EL LLANTO DE UNA PRINCESA
DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi. La genial creadora de Sailor Moon.
CAPITULO IV
LA LISTA DE INVITADOS
S&S
Cuando Darién me pidió ser su esposa y acepte solamente puse una condición: Quería una boda sencilla y con pocos invitados. La verdad es que ya lo veía venir. Sabía que de un momento a otro me lo pediría y quería retrasar el momento al máximo. Me dolía saber que tenía el poder de cambiar mi destino; pero no el valor para hacerlo.
SERENA
Nos encontrábamos en el Restaurante no. 10 de la Ciudad de Tokio. Esta era una cena formal, ya que Darién les diría a las chicas de nuestro compromiso. Esta vez no pude negarme a que fuera en un restaurante, pues ya me había negado a que ellas estuvieran presentes el día del anuncio del compromiso en mi casa, según mis propias palabras: "Quería una cena y un compromiso en familia", y me disculpe con ellas aduciendo que aunque las consideraba mi familia, no quería que vieran la reacción de mis padres; porque según les había dicho mis padres no estaban de acuerdo con mi compromiso. Aun así, durante la cena en el restaurante, cuando las chicas me habían preguntado la razón por la cual quería una boda sencilla, una razón por la cual no quería tantos invitados y solo a los amigos y familiares más cercanos di la justificación creíble y más tonta en mi situación y comencé con un discurso que no supe ni de donde salió:
-Chicas, no necesito que nadie más nos acompañe. Solamente necesito a mi lado a las personas más importantes para Darién y para mí. é hacia donde se encontraba Darién y le dije-: Te amo Dariény solamente aquellos que saben lo grande de nuestro amor son quienes deberían estar presentes.
Cuando vi sus rostros me di cuenta de que era una gran actriz pues tanto Amy como Mina tenían lágrimas en su rostro. Mientras que Haruka y Michiru me abrazaban al tiempo que me decían que eran las palabras más dulces y sinceras que habían escuchado y decían que les alegraba formar parte de esa felicidad.
Mientras nos encontrábamos en el restaurante sentí unas inmensas ganas de mandar todo al demonio y decirles la verdad: ¡Que ya no amaba a Darién y amaba profunda y verdaderamente a Seiya Kou!, pero me contuve. No sé cómo lo logre, pero lo hice. Logre salir airosa de esa cena.
Dos meses después.
DARIÉN
Hoy se cumplían dos meses desde que le pedí a Serena que fuera mi esposa. Los tramites se habían tardado menos de lo convencional, pues las chicas ya los tenían preparados; además de que Serena y yo habíamos planeado una boda sencilla. Nuestro matrimonio se celebraría en ocho meses más, esa fecha la habíamos elegido porque coincidía con el término de su semestre de primavera y finalizaba el II grado de la Licenciatura en arquitectura.
Había notado a Serena entre distraída y distante últimamente, sin embargo cuando se lo comente me dijo que no tenia de que preocuparme, dijo que estaba un poco nerviosa por nuestra próxima boda, aunque dentro de mi sentía que había algo más. Incluso había momentos en los que sentía que yo no conocía a esa Serena. Tenía miedo aunque no sabía a ciencia cierta a que temer. Creo que mi paranoia estaba elevándose y, seguramente el extraño comportamiento de Sere se debía solamente a sus nervios por la boda.
¡Mi esposa! Sentía mil emociones en el cuerpo cada vez que pensaba o pronunciaba en voz alta esas dos simples palabras.
Nos encontrábamos en mi departamento. Seguía sorprendiéndome la gran madurez que había adquirido Serena. Se había vuelto tan intuitiva que enseguida noto que yo estaba distraído y me pregunto:
-¿Qué sucede Darién?
–Nada- conteste yo.
-Vamos Darién, dime ¿En qué piensas?
Y me miro con esa clase de miradas que son capaces de derretir a un tempano.
-Está bien Sere. Te lo contare –me rendí-. Amor ¿Por qué crees que tu familia aun no me acepta? Han pasado ya dos meses y aun no logro llevarme del todo bien con tu familia, algo es seguro tus padres no estaban muy convencidos de que fuese una buena idea nuestro matrimonio. Realmente he intentado de todo para ganarme su aprobación, pero hay algo que los hace rechazarme y me molesta no saber qué es. En un principio creí que era porque me casaba con su única hija, pero con un poco de trato me di cuenta que no era así. Me molesta de sobremanera no entender que es lo que esperan de mí. Aun mas tu hermano no me soporta y cuando estoy a su lado no pierde oportunidad de recordarme a ese tal Seiya. Sere se que él fue un gran apoyo para ti cuando sucedió lo de aquella época, sin embargo yo jamás te he dejado de amar. ¿Me comprendes amor? Es solo que no puedo evitar sentirme mal con su rechazo. ¿Sabes amor? No es una cuestión de vanidad ni mucho menos, pero yo TE AMO y basado en este amor que te tengo sé que soy el mejor candidato (omitiendo el detalle de un amor milenario) para ser tu pareja, tu compañero de por vida…
-¡Ay amor!, no seas tontito- me dijo Sere con una gran sonrisa. A mis padres solamente les preocupa mi felicidad y creen que casarme no es lo ideal en estos momentos. Dicen que primero debo terminar la universidad y después pensar en casarme. Ellos creen que inmediatamente me embarazare o que quizás no me permitirás concluir con mis metas y mis sueños.
Estaba a punto de rebatir cuando sonó el timbre.
SERENA
No había forma de escapar de la confesión que estaba haciéndome Darién. Intente suavizar las cosas. Darién se estaba dando cuenta de la verdad. En el fondo de mi corazón yo siempre lo supe. Mis padres y hermano no hubieran puesto tanta objeción si hubiese sido Seiya el que hubiese pedido mi mano pero como se encontraban las cosas no había vuelta atrás. O mejor dicho si la había. Pero solamente yo lo sabía. Pero debía dejar de pensar en eso.
Me concentre en escuchar lo que él me decía aunque creo que me perdí la mayor parte de la conversación.
-¿Sabes amor? No es una cuestión de vanidad ni mucho menos; pero yo TE AMO y basado en este amor que te tengo sé que soy el mejor candidato (omitiendo el detalle de un amor milenario) para ser tu pareja; tu compañero de por vida…
-Ay amor, no seas tontito –conteste-. A mis padres solamente les preocupa mi felicidad y creen que casarme no es lo ideal en estos momentos; pues dicen que primero debo terminar la universidad y después pensar en casarme. Ellos creen que inmediatamente me embarazare o que quizás no me permitirás concluir con mis metas y mis sueños.
Darién estaba a punto de objetar algo cuando sonó el timbre. ¡Uf!. Salvada por la campana.
Abrí sin pensar siquiera en quien podría ser.
Me sorprendí mucho de que fueran Haruka y Michiru. Cuando esas dos aparecen algo muy bueno o muy malo esta por pasar y considerando mi suerte sería algo malo… o por lo menos algo que no me gustaría en lo más mínimo.
-Pasen chicas, que es lo que sucede, ¿Qué hacen aquí?
SERENA
No había forma de escapar de la confesión que estaba haciéndome Darién. Intente suavizar las cosas. Darién se estaba dando cuenta de la verdad. En el fondo de mi corazón yo siempre lo supe. Mis padres y hermano no hubieran puesto tanta objeción si hubiese sido Seiya el que hubiese pedido mi mano pero como se encontraban las cosas no había vuelta atrás. O mejor dicho si la había. Pero solamente yo lo sabía. Pero debía dejar de pensar en eso.
Me concentre en escuchar lo que él me decía aunque creo que me perdí la mayor parte de la conversación.
-¿Sabes amor? No es una cuestión de vanidad ni mucho menos; pero yo TE AMO y basado en este amor que te tengo sé que soy el mejor candidato (omitiendo el detalle de un amor milenario) para ser tu pareja; tu compañero de por vida…
-Ay amor, no seas tontito –conteste-. A mis padres solamente les preocupa mi felicidad y creen que casarme no es lo ideal en estos momentos; pues dicen que primero debo terminar la universidad y después pensar en casarme. Ellos creen que inmediatamente me embarazare o que quizás no me permitirás concluir con mis metas y mis sueños.
Darién estaba a punto de objetar algo cuando sonó el timbre. ¡Uf!. Salvada por la campana.
Abrí sin pensar siquiera en quien podría ser.
Me sorprendí mucho de que fueran Haruka y Michiru. Cuando esas dos aparecen algo muy bueno o muy malo esta por pasar y considerando mi suerte sería algo malo… o por lo menos algo que no me gustaría en lo más mínimo.
-Pasen chicas, que es lo que sucede, ¿Qué hacen aquí?
Michiru habló:
-Serena, Darién, de ante mano nos disculpamos por lo que vamos a decirles pero ha sucedido algo y es necesario que lo sepan. Alguien ha extendido la noticia de su compromiso y próxima boda alrededor de la galaxia y Setsuna nos ha enviado a avisarles que pronto recibirán las felicitaciones de diversos planetas y, temiendo el que algún gobernante se sienta ofendido y quiera atacar el planeta nos ha pedido que les ayudemos en lo que ustedes consideren más prudente, aunque ella aconseja cambiar los planes de boda… pues mucho se teme ella que se desataran ciertas batallas y en consecuencia ganar varios enemigos.
-Serena. Princesa –dijo Haruka-. Sé que tu hubieras querido una boda sencilla y que tus invitados fuésemos solamente nosotros, tus amigos verdaderos, pero sé que en estos años has madurado mucho nosotras hemos sido testigos de ello. Sé que tu madurez te permite analizar todo lo que sucede a tu alrededor y sé que estarás de acuerdo con nosotras que, lo más conveniente y previendo el futuro entiendes la imperiosa necesidad de reorganizar la lista de invitados. Sé que era una lista pequeña, pero que entiendes que ahora habrá que agregar a muchas otras personas en ella, además de tener que cambiar el lugar de la recepción, así como el menú y la cristalería, la decoración y perdona princesita, pero incluso habrá que cambiar tu vestido. Sé que tú ya habías elegido uno muy sencillo, sin embargo sabes que no puede ser así. Pero estamos aquí para apoyarte –apoyarlos- corrigió Haruka observando a Darién. De ser necesario incluso, nosotros nos encargaremos de todos los detalles. Michiru y yo nos encargaremos de reorganizar absolutamente todos los detalles. Sé que esto no te agrada en lo más mínimo, pero quiero que recuerdes que nosotros las personas que conocemos su historia de amor, estaremos a su lado, apoyándote.
-Tienen razón, Haruka, Michiru, no nos habíamos detenido a considerar ese detalle ¿Verdad Serena? –habló Darien.
-Sí, claro Darién.
-Creo, y hablo por Serena y por mí cuando les digo que tienen razón, así que aceptamos más que gustosos su ayuda para que reorganicen todos los detalles. Así que, sin más demora creo que lo primero que debemos hacer es reajustar la lista de invitados, la cual, si no me equivoco ya deben tener.
-Así es -contestaron al unisonó Haruka y Michiru- ¿Podrían mostrárnosla? Pero antes creo que debemos hablar con tus padres Serena y darles una buena justificación acerca del cambio de planes y a su vez justificar la descortesía por la ausencia de invitación a los planetas y a sus jerarcas.
-Me encargare de ello personalmente. Ahora chicas ¿Podría ver esa lista por favor? –les pedí.
Comencé a leer la lista de invitados y la encabezaban por supuesto, las personas que ya se encontraban previamente invitadas: Molly, Kelvin, la señorita Mónica, la señorita Jessica, (invitados míos) lo había hecho con la finalidad de que me recordaban la época en la que creía estar perdidamente enamorada de Darién, un par de compañeros y amigos que Darién había hecho en Harvard, las chicas y sus familias.
Comencé a descender en los nombres lentamente y conteniendo la respiración, pues temía que su nombre apareciera en la lista (aunque yo misma sabía que era algo inevitable) había nombres muy extraños en aquella lista, nombres desconocidos correspondientes a cada uno de los diversos jerarcas, por supuesto, también había nombres de viejos enemigos que ahora se habian convertido en amigos como la reina Neheremia, Alan, Ann, Las hermanas de la persecución, parte de la renacida familia Black Moon como Esmeralda, El príncipe Diamante, Zafiro, el trió y el cuarteto amazonas, Elliot, Fiore, Sailor Galaxia y todo su sequito de Sailor desterradas, entre otras.
Hasta que al final llegue a los nombres que no quería, pues él estaría allí, La princesa Kakkyu del planeta del fuego y sus guardianas Sailor Star Fighter, Sailor Star Maker y Sailor Star Hiller, en cuanto leí su nombre me descompuse, pero me recupere de inmediato y dedicándole una sonrisa a los presentes les pedí que los hermanos Kou llegaran a la fiesta como lo que habian sido para mí y para las chicas en la tierra: Los hermanos Kou.
Darién acepto, aunque a regañadientes pero no me importaba.
Lo que realmente me preocupaba en este instante era ¿Cómo iba a ser capaz de llevar esta farsa hasta el final? ¿Tendría el valor para hacerlo si él estaba frente a mi?
Volví la mirada a mí alrededor al tiempo que cuadraba los hombros y les decía a las chicas que teníamos trabajo que hacer, pues la boda se reorganizaría y debía salir en tiempo y forma. Las chicas solamente asintieron y me felicitaron por mi determinación.
Besos a todos los que leen.
Gracias por sus alertas y sus reviews
Serena Princesita Hale
¡¡¡Sayonara!!!
¿Les gusto? Espero que sí. Déjenme saberlo en un review.
