EL LLANTO DE UNA PRINCESA
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen; son de la autoría de Naoko Takeuchi. Yo solamente cree la historia.
Nota: Ese capitulo acompañenlo con la cancion "Amiga Mía" de Alejandro Sanz
CAPITULO VI
Baile y anuncio de compromiso
Serena Pov.
Días más tarde les informe a las chicas acerca de los nuevos planes y sobre como anunciaría mi compromiso –dolía decir esa palabra, sin embargo era preferible a decir matrimonio- con el príncipe Endimión y sin, por supuesto herir susceptibilidades.
A todas les asombro mi capacidad de resolver ese detalle con tanta elegancia y formalidad, ya que según ellas, el baile seria la forma de disculpa ideal para que nadie se sintiera desplazado, ya que incluso, todos se enterarían de una sola vez.
Cuando las chicas me cuestionaron acerca de cuándo se me había ocurrido esa idea yo solamente acerté a de decir que había sido algo que había estado planeando desde que Haruka y Michiru me habían avisado de el cambio de planes.
Me resultaba tan fácil mentir, que incluso, había momentos en los que yo misma me creía todas mis mentiras. Fue justo como esa mañana en la que les comunique a mis padres el cambio de planes:
Flashback
-Mamá, papá he pensado mucho en lo que ustedes me dijeron sobre mi repentina boda y he llegado a la conclusión de que ustedes tienen razón. No hay un verdadero motivo –salvo que amo a mi novio y no quiero separarme de él- para no posponer por un tiempo más la boda.
La satisfacción que se reflejo en los rostros de mis padres fue algo difícil de superar, sin embargo, continúe.
Tanto Darién como yo hemos decidido posponer por seis meses más la boda. Su rostro, paso de la alegría a una mueca que fingía felicidad. Hemos pensado, que incluso debemos cambiar el menú y el lugar en el que se realizara, como saben, Darién es médico y algunas personas del hospital se han enterado del compromiso del Doctor Chiba y esperan recibir una invitación. Además, Michiru había tenido que posponer algunos de sus conciertos, por lo que al dar una explicación, tuvo que decir que era por lo repentino de la boda de su mejor amiga y su ayuda en la planificación, por lo que algunas personas, conocidos que tenemos en común también esperan la invitación. Lo mismo le ha sucedido a Haruka, al tener que cancelar algunas carreras y entrenamientos, por lo que también ha surgido la imperiosa necesidad de invitar a esas personas. –Termine esperando su reacción.
Fin del flashback
Recuerdo perfectamente como mis padres fingieron una sonrisa y me dijeron que lo que yo decidiera estaba bien, después de todo, era mi boda la que se realizaría y que mucho antes de darle gusto a verdaderos extraños, debía pensar en lo que yo deseaba, y si realmente deseaba una boda de esas dimensiones ellos me apoyarían.
No. Realmente no deseaba una enorme boda. –pensé al tiempo que derramaba algunas lagrimas. Lo único que yo deseaba era que ese trago amargo pasara rápidamente, y no verlo a él, pues sabía que mi voluntad flaquearía y no sabía si tendría la fuerza necesaria para soportarlo…. Pero no podía decirles a mis padres, que si no invitaba a esas personas se desataría un conflicto interplanetario.
Ahora estábamos en el antiguo milenio de plata. Las chicas me cuestionaron acerca de cómo es que le había dado forma y simplemente les conteste que había sido con la ayuda de mi fiel amiga y compañera de pesar Luna.
Todo estaba listo. Nadie sabía que yo había hablado con la Reina Serenity, ni mucho menos. Ella fue quien realmente me estuvo ayudando durante este difícil proceso al igual que Luna. En el palacio me escabullí por una habitación que daba acceso a una cámara privada, en la cual solo podían entrar miembros de la familia real y con una magia especial, Luna, mi mejor amiga.
Mi madre había observado la alegría con la que todas preparaban esa boda. Sabía que yo no estaba de muy buen humos, por lo que ya tenía pastas y té.
-¿Quieres hablar de ello, princesa Serena? –me cuestiono mi madre.
-No realmente. –Respondí taciturna.
Ella simplemente me observo. Sabia a lo que se refería, no era tonta y sabia que ella tenía la esperanza de que en algún momento me arrepintiera y cancelara toda esta locura, pero ya había tomado una decisión y no iba a cambiarla, aunque en ello se fuera mi felicidad….
Flashback
Días antes, sin embargo, había realizado un viaje al planeta de las flores de fuego, Kinmoku, para haber con la princesa Kakkyu. En un principio, todos se sorprendieron por mis cambios tanto físicos como de imagen. Nada quedaba, en apariencia de la dulce Serena que ellos habían conocido. Había aprendido incluso a no perder la transformación que día a día realizaba con la pluma de transformación, por lo que para todos fue un shock verme con el cabello más corto y de color obscuro. El único que me reconoció, pese a este disfraz, había sido él, mi amor imposible. Con un gran dolor en mi pecho, tuve que comportarme como lo que se supone que era: Una princesa, por lo que actué como tal. En cuanto llegue a sobreponerme de la pequeña felicidad que mi corazón sintió al verlo solicite una audiencia privada con ella, la princesa de aquel planeta, la cual de inmediato me fue concedida. Le plantee rápidamente la situación. Era difícil estar allí y no poder abrazar a Seiya y sentirme segura entre sus brazos otra vez.
Había aprendido a no llorar, por supuesto, por lo cual me mantuve firme al momento de hacer mi petición. Después de todo, yo era una extranjera en ese lugar.
No sabía que la princesa del planeta de las flores de fuego tuviera la capacidad para leer los sentimientos humanos, por lo que me sorprendió cuando me pregunto "Porque su dolor, su alteza, si después de todo se está casando con el hombre de sus sueños".
Supuse que mi actuación estaba siendo realmente mala, o por lo menos lo suficiente como para que una completa extraña se diera cuenta de mis sentimientos, sin embargo, ella me abrazo y me dijo al oído:
-Tranquila, princesa de la Luna llena. Yo sé de tu dolor y no necesitas decírmelo. Eres muy transparente y puedo darme cuenta, a través de tus sentimientos como no eres feliz con esta unión. Confía en mí. Si necesitas a una amiga, alguien en quien puedas confiar para desahogarte, yo estoy aquí. Guardare tu secreto y tus sentimientos.
Yo simplemente la mire agradecida. Por un instante, tuve incluso el impulso de contarle toda la verdad, sin embargo sabia cual era mi responsabilidad, por lo que simplemente me negué y le dije:
-¿Cómo cree princesa?, soy muy feliz con esta unión. Por fin me casare con el hombre que he amado durante toda mi vida. Por fin Tokio de Cristal y la paz que tanto anhelamos esta cerca. Soy inmensamente feliz por ello… -aunque lo dije sin verdadera convicción.
La princesa Kakkyu no insistió y lo agradecí enormemente, pues no me sentía capaz de sostener esa mentira por mucho tiempo.
Me despedí de ella y le agradecí enormemente por haberme concedido lo que le pedía. Sin embargo, ella me dijo en tono confidencial:
-Viajaremos a su planeta un par de meses antes. Aunque por supuesto, mis estrellas no se enteraran de todo, hasta que usted misma anuncie ese compromiso. Por supuesto que asistiremos al baile en honor a tan grande ocasión.
Antes de marcharme, ella me guio hacia una habitación, en ella podía observarse lo que tu desearas. Por supuesto, nadie podía ver lo mismo que tu, pues nuestros deseos son diferentes. Era un enorme salón con espejos. Le pedí ver a Seiya y por supuesto me lo concedió. Estaba tocando su guitarra. Y susurraba una melodía con la que no pude evitar derramar algunas lágrimas:
Amiga mía, lo sé, sólo vives por él,
que lo sabe también, pero él no te ve
como yo, suplicarte a mi boca que diga
que me confesado entre copas
que es con tu piel con quien sueña de noche
y que enloqueces con cada botón que
te desabrochas pensando en su manos.
él no te ha visto temblar, esperando
una palabra, algún gesto un abrazo.
él no te ve como yo suspirando,
con los ojitos abiertos de par en par,
escucharme nombrarle.
¡Ay, amiga mía! lo sé y él también.
Amiga mía, no sé qué decir,
ni qué hacer para verte feliz.
ojala pudiera mandar en el alma o en la libertad,
que es lo que a él le hace falta,
llenarte los bolsillos de guerras ganadas,
de sueños e ilusiones renovadas.
yo quiero regalarte una poesía;
tú piensas que estoy dando las noticias.
Amiga mía, ojala algún día escuchando mi canción,
de pronto, entiendas que nunca quise fue contar tu historia
porque pudiera resultar conmovedora.
pero, perdona, amiga mía,
no es inteligencia mi sabiduría;
esta es mi manera de decir las cosas.
no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma.
Amiga mía, princesa de un cuento infinito.
amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo.
amiga mía, a ver si uno de estos días,
por fin aprendo a hablar
sin tener que dar tantos rodeos,
que toda esta historia me importa
porque eres mi amiga.
Amiga mía, lo sé, sólo vives por él,
que lo sabe también, pero él no te ve
como yo, suplicarte a mi boca que diga
que me confesado entre copas
que es con tu piel con quien sueña de noche ...
Amiga mía, no sé qué decir,
ni qué hacer para verte feliz.
ójala pudiera mandar en el alma o en la libertad,
que es lo que a él le hace falta,
llenarte los bolsillos de guerras ganadas,
de sueños e ilusiones renovadas.
yo quiero regalarte una poesía;
tú piensas que estoy dando las noticias.
Amiga mía, princesa de un cuento infinito.
amiga mía, tan sólo prentendo que cuentes conmigo.
amiga mía, a ver si uno de estos días,
por fin aprendo a hablar
sin tener que dar tantos rodeos,
que toda esta historia me importa
porque eres mi amiga.
amiga mía ...
Derrame algunas lagrimas después de haberle escuchado entonar esa hermosa melodía, sin embargo, mi destino estaba escrito y no podía más que obedecerlo, aunque con ello perdiera mi propia vida. El sentimiento que había en ella reflejaba que el sufría tanto o más que yo. Quise ser egoísta, pero no pude, no tuve el valor de pensar solamente en mí y en mis deseos. Estaban ellos, pero sobretodo, estaba esa pequeñita que no tenía la culpa de mis indecisiones.
No tuve oportunidad de seguir escuchando lo que decía, pues en ese momento entro la princesa y me aviso que todo estaba listo para mi regreso. Toque por última vez el espejo, como acariciando su mejilla. Me sentí incluso una intrusa, pero no pude evitarlo, tal vez esa sería la última vez que tuviera para verlo y saber que fue es y será el amor de mi vida. Aunque él jamás lo supiera, porque el saberlo solamente lo condenaría y lo volvería un ser aun más infeliz y desdichado, todo por mi culpa y por no saber afrontar a tiempo mis sentimientos. Nuevamente le agradecí a la princesa y volví a mi realidad.
Fin del Flashback
-¿Aun duele? –Me pregunto la reina.
-Mucho. –Respondí con lágrimas en los ojos. Duele saber que tienes el poder de cambiar tu destino y no tener el valor necesario para hacerlo. Duele saber que si cambias lo que han visto y lo que tanto anhelan dañaras a seres inocentes. Duele saber que te equivocaste. Duele reconocer que ellas no me conocen y que han estado conmigo solo por un deber. Duele equivocarse y saber que debí cambiar a tiempo. Duele saber que mi inmadurez llego a un punto en el que a mí misma me lastima; pero sobre todo Duele reconocer que todo esto…. No puede continuar, mis lágrimas e intensificaron. Mi madre solamente me abrazo y dijo que estaría allí, siempre a mi lado y siempre para mí. Que ella me apoyaría cualquiera que fuese mi decisión y que tenía incluso hasta antes del "Sí, acepto" para echar marcha atrás…
Ni siquiera supe en qué momento me que caí rendida en los brazos de Morfeo. Solo supe de mi, cuando horas más tarde, Mina entro en mi habitación y me dijo:
-¿Estas lista, Serena? Todos esperan por ti.
Era una suerte que no hubiera perdido mi transformación. Aunque sospecho que mi madre había tenido algo que ver en todo ello. Todo estaba listo para mi siguiente representación.
-Bajo enseguida, Mina. –Espera…
-¿Me ayudarías a vestirme?
-Por supuesto, Serena. Solo les avisare a las chicas. Te hemos estado buscando y no te encontrábamos, supuse que estarías cansada y que habías subido a dormir.
Mientras Mina les avisaba a las chicas que ya me había encontrado, había decidido tomar un refrescante baño.
El agua estaba llena de sales minerales y un suave aroma a vainilla. Los cuales lograron su cometido, que era relajarme.
Por supuesto, antes de salir del baño, volví a transformarme. Nadie lo noto.
35 minutos después bajaba ataviada en un hermoso vestido de noche color verde claro, que era sostenido por un tirante que llevaba algunas aplicaciones en pedrería. Llevaba a juego una tiara que me acreditaba como la princesa de la luna y el pelo sujeto en simples caireles. A juego con el vestido, llevaba una gargantilla de diamantes en forma cuadrada y unos aretes realmente sencillos.
Al pie de la escalinata, me esperaba el príncipe Endimión, el cual llevaba su traje de guerrero acompañado por su espada.
A lo lejos, lo vi a él y a sus hermanos, los cuales se encontraban igual de desconcertados –supuse que por la petición de su princesa- y sonreían.
En punto de las 11:45 de la noche, Darién me condujo al centro de la pista, en donde anuncio "Nuestro futuro matrimonio". Tal y como se veía venir, una ola de aplausos inundo el lugar, sin embargo yo estaba todo, excepto feliz.
Por supuesto, di un breve discurso y justifique la falta de invitación a la cercana boda. Obviamente les explique este baile y este anuncio había tomado más tiempo de planeación del que habíamos previsto en primer lugar y que por ello aun no recibían formalmente una invitación a nuestro enlace, sin embargo, queríamos hacerlo del conocimiento público de una manera especial, y es por ello que se había organizado este baile. Por supuesto, todos al notar mi sonrisa -más que ensayada- me creyeron. Sobre todo cuando el tomo posesión de mis labios y sello nuestro compromiso con un beso que simplemente no puede rechazar.
Me sentía totalmente incomoda y fuera de lugar, en mí mente solo se reproducía la frase:
"Haces lo correcto, no puedes fallarles"
En cuanto termine de observar mi alrededor me di cuenta de lo cierta que era esa frase, pues incluso las chicas no habían tomado su lugar como mis amigas. Estaban allí, como lo que realmente eran: Mis guardianas, cuyo deber era protegerme y no brindarme su amistad, como hasta, hasta hace poco…
En cuanto su mirada se cruzo con la mía, pude ver el dolor reflejado en sus hermosos zafiros. Quise en ese momento gritar que todo era una farsa, sin embargo, Darién me sostenía fuertemente al tiempo que colocaba un hermoso diamante en mi anular izquierdo, mismo que en cuanto ocupo su lugar, me quemo como si fuese hierro para marcar, peso como si fuese una responsabilidad que no estaba dispuesta a cumplir….
El resto de la noche me la pase observándolo a hurtadillas. Por supuesto, cada vez que el me veía yo le dedicaba una de mis mejores miradas de desdén, como si fuera cierto que el realmente no me importaba. Aunque no fuera así. Incluso hubo momentos en los que quise desaparecer y encontrarme furtivamente con él, pero fue prácticamente imposible, pues cada que me alejaba medio paso de Darién otros brazos me capturaban para felicitarme.
La noche transcurrió en calma y salió todo como se esperaba. Mi comportamiento estuvo a la altura de una digna reina, sin embargo, en cuanto toda la farsa termino, no pude más que agradecer al cielo por todo esto.
Ahora solamente me faltaba lo más difícil:
El "Sí, acepto". Aunque para eso aun faltaba tiempo.
Contemple las estrellas desde mi habitación y a una estrella fugaz que cruzaba por el infinito cielo, le pedí el valor para cambiar lo que puede ser cambiado o para aceptar mi destino….
Días después, el asunto de la boda lo deje en manos de "mis amigas" deje que ellas eligieran el menú, la cristalería, la música… absolutamente todo. Solo opinaba cuando era necesario.
Sin embargo, a manera de desahogo y por consejo de mi madre y Luna había comenzado a escribir un diario, a base de cartas para expresar en ella todo lo que sentía. Día a día fui escribiendo una. La mayoría eran dedicadas a él. A mi estrella….
¿Les gusto? ¿Lo odiaron? ¿Lloraron?
Y, como lo prometido es deuda, Quince días después aquí está el siguiente capítulo. Perdón por las faltas de ortografía, sin embargo esta recién terminado.
Por fin, ya vimos a Seiya en escena, aunque por breves instantes, claro está….
Tranquilas, dije que esto era un Sere & Seiya y no lo voy a cambiar. Acepto sus teorías acerca de cómo se dio su acercamiento.
Por cierto la cancion que canta Seiya en el flashback es Amiga mía de Alejandro Sanz.
Mil gracias a todos por leer, por sus reviews, por sus alertas y sus favoritos.
Pd. Las invito a pasar por la adaptación que estoy haciendo a la historia de "El final es el principio". Ya saben está en mi profile.
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Pies para que los quiero, si tengo alas de imaginación y puedo volar
(FRIDA KHALO)
