DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen; son propiedad de Naoko Takeuchi. La historia desgraciadamente tampoco es mía es producto de la cabeza de Michelle J. Beckett. Una gran escritora
El Final es el Principio
Decimoquinto Capítulo: Un dulce sueño o una hermosa pesadilla.
"La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor. "
-Friedrich Nietzsche.
"Podrías ser un dulce sueño o una hermosa pesadilla, de cualquier forma, no quiero despertarme sin ti. Que alguien me pellizque, tu amor es demasiado bueno para ser verdad. ¿Podrías tomar mis manos & ser mi guía? Un dulce sueño o una hermosa pesadilla.
Sweet Dream - Beyoncé
Estaba oscuro, había una razón en especial por la que odiaba los sueños donde todo estaba oscuro, y es que yo estaba conciente de ello. No era un sueño como el que la gente normal tiene, se despierta en las mañanas y piensa, "Vaya, no soñé nada." O quizás lo comenta en alguna conversación casual. Pero a mi vez era diferente yo estaba dentro de él espacio negro, ese era mi sueño, y era personal.
¿Qué hacer? ¿Gritar? ¿Correr? ¿Hacía donde? Si me movía era el mismo lugar donde estaba antes y no había diferencia. Quizás solo tenía que esperar a despertarme.
Me iba a dar por vencida, cuando mi sueño tomó color y figura. Y como todos, había solo una persona de la que se trataba, desaparecí yo misma de mi propio sueño, me disolví pero seguía estando allí.
"Bueno" empecé yo. Seiya volteó hacía a mi sorprendido. Debería de haber sabido lo que yo pensaba, sobre todo porque los dos atravesábamos la farsa, que últimamente, no parecía una. "Por supuesto, con el trabajo de papá, sabía sobre su familia, ningún detalle en realidad, yo solo sabía que eran una de las familias mundialmente famosa por su dinero y por las propiedades que tienen alrededor del mundo. Ese día fui con papá, vi a Seiya, el era tan misterioso, e intrigante."
"Kenji estaba despedido cuando lo conocí" siguió Seiya. "Por los problemas que tenía la empresa antes de que nuestra familia la comprara. Le dije a Kenji en privado que me hablara sobre ella, y bueno, después la invité a salir."
"Papá me lo dijo, el solo estaba preocupado por nosotros, no tenía un trabajo y sabía que tener que mantenernos... pero aun así mi mente solo la ocupaba Seiya, simplemente no podía dejar de pensar en el." Todos nos ponían una atención completa. "Salí con él cuando lo creí imposible, y bueno... no es algo que se explique, sabía que me había enamorado de él." Concluí.
"Yo siempre supe que cuando Seiya encontrara a su pareja, sería igual de extraña que él," dijo Yaten.
...
Me llegó el recuerdo a él sueño cuando fui a cenar con ellos y toqué el piano con él. Los días en los que lo odiaba me parecían años.
Yaten se disolvió con su cabellera llena de rizos cafés, junto con mi mal sabor de boca por el recuerdo. Este sueño era particularmente detallado, era como si estuviera viendo mis recuerdos en una pantalla gigante.
...
"¿Me recuerdas, Serena?" Dijo sonriendo, quitándose los lentes solares.
"Ya lo creo." Murmuré confundida.
"No mentía cuando te dije que te quería como mi esposa, sé que es algo inusual, pero decidí invitarte a comer." ¿Inusual? ¡No! ¡Qué bah!... Para nada.
"Hum..."
"Tengo entendido que primero las parejas salen a citas, y después se casan, pensaba en saltarme un poco el orden, pero, a lo mejor pensé que te molestaría, así que... vamos a comer."
"Espera un momento, ni siquiera te conozco, se tu nombre y es demasiado, ser extremadamente rico no te da derecho a..."
"Serena, cariño... claro que me da derecho. Ahora, se que amas a tu papa. ¿Quisieras hablar de él? Por eso te invito a comer, no te voy a dejar escapar ahora que te eh encontrado. ¿Qué tipo de hombre sería? Yo nunca dejo escapar las oportunidades."
"¿Hablar de Kenji? ¿De su trabajo?" No creía lo que iba a hacer.
El solo se encogió lo hombros.
...
El recuerdo me volvió a pegar como si fuese agua contra corriente. No podía creer todo lo que habíamos pasado para llegar a este punto. Lo que había aceptado y en lo que yo había caído.
...
"Continúo, si tú te casas conmigo, yo dejo encargado a tu padre de toda la empresa que ahora es mía, cobrará en un mes más de lo que ah ganado en su vida. Yo solo te quiero a ti a cambio, te quiero a ti caminando vestida de novia en el altar."
...
Y Seiya se disolvió por completo. Se disolvió en mi mente su sonrisa torcida queriendo jugar conmigo, en algún sentido, yo había aprendido a jugar también con él. Lo sabía, no podía parar de repetirme que ese hombre frío que antes me decía eso, esta noche me estaba abrazando.
...
Estábamos acomodados en desorden, cuando las luces se posaron en nosotros, y junto a ellas, todas las miradas de los presentes. Hacía el fondo de la habitación, me sorprendió ver a Kenji e Ikuko vestidos de gala igualmente, mirando extrañados.
Cuando reinó un silencio espectral, y nadie hacía otra cosa más que mirarnos, Seiya dio unos pasos hacía el micrófono que estaba enfrente.
"Estamos muy emocionados que hayan asistido a nuestra fiesta por la nueva tutoría de la empresa." Inició. "Pero de momento, eh querido informarles que los anfitriones de la fiesta no somos nosotros." Todos nos quedamos extrañados ante sus palabras. "La familia Kou ah de hacer dos cosas en estos momentos, y he de decir, que las dos cosas se deben a mí.".
Nadie entendía nada de lo que Seiya hablaba. Solo Amy sonreía feliz.
"La primera es, darle la re-bienvenida al nuevo subdirector general de la empresa, Kenji Tsukino. Y la segunda, presentar a mi futura esposa, Serena Tsukino, su hija."
...
Toda imagen se esfumó de mi vista, y me quede observando el penetrante negro en mis ojos. Aparecí en la nada de nuevo, estaba cansada por algún motivo, tenía la respiración agitada, mi pecho subía y bajaba con fuerza, tenía sudor en mi frente y no podía saber por qué. El sueño de todo esto se está convirtiendo en pesadilla paulatinamente.
El hecho era que no me gustaban esos recuerdos, quería evitarlos, como si nunca hubiesen pasado, como si Seiya y yo nos conocimos y nos enamoramos como cualquier relación normal de la gente, conociéndose en un café, en el trabajo, o cuando se topaban por la calle, cruzaban miradas y se intercambiaban números para después hablarse y poder iniciar una relación con citas. Pero ambos sabíamos que no era así.
Ambos sabíamos que el inicio de nuestra relación, si se le podía llamar relación, fue más que anormal, era como una mutación de una película de suspenso y drama. Cuando sentía que me desprendía de alguna manera del lugar donde me encontraba, mi propia pesadilla se unió con otro sueño que tuve hacía tiempo.
...
Estaba soñando con una enorme iglesia blanca y antigua, con un atardecer maravilloso, no veía a nadie fuera de allí. Sin poder ver mi cuerpo en el sueño, abrí la puerta de la enorme iglesia, pero adentro no había ni santos, ni grandes candelabros, ni bancas de madera... todo se transformó a un enorme quirófano, sin gente, pero con millones de cables blancos y una plancha de metal plateada.
...
"Seiya" Dijo una voz que entraba en el quirófano que acababa de aparecer en mi sueño antiguo, era como la continuación, demasiado real, era demasiado para mí.
Volteé a ver hacía la plancha de metal donde unos segundos no había nadie. Ahora había varias sabanas blancas y, sobre ellas, estaba recostado él. Lucía calmado, con grandes ojeras en sus ojos, y la mano sobre su corazón. Se veía tan pálido que casi parecía... muerto.
"¿Qué haces allí?" Continuó hablando el señor que no conocía. "Oh por Dios, Seiya bájate de allí por favor. Haces que me asuste"
"Malachaite, tú que has estado en esto ¿Cuánto sufren las familias cuando... pasa?" Habló por primera vez Seiya, cada palabra con una pausa.
"Hijo, no va pasar. Pero si solo quieres saberlo, es lo peor que podría pasar. Y sé que no quieres esto."
"Será rápido Malachaite, será rápido a comparación del daño que les podré ocasionar si solo lo prolongamos para que el final solo sea lo mismo."
"Seiya, me dijiste que estabas enamorado. ¿No piensas en ella también? No es una oportunidad en un millón, hay varias, con mucha esperanza y mucha fe, se que lo lograremos."
"Malachaite, creo que he vivido lo suficiente para darme cuenta de que no pasaré, y quizás, si lo pienso bien, no este enamorado, quizás solo es que... Malachaite" Dijo tras un prolongado suspiro. "Diles que los amo mucho, espero que yo les haya dado lo suficiente."
Me desperté con el corazón acelerado como si hubiese corrido un maratón, mi pecho subía y bajaba con fiereza.
"Seiya" Musité, tanteando a mi lado en la cama. "Seiya" Repetí más fuerte, pero no había nadie. "Seiya" repetí aun más fuerte, pero mi voz estaba abandonada en la soledad de la habitación, no había nadie. "¡Seiya!" Grité, pero nadie me escucho.
Me levante de prisa y vi que hora marcaba el reloj, faltaban 15 minutos para las 7 de la mañana. Me asomé por la ventana y Amy empujaba a Seiya hacía un auto negro que jamás había visto, pero no me extrañaba. Amy tenía sus dos manos sobre su espalda y Seiya caminaba casi dormido hacía el auto, se metió en el asiento de copiloto sin oponer mucha resistencia.
Empecé a correr hacía la puerta para ver lo podía alcanzarlo y pedirle que me dijera lo que tenia, suplicarle si era necesario, sabía que no me lo iba a decir, pero el maldito misterio de lo que tenia me estaba matando, había decidido que no importa lo que fuera, lo aceptaría.
Bajé las escaleras con pasos precipitados y torpes, corrí hacía la puerta para ver que el carro ya estaba saliendo de la entrada del fraccionamiento.
"¡Serena!" Salió Amy resplandeciente bañada y cambiada como siempre. "¡¿De quién es día hoy!?"
"Er..." Musité. "¿Sabes hacía donde fue Seiya? En serio, en serio lo necesito."
"¡Claro que se! Yo misma lo mandé allí. Lamento decirlo, pero lo que sea que le tengas que decir, tendrás que esperar para la boda."
"No, Amy, no entiendes. Es muy importante"
"Debes de saberlo desde ahora Serena, ya que te unirás a la familia. No hay objeción a lo que yo ordene." Dijo con voz dulce "Estoy segura de que puede esperar. Ahora..."
"Espera" la interrumpí. "¿Puedo hablarle por teléfono? Técnicamente no lo estaré viendo ni el tampoco."
"¡Ajá!" Saltó y rió hacía mi. "No, tampoco. Por eso es que eh agarrado tu teléfono y el de él. No creo que lo necesiten."
"Pero Amy..." quise detenerla. Pero esta salió bailando por la sala cantando Walking on sunshine.
Después de lo que se podía llamar pequeña discusión. Amy me dijo que 'todo era por mi bien y por el de la boda' le creí completamente y lo dejé así. Sabía que haría cualquier cosa porque mi boda quedara perfecta.
Subí con paso cansado las escaleras, entré al cuarto de Seiya y me desplomé en su cama. Aunque sonara a una mala broma. Hoy me casaba.
Después de estar alrededor de 10 minutos pensando humo, Amy llego y al puro estilo de secuestro ordeno que Yaten me agarraba y me llevara a la cocina para comer algo.
"Entonces, ¿Estás emocionada?" Me preguntó Michiru cuando dejaba 3 Hot Cakes en mi plato.
"Creo que es un mash-up de nervios y emoción. Quiero decir, nunca antes me había casado, en realidad, nunca eh asistido a una boda. Así que no se que esperar realmente. Gracias a Dios Amy me obligó a ir a los ensayos de última hora."
"Oh, Serena. No le hagas caso a Amy cuando dice que todo tiene que salir perfecto. Solo es un trastorno obsesivo compulsivo que tiene, o está muy cerca de tenerlo." Sonrió Michiru mientras se sentaba a comer con todos. Amy hablaba por teléfono así que no logró escucharla, y aparte Yaten hacía demasiado ruido cuando comía. "Un claro ejemplo es mi boda, la única palabra con la que la podría describir es: perfecta. No había un salón espectacular, ni muchas flores, tampoco llevaba un hermoso vestido como el que tu usarás. En realidad, solo había un sacerdote y yo iba en jeans."
Yaten hizo más ruido con la boca al reírse y yo me reí de él.
"¿Y Mina?" Cambié de tema.
"Vomitando" Escupió Yaten. "¿Me pasas la mantequilla?"
"Oh por Dios, Yaten no seas tan asqueroso." Lo regaño Michiru. "Espérate a que termines con un bocado y después contestas. Yaten hizo caso y se trago el kilo de comida que tenía en la boca y trago.
"Ah... lo siento mamá, yo no tengo la culpa de tener todos estos antojos y que cocines tan rico."
Cuando Michiru iba objetar, Amy reapareció en la habitación de un salto con el celular de Seiya en la mano.
"¡Vámonos!" Gritó de la nada. Y sabía que la tortura empezaba allí.
Amy empezó a decirme que no sería tan mala conmigo. No le creí. Eran las 8 de la mañana cuando llegamos a un salón de belleza donde por lo que entendí, Amy se la vivía allí.
Era como el palacio de los frascos y pequeñas botellas que valían cientos de dólares. Era escalofriante, para personas como yo, eran solo zonas de tortura legales.
Pero como todos sabemos, a Amy mi felicidad en estos momentos era lo menos relevante.
"Adelante" Me dijo con una enorme sonrisa la encargada del castillo del terror. Todos sabíamos que era el disfraz para después asesinarte.
Entré a la estética y me prometí no sufrir mucho.
"Ya vamos llegando" Me avisó Amy cuando íbamos entrando a una enorme casa al estilo inglés. "Estoy muy orgullosa de ti Serena" Me dijo. "En toda el tiempo de camino no dormiste nada."
"Se valorar mi vida, Amy. Gracias." Repliqué con un poco de sarcasmo
"Buen punto" Admitió cuando entrábamos en el camino hacia la entrada de la casa. "Habría desecho por completo el peinado que Jean te hizo. Sería como una tragedia." Y yo a este punto, ya no me importaba, solo quería hablar con Seiya.
Así que dejé que ella hiciera lo que quisiera conmigo.
Después de que entramos a la enorme casa, me sorprendió lo hermosa que era y lo cuidada que estaba para que no estuviera habitada. Pero con el dinero de los Kou, tendría que acostumbrarme a no sorprenderme.
Hablando de, para mi sorpresa todas la decoraciones estaban listas. Había lámparas parecían que flotaban por el jardín, alrededor de dos docenas de mesas con hermosos centros de velas doradas, el tema era el dorado y lo sabía, pero no me esperaba a que hicieran algo como esto. Era completamente hermoso, y sabía que de noche se vería aun más.
En la sala habían quitado todos los muebles y habían decorado para que allí se hiciera la ceremonia, había un ambiente tan cálido con listones dorados por toda la sala, rosas blancas y adornos dorados. Era tan simple, pero a la vez tan hermoso y elegante. Apareció una sonrisa en mi rostro cuando me imaginé lo que pasaría en las siguientes horas, y por un momento en toda la mañana, no me importó no tener a Seiya.
Estaba en lo que era mi habitación por mientras, Amy me obligo salir de allí, y sabía que era mejor hacerle caso. Así que me quede allí, saqué mi vestido y lo miré, vi por la ventana cuando la gente de la decoraciones terminaba su trabajo y exhaustos se iban a casa, eran alrededor de las 3 de la tarde cuando la comida por fin tocó mi puerta.
"Me encargaron servirle esto, señorita." Dijo una voz tras mi puerta.
Se me paró el corazón, nunca confundiría esa voz. Estaba segura de ello. Corrí hacía la puerta cuidando el peinado y sonriendo. La abrí con emoción y allí estaba él, con una bandeja en sus manos, con jeans y un polo azul marina. A él todavía no le tocaba la tortura.
"Yaten me dijo que querías decirme algo, así que... aquí estoy. Dímelo." Sonrió.
Niñas y niños (nunca sabemos quién nos pueda estar leyendo) ¿No fue lindo?
A mi me encanto la parte en la que, estuvo teniendo tantos flashback. A final de cuentas, eso fue lo que los llevo hasta ese punto.
Reviews?????
Sayonara!!!!
Hasta el próximo sábado.
Besos a todos.
Gracias por sus alertas y sus reviews y, a quienes solo leen, en las sombras.
Serena Princesita Hale
