DISCLAIMER:Los personajes no me pertenecen; son propiedad de Naoko Takeuchi. La historia desgraciadamente tampoco es mía es producto de la cabeza de Michelle J. Beckett. Una gran escritora


El Final es el Principio

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Capítuloveintitrés: Declaraciones de Fe.

"En el amor, nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Esa es la verdadera experiencia de la libertad, tener lo más importante del mundo, sin poseerlo."

Pablo Coelho

"Quienes no saben llorar con todo el corazón, tampoco saben reír."
Golda Meir

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Estaba, probablemente, en mi salón favorito cuando iba a la universidad. Aunque, pensándolo bien, era más bien un auditorio. Lo recordaba perfecto porque ahí había visto tantos escritores pasar a dar discursos, que a veces tenía la costumbre de quedarme ahí por horas.

El punto es que no había nadie. Era extraño por supuesto, yo ya no iba a la universidad, pero eso no parecía extrañarme para nada, yo no veía un motivo por el cual se me tendría que hacer raro estar en el auditorio de la facultad. Entonces, ¿por qué me sentía tan mal? Era una chica normal, estudiando su carrera, sin ningún evento especial en mi vida más que grandes ofertas en librerías.

Caminé con paso decidido hacía la salida, hacía frío, demasiado para Tokio, tocaba la salida cuando un jardín inmenso apareció en frente de mí. Demasiado tranquilo, demasiado lejano. Me pareció bizarro ver a una bola de gente caminando con sus rostros cabizbajos, aunque pensándolo lo bien, no era un jardín. Era un cementerio.

Bajé mi vista, quitando rápido mi pie de la lápida que estaba pisando. Loren Graver. 1975-2010. De repente la desesperación me invadió el cuerpo, ¿Por qué había un cementerio afuera de mi universidad? ¿Desde cuándo? Intenté seguirles el paso, casi corriendo sobre el despejado cementerio, sin ninguna alma más que ellos.

Cuando estuve en frente de ellos, se me cayó el cielo. Ahí estaba yo, viendo a un muchacho joven siendo enterrado, su familia llorando, mientras el ministro contaba salmos.

Di dos pasos hacía al frente, con mi ahora corto vestido negro, cuando una pequeña mano haló mi dedo, mirándome con sus enormes ojos verdes.

Frotó mi mano con su mejilla y dijo. "Mami, ¿Papá está dormido?

S&S

Desperté tirando la almohada que me gentilmente me había traído Malachaite al brazo de Seiya que tenía el suero, y esas cosas que yo no entendía. Casualmente estaba Malachaite en la habitación, desde que había encontrado a Seiya moribundo en nuestra casa, Malachaite había sido mi único confidente. Por supuesto según los Kou, Seiya y yo estaba en Dubái, disfrutando de la luna de miel que nunca tuvimos, y que no estábamos teniendo ahora. Mi excusa era que habíamos perdido la cámara, y Dubái era hermoso.

"Bombon" Me habló Malachaite, me sentía como un estorbo. "¿Has estado alimentándote bien? Por lo que veo llevas… aproximadamente dos meses de gestación"

"Eh… lo llevo bien, Malachaite, gracias. Lo siento por llamarte así ayer, pero cuando lo encontré muerto no supe a quién más recurrir." Malachaite rió.

"Querida, no te lo tomes a mal, pero te ves horrible. Tengo que decirte que si quieres mantener a Seiya con vida, tienes que preocuparte por ti primero."

"Da…" Claro que intente interrumpirlo diciéndole que estaba equivocado, pero hasta yo sabía que me tenía que cuidar. Ahora no solo era yo la sufría la consecuencias, sino también el bebé que llevaba dentro mí.

"Es demasiado para ti, y lo sabes. ¿Te has hecho un ultrasonido?" Asentí con la cabeza.

"Sí, hace tiempo, o más bien fue una revisión rápida, una amiga quería ver esas manchas negras."

"Bien, nunca es un mal momento para volver a hacer. ¿no te parece? Me sentiré más seguro si te lo hace una compañera de este hospital"

"De acuerdo, pero ¿y Seiya…?"

"Querida, en sus condiciones esto es perfectamente normal. No sabes cuantas veces le ha pasado esto desde Julio."

Sentía como se me derretía el corazón y el cerebro. Eso no estaba para nada bien, aunque fuera su condición. No me importa, yo lo quería sano, vivo, respirando, junto a mí, diciéndome que todo iba a estar bien.

"No te preocupes" me dijo. "Lo eh puesto a dormir, está a punto de despertarse. Tranquila, no está en coma. Solo fue agotamiento, o una fuerte taquicardia por algún momento. Por cierto, ¿no sabes que estaba haciendo antes de que lo encontraras así?"

"No la verdad. Lo encontré con esto." Tomé mi bolsa del piso y saqué el pequeño cárdigan y la foto de nuestra boda, parecía que fue años cuando se tomó esa fotografía. Sonreí, no podía evitar pensar en un Seiya paternal. Amoroso, besando mi vientre mientras me volvía enorme."

Malachaite lo vio con ternura.

"Hay una enfermera esperándote al final del pasillo para llevarte a que te realicen tu ultrasonido."

Bueno, él tenía razón, por supuesto. Como siempre. Asentí lentamente y salí dejando a Seiya con Malachaite. No sin antes escuchar

"Seiya, Seiya, ¿qué vamos a hacer contigo?"

S&S

Ugh, odiaba los hospitales. Eran tan… limpios y blancos. Personalmente daba era aterrador.

Encontré a la enfermera como Malachaite me lo señalo, claro, no eran muchas pistas para poder perderse, pero con mi sentido de la orientación, sabíamos que dejaba mucho que desear.

"¿Lista?" Me sonrió. Por algún motivo me sentí cómoda con ella, no tenía la cara de asesina.

Solo le sonreí, la seguí al elevador.

"Estamos en medicina general." Me dijo gentilmente. "Subiremos con la ginecóloga al tercer piso."

"Suena divertido" Casi tartamudeé.

"No te preocupes, nosotros haremos el trabajo pesado. Te ves muy joven. ¿Eres mamá primeriza?"

Asentí, mordiéndome el labio. Estaba segura que me iba a preguntar otra cosa cuando su celular sonó.

"Ah, hola doctor. ¿Qué…? Pero ¿para qué? Oh no se preocupe yo me encargo."

"Creo que si será divertido." Dijo mirándome a mí. Ok, la teoría de la asesina regresaba a la mesa.

Las puertas del elevador de abrieron para entrar a un piso mucho no tan blanco gracias a Dios, tenía unos destellos rosas cada tantos. Y las batas de los residentes ayudaban algo.

"Por aquí" Me indicó.

Seguimos por el pasillo hasta llegar a un consultorio. La enferma entusiasta me indicó que entrara después que ella. Era un consultorio lindo, espacioso y sencillo. Adentro estaba una doctora pelirroja.

"Necesita una consulta. La mande el Dr. Malachaite, dice que es una urgencia." Después se le acercó y le murmuró algo en el oído. Claro, yo no pude oír.

"Siéntate" Me indicó. La obedecí sin decir nada. "Me llamo Ziozite, y creo que seré tu ginecóloga temporal. Me dice Malachaite que tienes casi dos meses de gestación. ¿Algunas molestias?"

"Hum… lo normal, creo. Vómitos en la mañana, me duelen los senos, pero creo que solo eso."

"Exacto, am.. Serena Tsukino, ¿verdad?" Asentí. "No hay nada de qué preocuparse. Esta solo es una cita para tu primera ecografía, ¿no?"

"Así es." Para eso la enfermera ya se había ido.

"Eh... ¿tienes dudas sobre el embarazo?" Me preguntó. No sé por qué tenía la idea de que solo me estaba entreteniendo, pero igual y eran mi propia locura y los nervios.

"Pues… sino es un bebé mitad humano mitad vampiro, creo que estoy bien."

Entró la enfermera que sin darme cuenta en algún momento, obviamente se había salido. Asintió hacía la ginecóloga.

"Bien, ¿empezamos?" Hospital de locos.

Me hicieron pasar a sentarme en la silla esa que más parecía de tortura que otra cosa, mientras sacaban el aparato con tele. Ya había pasado por esto, solo que este era más moderno y tecnológico. El pasado era como… Ok,sitienesunbebéadentro,bye.

Cuando todo estaba listo me recosté y me pusieron el gel helado en mi todavía vientre plano. Mientras encontraban algo que imprimir, me puse a pensar cómo sería cuando no pudiera ver mis pies por mi enorme vientre, o sentir sus patadas dentro de mí, y al mismo tiempo me llenó un sentimiento de tristeza al saber que, si Seiya seguía así, era muy probable me viviera todo eso. Y mi hijo sin un papá.

Recosté mi cabeza, intentando que no se me saliera ninguna lagrima, este se supone que era un momento feliz, cuando la puerta se abrió.

Seiya.

Sí. Seiya, con suero y su bata azul estaba parado en la puerta.

No sabía si levantarme o no, o si respirar o no.

"Bienvenido papá. Toma asiento." Claro, ya decía yo para quién era el asiento que habían puesto a un lado de mí.

Seiya caminó lento, como si estuviera pisando un campo minado. Como si cualquiera cosa que viera estuviera a nada de matarlo. Y yo, en shock.

Simplemente no pude resistirme, y mis lágrimas empezaron a caer como si nada. Seiya se me acercó, tan débil. Sonreí al ver que me miraba llorando. Tomó mi mano y me besó la frente. Pude acariciarle el pelo de nuevo, sentir su aroma tan cerca del mío, poder escuchar su respiración.

"Aquí está su bebé" Dijo la doctora. Y aunque no tuviera forma de nada, esas manchas nos iban a cambiar la vida enormemente. No pude evitar sonreír. No entendía y sin embargo era tan hermoso.

Y por lo visto Seiya pensaba lo mismo. Se agachó y me besó en los labios dulcemente. Podía sentir sus lágrimas en mis mejillas.

"Te amo, Bombon. Te amo tanto." Y volví a sonreír. Deseando que Seiya no le volviera a dar otra taquicardia de la felicidad.

Lo habían dado de alta más tarde ese mismo día. La doctora me había grabado el ultrasonido en un disco e impreso las imágenes. No lo podía evitar, era lindo. Hacer todo esto, era lindo.

Para las 4 de la tarde, estábamos saliendo del hospital.

Según sus padres y sus hermanos, llevábamos 5 días e Dubái. Creo que era tiempo de regresar a casa.

"Seiya" Le dije. O estaba muy feliz ignorándome con su foto impresa del ultrasonido en su bolsillo, o simplemente no me escucho. Parecía imposible como hace unas horas estaba en una cama de hospital sedado, y ahora parecía un modelo, como siempre, sabe aclarar. Tenía la misma mirada de niño chiquito. Feliz. "Seiya" Dije un poco más fuerte.

"Oh, ¿si?" Me tomó de la cintura.

"Si sabes que tenemos que hablar, ¿verdad?" Y de repente su expresión cambió totalmente. Asintió mirando hacia la nada, llegamos al auto y en menos de 15 minutos estábamos en nuestra casa. Sola. Triste.

"Seiya." Le susurré. "Dime que te pasa. ¡Me ignoraste por 4 días! Vengo aquí y te encuentro casi muerto. ¿No crees que me debes una explicación? ¡Soy una mujer embarazada necesito saber!" No sé porque dije eso, pero a lo mejor se comportaba más flexiblemente.

"Discúlpame Bombon. Estos días… yo… simplemente estaba en negación." Dio unos pasos hacía mí. "No estaba en mis planes tener un hijo, nunca. ¿Me entiendes? Solo iba a complicar más la situación."

"Bueno, discúlpame."

"No, no. Es que… me entiendes… si ya va a ser demasiado dejar a mi familia, ahora también a mi hijo."

"Espera." Me alejé. "¿Me estás diciendo, qué después de todo esto, de lo que acabas de ver, sigues sin querer operarte?"

"Bombon yo…"

"No, Seiya. No. Yo no puedo quedarme aquí, cuando sé que algún día, y no muy lejano. Voy a ser una madre soltera. ¿Qué tal si empiezo desde ahora?" Di medía vuelta hacía la vuelta.

"Bombon, no… espera. No me has dejado terminar."

"¿Sabes por qué estaba tan asustado? Porque yo sabía, que nunca, nunca, me podía ir de este mundo en paz, sabiendo que dejé a mi hijo sin padre, cuando pude haber hecho lo que sea para estar con él. Para estar contigo."

"Me estas d-diciendo que…" pude decir entre los sollozos de felicidad.

"Te estoy diciendo que voy a hacer todo lo posible para vivir más de 3-4 meses. Para vivir, y estar contigo cuando nazca. Estar contigo cada dos horas cuando se despierte en la noche, verlo jugar con el bebé de Mina y Yaten…"

Sin pensar, me le abalancé a los brazos. Iba a estar conmigo. Se iba a operar. Mi bebe iba a tener su papá y su familia iba a seguir teniendo a su hermano.

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Íbamos llegando a la casa de los Kou, para darles las dos noticias. La mala después buena, y sobre mi embarazo, cuando iban llegando mis papás. Gracias a Dios Kenji no tiene ningún acceso a armas.

Estaban todos en la sala, y no me había dado cuenta la enorme que se había puesto Mina, demasiado enorme. Amy que ya sabía, seguía haciéndome fiesta, y gracias a Dios se ahorró preguntarme sobre lo que pasó el día que le dije sobre el embarazo a Seiya. Se limitó a darme un fuerte abrazo y sonreírme de oreja a oreja.

Igual salieron las preguntas sobre nuestra luna de miel, como dije, Dubái era hermoso. Y si, esperaba algún día conocerlo.

Y la verdad es que nada me iba a quitar la alegría que ahora sentía. Iba a ser mamá, y tenía a mi esposo en futuro tratamiento para estar conmigo para siempre. O bueno, hasta que la muerte muy, muy adelante nos separe.

Seiya me hizo una seña para que lo encontrara al frente. Era cierto, estaba por hacer lo que juró se llevaría a la tumba, pero ahí iba a estar yo, para apoyarlo y decirle que todo lo que hiciéramos, iba a salir bien.

"Gracias a todos por estar aquí. Tenemos noticias." Me tomó de la mano. "Varias noticias."

Se acercó a mi vientre y dijo: "Bombon está embarazada."

Y al parecer los Kou ya sabían porque solo sonrieron y aplaudieron, al contrario de mis papás.

"¡¿QUÉ?¡" Claro, gritó mi papá. "¡No tienes ni 20 años!"

"Si los tengo papá."

Ikuko se se levantó y solo me felicitó, todos aplaudieron y Seiya anunció que luego les ponía la película de las manchas. O sea, mi ultrasonido.

Después de la primera turbulencia, y que todos dijeran sus comentarios y Yaten su opinión de que el bebé de Mina iba a tener un, en sus palabras, compadre.

Seiya se aclaró la garganta y empezó a sudar de la frente.

"Hum, p-pero hay otra cosa que quiero decir. Y quiero que por favor me pongan atención y me dejen terminar. Es algo muy importante y…"

"Este… Seiya, ¿te podría interrumpir por un minuto? En serio quiero escuchar lo que vas a decir pero… ¿puedo decir algo yo?" Dijo Mina de la nada.

"¿Qué es bebé?" Dijo Yaten a su lado.

"Oh no es nada" Dijo ella despreocupadamente. "Es que, creo que me hice pipí, o se me rompió la fuente."

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Hola chicas y chicos si hay alguno por allí

¿No les pareció lindo este capi?

Y vaya con el final, no lo creen?

En el original Michelle pide disculpas por tardar tanto, pero su cuarto semestre en la universidad esta acabando y, sinceramente su carrera es demandante. Esta estudiando medicina, sin embargo espera no tardar en el próximo.

Ahora, con respecto al capitulo, sinceramente me encanto. Yo me quede con cara de asi o mas sorprendida. Es que, entiéndanme. Fue toda una sorpresa encontrarme con el capitulo ahorita en la mañana que desperté. (Se supone debería estar terminando algo que tengo que entregar en mi trabajo) Pero no pude resistirme a traerles el siguiente capi.

Lo que mas alegría me da es que Seiya se va a tratar. Por su bombon y por su bebe.

aunque al final, casi cuando iba a confesar la verdad, a Mina se le ocurre ponerse de parto.

Y, hablando de eso, la respuesta de Mina, sobre su estado parturiento no tiene precio.

En fin, espero que les haya gustado tanto como a mi y le envíen animos a Michelle para que tenga un poquito mas de tiempo libre para escribir y finalice pronto su semestre

¿Reviews?

Besos y hasta el próximo

Serena Princesita Hale