DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen; son propiedad de Naoko Takeuchi. La historia desgraciadamente tampoco es mía es producto de la cabeza de Michelle J. Beckett. Una gran escritora

Recomendación musical very importantxD (por parte de la autora original)Si no escuchan esta canción cuando dice, NO TIENE SENTIDOOO!x3 asi que desde ahorita, bajen o busquen en google--- Untintended - Muse


El Finαl es el Principio

Decimosexto Capítulo: Oasis.

Si para amar es necesario arder, pongamos el sol sobre la mesa.
Alonso Vidal.

"No entiendo porque aun no me dejas verlo, Amy. La boda ya pasó, ya nos casamos." Giré los ojos, levantando la mano, mostrando el anillo que estaba en mi dedo singular.

"Lo sé, lo sé. Pero es que Seiya quería darte una pequeña sorpresa antes de empezar la ceremonia."

¿Sorpresas? No eran lo mejor para mí pero, bah. Tenía que ser algo bueno. ¿La rebelión de Obama tal vez? Dios mío, concéntrate Serena, por el amor de Dios.

"Amy, es totalmente absurdo." Dije cuando me levanté de la silla nerviosa. Ya me había casado y seguía con los nervios pegados a mi cerebro, o a lo donde sea que estén los nervios.

"No, no lo es." Dijo levantándome una ceja amenazadoramente. "Aparte, la novia siempre llega cuando todos los invitados hayan llegado, y bueno, no has visto lo hermosa que quedó la decoración al final. Yo misma tuve que hacer algunas cosas."

"Bueno, estamos en la sala. Puedo mirar por la ventana." Expliqué sencillamente.

El modo de como Amy me miro, simplemente hizo que me dieran escalofríos o no tener intenciones de hablar en toda la noche.

Cuando salimos de sala justo cuando se había terminado la ceremonia, Yaten me levanto, y casi le saco un ojo a Seiya con una de mis zapatillas, lo volteé a ver avergonzada, pero estaba feliz de una sobremanera así que seguí riendo mientras él hacía una divertida sonrisa mientras aceptaba abrazos y felicitaciones.

Cuando obligaron a Yaten a dejar de elevarme en el aire y bajarme al suelo, me sentía mareada, pero no estaba segura de que era por las acrobacias que Yaten estaba haciendo conmigo.

Salimos y empezamos a agradecer a la gente que había venido. Bueno, Seiya empezó a hacerlo. En realidad, a las únicas personas que conocía eran a mis padres y a Molly. Estaba agradeciendo a una señora que parecía que traía un sombrero en la cabeza en forma de búho, cuando Seiya desapareció.

Alcé la cabeza disimuladamente, intentando entender lo que la señora me decía, pero no lo encontraba, me empecé a preocupar cuando alguien me jaló y me metió a una habitación.

"No entiendo porque saludas a esa gente, no los conoces." Me dijo la voz detrás de mí. Mientras me volteaba y se pegaba a mi cuerpo. "Esa señora, cuando yo estaba pequeño, me pellizcaba los cachetes y me hacía comer sus extrañas creaciones de betún".

Agaché un poco la mirada mientras él la levantaba con su mano y me robaba un beso. Su mano paso por mi mejilla lentamente, haciendo que aun sin verlo, estuviera segura de que me había ruborizado. Entre-abrió sus labios para juntarlos delicadamente con los míos, mientras me tragaba su aroma, me embriaga con su mirada.

"Esas cosas no se deben hacer en la ceremonia, bombón." Casi rió. Cuando terminó darme el fugaz beso en los labios.

"Yo no tengo la culpa de que tú seas el novio." Contraataqué. Quise recuperarme lo más que pude, estaba segura de que casi lo había logrado.

No lo resistí, y opté por besarlo yo, cuando juntaba sus labios con los míos y alzaba mis brazos por sus hombros, entrelazándolos tras su cuello, sentía que el mismo cielo era el límite en estos momentos. Mientras el beso se volvía más apasionado cuando abrí mi boca para tocar su lengua y el la mía, sentía que la temperatura de mi cuerpo subía a otros niveles, el me tomaba de la cintura, atrayéndome más hacía su cuerpo, poco ahora me importaba que nuestros trajes quedaran arrugados. Con sus manos, me subió a un tocador dorado que estaba tras de mí. Mi vestido no era tan pomposo, pero aun así hacía espacio entre nosotros.

Sentí una mano en mi pecho, no era de Seiya, por supuesto, sentía sus dos manos en mi espalda, la mano que tenía en mi pecho estaba fría y era pequeña. Con una fuerza me pegó hacía el espejo. Abrí los ojos, y Seiya estaba a medio metro de mí, con Amy entre nosotros.

"¿Es que no pueden esperarse hasta la noche? No me hagan estarlos vigilando, ya te dije Seiya, solo sucede eso, y no los volveré a molestar en lo que resta del día." Miro a Seiya significativamente. "Ahora, Serena. ¿Podrías venir conmigo?"

"Hum..." Claro, era una pregunta retórica.

Acompañé a Amy (o Amy me persiguió a mi) a lo que era otra habitación, todas las recámaras parecían haberlas diseñado los mismos dioses, me sorprendía que esto fuese una casa que solo usaran pocas épocas al año. Pero me recordé mentalmente, de que ahora que soy una Kou, absolutamente nada de ellos me debe sorprender. ¿Qué un día Amy salió en su propio jet privado a Milán por la semana de la moda? Quizás me debería de empezar a acostumbrar.

Allí se ocupó a arreglarme el maquillaje, aunque sinceramente yo no lo veía ningún problema, pero para Amy era un trabajo desde casi el principio de nuevo, nunca había conocido a una persona tan más psicópata por una boda.

Pero estaba tan irremediablemente feliz, que aun soporte las locuras de Amy y su perfección absoluta. Estaba como sedada. Había pasado alrededor de media hora cuando quería salir desesperadamente.

"¿Puedo salir ya?" Pregunté sin esperanza.

"¡Claro que no! Aun no está listo." Casi me gritó.

"Si, Serena, sal y disfruta de toda la fiesta."

"¡Pero mamá!"

"Amy, ya deberías de saber que las cosas menos planeadas son las que salen mejor."

Michiru miró a Amy tan significativamente, que yo ni viviendo toda una vida con los Kou hubiese podido descubrirlo.

Salí y para mi sorpresa el cielo claro ya no estaba, la gente se acomodaba en sus asientos, rodeadas de las hermosas mesas decoradas con velas doradas, y rosas blancas.

Como salí por la atrás, apenas podía ver toda la gente. Aún así alcancé a ver a Raye Hino, a su abuelo y a su novio dinosaurio morirse de la envidia, si no estuviera tan nerviosa, lo hubiera disfrutado como nunca.

"Vas a hacer que empiece a morderme las uñas Serena, hasta aquí lo siento." Me habló una voz que aún así sonaba como la más calmada que había escuchado en mucho tiempo, hizo que diera un brinco por mi propio susto. "Solo es una boda."

"¿Solo es una boda? Taiki, si tu esposa de escucha decirme esto, te agarra a cachetadas o algo así."

"No, es que es en serio. Es solo una boda." Se rió como de su propio chiste. "Debes de entenderla poquito. Siempre se preocupó mucho por Seiya, varias veces la escuché llorar porque creía que Seiya no sería feliz. Tú fuiste como un rayo de luz como al final de túnel. Creo que era bastante obvio que quisiera que su boda fuese perfecta. Ella no es así todo el tiempo. Bueno, no cuando está dormida."

Abrí los ojos como platos.

"Bromeo Serena, debes tranquilizarte." Me agarró de la mano y me guió a unas bancas de madera que había cercas del bosque. "Lo único que Amy quizás deba aprender es que no puede planearlo todo."

"Si yo alguna vez hubiese mínimo pensando que esto me pasaría, yo misma me metería a una institución mental."

"Bueno, ya ves mi historia con Amy, la historia de Haruka y Michiru." Me sonrió ampliamente. "Creo que la historia entre Seiya y tu tiene algo más y lo sabes, lo único que te podría decir, es que dejes las cosas como irán, siempre y cuando debas hacer algo al respecto."

Si, en esos momentos aparte de sentir nauseas y tener ganas de vomitar por los nervios, pensaba que Taiki estaba un poco loco. Me volteó a ver como si el supiera todo sobre bueno, todo. Y me abrazó.

"Hum... Hola, gracias a todos por venir. ¿Amy? ¿Estás por ahí? Déjala salir por favor." Escuché la voz de Seiya con el micrófono, Taiki me sonrió aun mas mientras me dirigía hacía la voz de Seiya.

Y allí estaba él. Se secaba las manos con los pliegues de su traje, y se desacomodaba el cabello cuando no estaba ocupado secándose las manos. Me pareció encantador.

"Oh, ahí estas." Se escuchó. "Hola a todo mundo, muchas gracias por venir. Am... Antes de empezar quisiera decir unas pequeñas palabras que quisiera dedicarte Serena." Sonrió de nuevo, ganando toda su confianza de nuevo.

Todas las personas presentes, que eran bastantes, levantaron la cabeza mirando a Seiya. Mientras el sacaba un pequeño pedazo de papel de su bolsillo y lo extendía. Escuchaba los susurros de la gente, cuando la melódica voz de Seiya se impregnó en el ambiente. La gente se calló justo cuando dijo la primera línea, escucharlo decir poesía, era como escuchar a los mismos ángeles.

"Yo no te amo a ti como si tú fueras rosa del salto, o topacio, o la flecha de claveles que disparan fuego. Yo te amo a ti como las cosas oscuras indudablemente deben ser amadas, en secreto, entre la sombra y el alma.

Yo te amo a ti como la planta que nunca floreció pero lleva en sí misma la luz de las flores ocultas; gracias a tu amor una sólida e innegable fragancia, crece desde la tierra, y vive oscuramente en mi cuerpo.

Yo te amo a ti sin saber cómo, o cuando, o de donde. Yo te amo a ti directamente, sin complejidades u orgullos; así que yo te amo a ti porque no conozco otra manera."

Seiya terminó de hablar mientras dejaba en pequeño papel, que a duras penas pude ver que estaba totalmente en blanco. ¿Se vería tan extraño que se haya aprendido cada estrofa de memoria? Quizás no.

Aun así, me quedé allí parada, mientras veía como la gente veía hacía mí y empezaban a casi llorar, mientras empezaban a aplaudir.

Me acerqué lo más que pude, caminando entre las mesas, casi quería correr, Seiya me sonrió, me tomó de la cintura dulcemente y me besaba. El tiempo súbitamente se me hizo eterno. No pasaba, simplemente. Se acercó y me besó, con toda esa gente mirándonos, casi llorando, se acercó y me besó.

Si hubiera tenido la oportunidad de matar todas las mariposas, que más bien eran toda una infinidad de bichos y todos sus ancestros, lo hubiera hecho. Estaba al borde de un colapso. Nunca, en toda mi vida entera, me había sentido tan inmensamente feliz.

"Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo" No paraba de susurrarme al oído. "En serio, lo hago.

Porque no podía pensar nada más que en él, no tenía otro pensamiento en mi cabeza, poco me importaba si moría en este momento, porque incluso hubiese escogido este momento para mi fin, él besándome.

Cuando terminó, la gente hasta se paró de sus lugares y aplaudió mas como si me hubiese ganado algún premio, y Dios mío, se sentía exactamente así.

Miré a todo mundo, a lo lejos, estaba Amy saltando en su lugar, literalmente, Taiki trataba de calmarla un poco, a ella también parecía que le iba a dar un colapso de la emoción.

"¡TÍRALO SERENA, TÍRALO!"

"¡Yaten! ¡Grandísimo Idiota! ¡Hazme un favor y quítate del lugar, que tu no vas a paliar por el ramo!" Gritaba Seiya, con un semblante divertido en su rostro.

"¡NO HAY NINGUNA REGLA QUE ME LO IMPIDA SEIYA, Y SI ME VAS A RENEGAR, ME LLEVE TODA LA SEMANA BUSCÁNDOLO EN GOOGLE! ¡ASÍ QUE NI LO INTENTES! ¡MIRA, LO IMPRIMÍ!" Gritó aún más fuerte Yaten.

Mina le jalo la punta del traje de Seiya, estaba sentada justo detrás de él, con la cara de cansancio, ahora que me había dado cuenta, su vientre se estaba abultando mucho más. Mina levantó un bonche de papeles engrapados que creí que eran todas las investigaciones de Yaten. Seiya se llevó una mano a su rostro, golpeándose.

Yaten, que se estaba haciendo lugar enfrente para recoger mi ramo, sonrió orgulloso. Yo no estaba segura de que poder quedarme tanto tiempo de pie, literalmente, me estaba doblando de la risa.

Muchas mujeres que no conocía, excepto a Molly, empezaron a dar vueltas a mi alrededor. No sabía si debía tardarme mucho, así que lo tiré cuando Amy asentía con la cabeza sonriendo. Lo que sucedió a continuación no lo esperaría nunca.

Molly recogió el ramo sencillamente, con una sonrisa, no paso ni medio segundo cuando Yaten le gruñó como si fuera un perro (o algo peor) y Molly sin pensarlo le tiró el ramo a Yaten asustada. Yo me empecé a reír aun más fuerte, como todos en el lugar. Nunca, había visto reírse tanto a Seiya como esa vez, enseñando toda su entera y perfecta dentadura. Para toque final, Yaten desfiló con el ramo por toda la recepción, luciéndose de su triunfo. Lo peor es que caminaba tan afeminadamente, a propósito, quiero creer, que lo hacía todo más gracioso.

Después de que Yaten se ganara amenazadoramente el ramo, volvió a empezar la música, ponían de todo, fue cuando Seiya estaba sacando sus dotes hacía el mundo de la danza cuando se interrumpió la canción a la mitad.

"Hola a todos, soy Taiki, amm... lo siento por eso. Pisé un cable y lo jalé, lo siento mi amor, se que esa canción es de tus favoritas. Bueno, amm... quisiera dedicarle esto para los novios, y para decirte Seiya, gracias por ser como eres, por cuidar de Amy, y a ti Serena, gracias por terminar de llenar esta familia."

Seiya y yo volteamos, como todo mundo, mientras Jasper se sentaba en una silla del comedor, y ponía su tan amada guitarra en su regazo. Acomodó el micrófono, cuando todo el mundo se calló.

You could be my unintended choice
to live my life extended
You could be the one I'll always love.

You could be the one who listens
to my deepest inquisitions
You could be the one I'll always love.

I'll be there as soon as I can
but I'm busy mending broken
pieces of the life I had before.

Before you.

Era ilógico que una canción te hiciera llorar cuando de repente estabas tan feliz, pero no se me ocurrió que estaba llorando de felicidad. La voz de Jasper sonaba tan delicada, con la guitarra sonaba tan cautivadora.

"Muchas Felicidades." Dijo rompiendo el hechizo que nos había hecho, y la gente de repente empezó a aplaudirle, recuperando el sentido.

El resto de la noche fue casi una locura de película, Michiru y Haruka empezaron con el karaoke, o se podría más bien decir, se adueñaron del karaoke, empezando a cantar canciones de los 80's, Yaten estaba partiéndose de la risa, mientras Taiki tomaba miles de fotografías, no sé si eran para chantajearlos después, o para recordarles lo que habían hecho, ¡aún sin que estuvieran totalmente ebrios! Seiya parecía más divertido que avergonzado, aun cuando Haruka empezó a cantar Stayin' alive, con todo y coreografía.

Eran pasadas las 11 cuando Amy nos dijo a Seiya y a mí que ya era hora de que nos fuéramos, yo no quería estaba que moría de la felicidad y alegría en la fiesta. Nunca ves dos veces que Kenji acompañara a Haruka a cantar Stayin alive, para que después Yaten, Taiki, Kenji y Haruka empezaran a bailar y a cantar YMCA.

Gracias a Dios, me casé en la época donde existen videocámaras.

Amy me ayudo a vestirme, cambiándome a un vestido más sencillo, igual blanco de novia, pero sin ser tan grande, de seda que caía libremente. Me dijo que todo estaba listo, no entendí mucho, pero asentí sin quejas.

La gente se empezó a aglomerar en la entrada de la casa, esperando a que nos fuéramos, Seiya me estaba esperando en la escaleras, y yo bajé casi corriendo, el me levantó y me dio un par de vueltas en el aire antes de meternos al auto. Los chillidos de la gente se escuchaban detrás, volteando allí estaban nuestras familias diciéndonos adiós. Hasta ese momento, no me había dado cuenta que me iría a un pequeño viaje, pero eso no era lo único que tenía en la mente, Seiya me tomó de la mano, y me dijo tan hermosamente. "Te amo", que yo no pude decirle nada. Solo pensé...

Qué demonios me debía la vida, que me pagó con él.


Awww.

No amaron este capítulo.

Yo si.

Y Taiki, como siempre tan intuitivo.

Por otro lado, no pueden negarme que fue divertido imaginar a Yaten con la situación del ramo de novia.

Me rei bastante al imaginarlo.

Y el final. Bueno, que les puedo decir.

Así o más perfecto.

Por cierto, ¿No les gusto el capi anterior? Solo recibi un review.

Bueno, en fin.

Para el próximo si viene un ligero lemmon.

Pd. Abri una encuesta en mi profile, para saber cual historia les gustaria que continuara. Me gustaria que pasaran y dejaran su voto.

Reviews?

Besos y hasta el próximo sábado.

Serena Princesita Hale