antes de que Amy suspirara de nuevo, salí huyendo de allí.
"Debe de haber algo" Me repetía a mí misma. Parecía que estaba buscando a un criminal de series policíacas o algo relacionado.
Secreto, misterio. Era como subirse a una ruleta rusa.
"¡SERENA! ¡MI AMOR!" Escuché la voz de IKUKO tras de mí, y volteé después de que lograra verme llorar."
"Hola mamá" Le sonreí. "¿Qué haces aquí?"
"Quería venir a hablar contigo, tu sabes soy tu madre y pasado mañana te casas."
"Oh si, ahora que lo mencionas, Ikuko, desde cuando le cuentas cosas tan importantes al chismoso abuelo de Raye. Parece que la alimentas con eso."
"Solo lo dije como un pequeño comentario, después entendí que casi había vendido tu alma al diablo en alguna especie de infierno de chismes, lo siento bebe." Se disculpó Ikuko sonriéndome.
"Está bien, no es que me moleste que todos crean en la universidad que yo esté embarazada, no, en serio, está bien, sé que puedo sobrellevarlo."
"Quiero quedarme contigo unos minutos. ¿Puedo?"
"Mamá, ¿desde cuándo pides permiso? además, admítelo, a ti también te encanta el chisme."
Me golpeó fuerte en el brazo.
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Ikuko se fue cuando yo estaba a punto de decirle una gran cantidad de groserías, era mi madre y lo sabía, pero era una exageración, no paraba de decirme cosas vergonzosas de la noche de bodas, o cosas azules, nuevas y prestadas, ni siquiera podía recordar bien, me gustaba mi capacidad de poder olvidar los hechos que no me gustaban del todo. Me quedaba con lo que me hacía feliz, era como hacer una realidad más bonita. A veces me gustaba mucho mi mente. Era práctico.
Como ahora, dormir sería tan práctico, el día había sido hasta un punto bizarro, pero sabía que me tenía que acostumbrar, que cuando entrara por fin oficialmente a esta familia o si no, ya no tendría ningún día normal. Me estaba despidiendo muy alegremente de mis días aburridos. No me molestaba, para nada. A mi vida le faltaba el toque de drama, humor & amor que cualquier vida necesitaba.
Eran casi las doce, me gustaba la idea de llevar una vida diferente, 12:O1, faltaba menos para casarme y el día de mañana se hacía tan largo, y el sueño llegaba cada vez más rápido, y bostezaba al compas de cada 20 segundos, y su voz cayó sobre mi cabeza.
"No, no para nada. El es último que se debe de enterar sobre esto. El relacionado con todos los demás." Se escuchaba la voz de Edward a lo lejos. Quizás estaba en el año, hablando por teléfono, o conversando consigo mismo, estaba tan adormilada que no podía distinguir. "El... ¿sábado Pasado mañana? Hum... no, no es que esté ocupado, solo... quería ir a pasear. ¿Podría ser mañana? ¿El día después de pasado mañana?" Pausa. "Malachaite, se que has respetado a mi padre como profesional y como amigo. Y sé que no quieres que se entere de esto. No. Es mi vida." Pausa. "Si, yo ya sabré que hacer cuando eso suceda." Pausa. "Si, yo también lo siento."
Y caí inconsciente.
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Me desperté cuando el reloj aun marcaba la madrugada, la habitación estaba oscura y fría, busqué a Seiya por toda ella antes de que hubiera dormido sola. Intentaba recordar lo último que había oído anoche, pero mi memoria inútil no funcionaba, era algo sobre Seiya, claro, todo lo que me quita el sueño aun teniéndolo, solo puedo ser relacionado con Seiya.
No pensé algún motivo por qué Seiya no durmiera conmigo, sabía que no me amaba, no tenía que compartir la cama conmigo, pero yo lo sabía, yo si lo quería, me gustaría que se quedara en el sillón y tener la oportunidad de verlo despertar y decirle buenos días, aun así no esté a un lado mío.
"¡Oh, no! ¿Te desperté?" Se escuchó su voz tras de mi. Tenía la cabeza agachada pensando mientras miraba el reloj del celular que me dolió cuando la levanté para verlo.
Traía solo un pantalón de pijama y su torso desnudo. No sabía si voltearme o apartarme los ojos, sabía que era una ridiculez, traté de verme madura y fingí que no lo había notado.
"Hum, no, para nada. ¿Estabas aquí?" Mi voz sonó más sorprendida de lo que hubiera deseado.
"Sí, bueno... lo siento, sé que no debería. Debería ser un caballero, pero te veas un poco... sola y a decir verdad yo también lo estaba… no quise ofenderte ni nada. Yo solo... lo siento."
"¿Dormiste aquí conmigo? ¿En la cama?" Solté.
"Si, lo siento, me voy."
"¿uh? ¡No! Hey, espera, Seiya, no te estoy reprochando. Es que... simplemente no lo noté. ¿Podrías quedarte? Si me sentía sola"
Ni siquiera me contestó, casi corrió como niño chiquito al lado de su cama, justo a mi izquierda. Tirando las pantuflas bajo la cama y recostándose. Era tan reconfortante, me metí a la cama junto con él. No estaba incómoda, estaba nerviosa. Con el único hombre con el que había compartido alguna cama, fue con mi papá y eso fue hace mas de 15.
"¿A qué bajaste? Bueno, si puedo saber." Le interrogué.
"Tuve que hacer una llamada rápida."
"¿En la madrugada?"
"Sí, bueno, a donde llamé no es madrugada. Unos asuntos de unas clínicas que... mi papa está interesado y am... quise ayudarle."
"¿Tienes sueño?"
"No mucho"
"Yo tampoco"
"¿Quieres hacer algo?"
"No, creo que pienso esperarme hasta la luna de miel." Casi se carcajea cuando me escucha.
"En serio, no debes bromear con eso."
"¿Qué? ¿Cuándo dije que estaba bromeando?"
"Bien. Deberías dormirte."
"Ya se me quito el sueño por completo."
"Mañana debes ir a la universidad."
"¿Qué es eso?"
"Bien, pues, niégate. A mí ya me dio sueño."
"Mentiroso."
Y lo último que escuché de él, fueron sus ronquidos falsos. Era en serio, se me había quitado el sueño por completo. Y ahora Seiya fingía estar dormido, mientras yo miraba los cuadros de su habitación para distraerme, hasta que se me ocurrió una didáctica y útil manera de hacer que se despertara.
Me levanté y el fingió moverse, así que lo besé. Tomé su cara sin facción alguna entre mis manos, mientras movía mis labios sobre los suyos aun inertes, no debía tardar en responder, lo sabía. Y si lo sabía. El beso se tornó tan algo y amoroso que en minutos el estaba sobre mí. De alguna manera, me gustaba este Seiya, que podía calificar como mío, y según yo el único que había conocido.
"Quiero saber que le contestes a los maestros cuando te preguntes porque te estás durmiendo en clase."
"Bueno, tal vez les diga la verdad."
"Bien, pero des involúcrame de todo problema con tus padres, suficientes tengo ya. Y por cierto, quizás la próxima vez que te vea sea cuando camines hacía mi vestida de novia. Seguramente mañana Amy te raptara. Y antes de la boda Yaten me tenga amarrado para no poder verte, así que... si es así. Asegúrate de tenga suficiente de ti.
"No te preocupes, yo ya te diré donde estoy. Y te llevaré una llave de mi habitación con Taiki. Los nervios se me quitan con besos."
Entonces, cuando creí que volvería a recobrar el sueño, cuando estaban sus brazos sobre mi vientre, recordé exactamente lo que escuché antes de dormirme. Mis ojos se abrieron al compás de mi corazón bajando a cero el ritmo de sus latidos.
Querer era suave, palpable, sensible, delicado. & todos los términos describían la sonrisa de él, su sonrisa era suave, pero suave aun mas, eran sus labios sobre los míos.
Hola chicas.
Antes que nada una pequeña corrección. Se supone que la letra que tiene el collar es una "K" y no una "C". Perdón. Fue un error de dedo. Bueno allí está la respuesta que me pedían sobre que significaba la "C". Sorry de nuevo
Como leyeron es para que recuerde a su familia.
Por cierto, ¿Qué les pareció el capitulo?
Espero que les haya gustado.
Realmente fue lindo.
Besos y hasta la próxima actualización
Les agradezco cada uno de sus reviews. Muchas gracias por comentar el capi. Perdón por no responderles, pero no tuve mucho tiempo.
También, mil gracias a todas aquellas personitas que, aunque no comentan, leen la historia.
También les doy las gracias por sus alertas y favoritos.
¿Me regalan un review con su opinión?
