Carlisle POV
No la deje separarse mucho, pronto tome de nuevo sus labios mientras mis manos vagaban por aquel hermoso vientre plano, tan hermoso y perfecto. El beso de apoco subió de tono pero no quise apresurar las cosas.
-Esto está mal…- la observe, tenía los ojos cerrados, una de sus pequeñas manitos estaba sobre mi hombro mientras que la otra jugaba con mi camisa.
-Si… muy mal, ¿sabes por qué?- fije mi vista en aquellas orbes que me habían hipnotizado desde que las conocí, eran tan bellas tan puras… -Tengo más de 200 años y tu eres una chiquilla de 13...- la nombrada me golpeo el hombro ofendida.
-Tengo 17 por si no te has enterado… y no me refería a eso… me refería a esto…- comento señalándonos, suspiro cansada -… mi hermano esta imprimado de tu esposa…
-Y mi esposa está enamorada de tu hermano…
-No hay nadie entre nosotros…- asentí, era cierto, nada se interponía en nosotros más que nuestra moral.
Capítulo VI: La princesa…
Lilith POV
-¿Tías?- escuche la voz de un hombre, era Bastian, mi Bastian, mi pequeño, no pude evitar derramar algunas lagrimas ante lo inminente…
¿Y si no me perdonaban? ¿Y si me odiaban?
El primero en verse fue él, estaba tan grande, ya no era aquel niño de antaño, su vista se fijo en mi de inmediato asombrado, atrás de él apareció mi pequeña mi princesita… estaba toda hecha una mujer…
Tanto sufrieron con ese monstruo…
Anna y Halley reían en silencio y no pude evitar girarme para verlos bien, Ami no daba crédito a lo que veía y tampoco lo hacia Bastian, ambos estaban estáticos observándome.
-¿No piensan saludar?- pregunte ilusionada.
-No…no…- ella negaba con vehemencia mientras retrocedía, sus ojos se volvieron brillantes -¡NO!- grito, Anna y Halley me sostuvieron mientras observe a mi hija salir corriendo, Bastian me observo un poco mas antes de salir tras ella y gritarle para que regresara, si alguien me hubiese dicho que aquella seria su reacción, jamás hubiese regresado…
Bastian POV
Corrí tras mi hermana pero la imagen que me recibió me dejo algo descolocado.
-Esto está mal…- susurro mi hermana al hombre quien la sostenía por la cintura coartando sus deseos de escapar, tenía los ojos cerrados y él la observaba embelesado, me sentí algo mal por mi amigo quien creía que después de que Angel dejo a mi hermana él tendría oportunidad, pero parecía tan feliz allí, en los brazos de aquel hombre, jugando con la camisa de él mientras este acariciaba su cintura.
-Si… muy mal, sabes ¿Por qué?- le cuestiono él a ella mirándola a los ojos -… tengo más de 200 años y tu eres una chiquilla de 13 años…- observe sonriendo como mi hermana se ofendía fingidamente y le golpeaba, no era bueno decirle eso a ella.
-Tengo 17 por si no te has enterado… y no me refería a eso… me refería a esto…- comento mientras lo señalaba y se señalaba, suspiro cansada -… mi hermano esta imprimado de tu esposa…- comento delatándome, lo que me sorprendió fue su expresión de tranquilidad.
-Y mi esposa está enamorada de tu hermano…- comento con simpleza… ¡SI! ¡LO SABIA! ¡NO ERA MI IMAGINACION! ¡ELLA ME AMABA!
-No hay nadie entre nosotros…- comento mi hermana, él asistió algo frustrado, él sabía que aun quedaba un obstáculo que sortear, su moral. Aun sonriendo, decidí darle algo de privacidad a mi hermanita, se merecía ser feliz, y si era con aquel vampiro, aun que terminara apestando toda la casa ella se merecía ser feliz…
Amalia POV
No me dejo separarme mucho, pronto tome de nuevo mis labios mientras sus manos vagaban por mi plano vientre. El beso de apoco subió de tono pero no quiso apresurar las cosas.
-Esto está mal…- susurre con los ojos aun cerrados, una de mis manos estaba sobre su hombro mientras que la otra jugaba con su camisa.
-Si… muy mal, ¿sabes por qué?- fije mi vista en aquellas orbes que me habían hipnotizado desde que lo conocí, eran tan perfectas… -Tengo más de 200 años y tu eres una chiquilla de 13...- a forma de juego, me hice la ofendida ante aquello dicho.
-Tengo 17 por si no te has enterado… y no me refería a eso… me refería a esto…- comente señalándonos, suspiro cansada -… mi hermano esta imprimado de tu esposa…
-Y mi esposa está enamorada de tu hermano…
-No hay nadie entre nosotros…- susurre, él asistió, pero aun nos quedaban ciertas cosas que ajustar.
Seguimos el resto de la tarde juntos, me pregunto él porque de mi estado cuando me encontró y, por alguna razón, se lo conté sin miedo, me sentía muy cómoda con él. A lo que yo le conté el me aconsejo que la escuchase, tal vez tenía una razón para habernos abandonado, tenía su punto todo aquello, pero eso no justificaba que se apareciera después de tanto tiempo como si no hubiese pasado nada.
Las horas pasaron muy rápido y cuando me quise dar cuenta ya era muy tarde, lo mejor era que volviese a casa, Bastian y mis tías estarían preocupadas, por lo que se decidió a acompañarme, decía que tenía un mal presentimiento, cuando llegamos frente a la casa lo entendí…
