TWILIGHT no me pertenece, solo es obra de Stephenie Meyer, no mia... solo me pertenecen los personajes ajenos a la obra.
Capitulo V: El poeta
-¿Tan feo huele?- pregunte algo cabreada. Primero no me deja levantarme, y ahora planeaba chuparme la sangre pero no le agrado… ¿quien se creía?
-No… huele demasiado bien para tu propio bienestar…- susurro antes de acercar su nariz a mi cuello y oler mas -… hueles demasiado bien…- continuo, un escalofrío me recorrió la espina dorsal, pero me deje, era demasiado placentero para quitarse -… eres demasiado dulce…- sentí como sus labios se colocaban en mi mejilla -… eres… demasiado tu…- susurro antes de separarse pero yo no lo deje…
Tal vez fue porque estaba algo golpeada por los hechos anteriores, o porque tal vez en verdad lo quería hacer, la cosa fue que lo hice…
Acorte la distancia que había entre los dos y apoye mis labios sobre los de él, tratando de ser correspondida, al principio se quedo quieto, inmóvil, pero cuando yo me iba a dar por vencida y a separarme y correspondió, tomando mis labios con delicadeza pero con exigencia, quería marcarme como suya y yo no era quien para negarme. Primero fue lento, como para conocernos, pero pronto se volvió exigente sin superar sus límites pres establecidos, no quería hacerme daño…
-Lo siento… yo… no… no debí…- me disculpe apoyándome en su frente, lo oí reír.
-El que te pide disculpas soy yo… creo que estoy algo afectado, pero no te voy a negar que este beso fue algo que estaba esperando desde hace mucho…
Carlisle POV
No la deje separarse mucho, pronto tome de nuevo sus labios mientras mis manos vagaban por aquel hermoso vientre plano, tan hermoso y perfecto. El beso de apoco subió de tono pero no quise apresurar las cosas
-Esto está mal…- la observe, tenía los ojos cerrados, una de sus pequeñas manitos estaba sobre mi hombro mientras que la otra jugaba con mi camisa.
-Si… muy mal, ¿sabes por qué?- fije mi vista en aquellas orbes que me habían hipnotizado desde que las conocí, eran tan bellas tan puras… -Tengo más de 200 años y tu eres una chiquilla de 13...- la nombrada me golpeo el hombro ofendida.
-Tengo 17 por si no te has enterado… y no me refería a eso… me refería a esto…- comento señalándonos, suspiro cansada -… mi hermano esta imprimado de tu esposa.
-Y mi esposa está enamorada de tu hermano…
-No hay nadie entre nosotros…- asentí, era cierto, nada se interponía en nosotros más que nuestra moral.
