DECLAIMER: EL NOMBRE DE SESSHOMARU ES TOTALMENTE DE RUMIKO TAKAHASHI, LOS NOMBRES DE LOS EMPERADORES SON TREALES PERO LA HISTORIA ES MIS Y SOLO MIA.

Alheli : HOLA MUCHAS GRACIAS POR LEER MI FINC BUENO LAMENTO NO PODER RESPONDER TUS PREGUNTAS YA QUE AL ACERLO TE ARRUINARIA EL FINC, ESPERO NO TE MOLESTE

Angeline-dbz : HOLA ESPERO QUE ESTE CAPITULO TE GUSTE, YO TRATE DE HACER A HIMEKO UN TANTO PARECIDA A KAGOME ME ALEGRO QUE LO AYA LOGRADO.

Sasunaka doki: YO ESTOY TOTALMENTE SEGURA QUE LOS HIZO SUFRIR TANTO COMO ELLOS A SU AMADA KAGOME

Faby Sama : AQUÍ TIENE UN NUEVO CAPITULO ESPERO TE GUSTE

NOTA: EN ESTE CAPITULO LOS NOMBRES DE LOS EMPERADORES TANTO LAS FECHAS SON REALES, SIN MAS AQUÍ EL TERCER CAPITULO.

CAPITULO 3

Geisha:

Se encontraba a principios del año 1867 después de casi 200 años que había muerto Himeko la siguiente vida de kagome apareció , el periodo Edo así como la política sakoku acabaron, algunos nobles cansados de que lo shogun los gobernaran decidieron hacer lo único que podían hacer una guerra y la habían ganado comenzando así la era Meiji, Sesshomaru estuvo en esta como el general de los pueblos del oeste, después de lo que paso con Himeko decidió quedarse en las tierras que su padre había gobernado; las tierras del oeste, después de varios años de esperar a que su nombre como soldado en el castillo fuera olvidado decidió presentarse con el emperador como un noble del oeste se presentó con su apariencia original exceptuando las marcas youkai y las orejas, se había hecho íntimo amigo de aquel viejo enfermo y de su príncipe sucesor y cuando estuvo seguro de que nunca seria sospechoso de la muerte de aquellos dos los enveneno, ellos habían pagado lo que le hicieron a la miko y él había expirado su culpa, tras la muerte de aquellos dos el hijo menor del emperador tomo el trono pero al ser tan pequeño los nobles terratenientes se hicieron cargo del país relegando al emperador a ser solo simple apariencia mientras que ellos manejaban el futuro de Japón, los años pasaron y el pueblo del oeste al enterarse del levantamiento habían pedido a su señor unirse a este, pues todos en aquel lugar conocían la fuerza de aquel ser y aunque muchos le tenían miedo por su origen su lealtad al ser que nunca dejaba que los lastimaran era más grande que el miedo, así que si el aceptaba hacerlo ellos lo seguirán pero si no era así ninguno se sublevaría, pero el acepto y la guerra se ganó el emperador Meiji subió al trono comenzando así una nueva era.

Todos los nobles de país fueron invitados a Kioto para presenciar como el emperador era presentado al pueblo y fue ahí donde la encontró, después de aquella celebración sesshomaru decidió relajarse en uno de esos lugares que eran tan conocidos por los humanos una casa de geishas, cuando entro una mujer se presentó como Machi la dueña de la casa, la mujer aparentaba unos 45 años pero él sabía que tenía más edad , la mujer lo hizo pasar a uno de los cuartos de la casa, ya dentro de este la mujer le pregunto que cual era su necesidad aquella tarde y el solo dijo

- necesito relajarme tráigame algo especial- la mujer acepto y prometió llevarle lo más especial de la casa; debía aceptar que la primera vez que la vio atravesando la puerta de aquel cuarto con una bandeja de bocadillos y sake no la reconoció, tenía la cara pintada de blanco los labios de rojo sus cabellos eran de un color cobrizo y sus ojos aquellos ojos no tenían ningún color eran blancos aperlados, al principio se sorprendió de ver a una humana así no conocía a nadie de su raza que tuviera ese color de ojos pero poco después lo entendió la chica era siega, cuando entro al cuarto se presentó como Amaya, su voz era suave como el canto del río cuando está tranquilo, sus movimientos eran graciosos y sutiles y solo se movía lo necesario, la chica pregunto cómo debería llamarlo y el solo respondió sesshomaru la chica asintió y no volvió a hablar solo se dedicaba servirle sake cuando este se terminaba de su choko, - cuántos años tienes mujer- la chica no se molestó por el tono usado en la palabra mujer simplemente se limitó a responder

- 23 señor - Sesshomaru se sorprendió pues se imaginó que la chica tendría menos que eso su rostro a pesar de estar pintado mostraba a alguien de menor edad

- porque tus ojos de ese color- la pregunta había salido por su sola de sus labios, la chica sonrió cada cliente que tenía preguntaba lo mismo - mis ojos nacieron siegos señor por eso la ausencia de color- sesshomaru se sorprendió como que era siega, si sabía en qué momento terminada su sake, si sabía dónde se encontraba exactamente las cosas del cuarto la chica volvió a hablar

- puedo ver a pesar de no ver como usted señor Sesshomaru , puedo percibir los colores de las cosas y los seres vivos nunca eh visto un rostro o la forma de un árbol pero sé de qué color son por ejemplo a usted lo veo del color del rayo blanco mezclado con azul también veo que usted a pesar de su apariencia no es humano, mis otros sentidos también me ayudan puedo oír mejor que las personas normales por eso se cuando usted termina si sake - Sesshomaru se sorprendió ante aquella revelación, aquella chica se había dado cuenta de que no era humano, ningún humano sin poder espiritual podría hacerlo eso significaba que aquella chica tenía sangre sagrada en sus venas, sesshomaru trato de procesarlo un instante, la chica era poderosa y ella no lo sabía pues se necesitaba de un gran poder para poder detectar a su youkai dormido pues este había estado así por más de 100 años y ningún sacerdote o miko que le era conocido lo había detectado y una idea surco su mente; Sesshomaru despertó a su youkai y si sus sospechas eran correctas este reaccionaria ante la presencia de ella o de la perla de shikon.

Así fue su youkai reacciono a las dos auras tanto la de la perla como la de miko, pero una de ellas ya no era pura el aura de la chica estaba manchada, ahora entendía porque no había podido localizarla aquella chica ya no era virgen, sintió su sangre hervir estaba totalmente seguro que ella era la reencarnación de kagome pero no podía transformarla; ella ya se había entregado a otro dejándolo sin la posibilidad de convertirla en un demonio, el hombre trato de calmarse pues noto como la chica se movía hacia atrás, supuso que había notado su ira

- ¿que es lo que te trajo aquí? - la chica entendió la pregunta no entendió bien el por qué pues el podía referirse a cualquier cosa pero ella lo entendió

- antes de que empezara la guerra vivía con mis padres, no éramos de dinero pero teníamos lo suficiente, mi madre me cuidaba mientras mi padre salía a trabajar ellos creían que no podría cuidarme sola por eso siempre alguien estaba con migo- una so risa amarga se formó en sus labios - un día uno de los shogun comenzó a pedir más dinero para el emperador y mis padres no tuvieron aquel dinero e hicieron lo único que pudieron hacer venderme, me ayudó mucho tener bonita cara y unos ojos raros porque así no tuvieron que darme a cualquier rico, me vendieron a Machi y bueno ella me preparo para esto- la chica dejo de hablar Sesshomaru se sorprendió aquella chica había pasado por mucho pero no se sentía desmoronada era todo lo contrario la sentía fuerte tan fuerte como a kagome, -¿ que eres?- pregunto la chica - tu voz se me hace demasiado familiar pero estoy segura que nunca nos habíamos topado, además creo que conozco tu rostro casi puedo verlo aunque sé que es imposible- el youkai se quedó callado un segundo antes de contestar - soy un demonio eh vivido muchos siglos creo que por tu seguera puedes recordar lo que tus otras vidas vieron, por eso puedes recordarme pues yo eh estado en todas tus vidas pasadas- la chica no se sorprendió por lo dicho, ella le creía en su totalidad porque esa explicación contestaba todas sus preguntas que tenía desde niña, como la de porque era posible que pudiera saber el nombre de los colores, o el color de la cosas, estaba segura de que tendría que ver solo negro no todos eso hermosos colores que le hacían distinguir las cosas, o también porque podía recordar rostros, de muchas personas algunos más claros que otros, y el rostro de ese hombre de nombre sesshomaru era tan clara que si no fuera siega creería que lo había visto apenas ayer, pero lo recordaba de dos formas de un hermoso cabello negro con los ojos miel más hermosos que había visto y aquel chico de cabellos plateados con mirada ámbar tan gélida y cálida al mismo tiempo, sus marcas en el rostro lo hacían ver mucho más varonil de lo que ya era - - ¿de que color es tu cabello realmente? - pregunto por fin después de un buen rato, sesshomaru sonrió él no pensó que ella le creería, por lo menos no tan rápido, - plateado - contesto sin más, la chica asintió - puedo tocar tus marcas - el hombre no contesto, pero tomo Sus manos y las acerco a su rastro, lagrimas salían de los ojos de la chica sin saber porque, solo salían mientras tocaba el rostro de sesshomaru, la chica estaba a punto de alejar sus manos cuando él las tomo de nuevo y las llevo a sus labios; suaves besos fueron depositados en los nudillos de ella mientras que Varias preguntas le carcomían su interior - ¿porque ya no eres virgen?, ¿por qué no me esperaste? - la chica retiro sus manos con brusquedad - ¿cómo lo sabe?, ¿y porque tendría que esperarlo? – la chica estaba alterada, no comprendía el significado de aquellas palabras, el hombre la tomo de los hombros y la jalo hacia sí, - como ya te dije yo eh estado con tus otras vidas, pero fue porque me lo pediste, me pediste que cuando reencarnaras esperabas que yo estuviera contigo y así lo eh echo, eh estado contigo en cada una porque te pertenezco desde haceos de 300 años, mi alma está conectada con la tuya mi youkai responde a tu aura, yo soy el que debió estar contigo la primera vez, ¿porque no me esperaste?- pregunto de nuevo el demonio con una voz acida, intensas lagrimas caían del rostro de la chica, corriendo todo el maquillaje de su rostro, aquellas palabras aquella promesa hecha la recordaba a pesar de no haberla hecho ella, de echo por eso se había entregado a otro porque de alguna forma aquel joven le recordó esa promesa

- cuando llegue aquí conocí a un joven él era mayor que yo su aura era muy parecida a la tuya de hecho, era un lugareño creo que trabajaba el campo yo apenas era una aprendiz, una maiko, cuando entable conversación con él, entes de eso el solo pasaba por aquí y se quedaba parado observando, pero fue hasta esa época cuando él me pregunto el motivo del color de mis ojos yo sonreí y le platique, recuerdo que estaba en la calle detrás de la casa me había tocado sacar la basura cuando él me pregunto aquello, fue muy gracioso porque después de su pregunta se acercó mas pero lo asusto un gato que salía de la basura los dos reímos y bueno nos hicimos amigos, él venía a verme en mis horas de descanso, pues todo esto era a escondidas de Machi, ella creía que yo era alguien especial y que debía de cuidarme más que a las demás, así que toda mi amistad con aquel chico fue secreta para ella, cuando cumplí los 16 años el chico me hablo de irse de aquí y me pidió que lo acompañara yo me negué pues a pesar de lo que los demás piensan de esta casa a mí me gusta trabajar y vivir aquí, esa noche como despedida me entregue a él, a la mañana siguiente él se fue prometiendo que algún día regresaría con mucho dinero y compraría mi libertad, hace algunos años me entere que el estuvo en la guerra y ahí perdió la vida –

la chica había contado aquella historia mientras era abrazada por el demonio, después de oír aquello aunque se encontraba molesto se tranquilizó pues la chica se había enamorado y no era su culpa después de todo era joven y él no había estado en ese momento aunque recordara cosas de su pasado estaba seguro que solo los habría atribuido a sueños.

Sesshomaru tomo una decisión el compraría la libertad de la joven y se la llevaría con él, no le importaría su ya no era pura ella seguía siendo la reencarnación de su kagome, ella seguía ahí, el hombre la soltó y la alejo un poco de su cuerpo, el rostro de la chica están sucio por tanto llorar y el maquillaje corrido, el con la manga de su yukata limpio su rostro dejándole ver a una hermosa mujer, que si la veía bien se parecía kagome más de lo que pudo imaginar, yo comprare tu libertad y vendrás conmigo a las tierras del oeste y ahí viviras como mi mujer- el hombre había hablado con tal autoridad que mostraban que no mentía, lágrimas de alegría salieron de sus ojos

- ¿quieres que sea tu esposa a pesar de no conocernos y de que yo sea una geisha?, ¿no te importa lo que digan los demás? - la chica pregunto entre sorprendida y alagada

- te conozco más de lo que crees, no me importa tu pasado o a lo que te dediques te quiero con migo y así será siempre, y jamás me ha importado lo que los demás piensen de mí, quedo claro- dijo el demonio sin ningún titubeo a lo que la chica asintió dando por terminada aquella larga y extraña platica.

Aquel día sesshomaru se quedó en ese cuarto respondiendo todas la preguntas de la chica, en su vida nunca había hablado tanto pero debía hacerlo al no haber contacto visual solo podría haber entendimiento mediante palabras ya después se entenderían con caricias y silencios pero eso sería con el tiempo, al siguiente día el demonio hablo con Machi y pago por la libertad de la chica aunque la mujer no estaba contenta con que se llevaran a la joven tuvo que aceptar; la pareja salió del lugar aquella misma tarde y se dirigieron al oeste a las tierras del demonio, cuando llegaron y la chica se instaló sesshomaru comenzó los preparativos para la boda; esta se llevó a cabo a la semana siguiente no hubo mucha gente invitada solo algunos feudales y el emperador meiji pues este al instante que había subido al trono había nombrado a Sesshomaru y otros feudales más príncipes del reino y a el príncipe heredero pues aquel emperador no teñía hijos y tenía que asegurarse de que el país quedaría en buenas manos después de él, y que mejores manos que un demonio que protegía humanos con su espada, así que sesshomaru tuvo que invitarlo a él y a los otros feudales o príncipes a su boda, para sesshomaru fue uno de los mejores momentos de su vida después de mucho por fin estaría con ella, con kagome con himeko y con Amaya con todas sus vidas al mismo tiempo la vida parecía por fin sonreírle, su noche de bodas fue lo mejor que recordaba de aquel día se habían entregado en cuerpo y alma y aquella entrega dio fruto después de Nueve meses, fue una fría mañana de otoño cuando su pequeña hija nació Era la bebe humana más hermosa que había visto, la niña no había nacido como medio demonio y el imagino que había sido por el poder espiritual que tenía la madre, Sesshomaru nombro a su pequeña heredera Sakura, los años pasaron cuatro para ser exactos cuando el emperador murió dando fin a la era Meiji y dando paso a la era Taishio; Sesshomaru se convirtió en el emperador.

El emperador taishio gobernó bien y Japón próspero y tubo años de paz, a pesar de ser el emperador el demonio nunca dejo de lado su matrimonio, amaba con gran intensidad a su esposa y ella lo amaba a él, se lo demostraban cada noche cuando se entregaban como la primera vez entre las sabanas de su cama y el calor de sus cuerpos, Amaya había aprendido con los años a leer sus silencios y sus caricias las palabras sobraban cuando estaban en la intimidad y aunque estuviera siega ella podía ver el intenso amor que sesshomaru le daba, los años pasaban y con ellos llego la vejez de la mujer, Sesshomaru sabía que aquello algún día llegaría y no se arrepentía de nada pues vivió muchos años de felicidad junto a su esposa, y aunque ahora ella pareciera su abuela en vez de su esposa la seguía amando como la primera vez que la vio, habían vivido una gran vida juntos, habían visto crecer a su hija, la habían visto casarse y tener sus propios hijos y ahora él tenía que ver la muerte de su esposa aunque no lo quisiera, tendría que aceptarla cuando esta llegara; y esta había llegado una tarde de primavera Amaya había enfermado semanas antes y nada se podía hacer, la enfermedad era nueva y no había cura, aquella tarde la anciana mujer se había levantado de cama se había aseado se había vestido con sus mejores ropas y había trenzado su cabello sus ojos aunque siegos mostraban un brillo que no llevaban a nada bueno, había salido del cuarto para buscar a sesshomaru y lo encontró en su sala de juntas, cuando el la vio ahí parada en la entrada pidiendo una audiencia para hablar con él, Sesshomaru supo que el momento había llegado, este dio por terminada su junta con el consejo del país y fue a verla, la mujer le sonrió cuando los sintió y alzo su mano para que la tomara este la sostuvo mientras caminaban a afueras del palacio hacia el jardín, cuando llegaron a este se sentaron frente a la fuente favorita de la mujer, estuvieron simplemente abrazados mucho tiempo hasta que ella hablo

- sesshomaru cuidaras a nuestra hija y su familia siempre verdad- el hombre asintió - también seguirás haciendo el bien por el país verdad, no le dejaras la responsabilidad a cualquiera-

- se la dejare a alguien digno de ella- respondió él, la mujer sonrió, las energías se iban de su cuerpo, no le quedaba mucho para estar con su amado esposo , - lamento no haberte esperado si lo hubiera hecho esto no pasaría, ahora seria alguien como tú, pero te prometo que la próxima vez que nos veamos no abra excusa para estar junto a ti toda la eternidad, lo prometo - y con esta palabras la vida de la mujer se extinguió Sesshomaru se quedó así un tiempo más, sintiendo como el calor dejaba el cuerpo de su esposa, cuando por fin la alzo para llevarla a su cuarto y prepararla para su entierro vio que a pesar de su edad seguía mantenido los rasgos de su juventud, sus labios ya no era rojos pero seguían suaves, su cara aunque arrugada seguía mostrando aquella joven con la que se casó, sus hermosos cabellos blancos seguía manteniendo su aroma a fresas, su figura siempre había sido pequeña y delgada y aquello no había cambiado una sonrisa surco sus labios una sonrisa melancólica, habían tenido una buena vida juntos y la muerte los había separado de nuevo, pero él la volvería a buscar y esta vez no habría fallas seria como ella lo dijo vivirían juntos toda la eternidad, cuando dejo el cuerpo en la cama beso por ultima vea sus labios. Su funeral fue dos días después y él dejo el cargo de emperador una semana después de aquello no soportaría vivir en aquel lugar sin ella, además necesitaba otra vida para cuando llegara su amada Sacerdotisa; su puesto de emperador fue dejado a un noble de nombre Showa, el cual gobernó largo tiempo, después de dejar su puesto a sesshomaru se le vio muchas veces cerca de su hija Sakura pero cuando esta también murió sesshomaru desapareció.

FIN DE TERCER CAPITULO