EL LLANTO DE UNA PRINCESA

CAPITULO I

PLANEANDO UNA BODA, DUDANDO Y RECORDÁNDOLO

DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi.

SERENA.

Es una pena que el tiempo transcurra sin cesar; es una pena que el tiempo no de tregua en su andar; es una mayor pena que el tiempo no se pueda volver hacia atrás…

Soy Serena Tsukino; tengo 19 años y curso el II grado de la Licenciatura en Arquitectura; a simple vista soy una chica común; jovencita normal como cualquier otra; pero, la verdad es que yo soy Sailor Moon una Sailor Scout con traje de marinero que lucha por el amor y la justicia; también soy "La Princesa de la Luna"; de la luna Plateada o Luna llena; aunque, a decir verdad, hace mucho que no me transformo en Sailor Moon.

No lo hago desde hace tres años; desde que derrotamos y expulsamos de nuestro planeta a nuestro ultimo enemigo "El Caos" que controlaba a la Sailor mas fuerte del universo: Sailor Galaxia. No lo hago; no me transformo desde que el -una lagrima resbalo por su mejilla- Desde que el se fue.

Siempre creí que una vez que mi Darién regresara yo estaría bien; pero la verdad es que desde esa tarde que me despedí de el en el techo de la escuela siento un vacio tan inmenso en el corazón. Siento como si una parte de mi se hubiera ido con el…

Tengo muy claro que el se fue por mi falta de carácter, por mi falta de madurez, por mi miedo y por mi temor a aceptar mis verdaderos sentimientos. Sentimientos que el fue conquistando poco a poco; con cada detalle; porque, a decir verdad, el conquisto a Serena Tsukino la chica con mil defectos que solamente tenia a su favor el ser bonita y su alegre carácter.

El se fue por mi temor a aceptar que mi realidad había cambiado. Por mi temor a aceptar que el cómodo futuro que vi desapareciera…

RAYE.

¿Qué te sucede Serena?

¿Por qué tan pensativa?

¿Y esa lágrima?

¿A que se debe tu tristeza?

Deberías estar feliz; tan solo faltan unos días para tu matrimonio; tan solo en unos días tu verdadero futuro comienza.

Raye miro extrañada a su amiga; pues ella debería estar feliz; pero no lo estaba; había un deje de tristeza que ella noto en su rostro.

Mira que lindo se te ve ese vestido; ¡Pareces una autentica princesa de cuentos de hadas!

Le dije a mi amiga tratando de subirle el ánimo.

Por fin tu sueño se hará realidad; por fin te convertirás en la esposa de Darién; por fin ocuparas tu lugar como lo que realmente eres: "La princesa de la luna" "La Neo Reina Serena"; futura Reina de Tokio de Cristal… Por fin veras nacer, crecer y cuidar de Rini; por fin formaras la familia que siempre soñaste. Le dije a mi amiga tratando de sonar lo mas animada posible.

SERENA

MATRIMONIO. Esa palabra retumbo en mi cabeza como un incesante golpeteo que perforaba en lo más profundo de mí ser; de repente nada tenia sentido.

Mira que lindo se te ve ese vestido; ¡Pareces una autentica princesa de cuentos de hadas!

-Escuche a Raye y pensé sarcásticamente –si como no- Princesa de cuento de hadas.

De repente, el precioso anillo con forma de corazón que descansaba sobre mi dedo anular izquierdo comenzó a pesar cual yugo del que quisiera deshacerme; comenzó a pesar como si llevarlo fuese una tortura insoportable; una condena de la cual quisiera escapar…

De la nada un recuerdo golpeo fuertemente sus sentidos:

Flashback

Estaban en el aeropuerto pues una muy amorosa y triste jovencita de apenas 16 años se despedía de su novio que iría a estudiar a Harvard en Estados Unidos, por seis meses.

El creyó que ella no iría a despedirlo al aeropuerto; pues la jovencita debía estar en ese momento en clases; pero, contra todo pronóstico ella llego a despedirlo.

De pronto una sonrisa ilumino sus rostros y el chico se arrodillo en el aeropuerto y le entrego a la jovencita un precioso anillo con forma de corazón que coloco en el anular izquierdo con una promesa; ella solamente observo el anillo y, conmovida por el gesto –mas que por saber el verdadero significado de esta acción- solamente atino a prometer cuidarlo mucho y a escribir al joven que se lo daba; joven que, hasta ese momento era el amor de su vida.

Fin del flashback

Y allí fue donde nos cruzamos por primera vez –pensó ella.

Por fin tu sueño se hará realidad; por fin te convertirás en la esposa de Darién escucho decir a la pelinegra.

En verdad esa chica era su amiga, se preguntaba así misma mientras la observaba. Por un momento creyó que si en verdad fuese su amiga se habría dado cuenta de la verdad. Su sueño. Suspiro.

Si, lo admitía; hubo una época en la que su mas grande anhelo, su mas grande sueño era ese. Convertirse en la esposa de Darién; pero, hacia tiempo que había dejado de serlo; hacia tiempo que pensaba que estaría bien con la partida de aquel chico de cabellos negros y ojos zafiros; hacia tiempo que ella había dejado de soñar para dar paso a la realidad. Su realidad.

Por fin ocuparas tu lugar como lo que realmente eres: "La princesa de la luna" "La Neo Reina Serena"; futura Reina de Tokio de Cristal…

¿Lo que realmente soy, se pregunto la rubia? Y, ¿Qué es lo que realmente soy? Solamente una niña obligada a madurar; atrapada en el cuerpo de una mujer; llena de miedos y de inseguridades; siguió pensando la rubia.

¿Qué es lo que me mantiene unida a ti querido Darién? Se siguió cuestionando mentalmente la rubia. Y, sin querer su amiga le dio la respuesta.

Por fin veras nacer, crecer y cuidar de Rini; por fin formaras la familia que siempre soñaste.

Si, es cierto, pensó volviendo a soltar un sonoro suspiro. Rini; el futuro que ya se nos mostro – eso me mantiene unida a ti- Pero, me pregunto si seré capaz de cumplirlo; si es que no tengo derecho a elegir; si es que debo seguir el futuro ya trazado; o si es que acaso tengo la fuerza necesaria para enfrentarlos a todos y a todo; si tengo la fuerza y el valor necesario para cambiar ese destino.

Porque hace ya tres años que vivo sin vivir en mi; porque hace ya tres años que no hago otra cosa que pensar en el. Seiya susurro débilmente.

RAYE

¿Dijiste algo Serena?

-No nada, como crees Raye. Solamente son los nervios por la boda.

Si, tienes razón, concedió la pelinegra aunque perfectamente sabia que su amiga mentía; pues claramente escucho como llamaba a Seiya.

En verdad creo que ese vestido es el que mejor te luce. Es tan bonito. Luces hermosa amiga. Le dijo a la rubia desviando el peligroso cauce que tomaban sus pensamientos; y tocando la fina seda de la que estaba hecha el vestido.

Si tienes razón Raye. Contesto Serena sin ni siquiera mirarse al espejo. Nos llevamos este; no quiero ver mas vestidos; este es perfecto.

Quiero llegar pronto a casa y alejar mis pensamientos de el…. Pensó Serena. Todo me lo ha recordado el día de hoy.

Fue así como salieron de la elegante tienda del centro comercial rumbo al auto de Raye. Un Audi Coupe Negro. Regalo del padre de esta.

¡SORPRESA!

Decidí publicar de una vez el capi I de la historia. Espero que les guste. Espero sus Reviews con sus opiniones.

Nos leemos pronto

Serena Princesita Hale de McCarthy Cullen