Aquí una vez más, con una tontería más. Perdonadme de verdad por estas idas de olla. Bou os quiere.

Disclaimer: Hetalia Axis Powers no me pertenece. Aún... No,no, no me demandéis.


De frente y sin miedo

— ¡Suéltame!

— ¡Devuélvemelo! ¡Devuélvemelo! ¡Devuélveme Gibraltar, ahora!

—¡Que me sueltes la pierna!

—¡No la soltaré hasta que no me devuelvas mi cacho tierra!

—Es MI cacho de tierra, ¡así que haz el favor de desaparecer de mi vista! ¡ESPAÑA TE DISPARO! Te voy a destruir...

España dejó de ser un mono araña agarrado a la pata de Inglaterra para dejarse caer al suelo, deprimido. Su récord de permanencia agarrado a la pata del pirata era notablemente mayor, pero con estos calores que venía haciendo en junio, estar pegado a la piel de otra persona era un sacrificio importante que merecía ser meditado dos veces. Porque uno no pasa esos sudores a cambio de nada; por lo menos se merecía a cambio o Gibraltar o un buen polvo.

—Está bien...

Inglaterra alzó una ceja ante aquella salida del español. Rápido se estaba conformando hoy...

— ¿Y si te pago? –preguntó entonces el moreno con la mejor de sus sonrisas.

— ¿Tú? ¿Pagarme?

—¡Te daré lo que sea! ¡Lo que sea! ¡Pero devuélveme Gibraltar! Tu presencia constante en la península es como la sensación extraña de que alguien te está presionando sobre la uña del dedo gordo del pie, que te sobreviene repentinamente cuando menos te lo esperas y que necesitas quitarte de encima.

—...qué poético –soltó con sorna el inglés–. Eres todo un artista.

—No lo dudes, fui musa de Quevedo –contestó con convicción haciendo un gesto con la mano para resaltar la importancia de su bella, inspiradora y cultivada figura.

— ¿Quién?

—El rival de Góngora –explicó España con un aire de tristeza, que había venido a envolverle porque el plan no marchaba según lo previsto, y porque además alguien en el mundo no conocía a tan magníficos escritores–. Claro que en inglés igual es Gongoreition.

Gongoreition. Claro. ¿Sabes? El inglés no funciona añadiéndole el sufijo -tion a todas las palabras del castellano.

—Como sea, algo tiene que haber en esta inmensa piel de toro que puedas desear y con lo que yo pueda pagarte...

— ¿Tu piel?

Visto el interés que demostraba el inglés por su físico, España comprendió.

—Está bien, todo sea por la patria... –dijo con un suspiro, tras lo cual el español comenzó a desabotonar su camisa, y después a soltarse el cinturón–, pero que sea rápido...

— ¿QUÉ? ¡NO! ¡Maldita sea tu cuerpo no me interesa un ápice! –se desquició Inglaterra poniéndose en pie de un salto y arreándole una patada que lo lanzó unos metros más lejos–. ¡IMBÉCIL!

España se retorció de dolor en el suelo, sin comprender muy bien que ocurría, alcanzando sólo a entender que Inglaterra le había pegado.

Claro que tampoco necesitaba más.

— ¡Serás...!

De un salto se puso en pie y se lanzó a atacar al rubio como si no hubiera un mañana. Le dio un puñetazo, tras lo cual recibió otra patada, tras lo cual intentó hacerle una llave asesina, tras lo cual fue mordido violentamente, tras lo cual se dispuso a sacarle los ojos, tras lo cual...

Ambos estaban exhaustos, tumbados en el suelo, cosidos a golpes so causa de la pelea, teniendo pleno conocimiento de que la batalla había terminado por hoy. España suspiró:

—Oye... ¿y hay crisis en Gibraltar?