¡Volvemos al ataque! Ya estamos en la Escena 4, y aunque dije que esto tendría como unos cinco capítulos, tal vez sea capaz de estirar esto hasta los diez capítulos, si me encuentro lo suficientemente inspirada (me ha dado este arranque porque hoy estoy de particular buen humor). Si os parece una buena idea, claro, sino termino en el próximo y ¡listo!
¿Sí? No me enrollo más entonces. ¡Sed felices!
Disclaimer: Hetalia Axis Powers y sus personajes no me pertenecen, sabéis que esto es amor al arte.
Flores rojas
España suspiró, sentado en aquella enorme mesa de madera, mientras seguía fabricando flores artificiales sin descanso.
—Inglaterra...
—¿Sí? –preguntó éste sentado en su silla sin hacer mucho caso al español, trabajando en sus cosas. Ambos habían sido los últimos que habían quedado en la sala, puesto que los demás ya habían acabado su trabajo.
—¿Tan cansado estás que no me puedes ni hacer caso?
—Sí.
—¿Tan mal te caigo?
—Sí.
España se detuvo un momento a pensar, inspirado por tantas afirmaciones. Entonces tuvo una idea, una idea brillante.
—Escocia también te cae mal, ¿no? –inquirió con tono desenfadado.
—Sí –volvió a contestar Inglaterra empezando a cansarse de tanta pregunta, mientras seguía a sus cosas sin prestar mucha atención.
—¿Y Gales?
—Sí.
—¿E Irlanda?
—También.
—¿Y Francia?
—Sí...
Esta última afirmación la hizo con un especial tono de odio mientras arrugaba un papel. Se dio cuenta de lo que había hecho e intentó alisarlo de nuevo, puesto que tenía que entregarlo a la Comisión Europea.
—¿Y Estados Unidos?
—Seh –vuelta a arrugar el papel.
—Oye, ¿pero tú tienes algún amigo?
—Sí.
—Ah, claro, es Japón, ¿verdad?
—Sí
—También es amigo de Estados Unidos, ¿no?
—Sí.
—¿Me estás escuchando?
—Sí.
—¿Crees que soy guapo?
—Sí.
—¿Has visto a ese perro volador que acaba de pasar por la ventana?
—Sí.
El momento había llegado.
—¿Me devuelves Gibraltar?
—S... ¡JAMÁS!
Lo último que vio fue una silla volar hasta su cabeza. Cuando se despertó en la enfermería, junto a Francia y su hermano Portugal, lo único que era capaz de recordar eran rosas, claveles, y montones, montones de flores rojas.
