Lucia POV
Tus pies te llevaron al colegio, no eras la primera en llegar, ya ahí estaban los chicos nuevos, los Cullen y el chico Cortez.
El doctorcito y sus retoños pensé con cinismo mientras entraba y dejaba mi mochila en mi lugar junto a la columna, ignorando olímpicamente a las otras personas del aula y caminando con decisión hasta mi locker.
-En mi país se saluda…- comento una voz cantarina parada frente a mí. Lo primero que vi fue unos zapatos, demasiado nuevos como para venir al colegio teniendo en cuenta que teníamos alfarería ese mismo día a las 4 últimas horas, eran chatitas, pero igualmente demasiado nuevas y gritando "¡deséanos feliz estreno!", enfundando dos pies pequeños, acompañados de unas finas piernas, como las de las bailarinas, cubiertas, estas, por unos jeans oscuros a juego con una camisa a cuadros debajo de una campera, no era otra que Alice Cullen.
La ignore, como venía haciendo desde hacía una semana y para no soltarle toda la bronca que tenía encima. Pero, como muchos otros seres humanos, ignoro mi "ándate" silencioso y se sentó al lado mío mientras buscaba mis cosas en el locker.
-Gracias al cielo que no te viniste toda de negro… esos jeans te quedan bien, pero deberías dejar de usar tanto las mismas remeras…- sonreí, no pude evitarla, a pesar de la bronca que tenia contra el sistema, en especial con su viejo. Ella no tenía la culpa, y siempre me sacaba una sonrisa, fuera como fuera. -… siempre dicen que después de la tormenta…
-¿Sale el sol?- pregunte antes de soltar una risa seca y desganada. -… no hay después para mi ninhia… no hay después…
-Yo si lo veo… pero si no dejas que Carlisle te ayude…- comento, pero a pesar de su último comentario, muy segura de sí misma. Por unos segundos, solo por unos segundos, me anime a creer eso, me anime a tener un poco de esperanza, pero las voces me volvieron a traer a mi realidad, en la que había pocas esperanzas de salir indemne de eso. –Solo es cuestión de fe…- me alentó tendiéndome su mano para incorporarme.
-Eso es algo que perdí hace rato Alice, hace rato…- ella me abrazo, hacía tiempo que nadie lo hacía por Motus propio, y se sintió bien. Me sonrío en señal de apoyo incondicional, no entendía como una piba que recién conocía, que recién me conocía, podía llegar a tenerme tanto aprecio. La sensación de Deja Vu siempre estaba presente.
Alice POV
Con Lucía bajamos, yo la venia abrazando porque sentía la necesidad de hacerlo, como en su momento la abrase a Amalia.
El mismo carácter pensé, pero era cuestión de tiempo para que se dejara ayudar.
En el patio ya estaban todos formados, Edward reía en silencio de los pensamientos de todas nuestras compañeras.
-¿Alice?- pregunto una muchacha morena con rulos acercándose a nosotras. Lucía tenía el ceño fruncido pero no hizo otra cosa más que despedirse e irse con Bella y Edward quienes le empezaron a dar charla, en especial Edward, al parecer quería acelerar el trámite.
-Tene cuidado…- me susurro mientras se llevaban a otro lado a Lu.
-¿Si? ¿Necesitas algo?- ella espero a que mi familia y Lucía se fueran antes de dirigir su vista de nuevo a mí.
-Si…- se río por algo antes de seguir. –Te va a resultar extraño, vos sos una chica linda y tenes rédito entre los chicos… digo ¿no? pero pareciera que no te interesara…- comento, riendo un poco más. Alce una ceja incitándola a continuar. –Bueno… y con las chicas nos preguntábamos si… si la Soalle y vos están… digo, si es tu novia…- no pude evitar reírme ante lo dicho, de lejos escuche la risa de Emmett y la mirada de Rosalie.
-¿Te interesa?- le pregunte con una sonrisa en el rostro, al parecer a ella no le gusto mi pregunta, su ceño fruncido la delataba.
-No ¡No!…- dijo como si fuera lo más obvio del mundo. –Solo preguntaba… tampoco es para que te pongas así ¿no? digo, si están juntas creo que no hay problema…
El timbre me trajo de vuelta a la realidad, mi vista se fijo en la bandera que era subida por Lucía y por Jesica, esa chica me daba mala espina. Terminaron rápido, y Lucia volvió conmigo, Edward se reía en silencio al igual que Bella y todos los demás, el único que no parecía estar muy alegre era Jazz, pero habíamos acordado que era él o yo, y por precaución yo decidí arriesgarme.
Lucia POV
Después de la formación de rigor subimos todos juntos, obvio, cuando el desorden de personas había pasado.
Una vez en el aula, Alice se sentó al lado mío, sin importarle que hubiese llegado Eliana, quien se tuvo que sentar delante de nosotras.
Las dos primeras horas la pasamos hablando y copiando lo que decía el profesor, alias fray gordo, quien estaba explicando sobre los hidrocarburos. Hubo pocos comentarios fuera de lugar, todos de parte de mis compañeras y varias miradas lascivas de parte del profesor a Alice, Rosalie y Bella.
-Entonces decíamos que los Alquinos o hidrocarburos acetilénicos son hidrocarburos con un triple enlace, punto seguido. Su formula general es CnH2n-2…- dicto el hombre pasando al frente para escribir la formula en el pizarrón.
-¿Hoy venís a casa?- me pregunto Alice mientras ambas copiábamos lo escrito en el pizarrón por el hombre.
-No se… esta mañana no me sentía bien…- comente.
-Podes pedirle a Carlisle que te revise…- comento como si fuera lo más normal del mundo. Si no supiera que el hombre estaba casado, muy bien casado, mi perversa mente pensaría que la pequeña duende quisiera que yo terminara con su viejo.
-Se nombran como los alquenos cambiando por – ino el sufijo – eno coma, indicándose asimismo con un numero la posición del triple enlace, punto seguido. Corrientemente se nombran como derivados del acetileno, punto.- volvió a dictar el hombre dejándome sin la posibilidad de contestarle.
-¿Tienen algo que ver con los aceites Mónaco?- pregunto Belén, Alice río bajito mientras el viejo le mandaba una mirada enojada a la que pregunto.
-Entonces es una solución amoniacal ¿no?- pregunto, esta vez Edward.
-Cuando hablamos de acetilenos puros…- agrego el hombre asistiendo. El timbre sonó y el hombre se despidió dejándonos solos, algunas comenzaron a salir pero yo preferí quedarme apoyado mi frente en la mesa usando de almohada mis brazos.
-¿Lu?- me llamo Luana antes de sentir sus brazos zarandeándome. La mire desde mi descanso. -¿Me acompañas al buffet?- ¡Dios! pensé.
-No tengo Money…- comente como si fuera lo más obvio, ignorando a mi estomago, pero a alguien eso no le fue agradable.
-¡Vamos!- susurro como siempre cantarina Alice mientras me obligaba a caminar. Hice un esfuerzo por sostenerme a una columna pero me empujaron ambas y me llevaron a rastras. Todo el camino me la pase en mi cabeza, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no mostrar mi verdadero estado pero Alice era demasiado observadora. –Quédate acá…- no hice nada para negarme, es más, me deje caer en la mesa como un peso muerto apoyando nuevamente mi cabeza entre mis brazos, las chicas no tardaron en terminar y se sentaron, Alice a mi lado, y Luana frente a mí.
-¿Te sentís bien Lu?- la mire desde mi descanso nuevamente, esa fue toda mi respuesta, pero cuando pensaba regresar a mi estado muerto sentí una mano, fresca, que me obligo a incorporarme tendiéndome un vaso con leche caliente y un alfajor, no pude evitar hacer una mueca ante la leche.
-Carlisle dice que tenes que tomar mucha leche…- comento Alice, la mire con cara de poco amigos antes de deslizarme por mi lugar, pero ella, como siempre, se adelanto a eso. –No te vas de acá hasta que te la tomes…- me regaño. Mire a Luana buscando una señal de ayuda pero ella solo la apoyo.
-No Lu… Alice tiene razón…- la nombrada le sonrío antes de volverse a mí, pero su mirada se crispo antes.
-Yo… yo me tengo que ir… tengo que hablar con Jazz…- la vimos salir corriendo con agilidad, mire a Luana quien me paso una servilleta, entendí la indirecta; me limpie la sangre que salía de mi nariz y tome a regañadientes el desayuno que Alice me había comprado.
Cuando el timbre sonó, nos dispusimos a irnos, fue toda una hazaña llegar al aula, estaba peor de lo que pensaba.
Cuando llegamos el profesor ya estaba, me maldije al darme que era él, justo él quien venía a dar las clases desde que la profesora había tomado licencia.
-Tarde…- dijeron algunas voces pero las ignore por completo para tomar mi lugar en mi silla, Alice no estaba.
-Bueno… Buenos días, mi nombre es Carlisle Cullen y voy a ser su profesor suplente de Educación para la Salud.- mi vista busco cualquier lugar evitando su mirada, sabía que él me miraba pero no iba a dar el brazo a torcer, aun tenia fresquita la forma en que nos habíamos conocido y no se lo perdonaba.
Flash Back
Mis pies iban por la calle mientras que mi mente estaba recitando la canción que sonaba en mi discman camino al hospital. Estaba cansada, habían llamado del hospital para pedir mi presencia y la de mi vieja para conocer a mi nuevo medico, pero mama no pudo, ni ella ni Diego, así que tenía que ir yo solita.
El reloj del celular marcaba las 9:25, estaba bien, el turno era a las 11 y me faltaban solo dos cuadras para llegar a Pasteur. En eso, estaba cruzando Pueyrredón y un auto dobla como si nada, de pepe que no había puesto ni un pie en la calle.
Sacando al loco fuckingmente desquiciado de mi mente, cruce cuando pude y seguí mí camino agarrando esa calle en vez de Pasteur. Cuando llegue a Córdoba distinguí el mismo auto, y no era para menos, muy difícilmente se veía un auto como ese suelto por las calles, era un Mercedes SKL, hermoso en todo su esplendor, y espera que el semáforo siguiera su curso. Pensaba volver a cruzar para tomar Córdoba, pero de nuevo, el fucking auto se cruzo delante de mí pero esta vez pude ver a su dueño, algo, no todo. Rubio, de piel pálida y enfundado en un lindo traje. Suspire contando hasta diez antes de putearlo y seguí mi camino.
Volví a ver el mismo auto estacionado cerca del estacionamiento del hospital, quise creer que solo era una casualidad banal por lo que no le di mucha importancia.
Espere en una silla hasta que me llamaran, cuando entre me recibió un hombre de unos treinta y largos, creo que 38, era lindo, buen mozo. Rubio, piel de alabastro y ojos color miel. Quiero miel pensé mientras observaba el rostro del hombre quien me observaba como si me conociera de otra parte, algo dentro mío se removió, y me dio la impresión que también lo conocía, que aquello lo había vivido antes.
-¿Lucia?- pregunto, asentí mientras me indicaba que tomara asiento. –Creí que te avisaron que tenias que venir con un adulto…- comento observando unos papeles sobre su escritorio.
-Mi vieja no pudo venir, y mi hermano tampoco…- comente como si fuera lo más normal, para mi si lo era.
-Bueno… creo que un hijo y la salud de este son lo más importante que uno puede tener…- comento el hombre sin mirarla.
-Creo que se quedo en el tiempo doc. Ahora las cosas no son así…- comente, logrando que levantara su vista con un brillo inexplicable en sus ojos que me aturdió por unos segundos, lo que duro nuestro contacto.
-Bueno… creo que es mejor que vayamos al grano…- comento el hombre tendiéndome unas hojas con estudios.
Fin the flash back
Lo que averigüe gracias a eso no se lo deseaba a nadie, ni a mi peor enemigo. Después de salir del hospital me puse a investigar todo lo que pude, fui a bibliotecas y entre en varias páginas, ninguna daba un pronóstico muy alentador, menos, en mi caso.
-… entonces ¿Empezamos?- levante la vista algo desorientada para ver como él se me quedo mirando.
-¡Dale Soalle!- me grito una de mis compañeras.
-¿Te sentís bien?- me pregunto el hombre acercándose a mí. Asentí.
-Solo necesito algo de aire…- susurre, el me dejo salir del aula mientras varias de mis compañeras susurraban cosas diferentes.
Observe mi reflejo como venía haciendo demasiadas veces al día en el último tiempo, se había vuelto una extraña costumbre. Suspire cansada, no, agotada, era viernes y apenas las 10 y ya me sentía mal, me maldije una y mil veces por ser tan pelotuda y terca como para poner en riesgo mi salud por el fucking doctorcito.
Busque en mis pantalones para ver si tenía el medicamento, por suerte sí. Tuve que apoyarme contra una de las paredes para poder seguir en pie, pero no duro mucho… de la nada sentí el frío de la baldosa del piso y como la oscuridad me tragaba.
Alice POV
Deje a las chicas en el buffet y cuando pude me las ingenie para salir y cazar un par de perros abandonados que encontré.
Regrese al colegio cuando todos estaban en sus aulas, el timbre ya había tocado por lo que supuse que ya estaban en el aula. Camine hasta el principio de la escalera y una visión me abordo…
