Capitulo IV: Verdades dolorosas


No sabía que hacia allí, pero allí estaba...

-¿Estas perdida?- me gire para encontrarme con Bastian
-Te... te buscaba...- comente, en eso me di cuenta que solo llevaba una sudadera blanca y unas bermudas de jeans viejas y gastadas, la remera le contorneaba todo su escultural pecho

-¿Para?- pregunto acercándose a mí, sonreí al verlo en esa actitud pero me acorde de Carlisle.

-No... No puedo seguir con esto... yo... yo no puedo hacerle esto a Carlisle, él me dio lo que la vida me quito...

-Y lo que yo te puedo regresar...- susurro antes de acortar la distancia y besarme...

Ese beso solo fue el comienzo, todas las tardes aprovechando que los chicos iban a la reserva para hablar con la manada y que Carlisle estaba en el hospital me escabullía para encontrarme con él en un claro, primero fueron solo encuentros casuales, en los que me ocultaba en la espesura del bosque para observarlo entrenar, después, él me encontró… Los encuentros fueron cambiando de tonalidad, la amistad paso a ser algo más fuerte, los besos aumentaron de caudal hasta que me entregue a él… sabia que esto estaba mal pero no podía, ni quería detenerlo…


Esme POV

Los días pasaron, en cada uno de ellos la culpa se acrecentaba mas y no la podía soporta, hacia ya varios meses que habíamos pasado del primer beso, y las cosas con Carlisle no podrían estar peor, me molestaba que no me cuestionara, que no me gritase. Era y Es demasiado bueno…

-¿Carlisle?- llame entrando en su despacho, lo vi levantar la vista de unos documentos que estaba leyendo para fijarla en mí, me sonrió y me invito a sentarme.

-¿Ocurre algo cariño?- pregunto, era demasiado bueno, la culpa me estaba carcomiendo

-No… digo si, tenemos que hablar…


Amy POV

Observe una vez más las hojas antes de suspirar cansada, ya había acabado con mis deberes, la cena estaba preparada, no quedaba nada para hacer salvo dormí.

Saque una muda de ropa de mi ropero, unos joggings rojos y una camiseta blanca de tirantes para irme a duchar. El agua caía por mi cuerpo mientras meditaba sobre los hechos que habían acontecido en los últimos meces, el compromiso de Naty y Nahuel, el noviazgo de Ashley y Angel, pero había algo que me preocupaba, Bastian. Durante los últimos meses lo había notado algo confuso y preocupado, verdaderamente estaba extraño. Hacia una semana papa se había ido con María y con Kira a Vancouver, al parecer no volverían en una temporada, pero dudaba que fuera eso, algo le ocurría.

Después del baño me cambie y decidí ir a dar una vuelta para despejarme un rato, mis pasos me llevaron hasta el interior del bosque, allí, donde en memoria a nuestra madre habíamos puesto una especie de lapida, que en realidad era una roca con su nombre esculpido, de niños acostumbrábamos a traerle flores silvestres, pero últimamente habíamos dejado esa tradición, cambie las flores por unas nuevas y prendí la pequeña velita para quedarme allí un tiempo.


Anna POV

No podía ser… ella no podía estar allí, parada frente a nosotros observándonos, no podía ser verdad…

-¿Te piensas quedar allí parada sin saludar?- pregunto, era su voz, su rostro, su tono bromista, era ella.

-Lilith…- no pude evitar soltar una lagrima antes de abrazarla, era mi hermanita, la niña que me había dado dos hermosos sobrinos, allí estaba otra vez abrazándome, calmándome, yo era la mayor y ella me estaba calmado -… te estás poniendo demasiado melancólica con el tiempo Anna…

-¿Por qué? ¿Por qué ahora y no hace diez años?- le pregunte.

-Necesitaba tiempo, el tiempo corrió, huyo de mi y lo acabo de encontrar y creo que demasiado tarde…- susurro -… es mi culpa… yo los abandone y así termino todo…

-No es cierto hermana… iba a pasar de todos modos…- la consoló Halley, las tres nos abrazamos, como en los viejos tiempos, las tres hermanas Valerious, faltaba solo Velkan y éramos todos, pero él nunca regresaría, él se había perdido en el interior de una bestia…


Carlisle POV

Caminaba sin rumbo, las palabras de Esme aun seguían presentes aunque ya hubiesen pasado horas desde que las escuche, seguían allí, demostrándome que no había servido y que mis pensamientos habían causado todo esto…

Flash Back

-Lo siento tanto Carlisle, en verdad, lo siento mucho, no sé qué paso, ni cuando, solo sé que me enamore de él y que no puedo seguir mintiéndote, diciéndote que te amo, o siguiendo siquiera con esta farsa porque solo nos estamos lastimando… lo siento…

-¿Quién es?- pregunte, cortando su disculpa, no estaba enojada con ella, sino conmigo mismo, por haber fallado en el labor más difícil que emprendí que fue el de marido, por haber tenido pensamientos no aptos para un hombre casado por una chiquilla de 13 años que podría ser mi hija, hasta mi tátara…(muchos después)… tátara nieta.

-Bastian Cortez…

-Por un licántropo…- no distinguí el tono en el que lo dije pero pude entender por su ira que no había sido nada agradable…

-Creí que serias mas comprensivo… yo soy un monstruo también, así que no creo que haya nada de malo en estar con él…- comento.

-Lo siento Esme… siento el tono en que lo dije… siento no haber estado cuando me necesitabas y creo que lo tengo bien merecido que lo prefieras a él… en serio espero que sean felices, pero si él te llega a hacer daño no se lo perdonare…

Fin the Flash Back

Mis pasos me llevaron por un sendero siguiendo unos leves susurros que a medida que me iba acercando pude notar que eran sollozos…


Amalia POV

¡NO! Díganme que no es cierto…

-Estas…. ¡estás loco!- le espete mientras lo observaba con atención.

-El amor es ciego y la locura su lazarillo…- comento mi hermano jugueteando con una rosa.

-¡PERO ES UNA MUJER CASADA!- le espete tratándolo de hacer entrar en razón.

-El señor Cullen también lo es y tu igual sigues suspirando por él…- me retruco causando que me sonroje.

-Pero yo no voy y me revuelco con él… por estar casado… no me molesta que sea vampiro… hasta te podrías casar con una gigante, con un perro y no tendría problema, pero Bastian… es una mujer casada…

-No me importa… la amo… creí que me entenderías…- suspire cansada, sus ojos negros fijos en mi tras sus lentes, respire profundo.

-¿En verdad la amas? ¿Te imprimaste de ella?- a ambos interrogantes asistió -… ¿te hace feliz?- él sonrió al darse cuenta que el enojo no era más que para protegerlo.

-Lo soy y no sabes cuánto… me gustaría poder huir con ella y casarme, ni siquiera casarme, huir con ella y llevarla a recorrer el mundo y amarla… eso principalmente, amarla…

-Te hace sufrir, aun que sea una pizca, una miserable lagrima, y es historia ¿está claro?- le pregunte, él sonrió antes de abrazarme, me senté en su regazo y nos quedamos así toda la tarde, hablando de la nada, el me conto todas las veces que había estado con Esme, se notaba de lejos, bebía los vientos por esa mujer y yo no le pincharía el globo, era mi hermanito, mi otra cara, mi locura, mi amor, mi cariño, mi luz, pero sobre todo, era mi familia y hablando de familia, el teléfono sonó sacándonos de nuestro confesionario.

-¿Hola?

-¿Amalia? soy Halley… vengan al café…- se la notaba muy emocionada -… les tenemos una sorpresa a ambos…

-¿Sorpresa? ¿Esperamos…?

-No gastamos ni un peso, te lo aseguro, ¡pero apúrense!- corte la llamada y le explique a Bastian, al parecer él tampoco sabía nada así que me cambie de ropa, unos jeans gastados, una camiseta blanca y sobre eso una camisa cazadora y así salimos en el jeep de mi hermano.

Camino al café, fui mirando el pueblo, de noche y en esa época era muy bello, Fork a pesar de su clima era un lugar perfecto para vivir. Llegamos al lugar, las luces estaban apagadas y la puerta de entrada cerrada así que debimos entrar por el almacén, todo adentro también estaba a oscuras, pero se escuchaban las voces y risas de Anna y Halley detrás de la puerta de la cocina que estaba arrimada, junto a la de ellas había una más, que me resultaba familiar pero no podía asociarla con ninguna persona en particular.

-¿Tías?- llamo Bastian acercándonos a la cocina y abriendo la puerta de esta, las dos estaban allí sentadas, sonriendo y riendo con una tercer pelirroja que se giro a vernos, tendría mi estatura, mi color de piel, mis ojos, mi viejo cabello…

-¿No piensan saludarme?

-No…díganme que es una pesadilla, díganme que no es cierto… no…- negué con la cabeza retrocediendo, mis ojos se aguaron de repente. -¡NO!

Salí corriendo tropezando varias veces pero no me importo, hasta que no quede cubierta por la espesura del bosque no deje que las lagrimas me invadieran, aun podía escuchar el eco de la voz de Bastian llamándome pero la ignore y seguí corriendo, mis piernas, vencidas se dejaron caer frente a aquella piedra que esa misma mañana había ido a visitar, todo seguía igual, la piedra, la tierra no estaba removida, todo estaba absolutamente igual…

-No… nonononono ¡NO!- grite al vacio dejando que los sollozos me invadieran, yo la había visto morir, yo había presenciado el maldito accidente, yo lo había visto, ¡CON MIS OJOS POR DIOS! -nonono ¡NO!- atraje a mi pecho mis rodillas, escondiendo mi rostro en mis pierna. Deseaba que esto fuera una pesadilla, una maldita pesadilla, no lo soportaba, no podía ser verdad, esa mujer no podía ser ella. De la nada sentí unos brazos fríos rodearme y arrullarme, sabía quién era, su olor a bosque lo delataba, y me deje, me acurruque en su pecho abrazándolo como si mi vida dependiera de ello, y era cierto, necesitaba cordura, más que nunca.

Después de lo que me supo a una eternidad los sollozos desaparecieron pero el brazo que me rodeaba la cintura seguía pétreo en su lugar, al igual que su pecho.

-¿Mejor?- pregunto, levante de apoco la cabeza, teníamos los rostros muy cerca el uno del otro y no pude evitar sonrojarme.

-Lo siento…- susurre intentando incorporarme pero él no me soltó, sus brazos seguían fijos en su lugar, lo observe frunciendo el ceño pero él solo sonrió algo avergonzado sin soltarme.

-Creo que no te conviene levantarte…- susurro, lo mire interrogante y con uno de sus dedos roso cerca de mi nariz trayendo consigo una sustancia carmín, con curiosidad olisqueo la sangre antes de fruncir la nariz

-¿Tan feo huele?- pregunte algo cabreada, primero no me deja levantarme, y ahora planeaba chuparme la sangre pero no le agrado… ¿quien se creía?

-No… huele demasiado bien para tu propio bienestar…- susurro antes de acercar su nariz a mi cuello y oler mas -… hueles demasiado bien…- continuo, un escalofrío me recorrió la espina dorsal, pero me deje, era demasiado placentero para quitarse -… eres demasiado dulce…- sentí como sus labios se colocaban en mi mejilla -… eres… demasiado tu…- susurro antes de separarse pero yo no lo deje. Tal vez fue porque aun estaba algo golpeada por los hechos anteriores, o porque tal vez en verdad lo quería hacer, la cosa fue que lo hice, acorte la distancia que había entre los dos y apoye mis labios sobre los de él, tratando de ser correspondida, al principio se quedo quieto, inmóvil, pero cuando yo me iba a dar por vencida y a separarme el correspondió, tomando mis labios con delicadeza pero con exigencia, quería marcarme como suya y yo no era quien para negarme, primero fue lento, como para conocernos, pero pronto se volvió exigente sin superar sus límites pre establecidos, no quería hacerme daño…

-Lo siento… yo… no… no debí…- me disculpe apoyándome en su frente, lo oí reír.

-El que te pide disculpas soy yo… creo que estoy algo afectado, pero no te voy a negar que este beso fue algo que estaba esperando desde hace mucho…


4to capitulo... espero poder terminarla de postear para hoy xD para así tienen el gusto de leerla x completo sin interrupciones...

sobre los derechos, les recuerdo que Twilight no me pertenece, es obra de Stephenie Meyer, una mujer que plasmo sus sueños en papel como muchos escritores.